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Bitácoras de
Rebelión digital
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Liberales Vs. Totalitarios
Capítulo 5 La ignorancia es la fuerza / Orwell
George Orwell—en
realidad Eric Arthur Blair— autor de grandes obras como “1984” y
“Rebelión en la granja” era en los años 30 un convencido y activo
militante de izquierdas. Tanto es así que cuando vino a España en plena
guerra civil, para hacer un reportaje, se alistó en las milicias del
POUM (Partido Obrero Unificado Marxista) luchando en el frente contra el
Bando Nacional. Hasta ese momento todo era
coherente con sus ideales y convicciones,
luchaba contra el
Las incoherencias llegaron cuando fue herido y trasladado a retaguardia, donde tuvo que soportar una cruenta guerra civil interna del Frente Popular, en la que los catalanistas y los comunistas, usando métodos estalinistas, intentaban hacerse con el poder. El partido en que militaba, el POUM, fue ilegalizado por el gobierno republicano por lo que se vio forzado a huir o enfrentarse al encarcelamiento o a las purgas que acabaron con la vida de muchos de sus compañeros. Sobre esta época escribió su Homenaje a Cataluña (1938). A partir de este momento la visión de Orwell comenzó a cambiar. Fue cuando dijo: “Lo que vi en España, y lo que conocí después del funcionamiento interno de los partidos de izquierda, me ha provocado un asco infinito de la política.” En 1940 escribía: “El nacionalismo es una forma de socialismo, pretende ser revolucionario, aplasta al propietario tan eficazmente como al proletario. Los dos regímenes, a partir de puntos de vista diametralmente opuestos, convergen rápidamente hacia un mismo sistema, una forma de colectivismo oligárquico.” Desde el momento en que se dio cuenta de la crueldad e injusticia que tanto el socialismo real como el fascismo representaban se dedicó a combatirlos. Su incesante lucha contra el totalitarismo, nos ha dejado dos grandes obras: “Rebelión en la Granja” (1945) y “1984” publicada en 1949, un año antes de su muerte. 1984 1 sitúa su acción en un Estado totalitario. Como explica O´Brien, el astuto y misterioso miembro de la dirección del partido dominante, el poder es el valor absoluto y único: para conquistarlo no hay nada en el mundo que no deba ser sacrificado y, una vez alcanzado, nada queda de importante en la vida a no ser la voluntad de conservarlo a cualquier precio. La vigilancia despiadada de este Superestado ha llegado a apoderarse de la vida y la conciencia de sus súbditos, interviniendo incluso y sobre todo en las esferas más íntimas de los sentimientos humanos. Todo está controlado por la sombría y omnipresente figura del Gran Hermano, el jefe que todo lo ve, todo lo escucha y todo lo dispone. Winston Smith, el protagonista, aparece inicialmente como símbolo de la rebelión contra este poder monstruoso, pero conforme el relato avanza está cada vez más cazado por este engranaje, omnipotente y cruel. Por su magnífico análisis del poder y de las relaciones y dependencias que crea en los individuos, 1984 es una de las novelas más inquietantes y atractivas del siglo pasado.
Winston Smith y Julia, los protagonistas dispuestos a rebelarse contra el Gran Hermano, son traicionados por su “amigo” O´Brien que hacía un doble juego, tramando con ellos como llevar a cabo su insumisión al sistema cuando en realidad era un importante miembro del Partido.
En
la España de los últimos años hemos podido ver cómo el ahora Presidente
del Gobierno, D. José Luis Rodríguez Zapatero, llegaba a un acuerdo con
el partido del Gobierno para firmar el Pacto por las Mi desnortada imaginación hace que identifique a Rajoy y a Rosa Díez con los traicionados Winston y Julia.
Los ciudadanos/súbditos de nuestra novela son sometidos periódicamente a un continuo lavado de cerebro. Diariamente mediante los Dos Minutos del Odio —a través de la Telepantalla— y anualmente con grandes festejos en la Semana del Odio se predispone a los ciudadanos contra el enemigo único, Goldstein.
Durante los dos
últimos años del Gobierno anterior los españoles fueron sometidos
periódicamente, a través de los medios de comunicación afines al PSOE y
por medio de sectores de paniaguados deseosos de De nuevo mi imaginación me juega malas pasadas e imagino la cara de Aznar, con el bigote recortado para que recuerde a Hitler, llenando la Telepantalla durante los Dos minutos del Odio.
Neolengua es el idioma oficial de Oceanía, el estado totalitario en el que se desarrolla la acción. Esta lengua fue creada para solucionar sus necesidades ideológicas, proveer un medio de expresión a la cosmovisión y hábitos mentales propios de sus devotos e imposibilitar otras formas de pensamiento. En los países y organizaciones totalitarios del siglo XX se utilizaron con asiduidad los eufemismos y las abreviaturas: la Solución Final (el Holocausto), Campos de Reeducación (campos de concentración), Nazi (nacionalsocialista), Comintern (Internacional Comunista), Agitprop (agitación y propaganda), Gestapo (policía secreta del estado), Inprecorr (correspondencia de la prensa internacional), etc. En el funcionamiento de Oceanía se emplearon también estos recursos. La forma de gobierno es denominada ING SOC (socialismo inglés). Estas son las consignas del Partido: “La guerra es la paz”, “La libertad es la esclavitud”, “La ignorancia es la fuerza”. El “Ministerio del Amor” (en neolengua Minimor) es el ministerio del interior. El “Ministerio de la Paz” (Minipax) se ocupa de los asuntos de guerra. El “Ministerio de la Abundancia” (Minindancia) trata los asuntos económicos. Durante la legislatura que por fin termina, el gobierno socialista ha creado y utilizado el mismo tipo de eufemismos y abreviaturas que antes les citaba, estableciendo su propia neolengua, básica en cualquier sistema con tentaciones totalitarias.
Tras las elecciones se comenzó con una gran campaña mediática que intentaba trasladar a la opinión pública el supuesto buen talante y la actitud dialogante del ya presidente del gobierno. Talante y diálogo se convirtieron en las consignas del Partido.
La discriminación (un concepto negativo) es adjetivada positivamente y se convierte automáticamente en un valor de esperanza y progreso bajo cuyo paraguas se han llevado a cabo todo tipo de ilegalidades. Dice nuestra Carta Magna en su artículo 14 que los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. Luego ni discriminación positiva, ni cuotas ni gaitas. Todas las operaciones militares españolas en el extranjero son definidas como misiones de paz en una clara similitud con el minipax orwelliano. Pues bien, ni ministerio de la paz ni misiones de paz. Las unidades militares ejercen su trabajo propiamente dicho en misión de guerra (Del germánico *werra, pelea, discordia). Las victimas del terrorismo reciben el mayor ataque en lo que llevamos de democracia desde el "Alto Comisionado para el apoyo a las víctimas del terrorismo", una institución creada por Zapatero no se sabe bien con que intención y con el inigualable y sectario Gregorio Peces Barba a la cabeza.
Podría seguir con estos ejemplos hasta la extenuación pero creo que ya está clara la línea neolingüística seguida por este gobierno. Eso sí, no quiero olvidarme del “proceso de paz” (negociación política con los terroristas), “Otegui un hombre de paz” (terrorista), “De Juana Chaos es de los etarras que apoya el proceso de paz” (terrorista con veinticinco asesinatos a sus espaldas), “la justicia debe ser flexible” (sumisa), “las víctimas no deben opinar” (hay que silenciar a las víctimas que nos están haciendo daño), “el accidente de la T-4” (el atentado terrorista que causó dos muertes), “no se harán concesiones políticas a los terroristas” (se legalizan ANV y PCTV, se lleva el debate a las instituciones europeas, etc.). En la neolengua creada por Orwell no se conservaron ninguno de los adverbios existentes sino que se sustituyeron por el sufijo plus o para dar más énfasis dobleplus. Ante la situación que vivimos sólo se me ocurre exclamar ¡dobleplusvergonzoso!
La Policía del Pensamiento era especialmente temida por Winston, consciente de que cualquier gesto de su cara podría delatar sus pensamientos (Caracrimen en neolengua). El momento más delicado era durante los Dos Minutos del Odio frente a la Telepantalla, en los que lejos de odiar a Goldstein le admiraba. Sabía que si se daban cuenta le acusarían de Crimen Mental (Crimental en neolengua). ¿Recuerdan la manifestación que día 22 de enero de 2005 convocó la AVT en Madrid bajo el lema “Memoria, Dignidad y Justicia”? ¿Recuerdan la supuesta agresión a José Bono?
Yo ya no me acuerdo, me falla la memoria, fíjense que me parece recordar a la Policía del Pensamiento deteniendo a dos militantes del PP por crimental. ¡Qué tontería, eso no es posible en una democracia!
El problema de ser acusado de crimental era que pasabas de ser un ciudadano de carne y hueso a no haber existido nunca, a ser una nopersona. Lógicamente esto sólo era posible por las purgas de la policía política, en neolengua se decía que el sujeto en cuestión había sido vaporizado. Bueno…, en realidad, no se decía sólo se pensaba, ¿cómo te ibas a atrever a proferir semejante acusación contra el Partido sabiendo que la policía del pensamiento acechaba en todos los rincones? Simplemente se le echaba en falta, todos sabían lo que había sucedido. Nadie decía nada. Los proles, pobres como ratas, sin espíritu crítico, sin posibilidad de reacción, eran controlados por una minoría poderosa, un perfecto engranaje totalitario cuyo principal objetivo era conservar su poder para siempre. Es por ello que el sistema empleaba todos sus recursos en combatir a los que por su capacidad de liderazgo, por su preparación y por su sacrificio en pos de la Libertad pudieran despertar la conciencia dormida de los ciudadanos y pusieran en peligro el Poder del Estado. Nosotros, los ciudadanos de a pie, pensamos que no podemos hacer nada por la sociedad que nos rodea, pensamos que somos algo minúsculo en este mundo tan complicado, condenados a vivir la vida tal y como nos venga, sin poder influir en ella. Es más... la mayoría ni siquiera llega a pensar en ello, la vive y punto. Orwell reflexionaba en la novela sobre la situación de los proles de la siguiente manera: “Hasta que no tengan conciencia de su fuerza no se rebelarán, y hasta después de haberse rebelado no serán conscientes”
Esta mañana me he levantado sudoroso. Mi desnortada imaginación me ha jugado una mala pasada. He soñado que me levantaba por las mañanas, ponía la radio y no le oía, nadie hablaba de él, pasaban los días y no había noticias. Terribles sospechas recorrieron mi mente, Federico era una nopersona, había sido vaporizado. El Poder podía respirar tranquilo. Los ciudadanos ya no tendríamos que "sufrir" más con sus denuncias, todo volvería a ser "perfecto", sólo tendríamos que dejarnos llevar y obedecer... ¡Una de gambas! decía él...
En el apartado dedicado a la neolengua —varios párrafos más arriba— pasé por alto voluntariamente Miniver, el Ministerio de la Verdad, encargado de los asuntos de actualidad, educación y cultura. Debido a su importancia merece tener un espacio propio. En el Miniver trabajaban dos espacios temporales, el presente y el pasado, y lo hacían con verdadero afán, conscientes de su significación. Su misión en el primer caso era construir una realidad idílica, insuperable, por supuesto ficticia, sin importar que los ciudadanos que la vivían y sufrían se dieran cuenta del engaño. Las "píldoras de la verdad" se las tomaban los ciudadanos a través de la Telepantalla. En el segundo caso se trataba de excitar esa "propiedad mágica" de la historia, la mutabilidad del pasado que se podía modificar a capricho y conveniencia del gobierno y del gobernante. según las necesidades más inmediatas. Las contradicciones documentales no eran ningún problema, puesto que disponían de un complejo sistema de revisión total del pasado —eran reescritos todos los libros, periódicos, etc. y destruidas todas las pruebas a través de los "agujeros de la memoria"—. En la actualidad, el gobierno español tiene fácil el hecho de hacer pasar una España en crisis por un país perfecto donde todo es paz y tranquilidad. Lo consigue dominando todos los medios de comunicación, ya sean escritos o audiovisuales. La excepción que confirma la regla es la COPE y por supuesto ese espacio de libertad como es Internet. Sólo hay que asomarse a estos últimos para ver cuan diferentes pueden ser las cosas de la propaganda oficial. Los medios sumisos son la auténtica Telepantalla particular del gobierno, capaces de vender por buena la peor gestión de un ejecutivo en lo que llevamos de democracia, capaces de vender por progresista el mayor retroceso en cuestión de solidaridad interterritorial del período constitucional, capaces de vender el chantaje terrorista como una etapa de paz y esperanza, capaces, al fin y al cabo, de cualquier cosa por servir al Poder y bajo su paraguas protector seguir ganando dinero.
Para rematar la faena sólo queda adoctrinar a los jóvenes desde la escuela, cuanto más pequeños sean mejor. Al mejor estilo de los nacionalismos vasco y catalán y posiblemente aprendiendo de ellos el gobierno socialista ha implantado la asignatura de Educación para la Ciudadanía, a través de la cual inocularán en la juventud el virus socialista, y digo virus conscientemente porque los hechos son tozudos y así se encargan de demostrarlo desde hace ya ciento cincuenta años. Una vez llevado a cabo el adoctrinamiento, la continuidad en el poder está asegurada, dejando al partido de la oposición el papel de legitimador de la democracia o en ese caso ya pseudodemocracia.
En el caso de Winston y Julia lo más triste no es que el sistema les vence sino que les convence. Dice Orwell en la novela que el despotismo te dice lo que no puedes hacer, el totalitarismo lo que debes hacer y el ING SOC lo que eres. El ING SOC te dice lo que "eres" con una peculiaridad: no te puedes negar. "Eres" porque ellos te han hecho así. Te han permitido vivir porque han doblegado tu voluntad y has aceptado "ser". En nuestra desvencijada España, el "Poder" se va imponiendo poco a poco sobre la débil oposición, no digamos ya sobre los ciudadanos. Y cuando digo "Poder" y no gobierno es porque este poder, cuando aún no gobernaba, ya imponía su cosmovisión, bajo la amenaza latente de ser tildado, el que la contradijese, de fascista o reaccionario. Claro que esto sólo es posible por una especie de acto de contrición ridículo de determinados políticos y ciudadanos de derechas que cediendo ante el discurso progre creen expiar los pecados que en realidad no cometieron pero que la izquierda les lleva ya imputando, cínicamente, desde hace décadas.º Uno de los asuntos en los que más claramente se ve el dominio de la izquierda sobre la derecha es en el batiburrillo estatutario, donde el PP no ha hecho más que seguir sumisamente el camino marcado por el PSOE. Rajoy cual Winston doblegado, pero a diferencia de este sin torturas, se rindió a los socialistas y empezó a "entenderles" llevando a cabo y aprobando incoherencias tales como el estatuto andaluz o el valenciano. ¿Pensará Rajoy que el Gran Hermano le vigila y es todopoderoso? ¿O será que Zapatero, cual O´Brien, ha encontrado su punto débil? Al final, como dijo Orwell, si hay alguna esperanza está en los proles (hoy la clase media mayoritaria). Una vez más, sólo en estas masas —abandonadas a su suerte por los políticos— que constituyen el ochenta y cinco por ciento del país puede encontrarse la fuerza suficiente para destruir al partido y recuperar la libertad.
Texto de la contraportada de la edición de bolsillo (Editorial Destino) Ahora lo de ZP (Zapatero presidente) ha evolucionado a Z (Con Z de Zapatero) con lo que quiero pensar que va a dejar de ser presidente tras las próximas elecciones. Mientras escribía este artículo el País ha etiquetado a FJL y a varios más como "enemigos de la ciencia" Escrito por J.S.M. para Rebelión digital el 25 de octubre de 2007 |
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