|
Bitácoras de
Rebelión digital
|
|
|
Últimas anotaciones La persecución a la crítica profesional razonada Energías renovables y energías eficaces En busca de la sensatez perdida Instrumentos jurídicos para la defensa de la familia: la mediación familiar extrajudicial La soledad de España en la esfera internacional Lo que el viento (el Tratado de Lisboa) se llevó... Congreso de católicos y vida pública: La familia crece El magisterio de la verdad, políticamente incorrecto ZP el astuto príncipe maquiavélico Yo estuve allí; 17-O, Madrid, capital de la vida Entrevista: Julio Rodríguez Chico Bienvenidos: Un blog, un debate; un mundo de posibilidades
|
Bitácora "Pensar y escribir en libertad" Por Laura Marti |
|
Por Laura MartiJueves, 26 de noviembre de 2009 La autoridad que emana del que enseña y el respeto y admiración del que aprende hoy casi han desaparecido. El término auctoritas viene del verbo latino augere que significa hacer crecer. Por eso mismo, los verdaderos maestros, son los que te ayudan a saber más, a crecer por dentro, a afianzar, ampliándolos, los conocimientos ya adquiridos. ¿Quién, cómo, por qué, cuándo y dónde tienes la suerte de encontrar a alguien (persona o institución) así? En mi caso, al empezar a trabajar y, por recomendación de José Javier Esparza, he podido conocer una institución conservadora norteamericana de la que al primer contacto me he quedado prendada: The Leadership Institute. Nació para luchar contra el pensamiento único y a fin de que Estados Unidos sea una nación fiel a sí misma. Dicho Instituto fue fundado en 1979 con el objetivo de formar a los ciudadanos, en la defensa de las libertades y derechos fundamentales (libre iniciativa), de la identidad conservadora, y convertirlos en líderes de la política nacional e internacional. El origen de lo políticamente correcto según el periodista y escritor José Javier Esparza lo encontramos en el ámbito anglosajón: El término “corrección política” surgió especialmente en los Estados Unidos, para definir la ideología imperante en los medios de comunicación progresistas a partir de los años ochenta y noventa. Esta ideología no se manifestaba como corpus, como doctrina cohesionada (según pudo manifestarse el marxismo, por ejemplo), sino que aparecía más bien como un repertorio de tópicos y, en particular, de vetos: prohibido hablar de la diferencia racial, prohibido hablar de las diferencias de inteligencia, prohibido defender la diferencia de sexos, prohibido fumar, prohibido ser obeso, prohibido… Eso era la llamada “corrección política” (political correctness). En el contexto anglosajón, la corrección política aparecía como respuesta de las clases intelectuales progresistas a la llamada “revolución conservadora” desatada desde los tiempos de Ronald Reagan. Tuvo un efecto inmediato en la prensa, en la televisión y en los programas de la enseñanza pública, es decir, en el poder cultural. Y de ahí que inmediatamente pudiera ejercer una ostensible presión sobre el conjunto de la opinión pública. Casi inmediatamente, los mismos tópicos de la political correctness pasaron a Europa, y sin variar su sentido: las mismas prohibiciones sobre los mismos vectores ideológicos. En Europa, la corrección política arraigó especialmente en la izquierda, que encontró en esta moda una plataforma eficaz para mantener sus pretensiones de superioridad moral, bastante quebrantadas después del desplome del comunismo. Un primer dato importante: lo políticamente correcto es un rasgo característico de la izquierda occidental. Y avancemos ya una cuestión decisiva: en la ideología de lo políticamente correcto, la izquierda occidental ha transferido la idea de la revolución económica al terreno de lo social y lo moral; ya no aspiran a socializar los medios de producción bajo la dictadura del proletariado, sino a reconstruir de arriba a abajo la moral de la sociedad según principios que sólo podríamos calificar como nihilistas. Contra eso lucha el Leadership Institute que he podido conocer a través del seminario organizado en la universidad San Pablo-CEU de Madrid, España, por HazteOír y otras organizaciones internacionales, sobre la recaudación de fondos para poder financiar nobles proyectos, que sin ánimo de lucro, puedan hacer el bien en el mundo, con eficacia. Conseguir ciudadanos activos que ayuden a despertar la conciencia dormida de una sociedad, como la europea o la española, que reniegan de su pasado, de sus orígenes. Organizaciones, todas ellas, que fomentan la participación ciudadana y la subsidiariedad. De este principio habla Benedicto XVI en su Encíclica Caridad en la Verdad al decir que: “fomenta la participación social, el respeto a la dignidad de la persona”. “El principio para gobernar la civilización”. El primer día del seminario, Bruce Eberle, presidente de Eberle Communications, agencia de recaudación de fondos por correo directo más eficiente de Estados Unidos, nos indicó que San Pablo, fue el “patrón de los recaudadores de fondos”, pues fue el primero que luchó por obtener dinero para dar a conocer a Jesucristo en el mundo, en sus Cartas dirigidas a los Corintios, capítulos 6 a 8 de manera personal, sencilla, directa. También Rick Hendrix, fundador y miembro del grupo Clear World Communications, disertó sobre el presupuesto de la organización recaudadora y, Miguel Moreno, director del programa internacional en The Leadership Institute, contó algo tan importante como que en Mongolia, gracias al programa de entrenamiento dado, tras 70 años de comunismo, han ganado los conservadores. El segundo día, nos habló Silvio Dalla Valle sobre la implementación del programa de recaudación durante un año. José Antonio Ureta, director de la fundación Roma y del Movimiento Acción y Familia en Chile, señaló la importancia de los grupos de presión con gran base militante que movilizan a la sociedad y cambian la dirección de los partidos políticos. También nos informaron de los aspectos legales de la financiación de partidos políticos y Organizaciones No Gubernamentales en España. Al final nos dieron el certificado del seminario-congreso Leadership Institute. Maravillosa la última hora con una clase magistral de cómo hablar bien en público al más puro American Style con Stephen Clouse. Después tuvimos foto de grupo y entrega de certificados, siguiendo las órdenes del Protocolo. He descubierto, tras este seminario de conferencias, el libro del Padre Ángel Ayala titulado Selectos. Que nos presenta al “joven de carácter que tiene convicciones y un poco de mal genio. No mucho, lo suficiente. Sin ese poco, serían santos. Y aún ellos lo tienen, aunque no lo conozcan”. Y añade: “En la mayoría de los casos no hacemos obras buenas, no por falta de visión, de excelencia o de medios sino por temor a las dificultades”. Estoy convencida de que los europeos debemos aprender del pragmatismo de los americanos, dejando a un lado nuestros prejuicios que actúan como rémoras, impidiéndonos avanzar en el camino. Realmente la política que debiera ser el arte del compromiso, queda reducida hoy al arte de la confrontación en las democracias modernas, cada vez menos representativas del sentir general de la ciudadanía (concebida en su término clásico). Por eso mismo, ésta debe pasar a la acción desde la sabiduría que no es más que la combinación del conocimiento, la experiencia, y los principios y valores que nos enseñaron desde niños y que tratamos de hacer realidad, cada día, desde entonces.
El 20 de noviembre Por Laura MartiViernes, 20 de noviembre de 2009 Fecha en que se aprobó por la Asamblea General de las Naciones Unidas de la Declaración sobre los Derechos del Niño (1959) y de la Convención sobre los Derechos del Niño (1989). De ahí que fuera instituido por la ONU como el Día Internacional de la Infancia. Han transcurrido 20 años desde que se aprobó la Convención y todos los países del mundo (salvo Estados Unidos, incomprensiblemente, y Somalia, que admite la pena de muerte para los niños) la han ratificado, convirtiéndose así en el instrumento de Derechos Humanos más ampliamente refrendado en la historia de la humanidad. El deseo de proteger los derechos del niño, ser humano más necesitado de asistencia, arranca del empeño de una excepcional mujer: la británica Eglantyne Jebb (1876-1928), creadora de la fundación internacional “Save the Children” desde la que recaudó fondos durante la I Guerra Mundial para paliar el hambre de los niños de Berlín y Viena, completamente abandonados por sus gobiernos en el caos y la carestía originados por el esfuerzo de la contienda. El inmenso éxito que supuso la obtención de dinero en el Reino Unido para alimentar a los hijos del enemigo durante la guerra dice mucho de la extraordinaria fuerza de convicción de esta humilde profesora. Hoy día, “Save the Children” es una de las ONGs más activas en la defensa de la infancia, con más de 120 programas de ayuda alimenticia, sanitaria y educativa para los niños de todo el mundo, especialmente de los países más desfavorecidos. La primera Declaración de los Derechos del Niño, denominada Declaración de Génova, fue adoptad por la Asamblea General de la Sociedad de Naciones el 26 de Noviembre de 1924. A través de ella todos declaraban y aceptaban como su deber, más allá de toda consideración de raza, nacionalidad o credo, que: 1. Al niño se le debe dar los medios necesarios para su desarrollo normal, material y espiritual. 2. El niño hambriento debe ser alimentado, el niño enfermo debe ser curado, el niño maltratado debe ser protegido, el niño explotado debe ser socorrido, el niño huérfano y abandonado debe ser acogido. 3. El niño debe ser el primero en recibir auxilio en caso de un desastre. 4. El niño debe tener sustento, y ser protegido contra todo tipo de explotación. Estos principios fueron recogidos y ampliados en la Declaración de la ONU de 1959 y en la Convención de 1989. El Preámbulo de esta última reitera los objetivos fundamentales de las Naciones Unidas y las disposiciones de algunos Tratados y declaraciones relativos a los Derechos Humanos, confirma la necesidad de proporcionar a los niños cuidado y asistencia especiales en razón de su vulnerabilidad y subraya de manera especial: 1. La responsabilidad primordial de la familia por lo que respecta a la protección y asistencia. 2. La necesidad de una protección jurídica y no jurídica de los niños. 3. La importancia del respeto de los valores culturales de la comunidad del niño o la niña. 4. El papel crucial de la cooperación internacional para que los derechos de los niños se hagan realidad. Hay un aspecto crucial en la Convención de las Naciones Unidas que, inexplicablemente, es olvidado de manera sistemática por los Estados firmantes que promueven en la actualidad legislaciones pro libertad de aborto. En efecto, el Preámbulo de la Convención, teniendo presente la propia Declaración de 1959, dice claramente que "el niño, por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento", idea que reitera su artículo 6 cuando señala que “Los Estados Partes reconocen que todo niño tiene el derecho intrínseco a la vida” y que “Los Estados Partes garantizarán en la máxima medida posible la supervivencia y el desarrollo del niño”. Así mismo, el artículo 1, en sintonía con la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, engloba en el concepto “niño” a “todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad”. Desde luego, mal se compaginan estas disposiciones internacionales (incorporadas a nuestro Ordenamiento Jurídico como derechos fundamentales de la persona en virtud del artículo 10 de la Constitución Española) con el proyecto de nueva Ley del Aborto que prepara el gobierno del PSOE en el ejercicio de un fatídico “progresismo” social que sacrifica la vida de los niños en aras a la supuesta libertad de unos irresponsables padres. A pesar de los esfuerzos y del aniversario de este gran día, se siguen vulnerando diariamente los derechos de millones de niños y niñas en todos los países del mundo. Los informes de UNICEF y de los cientos de organizaciones religiosas y laicas que, con escasos medios, tratan de defender a los pequeños, denuncian todos los años las lamentables condiciones de explotación laboral, prostitución, desnutrición, analfabetismo, acoso y abandono a que se ven sometidos los niños en el Tercer Mundo y en muchos países en vías de desarrollo. Las instituciones públicas y privadas, por un lado, y la sociedad civil, por otro, deben responder a este reto y seguir luchado para que la Convención se convierta en una realidad en beneficio de los niños de todo el planeta. Las autoridades españolas se han esmerado, por el contrario, en no difundir los principios básicos de la Convención, sobre todo en lo que se refiere a la protección de los niños durante la fase de gestación. De ahí que pocos españoles conozcan que la controvertida discusión sobre la despenalización del aborto tiene ya una solución jurídicamente vinculante en los Tratados Internaciones ratificados por España y respaldados por Naciones Unidas. No es posible legalizar el aborto, expresa o implícitamente, porque ello atenta contra uno de los derechos humanos básicos: el derecho a la vida. Es una lástima que la protección universal de los derechos del niño, sufra tan importante retroceso con la actitud de gobiernos como el español, que en lugar de canalizar recursos y esfuerzos para hacer que esa efectiva protección se celebre algún día como un gran éxito de la humanidad (y no sólo como una loable aspiración), destruyen la misma esencia de la Convención negando a los niños su derecho más esencial: el de completar su gestación y desarrollo. Otros Estados más humanos que el nuestro (y más pobres) no han dudado en reforzar las garantías de la infancia adoptando iniciativas legislativas en defensa de los “derechos de los no nacidos” por entender que son los niños el futuro de la sociedad. Así ha ocurrido, a título de ejemplo, en Colombia, Guatemala, Chile, Brasil, Nicaragua y Argentina. En línea análoga se encuentra el Convenio Europeo sobre los Derechos Humanos y la Biomedicina elaborado en 1997 por el Consejo de Europa. Todavía nos queda mucho camino por recorrer…
Volver a nacer Por Laura MartiJueves, 12 de noviembre de 2009 Ciertas ideologías políticas demonizadas por el mero hecho de ser “conservadoras” provocan cierto recelo en personas que carecen de ideario definido o que no sienten interés por la política. Quizás sea por desconocimiento más que por otra causa ya que, por regla general, los gobiernos “conservadores” han hecho avanzar más y mejor a la sociedad que los gobiernos autodenominados “progresistas”, que de progreso no tienen más que el que experimentan en sus bolsillos ciertos individuos. Uno de los temas importantes es la cuestión del matrimonio. Quienes validan la ruptura del matrimonio tradicional entre un hombre y una mujer y apuestan por la viabilidad del matrimonio entre dos personas del mismo sexo suelen olvidar conceptos claves de la historia de la humanidad. Desde hace 4.000 años la religión judía y desde hace 2.000 años la católica, mantienen que todos tenemos el derecho a ser engendrados en una familia de enlace estable, único (con algunas excepciones que permiten la poligamia), donde los padres se complementen psicológicamente, biológicamente. Tal vez el problema sea el olvido de la naturaleza del matrimonio en la sociedad actual donde las prisas (que “matan el amor”) mandan. En Los cuatro amores C.S. Lewis, y en la encíclica Humanae Vitae se define la relación de los cónyuges como “una forma de amistad personal, con la cual comparten generosamente todo, sin reservas indebidas ni cálculos egoístas”. Juan Pablo II señaló que progresan día a día hacia “una unión cada vez más rica entre ellos a todos los niveles: del cuerpo, del carácter, corazón, del alma”… Desde el punto de vista literario, en Mount Faust, Paul Valéry hacía decir a su protagonista: “Para ti tengo el sentimiento total; Lust, tú eres la que me ha enseñado la única cosa que ni el saber, ni el crimen, ni la magia me han enseñado”. Estos sentimientos se recogen en Una pena en observación de C. S. Lewis: “Eres… mi camarada de fiar, mi amigo, mi compañero de viaje, mi colega de “mili”…”. El punto de partida es la real complementariedad entre varón y mujer en su calidad de personas sexuadas. Y lo sexuado es algo más rico, complejo y amplio que lo sexual. Confundir lo sexuado (un rostro, un vestido) con lo sexual es reducir la primera pieza de la sexualidad. Hay una natural atracción entre ambos. Se tienen un afecto que se describe como “la más honda y veraz fusión de afecto y amistad”, que nace de un consentimiento libre y voluntario prestado para siempre aunque pueda verse frustrado a posteriori. Un amor mutuo, un amor de amores que se propaga, pues amar a cada nuevo hijo es amar dos veces “al otro consorte”. Tomás de Aquino decía que ” los hijos componen el bien común de los cónyuges”. En el caso de que los esposos lleguen a ser padres, son amantes, pues no dejan de contemplarse el uno al otro y, amigos, pues miran juntos en la misma dirección. Charles Peguy equipara en el mundo moderno a los padres con los aventureros, pues “todo está en contra del que tiene la osadía de formar una familia [...] Los que no han tenido un hijo enfermo, no saben lo que es la enfermedad. Los que no han perdido un hijo, no saben lo que es el dolor”. “Cual es la familia, así es la nación porque tal es el hombre”, según Juan Pablo II. La familia constituye la “civilización del amor” en palabras de Pablo VI. Desde luego, no es cierto que la Iglesia Católica haya emprendido ninguna “cruzada” contra el matrimonio homosexual. Buena prueba de ello es que ninguna de las grandes religiones aprueban la institucionalización del “matrimonio” entre personas del mismo sexo (algunos incluso lo castigan). Posiblemente la Iglesia Católica sea la que más indulgente se haya mostrado con la homosexualidad porque se defiende la dignidad de la vida humana. Hace unas semanas una persona me dijo “yo soy homosexual pero no soy gay”. El gay: la parafernalia, la fiesta, el orgullo, el descaro, la provocación, la lascivia mostrada, suele causar rechazo entre algunas personas. El homosexual, como persona discreta, no. Dos diseñadores italianos homosexuales hacían una crítica en la misma dirección. La ostentación sexual —sea ésta heterosexual u homosexual— no es nunca recomendable, de ahí que hablemos de la discreción pues el sexo es sólo una parte de la vida humana. También habría que distinguir formas de casarse o de convivir. En lo que la Iglesia sí ha sido tajante es en negar el carácter de matrimonio a la unión entre personas del mismo sexo. Y es comprensible ya que el matrimonio tiene una vertiente civil, como vínculo contractual, pero también una vertiente religiosa, pues es un sacramento. En su aspecto civil, los políticos, científicos e intelectuales pueden llamar matrimonio a lo que les parezca conveniente. Pero en el sacramental, sólo la Iglesia está legitimada para decidir qué es un matrimonio y qué no lo es. En este sentido, la postura adoptada por la Iglesia y por muchos auténticos conservadores de oponerse al matrimonio entre homosexuales, aunque admitiendo en mayor o menor grado (depende del país y de la cultura) las uniones civiles entre gays, me resulta la más equilibrada y justa. En muchos casos, los pro-gay no aceptan las uniones civiles, con prestaciones sociales, derecho a heredar, visitas médicas, porque lo que persiguen es llamarse “matrimonio”, es decir, quieren a toda costa cambiar la institución del matrimonio más que llegar a remediar su situación de desigualdad. Véase la entrevista de Ryan T. Anderson , editor de Public Discourse y Robert P. George, McCormick Profesor y Director del James Madison Program en la Universidad de Princeton (Estados Unidos). Respecto a si el reconocimiento del matrimonio homosexual socava los fundamentos del matrimonio y de la familia, disiento. Limitar el matrimonio a un vínculo de carácter sexual supone desconocer su verdadera naturaleza y finalidad. Desde sus orígenes en la penumbra de los tiempos, el matrimonio ha tenido por objeto la constitución de una plena comunidad de vida para la procreación y educación de los hijos, la preservación de la especie, la construcción y progreso de las sociedades humanas. Tratar de conservar el matrimonio en su concepción “natural”, no es ningún acto de radicalismo retrógrado, sino de sentido común. Y si se reconoce ¿por qué no abrir la puerta a la poligamia con el fin de la reproducción? Se esgrime como justificación la seguridad de los que desean unirse… pero los que más seguridad necesitan son los niños. El Estado está defendiendo el bien común cuando protege a la familia porque los padres están criando a los futuros ciudadanos. Algunos aseveran que los gays tienen mejor relación con la naturaleza. Las razones que llevan a la Iglesia a rechazar la práctica homosexual es que a la naturaleza como obra de Dios hay que respetarla. Por eso mismo el cristiano no tiene que declararse ecologista; si es un buen cristiano, respetará y cuidará la creación de Dios; ya sea una planta o la vida que crece en el seno de una madre. Cicerón en De la República y de las Leyes defiende un “conservar, mejorando” y que “la ley se basa en la recta razón”, no en el sentimentalismo sino en algo objetivo, natural, universal. La libertad de expresión se usa como bastión de la ideología laicista que no acepta el sufrimiento (eudemonismo) creyendo que puede evitarse con normas positivas, declaraciones de derechos, utilización de la ciencia al servicio de la ideología —cultura de la muerte actual— y cambio de significado de las palabras. En la historia, ha habido momentos de crisis de la familia por la secularización social del siglo XIX; el socialista Charles Fourier, pretendía sustituir el matrimonio por diversas relaciones sexuales; además, se multiplicaron las formas de cohabitación sin matrimonio como Living Apart Together, ILAT, familias reconstituidas, las uniones de hecho o entre homosexuales; estas últimas, por cierto, ya existían desde tiempo inmemorial, por influencia islámica en España a través de “la barraganía”. Y otros períodos intensamente familiares, en el que aumentan los matrimonios, hijos. Concretamente la Asamblea General de Naciones Unidas declaró el año 1994 como año de la familia con el siguiente mensaje “erigir la democracia más pequeña en el corazón de la sociedad”. La solución pasa por el fortalecimiento de la sociedad civil a través de políticas que favorezcan la cohesión social, de programas que enumera Patricio F. Fagan en un artículo de la Heritage Foundation (cursos de formación prematrimonial para que sepan los futuros esposos qué es el matrimonio realmente, o de mediación, si hay arreglo. Menos cargas fiscales). Política, familia y vida, debieran ir de la mano, con un fundamento que les sirva de base sólida: el derecho natural, y el católico término del “bien común”; hoy el primero pisoteado, el segundo vulgarizado, pues extirpan el contenido dejando vacía la palabra para poder usarla según su ideología colectivista que pisotea el individualismo. Si sacrificamos la sustancia por la forma nos quedamos en la superficie; todo depende del vaivén de las olas.
ZP el astuto príncipe maquiavélico Por Laura MartiMartes, 3 de noviembre de 2009 Zapatero tiene algo de El Príncipe, obra que escribió Maquiavelo dedicada a Lorenzo de Médici; al menos vive como tal sin restricciones derivadas de la grave crisis en la que España se encuentra (no hace falta recordar sus asesores, vacaciones en palacio y viajes de lujo). Pero no es como su autor, un patriota que envidiaba precisamente Estados sólidos como podían ser los de Francia o la España de aquél momento. Ni su mayor preocupación es como la de él, lograr la estabilidad del Estado frente a un país entonces dividido. Por lo demás, sí que coincide el perfil zapateresco con la forma en que Maquiavelo describe al protagonista. Veamos… Para ser elegido príncipe debe ser un hombre hábil o “protegido por la fortuna”, esto último parece que ha acompañado al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, desde que llegó al poder. Debe tener una energía prudentemente calculadora alejada de cualquier preocupación de moral ordinaria. Dejará en manos de sus subalternos la adopción de medidas impopulares… Elegirá con cuidado a sus consejeros y se dedicará tan solo a defender y extender su poder “por todos los medios”; lo que me recuerda al histórico y televisado “como sea” zapateril en sus negociaciones interminables con la abstracción que algunos dan por buena de la mal llamada “alianza de las civilizaciones”. Debe cuidar su reputación. De ahí la obsesión por controlar su imagen en televisión y demás medios de comunicación… Pues su fortaleza mayor es la adhesión del pueblo. Reconoce así el poder de la opinión con el objeto de poder manejarla, sensible a la fuerza, y fácil de engañar. La hipocresía se convierte para el príncipe en un deber. Su política en una sutil mezcla dosificada de brutalidad y disimulo según las circunstancias y situación y dando importancia sólo al RESULTADO. Un acuerdo sólo tiene relevancia en cuanto que siguen siendo conformes a los intereses del príncipe. Se sitúa en una concepción de la historia que ignora las realidades económicas y que llega a desconocer el alcance de los fenómenos sociales. Concibe como Zapatero, la política como un juego de voluntades, pasiones, difícilmente controlables. El gobierno es un modo de contención del pueblo… Con él el pensamiento político se seculariza radicalmente desde sus antecesores (Marsilio de Padua). No contento con laicizar el Estado quería subordinar por completo la religión, a la que concibe como instrumento de poder y elemento de cohesión social lo que le conduce a una posición más que antirreligiosa, anticristiana. Al exaltar el papel del Estado, siente hostilidad contra todo lo que recuerde el universalismo cristiano. Noción de Estado que se entiende sin moral alguna, sin sujeción. Una jungla en al que todo está permitido, el único problema está en calcular bien las empresas y dosificar la fuerza y la astucia. Con el “civismo” expulsa de la política toda metafísica y corta todo vínculo personal entre los hombres. Despersonalización, desvinculación, son sus objetivos. Atiende más a la calidad de la forma que a la sinceridad o justicia del fondo desarrollando espectaculares disertaciones pero poco pensamiento. Divide y vence… desde el principio, aprovecha las rendijas de la oposición para poder colarse y hacer un roto mayor si cabe… Pero esa misma división debería estar afectando ya hasta a su propio partido… Hay veces en la vida en que hay que tomar decisiones por desagradables que sean, y ese momento ha llegado ya tanto para Zapatero al frente del desgobierno español como a Rajoy al frente de una oposición más desgastada que el propio “responsable” (por su irresponsabilidad) de que aún no hayamos visto el final del túnel en esta grave crisis que azota a España… Un cúmulo de individualismos, luchas descarnizadas por el poder de un lado u otro, y un cúmulo de despropósitos… ¿Qué fue de la inteligencia puesta al servicio del Bien Común (de todos)?
Amenabar y los cristianos Por Laura MartiLunes, 26 de octubre de 2009 Explicativo artículo en Forum Libertas. "Contra el bulo: los cristianos antiguos NO destruyeron la Biblioteca de Alejandría ni ninguna otra ": Amenábar impacta con sus imágenes de cristianos quemadores de libros... algo que no está demostrado en absoluto. Muy interesante el artículo aunque algunos señalan una errata importante, sin embargo: "... el emperador Aureliano (filósofo estoico, el "emperador sabio" de "Gladiator", y muy anticristiano)" y suscita alguna duda sobre el director del Museion y sobre si el Cristianismo ¿destruyó la cultura clásica? más bien la recogió y nos dejó esa herencia. Es bastante dudoso que Theon pudiera ser director del Museion. Fue clausurado por Caracalla en el 216 y destruido el edificio donde se encontraba, en el complejo palacial, por Aureliano en el 272. Sí que se le menciona como último director del Museion en la Suda, una enciclopedia bizantina, pero que se escribió en el s.X, seis siglos después de su muerte. Sócrates de Constantinopla, mucho más cercano en el tiempo, se refiere a él sólo como filósofo y padre de Hipatia. Los contemporáneos que describen la destrucción del Separeum no dicen nada de ningún Museion. Sobre la biblioteca del Serapeum, "hija" de la antigua biblioteca real de los Tolomeos, dice Paulus Orosius que se la llevaron a mitad del s. IV a la nueva capital Constantinopla. Este dato encaja con que en el 378 Ammianus Marcellinus se refiera a ella en pasado. Y a que el escritor pagano Eunapius Sardis que describe con detalle como vio la destrucción del templo Serapeum y sus estatuas no diga nada de libros. Por cierto, no acabo de entender la vieja teoría volteriana, reavivada ahora por Amenábar, según la cual el Cristianismo destruyó la Cultura Clásica. Si fue destruida en el s.V, ¿cómo ha llegado al s.XXI? ¿Cómo creen que hoy día podemos leer a Sófocles o a Homero? ¿Por arte de magia? ¿Nos han caído las obras clásicas del cielo como si fueran un meteorito? ¿Saben que en Egipto existió un contemporáneo de Hipatia llamado Antonio que inició la vida monástica? Si, Marco Aurelio fue uno de los emperadores más anticristianos. Cambió radicalmente la política de tácita tolerancia que se había llevado por Trajano (con su famosa carta a Plinio el joven), Adriano y Antonio Pío. Bajo Marco Aurelio tuvieron lugar cruentas persecuciones. Las mejores documentadas son la de los mártires de Lyon (de entre ellos lo casos más conocidos son los de Blandina y Póntico), de Asia Menor (Carpo y Papilo) o en Numidia. El caso más conocido fue el martirio de san Justino el primer filósofo cristiano, y sus compañeros, que ocurrió en la propia Roma, entre el 162 y el 168. De hecho en sus famosas Meditaciones se refiere a los cristianos como sediciosos. Supongo que el autor del artículo creyó que, como era un poco denso, convenía atraer la atención del público citando una película, aunque no creo que venga muy a cuento para hablar de la supuesta destrucción de libros en el final del paganismo. En cualquier caso si en una peli de Hollywood sale un emperador u otro no modifica lo que explica sobre la fascinante Alejandría del s.V. ¿Que la película de Amenábar es anticristiana? No lo dudo. Amenábar, al igual que Almodóvar, pertenece a una tradición anticlerical de honda raigambre en nuestro país (baste con un ejemplo: comparar el tratamiento que de un mismo asunto, la eutanasia, hacen Amenábar en Mar Adentro y Clint Eastwood en Million Dollar Baby. Más aún, comparar el tratamiento que reciben los dos sacerdotes católicos en ambas películas. Como de la noche al día). El conservador auténtico es un individuo que está dispuesto a defender sus principios y valores a capa y espada incluso en las circunstancias más adversas. Michael Gerson.
Yo estuve allí; 17-O, Madrid, capital de la vida Por Laura MartiJueves, 22 de octubre de 2009 Quedé con mi grupo de amigos/as a las tres de la tarde del sábado para vivir de cerca los prolegómenos de una jornada que presentíamos, iba a ser histórica. Uno de ellos es pamplonica, otro de Cádiz, una de Madrid, alguno de Salamanca, y muchos de Barcelona. Se respiraba un ambiente festivo, sano, rico en colores; una alegría de vivir que se propaga y es eficaz antídoto contra aquellos que justifican el aborto y piden que éste sea libre. Jugamos en equipo defendiendo una misma camiseta: la de la vida. Nos sentimos en familia, aunque ésta fuera felizmente numerosa (más de un millón de personas). Ernesto Juliá describe la familia como la realidad más rica en diversidad y variedad. La mejor defensora de la persona y de la personalidad del hombre. Cada vida, cada familia es irrepetible. En ella se genera la vida y se hace frente a la muerte. En ella aprendemos a amar, a vivir en libertad. Transmite principios y valores humanos (algunas también cristianos). La familia formada originariamente en torno al fogón, hoguera. Irradia pues, según Carlos Llano, ganas de vivir, amor generoso, nos enseña con su ejemplo a dar sin medida. Es instrumento idóneo para luchar contra los males de nuestro tiempo: el individualismo, la despersonalización y deshumanización. Pero el enemigo de la familia no es sólo externo en palabras de Tomás Melendo además de una legislación asfixiante, gravámenes económicos, degradación moral, intentos de sofocar la sensibilidad religiosa, corrupción y escándalos, hay también otros internos. Lo que Chesterton denomina “el aburrimiento, la frivolidad, ausencia de imaginación”… Ojalá iniciativas como ésta del 17 O. a las 17 h., sirva para darnos cuenta de que no estamos solos en esta noble y desinteresada batalla (por la que se trata de dar voz a los que no la tienen); para ser conscientes de que aunque la actualidad española viene marcada por la lucha partidista no hace falta pertenecer a un partido ni que la selección gane un título deportivo para que podamos reunirnos en torno a un objetivo común, en este caso la defensa de la dignidad de cada vida humana. Todo ello en un espacio común, Madrid, lugar de encuentro, capital de la vida, corazón de España. Termino con la palabras de M. Unamuno: “ No quieras influir en la marcha de la cultura ni en el ambiente social ni en tu época que andan solas. Tampoco en el progreso de la ideas sino en el crecimiento de las almas, de cada alma, de una sola alma y basta. Coge a cada persona por separado y a solas e inquietándolo por dentro porque quien conoció la inquietud, jamás conocerá el descanso”. Con la esperanza de haber contribuido con mi presencia y mis palabras a remover conciencias y corazones, me despido, Laura Marti.
Entrevista: Julio Rodríguez Chico Por Laura MartiMartes, 20 de octubre de 2009 Laura.- Durante los próximos diez minutos vamos a hablar de tres películas históricas que están en cartelera: “Ágora” de Alejandro Amenábar, “Katyn” del polaco Andrej Wajda, y “Amazing Grace” del inglés Michael Hapted. Para ello, nos acompaña Julio Rodríguez Chico, historiador y crítico de cine. Buenas noches, Julio. Háblanos un poco de ellas. Julio.- Buenas noches, Laura. Buenas noches a todos. Efectivamente, tenemos en cartelera esas tres interesantes películas, aunque no todas ellas merecerían la etiqueta de “histórica”. En concreto, “Ágora” no es muy rigurosa en el tratamiento del tema, como ya se han hecho eco, de manera casi unánime, los diversos medios de comunicación. Pero es que a Amenábar no le interesa la veracidad histórica, porque su voluntad es ir al pasado para criticar el presente: parte de un prejuicio y lo que busca es incidir en el ánimo del espectador, hacerle creer que toda religiosidad conduce a la intolerancia y al fanatismo, y especialmente el cristianismo. - A mí, personalmente, no me importa que Amenábar rejuvenezca a Hipatia y que no aparezca con los 60 años que tenía cuando fue asesinada, o que no detalle exactamente cómo era la vida de Alejandría en el s. V. Pero sí me preocupa que Amenábar convierta lo que fue una lucha política por el poder entre Cirilo y Orestes en un ejemplo de fanatismo religioso, que no entienda y acepte que en esa época los poderes político y religioso iban mezclados y se confundían, que presente a San Cirilo como un instigador de la muerte de Hipatia como si fuera un asesino..., que en una época que era muy religiosa nadie aparezca rezando en ningún momento y sí continuamente conspirando... - Por eso, Amenábar acaba utilizando unos tristes hechos para manipular la memoria histórica y atacar a la Iglesia de hoy, como ya hicieron Voltaire o Gibbon en la Ilustración. Nadie niega que Hipatia fue asesinada por un grupo de cristianos desalmados, pero es que el clima en Alejandría en esos momentos era de exaltación y crueldad, y esos mismos cristianos mataron poco después también a dos obispos y a un procurador romano. Y así tantos detalles que hacen que podamos decir que Amenábar traiciona la verdad histórica y a la misma película, que nos dé una Hipatia irreconocible: ella no era una pagana beligerante ni anticristiana ―incluso dos de sus discípulos llegaron a ser Obispos―; pero tampoco era el modelo de unas virtudes que, en cambio, sí encarnaban la mayoría de los cristianos, por ejemplo Santa Catalina de Alejandría, casi contemporánea de Hipatia, una mujer hermosa, noble e intelectual que fue decapitada pocos años antes por Maximino por ser cristiana. Laura.- Julio ¿qué quieres decir con que traiciona a Hipatia y a la película? Julio.- En primer lugar porque da una imagen distorsionada de la verdadera Hipatia. Y digo que Amenábar “mata” su propia película porque quiere hacer a la vez una superproducción que entretenga y que lleve a la reflexión. Quiere tocar demasiados palos, y para ello se ve obligado a construir personajes que son símbolos de la intolerancia y el fanatismo que achaca a los cristianos. Por eso, como consecuencia acaba siendo una película muy fría y sin emoción, con personajes poco dibujados y poco creíbles: Cirilo es una marioneta sin vida; Rachel Weisz se esfuerza con Hipatia pero es un personaje que vive entre las estrellas y en otro mundo, poco humano; y solo Davo, en mi opinión, tiene una evolución y un conflicto interior interesante. - En definitiva, Amenábar acaba construyendo un maravilloso envoltorio de decorados y ambientación, con una música espléndida y una fotografía que nos recuerda y lleva a las “películas de romanos”, con revueltas que están bien rodadas... pero, en cambio, hay que decir que no hay espectáculo porque le falta vida, que no es cine histórico porque cae en anacronismos imperdonables. Lo que le sucede es que le pierde la ideología que imprime al guión... porque trata de proyectar sobre los cristianos actuales esa agresividad, para equipararlos a los talibanes (van incluso vestidos de negro y con turbante). - Además, me parece que la actitud beligerante y polémica que imprime a la cinta genera el mismo enfrentamiento e intolerancia que critica en su película, porque identifica tener convicciones con ser fanático y casi acaba queriendo “reducir” a los cristianos a las catacumbas. Es una película fallida, aunque nadie duda del talento y sensibilidad de Amenábar. Laura.- He leído lo que has escrito en tu blog “miradadeulises.com” (que me ha cautivado por completo) sobre “Amazing Grace”... y es como el polo opuesto a lo que ahora contabas, ¿no? Julio.- Por supuesto. “Amazing Grace” recoge la historia de un político, William Wilberforce, que lucha por la abolición de la esclavitud en la Inglaterra del siglo XVIII. Es efectivamente un hombre de firmes convicciones y con una clara vocación de servicio a través de la política. Es un cristiano comprometido y con una fe que determina sus decisiones, que deja en segundo plano sus intereses personales y hasta la propia salud, alguien que entiende en un momento de su vida que, con su trabajo en el Parlamento, debe contribuir a desterrar esa lacra humana y social. - No le resultará fácil porque todo son dificultades a su alrededor: en su propio partido y en la oposición, en su amigo Pitt que llega a ser Primer ministro, y en quienes le apoyan en un primer momento y luego se cansan... Sus contemporáneos sólo buscan intereses personales: comerciales ―el tráfico de esclavos dejaba muchos beneficios― o en su carrera de ascenso político, y dar la cara por “una causa perdida” exigía muchos arrestos o convicciones o fe... o un poco de todo ello. Laura.- ¿Es entonces una historia de partidos políticos? Julio.- Sí claro, existe ese debate parlamentario, pero pienso que hay más cosas. En mi opinión, es fundamentalmente la historia de uno o de varios hombres en lucha con su propia conciencia: el esfuerzo de alguien que trata de ser fiel a sí mismo, a su país y a su Dios, y de otros que lo hacen de manera tímida o que huyen cobardemente. Por eso, al inicio de su carrera, William duda entre saltar a la arena política o retirarse a una vida tranquila, y se lo pregunta a Dios y a su “consejero” espiritual... Entiende que su lugar no está “rezando” por Inglaterra sino... diríamos que “con el mazo dando”, y siguiendo los dictados de su conciencia se lanza como un nuevo Tomás Moro a cambiar la ley. - No será fácil, como decía, pero su constancia y sus convicciones hacen que sus adversarios terminen reconociendo que era “un hombre excepcional” y que se derogue la esclavitud... Es una película intensa, con una perfecta ambientación de época, y donde “vivimos” con individuos de su época que hablan con normalidad de Dios y que rezan (como sucedía de hecho en esa época), no como los personajes cargados de ideología por Amenábar. En fin, una película muy recomendable, con un guión que estuvo nominado al Óscar, y con grandes interpretaciones. Laura.-¿por qué dices que no es sólo una historia de William? Julio.- Porque todos los personajes están muy bien caracterizados y están dotados de conciencia, y eso es imprescindible cuando se tratan temas serios con trasfondo ético o moral, cuando se pretende crear personajes históricos. Junto a William hay “algunos hombres buenos”... pero débiles, que juegan al oportunismo político o que sufren el tormento de “veinte mil fantasmas” (son los esclavos muertos traídos desde África, que visitan en sus pesadillas al anciano John Newton). - En definitiva, es una interesante película y también una lección de ética política. Yo les aconsejaría a nuestros políticos que acudieran a verla... antes de que den su voto, por ejemplo, ante la nueva Ley del aborto, y que se atrevan después a actuar en conciencia. Por eso digo, al final de ese artículo, que “nos haría falta un nuevo William que trajera sentido común y ética a nuestro parlamento”. Laura.- Y la película polaca “Katyn”, ¿la recomiendas?, ¿de qué trata? Julio.- Su director, Andrej Wajda –con un Óscar honorífico y 50 películas en su haber–, vuelve en “Katyn” a mirar a la historia reciente de Polonia, y narra la matanza de cerca de 20.000 soldados polacos tras la llegada de las tropas soviéticas en 1940, y también la desesperación de sus familias ante la falta de noticias sobre su paradero. - Ahora que está de moda la recuperación de la memoria histórica y romper el silencio que ha rodeado a desaparecidos, es bueno que el cine sirva para dar la luz a la verdad de lo ocurrido, y más en un caso como éste porque durante décadas se han estado ocultado las masacres de Stalin y del marxismo en tantos países, que apenas han llegado a la pantalla. Laura.- ¿Es una película más..., una de guerra, de campos de concentración y de venganza? Julio.- Es cierto que hay situaciones muy dramáticas y también emocionantes, atropellos políticos y asesinatos llenos de crudeza, sin duda. Pero, sobre todo, son historias personales conocidas de primera mano por Wajda –su padre fue uno de los asesinados–, que trata de conseguir dos cosas: en primer lugar, quiere conocer toda la verdad de lo ocurrido en los bosques de Katyn, de cómo los soviéticos asesinaron a miles de personas y engañaron al mundo diciendo que habían sido los nazis; además, Wajda busca crear un sentimiento patriótico y de unidad en los polacos, para mirar hacia el futuro y seguir sacando el país adelante, sin quedarse en lamentos. - Claro, Wajda sabe que la clave del progreso está en la persona, y que para ser libre... primero hay que conocer la verdad de lo que ocurrió... y así poder después perdonar. Por eso, sus personajes no son rencorosos, sino que rezan y perdonan a sus verdugos mientras son asesinados incluso, aunque antes hayan luchado heroicamente... Son personas que existieron así en la realidad, leales a su país y a Dios, con debilidades y remordimientos, con lágrimas y amores, y por eso el espectador sintoniza más fácilmente con ellos (a diferencia de los de Amenábar). - “Katyn”” estuvo nominada al Óscar como mejor película en habla no inglesa, y a pesar de su excesivo número de personajes con poco desarrollo, tiene mucha intensidad dramática y una espléndida fotografía que te mete en la angustia y dolor del momento. Es una de esas películas que te ayuda a ser mejor, como la que antes hemos comentado de “Amazing Grace”, películas bien hechas, con contenido humano y respetuosas con la verdad de la historia. Laura.- Bueno, Julio, muchas gracias por brindarnos ideas tan sugerentes. Muchas gracias y buenas noches. Julio.- Buenas noches.
La espiral del silencio Por Laura MartiViernes, 9 de octubre de 2009 En el artículo anterior os contaba algunas de las razones por las que abrí la bitácora, y lo que es para mí, una bitácora (o blog). Aunque hay otras igualmente importantes, como el poder dar voz a los que no la tienen, mantener principios y valores, compartir inquietudes (poco hay más gratificante que encontrar a personas que ven las cosas o piensan como tú). Pero hoy voy a concretaros más las motivaciones que me llevaron a estar aquí, con vosotros, ante la duda que surge en alguno de mis amigos y resuena en mi corazón y mi mente. En primavera de 2008 tengo la oportunidad y el privilegio de asistir a unas jornadas universitarias en Jaén. Compartiendo mesa con el profesor de comunicación audiovisual, Alfonso Mendiz, se entabla una interesante y apasionada conversación, en la que él habla de la teoría de la espiral del silencio. En realidad algo más que una teoría, pues en una reunión de cinco personas siempre suele haber alguno que habla a gritos como poseído por la "verdad absoluta y la modernidad", y protegido por los mediáticos aledaños de lo "políticamente correcto"; dos que prefieren quedarse callados (en palabras de nuestro sin par presidente Zapatero en su segundo debate ante Rajoy: "ni la pió"... —ya sabemos que este hombre es incorregible—); un cuarto que temeroso se deja guiar por las ínfulas del primero, y un quinto y último que responde con moderación. Es por ello por lo que tengo la convicción de que este mundo está necesitando que despertemos a los somnolientos, animemos a los tímidos y guiemos a los desorientados. En concreto en esta España política de hoy, reino de la mediocridad, de los términos medios, de las medias verdades... En esta gran nación que ha conocido tiempos mejores, tanto el presidente ZP ejerce el peronismo como el jefe de la oposición duda en exceso; ambos practican lo que podíamos llamar el “si pero no"... El primero promete ayudas a mansalva, que luego no se pagan (como las ayudas a la dependencia, la renta de emancipación, cheques bebé); el segundo, se debate entre un mar de dudas en su propio fuero interno y en el que trasciende a la opinión pública, en el externo... (tipo "presentaremos las pruebas o no”; “se tomarán medidas o no...”). El uno instalado en la incompetencia, y el otro en la inoperancia. Al fin y al cabo, el resultado es el mismo, desastroso. En este estado de cosas, y con este Estado, ante tantas ausencias, adquiere una gran importancia una sociedad civil fuerte, que pida alto y claro libertad individual y responsabilidad política; viviéndolo, antes de rogar nada a nadie, en primera persona. Una espiral de coherencia sería deseable.
Un blog, un debate; un mundo de posibilidades Por Laura MartiMartes, 6 de octubre de 2009 Abrir un blog, es una magnífica iniciativa en la línea de que ante el divorcio existente entre la clase política y la sociedad civil, ésta recupere la esfera de libertad que le es propia e inherente. El blog, es así una poderosa herramienta en las manos de un ciudadano en la actualmente llamada por algunos “democracia participativa”, es decir, aquella en la que las personas asumen un papel activo en la toma de decisiones y en el diseño del futuro de nuestro país, no limitándose a depositar su voto en las urnas cada cierto tiempo. Más bien persigue que se cuente con su opinión antes de adoptar decisiones que influyan en su esfera de libertad y sus legítimas aspiraciones personales. Es el caso de las políticas educativas, el aborto, o la definición del modelo territorial del Estado, aspectos sobre los que los gobiernos debieran reunir antes de decidir un previo y amplio consenso social. Hoy se ha convertido en todo un fenómeno de la comunicación, que se está trasladando a la calle y a los medios oficiales. El planteamiento del que partir es “un blog, un debate”. Para mi es algo más, es mi forma de hacer un llamamiento casi una invitación a la reflexión; un medio de hacer llegar la información que, a veces no se publica en los medios, por ejemplo en Andalucía nada o poco se sabe sobre el caso Astapa -trasunto del Gürtel en Valencia pero sin tanto bombo-, del caso "Minas de Aguas Teñidas" en que la hija de Chaves adquiere todo el protagonismo. Más recientemente noticias como las de que el PSOE de Cádiz expediente a 12 autores de un blog político por el hecho de pedir “más crítica dentro del partido”- del que informó El Mundo-, o bien la censura al último libro de José Javier Esparza, en una localidad cercana a Sevilla, concretamente Los Palacios, simplemente porque menciona el papel del Cristianismo en la historia de España. Es por eso por lo que considero que es importante contar con una información completa y veraz para poder elegir en libertad. Antes me contentaba con enviar noticias o artículos interesantes a amigos o conocidos periodistas, hasta que me di cuenta de que podía hacerlo por mi misma, dar difusión a lo que considero que debe ser conocido por todos. Dentro de mi blog, en mi lista de enlaces, propongo diversas alternativas: - "La Mirada de Ulises” que nos habla de directores que trabajan con rigor y sensibilidad, entendiendo la dimensión social y humana del cine. De humanistas que aspiran a buscar y contar la verdad de nuestro tiempo a través de la imagen aunque en ocasiones ello suponga dejar la voz en off y perder tirón en taquilla (al evitar escenas morbosas). Casos de El Hundimiento o United 93. - Esunmomento.es, sobre cultura general. - La Batalla por la casa Blanca, que aunque muy pro-Obama, es también muy didáctico. Autor conocedor de los entresijos de la política americana, (por cierto, me reconoció que había empezado a saber del tema, viendo la serie de “El ala oeste de la Casa Blanca”). En torno al mundo de los blogs, se forman plataformas, que recogen como ésta, “Rebelión Digital", en la que tengo el honor de encontrarme con ustedes, que recoge pensamientos y vivencias puestas por escrito con más o menos ardor, firmas de autores de distintas naciones. Puede que algunos de ellos con seudónimos por temor a futuras represalias. Otras cuestiones (más prácticas) a plantear: - ¿Qué se necesita para abrir un blog?: en realidad sólo tiempo, energías, ideas y algo de sentido común para saber lo que quieres y poder expresarlo. - Fuentes: preguntas que te hacen o que surge en el seno de una conversación. Redes sociales como facebook, que sirven como medio de obtener información, a través de noticias, artículos u opiniones que se plasman en el muro de políticos, periodistas, medios (El Gato al Agua). Editoriales de diferentes periódicos, entre otras. - Contenido: ¿a quién va dirigido?, ¿qué temas vas a tratar?. En un blog de carácter personal, puedo dar mi punto de vista sobre las cosas, ser tú mismo sin miedo, tienes toda la libertad para hacer y deshacer a tu antojo. - Periodicidad: Trataré de buscar una cierta homogeneidad, que permita saber a los lectores que publicas el menos una vez a la semana. - ¿Cuál ha sido mi experiencia personal con el blog? En conjunto, puedo decir que muy gratificante. En el camino conoces a muchas personas (algunos llegan a incorporarse a tu círculo de amigos), aprendes no sólo con las aportaciones que te hacen sino con la información que has tenido que reunir para poder escribir y publicar. A veces, tienes la suerte de que gusta lo que escribes, y eso te llena de satisfacción. Contribuyes en la medida de tus posibilidades a que prevalezca la Verdad, al Bien Común y en su día hasta te puede servir como Carta de presentación. Es en definitiva, un mundo lleno de posibilidades que te ayuda a tener altura de miras más allá de localismos estériles… Cada uno puede elegir su propio motivo para abrir un blog, si antes os decía que para mi, es facilitar que se tenga toda la información posible (en sentido figurado) para poder elegir en libertad, Roger Federer por ejemplo, señala que para él: “es bueno ser importante pero más importante aún es ser bueno”… En todo caso es un buen lema, aunque lo conjugaría, como buena española, con otro de Unamuno: "Ponte en marcha solo, y una multitud de solitarios irá a tu lado, aunque no los veas": En fin, bienvenidos como dice el anuncio de IKEA a la "república de mi casa", partiendo del sentido etimológico de república ("cosa del pueblo", cosa de todos al fin y al cabo). Una casa que pretende ser de puertas abiertas...
|
|
All rights reserved © 2006
rebeliondigital.es rebeliondigital.com