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Comienzo una aventura filosófica

Las leyes malas (y el camino de salida) (presentación)

La quiniela vasca

¿La dictadura del mercado?

Otra estampa de la vida en Euskadi

Adivina, adivinanza... sobre la huida del totalitarismo

El Rey/Rajoy felón

No me gustan las mordazas

El último puente

De la "X" a la "Z", de mal en peor

Educación para la ciudadanía

El gallego ¿va o viene? Parece que viene

Reseña de la novela "La cuadrilla" de Pedro Morales Moya

El PNV sobrepasa todos los límites

S.O.N.A.D.O.S.

Antiprogresismo

Reportaje inundaciones Bilbao 1983

¿Está la sociedad vasca enferma?

Terror, paz y libertad

Ha muerto un gran liberal, Milton Friedman

¡La Libertad está en peligro!

El amenazado y la sociedad vasca

Al borroka patada en la boca

Nos deja Jean-François Revel

 

Serie: Liberales vs Totalitarios

Capítulo 1

La gran ignominia/Locke

Capítulo 2

Paz o libertad / Reagan

Capítulo 3

La máquina del tiempo / Hayek

Capítulo 4

Calentamiento global, ecologismo y socialismo / Lomborg

Capítulo 5

La ignorancia es la fuerza / Orwell

 

 

Serie: Los siervos del totalitarismo

Capítulo 1

El «aprendiz» de «maestro»

Capítulo 2

Ave Caesar morituri te salutant

 

Serie: Una aventura filosófica

I

Comienza una aventura filosófica

II

Detalles previos

 

                 "La encrucijada"    Por Joel Serrano

Serie:

Liberales  

Vs.   

Totalitarios

Capítulo 1

La gran ignominia / Locke

Capítulo 2

Paz o libertad / Reagan

Capítulo 3

La máquina del tiempo / Hayek

Capítulo 4

Calentamiento global, ecologismo y socialismo / Lomborg

Capítulo 5

La ignorancia es la fuerza / Orwell

Capítulo 6

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Serie:

los siervos

del

Totalitarismo

Capítulo 1

El aprendiz de maestro / L'apprenti de maître

Capítulo 2

Ave Caesar morituri te salutant

 

 

 

 

 

 

Serie:

UNA AVENTURA FILOSÓFICA

Aventuras y desventuras en la universidad española "del siglo XXI"

I

Comienzo una aventura filosófica

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III

 

 

 

De la "X" a la "Z", de mal en peor

Por Joel Serrano (editor de Rebelión digital)

En los negros años del felipismo muchos pensábamos que no se podía caer más bajo y por consiguiente que habíamos tocado fondo, eso sí un fondo muy fangoso. Corrupción generalizada y consentida, tanto con el dinero público como con el tráfico de influencias, y terrorismo de estado. Los españoles –cuando fuimos conscientes- salimos despavoridos de semejante régimen que nos llevaba rápidamente a una situación comparable a la de Argentina (que me perdonen mis amigos argentinos, no pretendo molestarles)

Luego llegaron los gobiernos de Aznar y nos demostraron que no todos los políticos son iguales ̶ frase inversa a la muy utilizada por los defraudados votantes de un partido que por fidelidad mal entendida se resisten a cambiar de voto ̶ . Quedaron claras varias cosas. Se puede gestionar con rigurosidad el dinero público y además se pueden bajar los impuestos. Esto produce riqueza y hace que se puedan mantener y aumentar los servicios sociales necesarios, a diferencia de las crisis económicas causadas por las erradas políticas económicas socialistas que impiden el desarrollo sostenible de dichos servicios ̶ en 1995 Solbes siendo ministro de Economía llegó a anunciar que el sistema de pensiones español estaba en peligro ̶ . Estas medidas y un poco de credibilidad internacional a base de garantizar la seguridad jurídica a las empresas que se deciden a arriesgar su dinero en España llevan por si solos un país adelante. Como así sucedió. Es de destacar que todo el prestigio conseguido por nuestro país en esos años lo tiró por la borda el gobierno de Zapatero simplemente con el escándalo Endesa en el que el gobierno cambiando las normas ad hoc pisoteó a la vista de todo el mundo económico internacional el principio sagrado, antes citado, de seguridad jurídica.

No obstante si un gobierno, como el de Aznar, se dedica brillantemente a la gestión pero no defiende ni difunde sus ideas y sus valores, dejando en manos de la superideologizada izquierda la sociedad, a través principalmente de la educación y de los medios de comunicación (en algunas zonas de España están "subcontratados" a los nacionalistas) ocurre lo que ocurre. Y ocurrió.

Esta superideologizada izquierda llegó de nuevo al poder. Detrás de su ideología no hay absolutamente nada, está vacía, es un camelo, pero domina a la perfección la demagogia y la propaganda y tiene un ansia infinita de Control y Poder. Tras el fracaso definitivo del Socialismo visualizado por todos con la caída del Muro de Berlín y el desmembramiento de la Unión Soviética le queda a la izquierda esa obsesión por el Estado Protector que como todos pudimos ver fracasó en el Reino Unido  ̶ luego llegó la Dama de Hierro y levantó la economía ̶  y en la mitificada por los socialdemócratas Suecia  ̶ donde hace ya mucho tiempo se dieron cuenta de que el sistema no era sostenible y comenzaron a privatizar los servicios públicos ̶ , aunque no todos han querido verlo. Sólo hay dos opciones, o se abandona el fracasado sistema como hicieron estos dos países o si se insiste en él  ̶̶ es lo que está haciendo el gobierno socialista actualmente en España ̶̶  se va inexorablemente hacia el totalitarismo como magistralmente dejó escrito Hayek en su Camino de Servidumbre, puesto que ante los fracasos siempre se dirá que no se han aplicado las medidas suficientemente, se echará la culpa al adversario ideológico y se profundizará un poco más en el control de la vida de los que todavía somos ciudadanos libres luego ya sólo súbditos.

Esta izquierda "española" en el poder, vacía de conocimientos, de preparación, sin nada que ofrecer, con unas ideas desfasadas procedentes de mayo del 68, deambula por la política instaurando de nuevo la corrupción y el tráfico de influencias, echando por tierra el prestigio internacional que tanto cuesta ganar a un país y actuando en muchos asuntos como un si de un vulgar grupo antisistema se tratara.

 Ahora llega una nueva cita electoral, y podemos elegir qué tipo de gobierno queremos para España. Tenemos la gran ventaja de poder elegir entre dos opciones ya conocidas puesto que el PP ha estado recientemente ocho años en el gobierno  ̶̶ ya no se puede utilizar el viejo slogan socialista quevieneladerecha ̶̶  y lo que nos ofrecen los socialistas a la vista de todos está.

La decisión es muy importante. Trascendental diría yo para el devenir histórico de nuestro país y sobre todo para la Libertad que se empezará a tambalear a no mucho tardar si seguimos la trayectoria que llevamos. Ya en esta legislatura se han detectado en el gobierno gran cantidad de tics totalitarios  –se han escrito sobre el tema infinidad de artículos a lo largo de estos cuatro años ̶̶ . Y no hay que olvidar la “dictadura” que sufrimos muchos españoles en el País Vasco y Cataluña a la que el actual gobierno de Zapatero ha contribuido en gran medida, además de instaurar una nueva en Galicia y Baleares.

Desde esta bitácora no voy a pedir el voto para ningún partido político concreto, cualquiera que defienda la Libertad, el Estado de Derecho y la Unidad de la Nación Española merece todo mi respeto  ̶̶ sin ocultarles que en estos momentos el PP es el que mejor representa mis valores, máxime cuando poco a poco va asumiendo los principios liberales ̶̶ .

Entiendo perfectamente a los que teniendo ideas de izquierda votarán al partido de UPyD de Rosa Díez defraudados e incluso indignados con lo que ha hecho este gobierno pero incapaces de votar a la derecha. Entiendo igualmente a los que voten a Ciudadanos, más por su atrevimiento que por su coherencia aunque quizá los problemas internos que padece sean debidos a su juventud e inexperiencia. Pero es mas difícil de entender el voto al PSOE actual. El partido de los cordones sanitarios y del Pacto del Tinell, el partido del mal talante, el partido de la memoria histórica sectaria, el partido amigo de las dictaduras comunistas, el partido de las detenciones por motivos políticos, el partido que enterró a Montesquieu, el partido del paro, de la crisis económica, el partido que traicionó el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, el partido que negoció, negocia y negociará políticamente con los terroristas, el partido que humilló a las víctimas del terrorismo al dejar libre al terrorista más sanguinario de nuestra historia, el partido de la mentira, de la utilización política de 192 inocentes, el partido del “no a la guerra” y que ahora combate en Afghanistán, el partido del adoctrinamiento político a través de una asignatura obligatoria, el partido del aborto libre y la eutanasia, el partido que no respeta la libertad religiosa con su anticlericalismo radical o más bien anticatolicismo de claro tinte masónico…

Es por estas razones y por muchas otras que sin duda se me quedan en el tintero por lo que pido públicamente que no se vote al PSOE en las elecciones de este próximo 9 de marzo de 2008.

                     

Diferencias entre la España que dejaron los socialistas en el año 1995 y el PP en el año 2004

 

Educación para la Ciudadanía

Por Joel Serrano (editor de Rebelión digital)

El Gobierno Socialista de D. José Luís Rodríguez Zapatero ha sucumbido a las tentaciones totalitarias. Ha sobrepasado todos los límites aceptables por una democracia, para enfrascarse en un decidido proyecto que pretende educar nuestros afectos, nuestros sentimientos, nuestros valores más personales e íntimos. Esos en los que nunca el Estado debe inmiscuirse.

Los socialistas interiorizando perfectamente el sistema utilizado por los nacionalistas vascos y catalanes inocularán en la sociedad una nueva religión -ésta vez obligatoria- y lo harán de la forma más miserable y abyecta, a través de la educación de nuestros jóvenes. El objetivo es claro, -una vez más el fin justifica los medios-, mantenerse en el poder a cualquier precio.

Conscientes de la gravedad de la situación, desde Rebelión Digital y desde nuestra recién creada www.educaciónparalaciudadanía.es (con los dos acentos) denunciaremos en la medida de nuestras posibilidades la asignatura, y nos haremos eco de cualquier iniciativa de la sociedad civil española que vaya en la misma dirección.

 

 

El gallego ¿va o viene? Parece que viene

Por Joel Serrano (editor de Rebelión digital)

El gallego nos tiene desconcertados. Como buen ídem no se sabe si va o viene. Muchos pensábamos que flojeaba en tablas pero parece que va mejorando.

Hay que reconocer que ya avisó en una entrevista que le hizo Federico J. Losantos en la COPE de que los anuncios y las medidas había que tomarlos a su debido tiempo para que no se difuminaran y quedaran en agua de borrajas.

De momento parece que no va por mal camino.

Puso orden en Cataluña con el margen suficiente para que los nuevos dirigentes cambiaran el rumbo de su partido. No hay más que ver el video de la semana pasada del PPC actual para captar lo que les diferencia del PPC de Piqué.

Ahora, cuando los ciudadanos empiezan a ser conscientes de la gran crisis económica que se nos avecina, Rajoy nos presenta al mejor gestor posible para lidiar con ella, el turolense Pizarro, bragado en mil batallas. No siempre los grandes personajes de la sociedad civil tienen vocación de servicio público. Este sí y es un lujo que no debemos desaprovechar.

Sin tiempo a respirar nos sorprende de nuevo Rajoy con la defenestración política de Gallardón, al no llevarle en las listas electorales por Madrid. El alcalde de Madrid que se había ofrecido pretendidamente “sólo” para ayudar a Rajoy, se desenmascara a si mismo anunciando su retirada de la política para después de las elecciones del 9M ofendido y desairado por sus compañeros de partido. Vamos que, como todos sospechábamos, sólo pensaba en colocarse en la parrilla de salida por si caía el jefe en la contienda electoral.

Mientras tanto ¿qué hacen los S.O.N.A.D.O.S.? (los que dominan España: socialistas o nacionalistas abyectos, demagogos, oscurantistas y sectarios) pues anuncian la creación del Observatorio de la Laicidad y reúnen a la Alianza de Civilizaciones.

Perfecto, que sigan así, unos y otros.

 

RESEÑA DE LA NOVELA:

"La cuadrilla". Pedro Morales Moya

Por Joel Serrano (editor de Rebelión digital)

Espléndida novela del veterano escritor, político y periodista alavés D. Pedro Morales Moya, (Espejo, Álava, 1922) en la que a través de las peripecias de una familia alavesa y otra guipuzcoana traza con maestría el devenir de la sociedad vasca durante los complicados años 30.

El autor mezclando realidad con ficción nos describe a la perfección la vida en una pequeña parte del norte de España entre el verano del año 1931 –poco después de la llegada de la II República- y marzo de 1937 –en plena guerra civil-. La trama gira alrededor de un adolescente “el maketo” y de su amigo “el gilipollas”, de las venturas y desventuras de sus familias y entorno más cercano, de las cuadrillas juveniles y su evolución según van pasando los años. A través de la visión personal de este chico alavés nos ofrece un exhaustivo análisis sociológico de los diferentes movimientos que existían en aquellos tiempos en determinadas zonas de Álava y Guipúzcoa. Estos grupos –nacionalistas, falangistas, revolucionarios y ciudadanos indiferentes- por acción unos y por omisión otros fueron los causantes, junto a sus homólogos del resto de España, de la caída de la República y de la llegada de la fratricida Guerra Civil.

Apasionante novela que nos permite reflexionar sobre un período pasado que nos ayuda a entender muchas de las claves del presente, sobre todo en lo que al nacionalismo vasco se refiere. Muy recomendable para los vascos que aún están –o quieren estar-  en la inopia y para el resto de españoles que quieran conocer un poco más de aquella época y de la actual “problemática” vasca a través de un entretenidísimo relato en el que el autor, con la sabiduría de la experiencia y con un conocimiento detallado del momento histórico, critica duramente los idealismos dogmáticos -ya sean el nacionalismo vasco del PNV, el nacionalismo español de la Falange o la izquierda revolucionaria del Frente Popular- haciendo gala de una defensa a ultranza de la Libertad individual.

Por si fuera poco el entretenido y ágil argumento, que te lleva a no soltar la novela hasta terminarla, el autor nos deleita con dos bonitas historias: el nacimiento lento y paulatino de una gran amistad y una deliciosa historia de amor.

Tras finalizar el relato descubrimos que el texto invita a su continuación, por lo que nos alegramos y desde estas líneas imploramos al autor que no nos haga sufrir mucho y podamos lo antes posible estar leyendo su siguiente novela.

Pedro Morales Moya, La cuadrilla, Edición Limitada, año 2007, 276 páginas.

ISBN: 978-84-611-9009-6    Pedidos a donvela@euskalnet.net  12 € + gastos de envío

D. Pedro Morales Moya es colaborador habitual de Rebelión Digital a través de su BitácoraPMM” y de la sección Rebeldes con Causa “Testimonios desde Euskadi en las que desgrana con gran acierto la polémica y complicada actualidad vasca.

 

 

El PNV sobrepasa todos los límites

Por Joel Serrano (editor de Rebelión digital)

No estoy de acuerdo con la necesidad de la unidad de los demócratas, tan repetida por los políticos. Para la casta de los políticos esta unidad no significa nada, simplemente una foto o la frasecita de rigor después de cada atentado. Para unirse de verdad es necesario tener claras las líneas que no se pueden sobrepasar. Unas líneas lógicas esas normas de conducta comúnmente aceptadas de las que hablaba Hayek que son las que aceptan los ciudadanos con toda normalidad y naturalidad.

Tras las palabras del Rey en Nochebuena en las que habló claramente de acabar con los terroristas por la vía policial y judicial y contando siempre con las víctimas del terrorismo, aparecieron los políticos de PP y PSOE en total conformidad con dichas palabras pero sacando como única conclusión que los demócratas tenemos que estar unidos para luchar contra el terrorismo. Siempre lo mismo, pura palabrería.

Tengo que recordar que el Gobierno ha metido en el saco de los demócratas a los proetarras de ANV y PCTV. ¿Debemos hacer esfuerzos para estar unidos con estos grupos, o con el radical PNV? También tengo que recordar que los partidos mayoritarios ya estaban unidos en el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo y que fue de nuevo el Gobierno el que rompió la unidad, tal vez por que echaba en falta a estos grupos y alguno más para seguir “dialogando”.

La democracia se tiene que defender de sus enemigos sin complejos. Con mayor energía y claridad de ideas si los enemigos están dentro del sistema puesto que son más peligrosos aún al conocer sus debilidades con detalle.

Decía Karl Popper "La tolerancia no debe llegar hasta los intolerantes, porque termina negándose a sí misma como posibilidad real de existencia."

No cabe duda de que hay que ilegalizar a los grupos políticos próximos a los terroristas pero… ¿Qué hacer con los nacionalistas supuestamente moderados? ¿Se debe seguir buscando su comodidad, su integración, cediéndoles poder mientras ellos lo utilizan para seguir avanzando en su proyecto antisistema?

Hace años el PNV era la ambigüedad personificada. Era en apariencia educado y respetuoso con la norma constitucional aunque en realidad —ahora lo sabemos— estaba sembrando para recoger en el futuro y preparando el terreno para profundizar en su camino separatista que no autonomista.

Ya desde el atentado de Miguel Ángel Blanco se le empezó a ver al PNV su verdadero rostro al unir sus objetivos a los de ETA en el llamado Pacto de Estella o de Lizarra.

En estos momentos el PNV ya no cree necesario esconder sus verdaderas intenciones soberanistas, separatistas, secesionistas, independentistas. Se ha quitado definitivamente la careta. Utiliza el Parlamento Vasco para desobedecer las resoluciones judiciales poniendo como excusa a ese “pueblo vasco” al que representan. A través de sus portavoces cuestiona incesantemente la legitimidad de los tribunales de justicia —siempre que no le favorecen las sentencias—. Incumple muchas de sus obligaciones constitucionales —con hechos consumados en asuntos como la ausencia de banderas nacionales en los edificios públicos o la casi total imposibilidad de estudiar en español en algunas zonas—, intentando trasladar a los ciudadanos vascos que están por encima de la ley… española. En definitiva que son una nación emergente prácticamente consolidada. Hay que añadir que la humillación y el desprecio a las víctimas del terrorismo han sido continuos por parte del PNV desde la transición. La última bajeza es la equiparación entre las víctimas del terrorismo y sus verdugos, los terroristas de la ETA, esos con los que colabora en la recolección de las nueces, esos con los que comparte objetivos y quien sabe si algo más.

Resumiendo ¿no son intolerantes los que siempre encuentran una justificación e incluso una subvención para los terroristas y sus allegados y por el contrario nunca les falta un motivo para atacar a los ciudadanos que no comparten sus ideas? ¿No habrá llegado el momento de dejar de mirar para otro lado ante los continuos desplantes del PNV? ¿No será ya la hora de dejar de ser tolerante siguiendo la sabia recomendación de Popper?

Ante la ofensiva nacionalista que estamos viviendo ¿no será más efectivo plantarse y recuperar parte de lo perdido que por el contrario pensar que los nacionalistas alguna vez se van a contentar con lo que se les da? ¿Es que no sabemos todavía, después de treinta años, que son insaciables?

Ya es hora no solo de que aprendamos la lección sino de que además actuemos en consecuencia.

 

S.O.N.A.D.O.S.

Por Joel Serrano (editor de Rebelión digital)

España es un país en el que existen regiones dominadas por los nacionalistas separatistas en las que se tienen tremendas dificultades si quiere que sus hijos reciban la  educación en el idioma oficial, el español, a pesar de que sea su lengua materna. El Gobierno no hace nada.

España es un país en el que no es posible hacer cumplir la ley de banderas en las regiones citadas. Esta ley únicamente obliga a poner la enseña nacional en los edificios oficiales por lo que resulta grotesco que no se tomen las medidas necesarias para que las instituciones autonómicas o locales cumplan el mandato que ha dictado el Tribunal Supremo. El Gobierno no hace nada.

España es un país en el que los terroristas y sus adláteres son mimados y tildados de hombres de paz, mientras se persigue afanosamente a las víctimas del terrorismo que no se resignan a ser traicionadas. El Gobierno desgraciadamente en este caso hace demasiadas cosas y ninguna buena.

España es un país en el que el presidente del gobierno deja en evidencia al Rey al no acompañarle cuando se retira de la cumbre iberoamericana visiblemente enojado por las provocaciones del presidente-dictador venezolano Hugo Chávez; y todavía peor, no es capaz de tomar medida diplomática alguna, cuando en los días posteriores al suceso no cesa en sus insultos al Rey y en las amenazas a las empresas españolas. El Gobierno no hace nada.

España es un país en el que se cierra en falso el mayor atentado de su historia sin conocer los responsables de su organización y se pretende que quede zanjado definitivamente sin mas investigaciones. El partido de la oposición como casi siempre flojea en tablas. El Gobierno no hace nada (es el que quiere zanjarlo).

España, eso sí, es un país en el que nos rasgamos las vestiduras si alguien tira la basura en el contenedor del color equivocado. En este asunto el Gobierno se desvive.

 

España en definitiva está dominada por los SONADOS (socialistas o nacionalistas abyectos, demagogos, oscurantistas y sectarios), es necesario por lo tanto recuperar la cordura.

 

 

Antiprogresismo

Por Joel Serrano (editor de Rebelión digital)

¡Qué tristes nacionalismos el catalán y el vasco! ¡Qué tristes y deprimidas regiones catalana y vasca a causa de los nacionalismos! Eso sí, todo hay que decirlo, tolerados y votados más o menos por la mitad de los que ejercen ese derecho.

En lugar de trabajar por sus conciudadanos, los dirigentes políticos de las citadas comunidades autónomas trabajan por esa entelequia que llaman nación catalana y vasca que lo único que les ocasiona son grandes perjuicios y muchos dolores de cabeza.

En este punto hay que aclarar que los perjuicios y los dolores de cabeza se los llevan para casa los ciudadanos, mientras los dirigentes consiguen sacarle al asunto "nacional" grandes rendimientos. Tanto es así que les llega la cartera para mantener a su alrededor una nueva "nomenklatura" al soviético modoen los medios de comunicación, en la educación, en las empresas y que le proporciona, artificialmente, una apariencia de solidez moral al sistema,  que en realidad durará mientras dure la solidez económica, o sea, las prebendas.

En estas regiones sólo aceptan al extraño si firma “el contrato nacionalista”. Al que no pone la rúbrica en el imaginario formulario le hacen la vida imposible, le amargan la existencia, intentando que no lo soporte y se tenga que ir. Así les va. Según transcurren los años degenera la situación, cada vez huyen más familias, más empresas, cada vez atraen menos en el exterior. Los que huyen lo hacen de la falta de libertad, del apabullante intervencionismo que los nacionalistas —incluido ya de lleno el PSOE— imponen en todas las facetas de la vida. Desde la educación hasta el deporte, desde las instituciones públicas hasta las empresas privadas. Sólo se puede respirar si se forma parte del sistema. Los foráneos, a los que no les une con estas regiones ningún lazo sentimental, o vienen por dinero (subvenciones, rebajas fiscales) o ya no vienen. Han dejado de ser un polo de atracción como lo fueron durante siglos. Lo siguiente será la recesión, no puede ser de otro modo.

En otras regiones de España —pero de forma destacada en Madrid— se dedican a la difícil y ardua tarea de mejorar las condiciones de vida, las oportunidades, de todos los que en ellas residen, procedan de donde procedan, hablen la lengua que hablen. Y curiosamente —¡esas cosas para muchos incomprensibles del liberalismo!— trabajando para y por los individuos se mejora la situación colectiva y nunca al contrario, convirtiéndose así esta comunidad en el auténtico motor económico y referente moral (en lo que a libertades toca) de nuestra desvencijada nación.

Como digo, mientras en algunas regiones progresan, en aquellas desgraciadas regiones de España dominadas por los "nacional-socialismos" están demasiado entretenidos en hacer desaparecer los símbolos nacionales de sus territorios, desde las banderas en los ayuntamientos y en las instituciones autonómicas hasta los simpáticos “Toros de Osborne” que popular y espontáneamente han sido adoptados como símbolos de unión de todos los españoles. Demasiado entretenidos en imponernos su lengua y hacer desaparecer “la otra”, “la del estado”. Demasiado entretenidos en inventar símbolos de separación, de confrontación, véase lo grotesco del burro catalán o el borrego vasco, que lucen ya orgullosos en infinidad de vehículos, como muestra de su única actividad conocida que es ser “anti-loquesea”, en este caso "anti-español". En realidad nunca han hecho nada constructivo en su vida, no saben ser "pro-algo", no saben trabajar en clave de progreso para los ciudadanos sino que su única misión es convencernos de que esas colectividades que representan están por encima de los individuos y por lo tanto aunque con sus políticas nos perjudiquen en realidad debemos estar agradecidos y contentos por el bien de “la causa”. Si en algún caso, no llegan a convencernos con sus explicaciones, cambian el rumbo sin ningún pudor y acusan de cualquier mal a "Madrid" o a la falta de transferencias estatutarias, a pesar de que tengan ya todas y alguna mas.

Esos que se autodefinen como progresistas, los que firman los pactos del “progrés”, “progresoak” (o como quiera decirse), son paradójicamente los que están llevando poco a poco, con su ceguera y cerrazón, a sus comunidades autónomas a la indigencia económica y cultural.

El último y más claro ejemplo de ofuscamiento y obcecación ha sido el de Ibarreche la semana pasada. Un día después de la intervención del Ejército —con ciento cincuenta generadores— en Cataluña para restaurar la electricidad en las zonas afectadas por el apagón, se permite el lujo de asegurar que no permitiría la intervención, en su comunidad autónoma, de las unidades de emergencias que existen a nivel nacional en caso de catástrofe.

¿Se puede ser más irresponsable?

En Vizcaya todos los ciudadanos de cierta edad todavía recuerdan las increíbles inundaciones de agosto de 1983, que arrasaron 101 municipios vascos, causaron pérdidas por más de 200.000 millones de las antiguas pesetas y acabaron con la vida de 35 personas además de 5 desaparecidos. Y por supuesto no olvidan la fundamental intervención del Ejército en aquella ocasión.

Para Ibarreche, y para los que no lo vivieron o no lo recuerdan, aquí les mostramos un pequeño bosquejo de lo que sucedió. Vean el reportaje y después pregúntense que pasaría si se repitiera una  situación tan dantesca, 25 años después, ya en el siglo XXI y con todas las transferencias recibidas por el gobierno regional. ¿Creen de verdad que no necesitaríamos ayuda de ámbito nacional? Yo creo que pasaría exactamente lo mismo o aún peor, pero ahora le echarían la culpa al cambio climático. Esperemos que nunca suceda de nuevo.

                                          

 

Reportaje sobre las inundaciones de Bilbao en 1983

 

El barrio bilbaíno de Recalde se convirtió en un auténtico río que arrastraba vehículos, árboles y todo lo que encontraba a su paso.

 

El tren estaba demasiado cerca del Nervión y cuando el agua bajó de nivel, la imágen de fango, lodo y raíles destrozados era desoladora.

 

En el Arriaga, el agua alcanzó la segunda planta. Para el Teatro acabó de este modo tan trágico la temporada

 

La estación de Achuri quedó convertida en un cementerio de escombros y de todo tipo de objetos que traía la ría.

 

El Ejército colaboró durante muchos días en las tareas de reconstrucción de Bilbao y alrededores. Su trabajo fue imprescindible.

 

Cuando todavía algunas calles permanecían cubiertas de barro, lodo y grandes charcos, el despliegue de voluntarios dispuestos a colaborar en lo que fuese era ya considerable.

 

En el antiguo campo de fútbol de Garellano, donde hoy se sitúa la estación de Termibús, el Ejército estableció un campamento para albergar a los afectados por las inundaciones.

 

El famoso casino de Bermeo no aguantó el empuje del agua y se derrumbó casi en su totalidad

 

Desde las alturas era la mejor forma de observar las dimensiones de la catástrofe. Galdácano ofrecía una imagen desoladora desde un monte cercano al municipio.

 

El pillaje y los saqueos también fueron una de las consecuencias de las inundaciones.

 

El Mercabilbao, en Basauri, quedó arrasado por el agua. Durante meses su actividad se trasladó a la Feria de Muestras de Bilbao

 

 

 

En Llodio las inundaciones fueron especialmente duras. Varias calles se convirtieron en auténticos ríos.

 

Cuatro Guardias Civiles y la joven que intentaban rescatar murieron ahogados en Llodio cuando su vehículo fue arrastrado por el agua. Sus cadáveres aparecieron poco a poco en el curso del Nervión

 

Casas, carreteras, calles, vehículos... las inundaciones arrasaron con todo; incluso con este puente de Baquio.

 

En Arrigorriaga las inundaciones se cebaron con todo el pueblo. Varios vecinos tuvieron que ser rescatados en helicóptero tras permanecer refugiados en el tejado de sus casas

 

Echebarri se sumó también a la larga lista de municipios afectados por las inundaciones del 83.

 

El puente y la Iglesia de San Antón aguantaron impasibles a pesar de la fuerza con la que llegaba el agua.

 

El Casco Viejo fue una de las zonas más afectadas por las inundaciones. En algunas calles el agua llegó hasta el primer piso.

 

Algunos cadáveres aparecían muy lejos de sus casas al ser arrastrados por el agua.

 

34 víctimas mortales y 5 desaparecidos son las tristes cifras que dejaron las inundaciones a su paso por Vizcaya.

 

El barrio de Peñascal quedó literalmente sepultado por un torrente de piedras y barro que bajaba a gran velocidad por las laderas de los montes cercanos.

 

No se sabe cuántos vehículos llegó a arrastrar el agua. Algunos de ellos, convertidos en amasijos, fueron apilados en una gran montaña frente al Ayuntamiento.

 

Tras las inundaciones, muchos zonas se quedaron sin agua potable y las colas frente a los camiones cisterna a la espera de llenar un cubo o una botella de agua fue algo común durante varios días.

 

 

 

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