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| Bitácora "Desde Asturias - España" Por Francisco Alamán Castro |
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Otro curioso represaliado Por Francisco Alamán CastroMiércoles, 20 de enero de 2010 El ilustrísimo señor León Garzón Ruipérez, catedrático emérito de Energía Nuclear de la Universidad de Oviedo. Me dice un amigo de un curioso catedrático que hace unas peregrinas y falsas declaraciones en la Nueva España de los días 3 y 4 de enero. Voy a la Nueva España y veo: Ya hasta los catedráticos viejecitos hacen méritos por si cae algo de nuestro generoso ZP el de las Mercedes. Hace días don Pedro Quirós, destacado niño bien de la posguerra, nos contaba una batallita muy similar en el mismo periódico. Parece que se pone de moda. Nos cuenta con cierta frescura, mucha para su edad y categoría social, ser catedrático con Franco por oposición y brillante historial ¡obliga! Sin decir nada del comportamiento honrado de su madre y resto de familia, tan luchadores contra el franquismo. Debía cuidarse un poco más. Nace el año 25. Asegura que su lista madre era muy republicana y fiel “entusiasta del ministro de Instrucción Pública, don Marcelino Domingo”. Es muy de lamentar que su entusiasmo no fuera compartido por don Manuel Azaña Díaz, que opinaba del buen Marcelino, al que él mismo había puesto al frente de la enseñanza española, y no fue un momento de cabreo de don Manuel como veremos, menos mal que la buena madre de nuestro catedrático emérito no se enteró, sino menudo disgusto: 4-8-31. “pero no sirven para nada… En cuanto a Domingo, no tiene la menor idea del problema de la instrucción pública en España”. M. Azaña, Obras Completas, Giner, Madrid, 1990, IV, p.61. 25-8-31. Domingo encuentra lamentable que Valle Inclán cobre más que un subsecretario, comenta Azaña: “eso es una mezquindad”. M. Azaña, OC, IV, p.102. 13-10-31. Se discute el artículo 24, sobre expulsión de la Órdenes Religiosas. “Domingo no había asistido… era un modo de esquivar el conflicto… Le pregunté si pensaba hablar en la discusión del articulo, y respondió que no. Valor cívico se llama eso”. M. Azaña, OC, IV, p.176. 14-12-31. “Yo me mantengo firme (se refiere a Instrucción Pública). No puede continuar en aquel ministerio el desbarajuste actual”. M. Azaña, OC, IV, p.273. Por fin le echa. Pero sigue el buen Marcelino haciendo babayadas, ahora como ministro de Agricultura y don Manuel no se aguanta: 13-7-32. “Así es Domingo: ante la dificultad, salir huyendo… la inutilidad, del fracaso. ¡Y Domingo pretende realizar la Reforma Agraria!. M. Azaña, OC, IV, p.437,8. 8-9-32. “Es el resultado de la endeblez de carácter de Domingo… por no echarle una escandalera a Domingo y abochornarlo delante de todos”. M. Azaña, Los cuadernos robados, Crítica, Barcelona, 1997, p. 61, 62 23-10-32. “es ridículo y puede hacer fracasar la Reforma Agraria”. M. Azaña, Los cuadernos…, p.71. Este don Manuel era profeta, fracasó, no podía ser de otra manera. 28-2-33: “Domingo como… me echa a mi el mochuelo… la flaqueza de Domingo”. M. Azaña, Los cuadernos…, p.191,2. 16-3-33. “Marcelino Domingo… nos informó de la Reforma, estoy desconsolado. No harán nada útil”. M. Azaña, Los cuadernos…, p.38 y ss 24-3-33. “el decreto es una barbaridad… Se ha quedado como un colegial suspenso en el examen”. M. Azaña, Los cuadernos…, p.225,6. 6-7-33. “en que han gastado tantos meses… Lo más inasequible del mundo es pedirle a Domingo precisión y detalles de alguna cosa… Su desconocimiento de las cosas del campo es total… me harté de decirle atrocidades… se disponía a comprar ¡cuatro mil pares mulas! habiendo en España tantos yunteros qué no saben que hacer con sus yuntas… mi desastrosa impresión… nacía de que el ministro no sabia”. M. Azaña, Los cuadernos…, p.382,3. 7-1-34. Hay un mitin en Barcelona, con motivo de las elecciones municipales Domingo afirmó que era necesario reconquistar el Estado por los caminos legales o fuera del Derecho”. M. Azaña, OC, II, p. 904. Notorio demócrata como se ve. Los recursos dedicados a la enseñanza, aunque superiores a los de la monarquía, no tuvieron nada de espectaculares. Oscilaron entre el 5,69 y el 7.08 por ciento de los presupuestos estatales, con sus máximos en 1934 y 1935, el bienio derechista, con el señor Villalobos. Tales medios, aplicados además con planificación deficiente, no podían dar frutos muy espléndidos. El izquierdista Marcelino Domingo, inicial ministro de Instrucción Pública, diría que en el bienio azañista (1931 a 1933) se construyeron casi 13.000 escuelas, y tan solo 3.400 en el bienio derechista. Pero, observa Payne, “esas cifras engañan. Un estudio más minucioso revela que durante el período republicano entero se construyeron menos de 10.000 nuevas escuelas. Y de esas 10.000 correspondieron tantas al bienio derechista como al contrario. La derecha gobernó 26 meses y la izquierda 36. Proporcionalmente hicieron bastantes más escuelas la derecha que la izquierda. No parece que la construcción de escuelas fuese tan deprisa con nos contaba don León Garzón Ruipérez. Hemos visto que, curiosamente, cuando más escuelas se hicieron fue en el bienio negro, ya sabe don León cuando gobernaba la derecha fascista. Que pena que la santa madre de don León y él mismo no estuvieran al tanto de estos datos. Lo de su madre tiene disculpa pues tenía ocho hijos que sacar adelante. Pero él no la tiene, si hubiese puesto algo de interés se hubiese enterado solo con leer un poco fuera de la física nuclear, en la que me dicen es muy bueno. Nos cuenta también “Yo asistí a manifestaciones del Frente Popular… había una entidad que se llamaba Sociedad Infantil Republicana, a la que pertenecía. Tenía entonces alrededor de siete años”. Era un niño de gran precocidad, en el año 32, con siete años, no se perdía una manifestación del Frente Popular creado el año 36 (20-1-36). No parecía la señora madre en su bondad demasiado responsable, pues aun teniendo 11 años no le debería haber dejado ir, no se distinguían por su suavidad las manifestaciones del Frente Popular de la época. Veamos como las describía Unamuno, supongo en el criterio de don León manifiesto fascista, como insinúa del don Gustavo Bueno actual: 17-6-36. Unamuno decía en el periódico de Madrid Ahora: “Hace unos días hubo aquí, en Salamanca, un espectáculo bochornoso de una Sala de Audiencia cercada por una turba de energúmenos dementes que querían linchar a los magistrados, jueces y abogados. Una turba de chiquillos –hasta niños… y de tiorras desgreñadas… desaseadas, brujas jubiladas… Y toda esa grotesca mascarada, reto a la decencia pública, protegida por la autoridad. La fuerza pública ordenada a no intervenir sino después de… agresión consumada”. No me puedo creer, con lo modoso que aparenta, que don León con sus precoces 11 años fuera uno de aquellos niños. 3-7-36. Unamuno, «Justicia y bienestar», Ahora,: «Cada vez que oigo que hay que republicanizar algo me pongo a temblar, esperando alguna estupidez inmensa. No injusticia, no, sino estupidez. Alguna estupidez auténtica, y esencial, y sustancial, y posterior al 14 de abril. Porque el 14 de abril no lo produjeron semejantes estupideces. Entonces, los más de los que votaron la República ni sabían lo que es ella ni sabían lo que iba a ser ‘esta’ República. ¡Que si lo hubiesen sabido!» Empieza el bachiller con 10 años en el 35. Viene la guerra. 35-36 curso 1º. Estudiaba nuestro niño en Salamanca. Es ministro (casi) de Educación Pemán (1936). Me temo que Salamanca, aunque a don León le pese, cayó era zona nacional. El 18 de julio se acabó todo el contacto de nuestro joven con el buen, que lo era, bachiller republicano. En el 38 Pedro Sainz Rodríguez es nombrado ministro de Educación Nacional y hace un magnifico bachillerato que duró hasta el 53, el de más larga duración de España. Quien lo pescase para mi hijo. Como don Marcelino. Estudió en los institutos de San Isidro y del Cardenal Cisneros de Madrid. Cursó Letras y Derecho en la Universidad de Oviedo y en los años veinte ganó sus oposiciones a cátedra en esa Universidad, el catedrático más joven de nuestra Universidad, asombrando a todos con su erudición. Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Central, con premio extraordinario. Catedrático de Lengua y Literatura españolas de la Universidad de Oviedo. A los veintiún años ganó la cátedra de Bibliología de la Universidad de Madrid. Fue bibliotecario del Ateneo de Madrid. Y cuando dejó de estar acuerdo con Franco, se le opuso de frente y con todas las consecuencias, era el Franco del 39, fumaba en pipa, siendo expulsado de España. Repito, como el pobre Marcelino que nos contaba Azaña. Que buena era la madre de nuestro emérito catedrático, ¡pero que gente tan floja escogía para entusiasmarse! Nos cuenta mintiendo evidentemente: “Tuve suerte porque hice el Bachillerato de la República, con uno de los mejores planes… obra del que fue ministro de Instrucción Pública, Villalobos (Filberto Villalobos González, perteneciente al Partido Liberal Demócrata de centro derecha, liderado por nuestro paisano don Melquíades Álvarez asesinado por el Frente Popular. Se le olvida decir que fue ministro en el bienio negro, de tan mal recuerdo para los buenos republicanos como don León y resto de familia, nada que ver con el desgraciadete Marcelino y completamente opuesto a él, como es lógico su santa madre no lo podría ni ver). El plan Villalobos, año 1934, era muy similar, menos en religión, al del 38 de Franco. En ambos los primeros cursos comprendían disciplinas formativas y los últimos se profundizaban en las disciplinas científicas. Plan de estudios de bachillerato de Domingo (7-8-31), solo era para el curso 31-32, un plan de adaptación del bachiller de antes de Primo, el excelente plan del Dictador fue suprimido por aquel inútil de un plumazo. El 13-7-32 se volvía a readaptar por otro inútil, Fernando de los Ríos, para el curso 32-33. Y por fin otro magnifico plan, el de Villalobos, gobernando la derecha el 29-8-34. Entró en vigor el curso siguiente. Total que don León Casi ni lo cata. Le vuelvo a recordar que en Salamanca habían ganado los nacionales y ese plan les duró diez minutos. Y solo en los tres últimos cursos se daban ciencias, así que nuestro don León ni se enteró. Sigue inasequible al desaliento: “me tuve que enganchar a la Religión, de era la asignatura más importante”. Yo hice el mismo bachiller de Sainz Rodríguez que don León, seguro con peores notas, en el Loyola colegio de curas. Mire por donde la Religión junto con la Gimnasia y la Formación del Espíritu Nacional, ahora Educación para la Ciudadanía, eran las tres Marías, tengo un hijo que si ha tenido que estudiarla, no es una María, solo es una canallada. Le repito mis profesores eran curas, me temo que preconciliares. A mis amigos que iban a los Dominicos o a los Maristas (colegios religiosos) les pasó lo mismo, mala suerte tuvo don León, o a lo mejor se lo hacían a él solo por ser tan rojo. Sigue: “Hay que fijarse en que la renta per cápita española de 1935 no se igualó hasta los años sesenta (hasta el 59 exactamente, Si la víctima roja supiese historia se habría fijado también que hubo una terrible guerra de por medio, y que la renta en República estuvo descendiendo desde el 31 al 35 que empezó a subir, casualmente en este año llevaba uno gobernando la fascista CEDA, y no había habido ninguna terrible guerra por medio). Casualmente también en los seis primeros meses del 36 volvió a bajar. “La renta per cápita pasó de 1.100 en el 29, (Dictadura) a 1.078 en el 33 (Azaña). Los muertos por hambre volvían a cifras de primeros de siglo: 260”. S. Payne, La primera democracia española, Barcelona, Paidos, 1995, p.182. Movimiento natural de la población, 1931 a 1935. Sigue: “La República se trazó el programa de... disminuir el analfabetismo, dar cultura al pueblo, y lo consiguió en alto grado a pesar de que fueron muy pocos los años republicanos”. Termina Azaña su mandato (18-11-33). “veinte provincias tenían un 50% de analfabetos, solo Barcelona y Álava tenían menos del 20%, Madrid el 26%. La media de España era el 42%. Habría sido más prudente que la República hubiera creado nuevas escuelas y no atacar al Iglesia que tenía buenos colegios”. H.Thomas (de los suyos don León), La guerra civil española, Grijalbo, Barcelona, 1976, p.77. Le recuerdo que cuando Franco se murió no había analfabetos en España. Ni tampoco muertos de hambre. Confiesa que desapareció la amistad con don Gustavo Bueno porque éste cambió de pensamiento, poca categoría demuestra don León rechazando un amigo solo porque no piensa como él. Afirma que “creía que estaba marcado”. Supongo por rojo, pero no lo demuestra, y si no lo hace será seguro porque no puede, o porque es mentira. Lamentablemente las declaraciones de don León no parecen de fiar. Y por fin se le ve el plumero, ahora viene lo más mejor de lo mejor en cuestión de moral y buenas costumbres, nos cuenta muy enojado el rojo catedrático en busca de prebendas: “cuando decidieron jubilar cinco años antes a los catedráticos, pensando que todos ellos eran de derechas. Pues no señor: había quienes no eran de derechas... había muchos catedráticos que ni muchísimo menos éramos partidarios del régimen anterior, y sin embargo, pues para todos café con leche, y nos retiraron”. Hubiese, evidentemente, el mismo lo dice, sido partidario el ejemplar humano don León, que echasen a los catedráticos que no eran de los suyos solo por eso, independientemente de su sabiduría y honradez. Pero a él y los suyos no, independientemente de su sabiduría y honradez. Y aprovechando la oportunidad, si, con eso de las bajas de los de los otros, podían darle mejor paga mejor. Y no te digo nada si además había algún puesto político, asegura ser muy buen político ya desde los siete años. Por cierto, cosa que no hizo Franco con el rojo catedrático, ni a ninguno de sus compañeros de cátedra de derecha se le ocurrió pedirlo, hubiese pasado mucha vergüenza. Un catedrático de aquellos tenía obligación de ser un caballero, entonces se cumplía con esas cosas, eran otros tiempos. Dice algunas tonterías sobre el fusilamiento y voladura del Sagrado Corazón en el Cerro de los Ángeles, con el que está totalmente de acuerdo, cuenta: “ese fusilamiento no fue una extravagancia”. Es de suponer que le haya parecido también nada extravagante el asesinato (23-7-36, iban cinco días de guerra, en la zona no había habido ni amago de alzamiento) de cinco jóvenes de la Acción Católica de Getafe (el mayor de 19 años) al píe del monumento y después de volado muchos más. Si tiene curiosidad don León puede consultar en: J. F. Guijarro, "Persecución Religiosa Y Guerra Civil: La Iglesia En Madrid, 1936-1939". La Esfera De Los Libros. 2006, p, 32. Lo malo que sería Franco, que a una familia tan notoriamente roja y enemiga del Régimen, no le quita nada, ni siquiera la buena casa de su propiedad. A sus ocho hijos huérfanos les dan carrera universitaria, entonces muy cara, muchos de los hijos de afectos franquistas no lo pudieron hacer con sus hijos. A sus tíos, todos rojos perdidos, les conserva sus fábricas que iban maravillosamente, nos cuenta don León. Que se sepa, por declaración de parte, a nuestra víctima le concede muchas becas, escasas entonces, para hacer sus dos carreras y doctorados. Sus hermanos todos universitarios por lo que cuenta, dadas sus brillantes carreras las harían en la mismas condiciones que él. Para mi familia, cinco hermanos todos con carrera superior, mi padre coronel, defensor del Alcázar de Toledo, jefe de la XIII Bandera de la Legión, herido en combate dos veces, no hubo ninguna beca. Y ya como remate nos cuenta que se hizo alférez, poco después de acabar la guerra, del Glorioso Ejército de Franco en Monte la Reina. Ejército que todos sabemos su primera misión era esclavizar al pueblo. Para lo cual era necesario solicitarlo voluntariamente, a nadie obligaban, y demostrar él y su familia (toda) que eran afectos al Glorioso Alzamiento Nacional de 18 de julio, del 36 naturalmente. Este certificado lo expedía la Guardia Civil del sitio donde habitaban. Pobre víctima, que Dios le ampare.
La Revolución del 34 (XXII) Por Francisco Alamán CastroDomingo, 17 de enero de 2010 [Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo. Fascículo 9, p.129-144. Tiros barriga] Sigue contándonos historietas graciosas de Azaña. Toca: “¡tiros a la barriga!” Decía el capitán Barba que Azaña había ordenado: “diga usted al general que… nada de coger prisioneros… luego… hay que libertarlos. Tiros a la barriga”. Nos explica muy pobremente que era una “burda mentira”, se pregunta, ¿porque Azaña le iba a decir a un simple capitán esa orden y no al general de la división? Le explico: porque era un capitán de Estado Mayor destinado en el Estado Mayor de la división que mandaba el general, y las cosas se mandan así en el Ejercito. Afirma y es cierto: “El capitán… no se atrevió a hacer esas declaraciones (en el Parlamento)”. Le explico, pero usted debería de saberlo, Azaña lo cuenta muy bien en su diario, le recomiendo que lo lea, ilustra mucho sobre la muy lamentable II República de sus amores. Le va a prestar. 10-3-33. Manifiesta la Comisión de Investigación Parlamentaria que dos oficiales del Ejército estaban dispuestos a deponer para informar sobre las órdenes recibidas. El capitán Bartolomé Barba Hernández, que desempeñaba funciones de confianza del mando, había recibido órdenes directamente del ministro de la Guerra (Azaña) y para deponer debía de ser relevado del secreto profesional. Solicitado al ministro el permiso por vía reglamentaria. Azaña contestó: “que él no autorizaba ni desautorizaba nada, y el capitán vería la responsabilidad que contraía”. 16-3-33. “un capitán de Estado Mayor, que estuvo aquí al 8 de enero a recibir instrucciones para el general «que no se encontraba en su despacho cuando le llamé», se había dejado decir que él sabía estas o las otras cosas… me avisaron que el capitán Barba (quería verme)… para saber si yo autorizaba … que declarase (en el Parlamento)… en otra circunstancias habría… enviado a capitán a un castillo (cárcel militar)… me limité a decirle… que hiciera lo que estimase su deber y bajo su responsabilidad. M. Azaña, Obras Completas, Giner, Madrid, 1990, V.IV, p.469. Era y es un delito grave, que un militar haga declaraciones de cosas que se haya enterado por razón del servicio. Para hacerlo deberá tener permiso de la autoridad que corresponda, en este caso del ministro. Así que Azaña lo que le dijo era que no le autorizaba. Se ve en Cádiz el asunto de Casas Viejas (1-5-35), en revisión de la sentencia contra el capitán Rojas. Declaran Azaña y Casares y también el capitán Barba, autorizado por el ministro (Masquelet), se ratifica en que Azaña ordenó que la represión fuese enérgica, sin prisioneros ni heridos, que siempre resultan inocentes, y “los tiros a la barriga”. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.III, p. 52. No era la primera vez que don Manuel daba órdenes similares a un general que reprimía un levantamiento ácrata. En la revuelta anarquista del Llobregat (18-1-32), escribe Azaña en su diario: “con toda rapidez y con la mayor violencia… Se fusilaría a quien se cogiese con las armas en la mano”. Movilizó tropas “con instrucciones inexorables”, ordenó al general Batet que “entre la llegada de las tropas y la conclusión de los sucesos no debían pasar más de quince minutos”. Duraron cinco días y hubo 30 muertos. Batet no cumplió la orden y naturalmente Azaña no lo podía ni ver. Para más INRI Batet lo detuvo en el 34 en Barcelona. M. Azaña, Obras Completas, V.IV, p.311. Memorias políticas, p.384. Al valiente y desgraciado general, mucho más republicano que todos los del Frente Popular, le fusiló Franco. Seguro que Azaña agradecería el favor, otra, entre sus muchas virtudes, era la de ser profundamente rencoroso. “Fusilaría a quien cogiese con las armas en la mano… instrucciones inexorables” = “diga usted al general que… nada de coger prisioneros… luego… hay que libertarlos. Tiros a la barriga”. ¿O no? Apoyan lo dicho por Barba los capitanes de Asalto de Madrid, jugándose y perdiendo muchos su carrera. Hay que recordar que la Guardia de Asalto era un cuerpo creado por la República, que no se fiaba de la Guardia Civil, su personal era minuciosamente investigado y todos afines a la República. Pero había gente honrada, aunque cueste creerlo, entre los republicanos y mucha. No así entre sus jerarcas, que solo había unos poquitos despistados. “Los capitanes de los guardias de asalto de Madrid han suscrito un acta, en la que afirman que sus jefes les dieron orden de no hacer heridos ni prisioneros en la represión del movimiento del 8 de enero” “los capitanes están arrestados y destituidos”. M. Azaña, Los cuadernos robados, p.192 y 200. Acta firmada por los capitanes de Asalto: “Madrid a 26 de febrero de 1933.- Los capitanes de Seguridad que mandaban el día 11 del pasado mes de enero las compañías de Asalto residentes en aquella fecha en esta capital, certifican lo siguiente: … fueron transmitidas desde la Dirección General de Seguridad… las instrucciones verbales de que , en los encuentros que hubiese con los revoltosos con motivo de los sucesos que se avecinaban en aquellos días, el Gobierno no quería ni “heridos ni “prisioneros”, dándolas el sentido manifiesto de que únicamente le entregásemos muertos a aquellos que se les encontrase haciendo frente a la fuerza pública o con muestras evidentes de haber hecho fuego sobre ellas… ¡Viva la República! Félix F. Nieto, Gumersindo de la Gándara, Faustino Ruiz, Jesús Loma, José Hernández Lacayos”. Libro de Actas del Parlamento. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.II, p.100. El Director General de Seguridad es sustituido por Manuel Andrés Casaus (Acción Republicana de Azaña). Era un conocido revolucionario, había sido detenido por el asesinato de un guardia de Seguridad. Nada más tomar posesión llamó a su despacho a los once tenientes del tercer grupo de Asalto, les coaccionó para que públicamente desmintiesen a sus capitanes, se negaron, fueron arrestados y luego destituidos. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.II, p.102. 10-3-33. La Comisión parlamentaria presenta el examen de los telegramas existentes en las Comisarías de los distritos: “A todos los que hicieran resistencia a la fuerza pública o se les encontrasen bombas o armas, se disparará contra ellos, sin entregar heridos ni prisioneros”. “matar sin compasión a los que hiciesen frente a la fuerza pública, llevasen armas, bombas o explosivos y que no debía haber heridos ni detenidos” (Órdenes del coronel Panguas al teniente Álvarez Urruela). ” de orden del Excmo. Sr. Director general se prevenga a la fuerza que preste servicio en los registros de luz y electricidad que si arrojan alguna bomba y no se detiene al autor y autores o se les da muerte por el que preste el servicio, será declarado cesante en el acto” (Libro de registro del Cuerpo de Seguridad de Madrid, segundo grupo, séptima compañía, 15 enero 1933). Libro de Actas del Congreso. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.II, p.103. Ve, don Javier, como la acusación no era una burda mentira, al menos no tan burda. Me temo que los que dicen burdas (pero muy burdas) mentiras están más cerca de su periódico que del capitán Bartolomé Barba-Hernández. Nos dice don Javier y es casi verdad que en las elecciones municipales (23-4-33): “Los partidos de la oposición obtuvieron el doble de concejales que los gubernamentales”. Fueron más del doble. El Gobierno optimista manifestaba el 11-4-33: “Cree que las elecciones demostraran cuánto ha variado la opinión rural de España”. Las elecciones se celebran estando en vigor la ley de Defensa de La República, a pesar de la petición de la derecha. La campaña abundó en violencia por parte de la izquierda (siempre fue así en República). El Gobernador de Asturias no autorizó ningún acto de derecha (se le olvida decirlo a don Javier). En Reinosa (31-3-33) estando los diputados de derecha reunidos en un hotel, éste fue incendiado por pistoleros socialistas que tirotearon a los diputados cuando corrían para salvarse, mataron a uno (Manuel Villiciergo) e hirieron grave a otro. En Valladolid (30-3-33), 8 repartidores de propaganda de derecha son heridos de arma blanca por grupos socialistas. Después asaltaron la Casa Social Católica y la saquearon. Azaña, el convocante de las elecciones porque le dio la gana, nada le obligaba a ello, el autor de la penosa ley electoral, ya saben moderado de toda la vida, lo explica (25-4-33) con el evidente respeto democrático que le caracterizaba: se trataba de “burgos podridos… electoralmente materia inerte”. Azaña, Memorias, V.II, p.706. JS. Vidarte, Las Cortes Constituyentes de 1931-1933, p.538. Nos dice don Javier y es verdad: “Albornoz fue nombrado… presidente del Tribunal de Garantías Constitucionales”. Lo contaba con más detalle don Manuel (7-7-33): “Designar a Albornoz para la Presidencia del Tribunal tiene muchos inconvenientes... por sus condiciones personales. Es lo más probable que… lo haga mal, como le ha sucedido de ministro. Su posición presentándose a candidato es poco lucida… no hay manera de hacer que desista… Las ventajas son… que eliminamos de la política un estorbo de los mayores, por su ambigua conducta y su doblez, baluartes de su cobardía”. M. Azaña, Los cuadernos robados, p. 391. ¡QUÉ TROPA!
La Revolución del 34 (XXI) Por Francisco Alamán CastroMartes, 12 de enero de 2010 [Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo. Fascículo 9, p.129-144. Dictadura Proletariado] Nos explica don Javier con la claridad de siempre: «Ataques al PSOE… Lerroux lanzó graves críticas contra el PSOE, al que acusaba de querer implantar la “dictadura socialista”… la indisciplina social y la flaqueza en reprimir los desmanes… nadie podrá acusarnos (decía el PSOE) de habernos extralimitado en nuestras pretensiones» Da la impresión que don Javier nos dice que don Alejandro mentía o al menos exageraba. El pobre no podía ser más discreto. Parte lo que dijo ya se había cumplido creces y el resto con el tiempo se cumplió con más creces aún. Veamos: “dictadura socialista”.- Se discute el art. 45, Capítulo II (Familia, economía y cultura) y el moderado Besteiro dice (6-10-31): “Si se cierran las puertas al ideario socialista, diremos al pueblo que no es ésta su República, y habrá que preparar la revolución social”. Libro de actas del Congreso. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.I, p.191. Esto lo decía gobernando ellos, y a los cuatro meses de vida de la República. Cierto que posteriormente se fue civilizando y naturalmente los socialistas lo corrieron a gorrazos. En el 34 los primeros tiros de la revolución de octubre en Madrid, fueron contra la casa de Besteiro. Había pasado un mes más y avisaba Largo, Ministro de Trabajo, ante la posibilidad de que las Cortes se disolviesen por no tener mayoría (23-11-31): “Ese intento sólo sería la señal para que el PSOE y la UGT lo considerasen como una provocación y se lanzasen incluso a un nuevo movimiento revolucionario. No puedo aceptar la posibilidad, que sería un reto al partido, y que nos obligaría a ir a una guerra civil”. Acta de sesiones del Parlamento. El Debate, 24-11-31, Madrid. Las intenciones se les veían desde muy temprano, o al menos me parece a mí. Claro que yo soy un mal pensado y no me fío un pelo del PSOE. Pasó el tiempo, estaban tranquilos, colocaron a todos los suyos. ¡Pero ay! la teta se iba quedando mustia y les iban a echar del gobierno y ya sabemos que un PSOE sin gobierno (mama, ubre, etc.) es como un jardín sin flores. Así que nerviosos avisaban en El Socialista (5-8-33): ”Los conceptos de democracia y libertad sobre los cuales descansa el orden capitalista son... unas perfectas mentiras”. Fundación Pablo Iglesias (FPI) AFLC-XXIII, folio 19. Días más tarde aclaraba en benéfico Largo Caballero, por si había dudas, que a lo que se ve a nuestro historiador de Cámara aun le quedan (9-8-33): “Rusia, inmenso laboratorio social del cual tendremos que aprender los socialistas… será un patrón para el socialismo español… cuando enfoque sus miradas hacia Rusia… para que el ejemplo de lo realizado allí con tanto sacrificio pueda servir de guión en las conductas futuras”. República y Partido Socialista, Escuela de Verano, Torrelodones, El Liberal, Bilbao. 16-8-33. insistía don Francisco: “Antes de la República creí que no era posible realizar una obra socialista en la democracia burguesa... si tenía alguna duda sobre ello, ha desaparecido. Es imposible”. FPI, XIII Congreso del PSOE, p.452. Seguía Largo aclarando las cosas, faltaban días para la elecciones (8-11-33): “La Monarquía cayó… este movimiento pacífico, que entonces nos pareció digno de alabanza, fue el peor error… si la historia se repite… no será pacífico…aceptamos… que se convoquen unas Cortes… Ese fue el segundo error… Se dirá: ¡Ah esa es la dictadura del proletariado!… Vamos a echar abajo el régimen de propiedad privada. No ocultamos que vamos a la revolución social. ¿Cómo? (Una voz en el público: ¡Como en Rusia!). No nos asusta eso… mucho dudo que se pueda conseguir el triunfo dentro de la legalidad… habrá que obtenerlo por la violencia… vamos legalmente hacia la revolución de la sociedad. Pero si no queréis, haremos la revolución violentamente (Gran ovación). Eso dirán los enemigos, es excitar a la guerra civil… Pongámonos en la realidad. Hay una guerra civil… Lo que pasa es que esta guerra no ha tomado aun los caracteres cruentos que, por fortuna o desgracia, tendrá inexorablemente que tomar… Al colaborar en el derribo de la monarquía... El objetivo... era el de quitar la venda a la clase trabajadora para que supiera que con la república… no se había de redimir. Y esto lo hemos logrado... En las elecciones de abril (1.931), los socialistas renunciaron a vengarse de sus enemigos y respetaron vidas y haciendas; que no esperen esa generosidad en nuestro próximo triunfo. La generosidad no es arma buena. La consolidación de un régimen exige hechos que repugnan, pero luego justifica la Historia… El 19 vamos a las urnas… los hechos nos llevarán a actos en que hemos de necesitar más energía y más decisión que para ir a las urnas. ¿Excitación al motín? No. simplemente decirle a la clase obrera que debe preparase… Tenemos que luchar, como sea... hasta que… ondee no la bandera tricolor de una República burguesa, sino la bandera roja de la Revolución Socialista”. El Socialista, 9-11-33. Largo, Discursos a los trabajadores, p.109. Es de suponer que los hechos que repugnaban a don Francisco, a don Javier no le repugnasen, pero tiene que comprender que a los futuros vengados les repugnasen un pelín. Me dicen que a un familiar muy cercano suyo, cercanísimo, le repugnaban algo y por eso ayudó a evitarlos. Gracias a ello nuestro historiador existe… Yo lo veo claro. ¡Pues ven ustedes! Al historiador le parece una gracieta de don Paco. 19-11-33. Ganan las elecciones las derechas. Largo insta ese mismo día a la Directiva del Partido a concretar “un movimiento revolucionario a fin de impedir un régimen fascista”. Prieto y De los Ríos accedieron a “alzarse vigorosamente”. Citas y reuniones, 19 y 26-11-33, en S. Juliá Los Socialistas en la política española, p. 199. Parece que tenían prisa. El Socialista chuleaba (23-11-33): “No somos un partido exclusivamente parlamentario... cada votante socialista es un soldado de la revolución, un combatiente... ¿Son asimismo fuerzas combatientes las que están detrás de las derechas?”. Parece que si eran, hay que reconocer que les costó, pero tres años después les calentarían. Siguen las reuniones, muchas, preparando el golpe. Se oponen Besteiro y sus partidarios, que advierten que no existe fascismo digno de tener en cuenta, cosa que todos los dirigentes del golpe les reconocen. Y que la mayoría conseguida en las urnas por el centro-derecha era apabullante (Diputados: Gobierno, 235; Izquierda, 95. Votos: Gobierno, 5.417.200; Izquierda, 3.118.000) y había que respetarla. Decía Saborit (socialista de Besteiro): “No se trataba de defender la República… sino de conquistar el poder político para la clase obrera al mes siguiente de haberse verificado las segundas elecciones legislativas del nuevo régimen. ¿Era serio todo esto? Saborit (jerarca del PSOE), Julián Besteiro, p.246. Amaro del Rosal, paisano nuestro y primer ideólogo del golpe le contesta: ”(todo) es favorable a la revolución. Existe un espíritu revolucionario; existe un Ejército completamente desquiciado, hay una pequeña burguesía con incapacidad de gobernar (estos eran los presuntos fascistas), que está en descomposición… Tenemos un gobierno... que es el de menor capacidad, el de menos fuerza moral, el de menos resistencia (y a pesar de todo esto don Javier está seguro que era fascista). Por eso yo opino que ahora todo está propicio”. Don Amaro no se atreve a hablar del peligro fascista como se ve, las carcajadas hubiesen alertado a la policía fascista del gobierno fascista. Besteiro se opone y denuncia durante todo el 34: “la locura dictatorial”, “la peste” que se extendía por el partido, advirtiendo que serían las masas quienes cosecharan “los desengaños y sufrimientos”. Dejó en claro que no existía aquel peligro “fascista” para justificar ir a la insurrección armada y a la guerra civil. El peligro fascista lo entendían sólo como táctica para poner a la derecha a la defensiva y soliviantar a la gente, creando un ambiente bélico. Discutiendo con Prieto, le anunció: “Vais a llegar al poder, si llegáis, empapados y tintos en sangre”, y total para nada porque luego vendría otra “cruel guerra fratricida con los comunistas, sindicalistas y anarquistas”. Y escribió: “Por ese camino de locuras decimos a la clase trabajadora que se la lleva al desastre, a la ruina”. G. Mario de Coca, Anti-Caballero, A. del Rosal, 1934, El movimiento revolucionario de octubre, Saborit, Julián Besteiro, p.246. Se lo quitan de encima de malos modos, llegan a llamarle traidor en El Socialista. Dejemos a nuestros socialistas con ánimo de guerra civil, aunque don Javier no se lo crea. Citas como las anteriores podemos dar él y yo más de mil (1.000).
La Revolución del 34 (XX) Por Francisco Alamán CastroLunes, 11 de enero de 2010 [Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo. Fascículo 8, p.113-128. Anarquistas, Casas V] Solamente un mes después de la proclamación de la República, se declaró en Madrid el estado de guerra, que poco después, se extendió a Alicante, Cádiz, Sevilla, Murcia, Córdoba, Málaga y Badajoz, produciéndose los primeros enfrentamientos con los anarquistas. 27-5-31. En San Sebastián la CNT, asaltan la ciudad, la Guardia Civil hizo fuego sobre ellos, haciéndoles 8 muertos y 20 heridos., entre ellos algunas mujeres. En Sevilla (20-7-31) hubo tiroteos entre sindicalistas y fuerza pública con muertos por ambas partes. Se cañonea una casa. Se aplica a 4 sindicalistas la ley de fugas, no se había utilizado desde el año 23. El 24 los revoltosos atacan el cuartel de la Guardia Civil de la plaza del Sacrificio, hay un largo combate, muere en su defensa un capitán. Al cuarto día se sofoca la intentona que había costado 20 muertos y 200 heridos. La Guardia Civil tuvo 4 muertos y 8 heridos. El Gobernador Civil informaba de: gran número de huelgas, enervamiento económico, bárbaros actos de sabotaje, dispersión de millares de cabezas de ganado, cosechas desatendidas en plena recolección, acequias y canales destruidos, perdidas de plantaciones, incendios y toda clase de atropellos a cosas y personas, concluía “Estamos en plena guerra civil… los terrorista tienen en su mano toda la iniciativa”. Maura, Así cayó Alfonso XIII, p.281. D. Abad de Santillán, Alfonso XIII, la II República, Francisco Franco, p.168. El 27 de agosto se declara una huelga anarquista de metalúrgicos en Barcelona, los presos se amotinan en la cárcel, se declara la huelga general el 3 de septiembre. La huelga costó 6 muertos y 46 heridos. En octubre los anarquistas se apoderaron de Villanueva (Córdoba), tuvo que ser liberada por una fuerte columna militar con apoyo aéreo. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.I, p.225. En Castilblanco (Badajoz) son asesinados cuatro guardias civiles (31-12-31), la emboscada fue preparada en la Casa del Pueblo (socialista), por el alcalde, el presidente de la citada y el juez municipal. JS. Vidarte (PSOE), Las Cortes Constituyentes de 1931-1933, p.294. Margarita Nelken (diputada PSOE) lo entiende: “unos desahogos obligados de espíritus oprimidos… ¿quien sabía lo que había pasado en el pueblo antes de los sucesos”. En Arnedo la Guardia Civil (5-1-32) abre fuego contra una manifestación y mata a siete. Azaña nos dice: “La situación de la Guardia Civil en los pueblos es más crítica, porque son alcaldes y concejales muchos que solían ser las víctimas y los perseguidos habituales de la Guardia Civil… Las nuevas autoridades de los pueblos ponen de su parte algo para que la buena armonía se destruya”. M. Azaña, Memorias Políticas, 1931-1933, p.362. Estalla un movimiento anarquista en Cataluña (19-1-32), el 21 se había extendido por toda la cuenca del Llobregat. La Guardia Civil sitiada en sus puestos es tiroteada y resiste. El 22 es aplastado el movimiento. Maura en la Cortes (11-2-32). Escribe Azaña (8-1-33): “el movimiento anarquista que estamos esperando estallaría hoy, al caer la tarde. En el programa figuraba el asalto a los cuarteles de Barcelona, Zaragoza, Sevilla y Bilbao y otros puntos. También se esperaba algo en Madrid”. Los anarquistas intentaron aproximarse a los cuarteles de Carabanchel, Cuatro Vientos, la Montaña y de María Cristina en Madrid donde fueron ahuyentados a tiros. En Barcelona anarquistas tirotean a la fuerza pública, lanzan numerosas bombas una en la Jefatura de Policía, dos mozos de escuadra son asesinados. Hubo un total de 8 muertos y varias docenas de heridos. Sucedió lo mismo en Sardañola, Ripollet, Sallent, Lérida y Tarrasa. En Lérida fue asaltado el regimiento de Infantería nº 25, hubo un sargento muerto y heridos, los asaltantes tuvieron 5 muertos, en Ripollet y Sallent también hubo muertos. En Bugarra (Valencia) murieron 5 guardias civiles y de Asalto y 7 fueron heridos. En Predalba, Tabernes de Valldigna y Ganía, los combates fueron sangrientos. Hubo desordenes, huelgas y bombas en Zaragoza, Cuenca, Málaga, Sevilla, Oviedo y Gijón. 7-6-33. Decía Barriobero en las Cortes: “En Madrid hay tiros entre policías y sindicalistas con 3 muertos, dos policías y 10 heridos, en Alicante un policía muerto, en Valencia grandes disturbios con tiroteos, Játiva con 2 guardias civiles y tres obreros muertos”. Estos son los más importantes. De uno o dos muertos los hubo a miles, digo miles. Matanza de Casas Viejas (Cádiz). Pretende nuestro historiador disculpar la postura de Azaña. “Azaña desconocedor de los hechos” (Casas Viejas). Dice don Javier de Casas Viejas: “no fue un episodio más”. SÍ fue un episodio sangriento más de los cientos que hubo, algunos más importantes que aquel. El capitán Bartolomé Barba, había recibido órdenes directamente del ministro de la Guerra (Azaña) raíz de la sublevación anarquista: “Ni heridos, ni prisioneros. Los tiros a la barriga”. Niega esto rotundamente Azaña. Lo malo es que ya anteriormente para una situación similar había ordenado algo muy parecido y le había salido bien, de lo cual hasta presumía en su Diario. Hay una revuelta anarquista, escribe Azaña: “Como Fernando me oyó decir que fusilaría al cogiese con las armas en la mano (ley de fugas), quiso disentir; pero no le dejé, y con mucha brusquedad le repliqué que no estaba dispuesto a que me comiesen la República. Todos los demás ministros aprobaron mi resolución”. M. Azaña, Memorias políticas, p.384. Esto lo había escrito un año antes. Pero Azaña a los 22 días de la matanza, tiempo más que suficiente para enterarse, dice en el Congreso: “En Casas Viejas no ha ocurrido, que sepamos, sino lo que tenía que ocurrir”. M. Azaña, Obras Completas, V.II, p.535. Previamente había escrito: 11-1-33. “Se han mandado muchos guardias, con órdenes muy recias. Espera acabarlo esta misma noche”. 13-1-33. “Han hecho una carnicería”. M. Azaña, Los cuadernos robados, p.133, 134. 13-1-33. Cita a Fernando de los Ríos (ministro de Instrucción Publica, PSOE) “lo ocurrido en Casas Viejas es muy necesario, dada la situación del campo andaluz y los antecedentes anarquistas de la provincia de Cádiz. Por su parte, Largo Caballero (ministro Trabajo, PSOE) declara que mientras dura la refriega, el rigor es inexcusable”. M. Azaña, Memorias Políticas, 1931-1933, p.136-141. Por si las moscas Azaña no permite una Comisión de investigación, que le ha sido pedida insistentemente. La prensa y la opinión seguían dando la murga. Los diputados Rodríguez Piñero, Serrano Sediles, Algorta, Cordero Bel, Muñoz y Fanjul, se personan por su cuenta en el pueblo e investigan. El día 23-2-33 presentan su informe en el Parlamento, nadie lo puso en duda. Azaña no tiene más remedio que autorizar la Comisión. 23-2-33. La situación la describe la mar de bien Martínez Barrios (radical, muy próximo ideológicamente de Azaña, lo nombraría Jefe del Gobierno en el 36, siendo él Presidente de la República) en las Cortes, refiriéndose a Casas Viejas la define: régimen “enlodado, maldecido por la Historia, entre vergüenza, lagrimas y sangre”. M. Azaña, Memorias Políticas, 1931-1933, p.186,7.
La Revolución del 34 (XIX) Por Francisco Alamán CastroMartes, 5 de enero de 2010 [Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo. Fascículo 8, p.113-128. Escuelas, Obras Públicas, Anarquistas] A partir de finales del 32 decreció el ritmo de construcción de escuelas, por la poca capacidad de los nuevos maestros y la falta de presupuesto. H. Thomas, La guerra civil española, p.126. No era cierto que se hubiesen hecho 7.000 escuelas como afirma don Javier, ese era el proyecto, pero nunca hubo presupuesto adecuado, así lo confiesan el Presidente de la República Alcalá Zamora, Azaña y sus dos Ministros de Instrucción Pública en la época. Se hicieron justo la mitad. M. Azaña, OC, V.IV, p.273,492. Los recursos dedicados a la enseñanza, aunque superiores a los de la monarquía, no tuvieron nada de espectaculares. Oscilaron entre el 5,69% (Azaña) y el 7,08 (derecha) de los presupuestos estatales con sus máximos en 1934 y 1935 (bienio derechista), aplicados además con planificación muy deficiente, no podían dar frutos muy espléndidos. Presupuestos de Instrucción Pública y Bellas Artes. 1931.- 209.000.000 pts; 1932.- 203.000.000 pts; 1933.- 310.000.000 pts (izquierda); 1934.- 341.000.000 pts; 1935.- 344.000.000 pts (derecha). Nos cuenta don Javier que el ministerio de Instrucción creaba 27.000 (veintisiete mil, no está la cifra errada, acaso don Javier) escuelas de las cuales 7,000 se harían en los seis primeros meses. Pero Payne, más de fiar, cuenta: “esas cifras engañan. Un estudio más minucioso revela que durante el período republicano entero (1931-1939) se construyeron menos de 10.000 nuevas escuelas. Lo que se pretendía a veces oficialmente como escuelas parece referirse de hecho a plazas de maestro, que al parecer habían aumentado en unos 14.000”. Y de esas 10.000 más de la mitad corresponden al bienio negro (derecha, años 34 y 35) S. Payne, La primera democracia española, p.113. Otro, también más de fiar, asegura. Al empezar la guerra 20 provincias tenían un 50% de analfabetos, solo Barcelona y Álava tenían menos del 20%, Madrid el 26%. La media de España era el 42%. Habría sido más prudente que la República hubiera creado nuevas escuelas y no atacar a la Iglesia que tenía buenos colegios. H. Thomas, La guerra civil española, p.77. Aquello era un desastre, Azaña presenta un nuevo Gobierno (14-6-33). Le preguntan en que van a quedar los planes de Instrucción Pública si se había cambiado el ministro que los iba a desarrollar a otro ministerio. Faltaban menos de tres meses para marcha definitiva de Azaña y aun no se había hecho casi nada. Nos dice de los ambiciosos planes de obras públicas del insigne Prieto. Todos sobre el papel, un par de ellos empezados y ninguno terminado en República. El más famoso plan fue el “Plan Nacional de Obras Hidráulicas”, continuación de los planes del Dictador (este sí hizo pantanos), magníficamente elaborado por el ingeniero de caminos Lorenzo Pardo en 1932 y olvidado por el Gobierno en 1933. Nunca fue aprobado. No hicieron ni un regato. Sí sirvió de inspiración para los posteriores proyectos empezados, construidos y terminados por Franco. Otro gran plan no realizado fueron los Nuevos Ministerios, proyectados en la Dictadura. No se pusieron más que algunas piedras, yo nacido en la guerra los vi terminar con veinte primaveras recién cumplidas. Nos habla don Javier del soterramiento de las vías del tren en la Castellana, también lo vi inaugurar, pero ya diez años más viejo. En la época de Prieto lo llamaban el “túnel de la risa”. No empezaron a perforarlo. Lo cual debía de dar mucha risa Es evidente que el señor Prieto no era muy diligente con sus obras. De su eficacísimo ministro opinaba don Manuel: “Prieto aborrece a los ingenieros… encuentra mejor lo más violento y radical… debe de estar enfermo. La violencia de su carácter es tal, que tiene aterrorizados a sus funcionarios. Si les manda hacer un proyecto, por disparatado que sea, lo hacen sin formular ninguna observación. Con lo cual… se halla prácticamente sin colaboradores”. M. Azaña, Los cuadernos robados, p.72. Nos reconoce don Javier, otras veces no lo hacía, debe estar formalizando. Que la Reforma Agraria fue un desastre, no arregló nada y sí estropeo muchas cosas. Azaña tenía experiencia sobre esas cosas, su familia tenía muchas tierras de labor, que iban bien hasta que él se encargo del tema. Tuvo su mérito pues estas tierras eran de su familia desde los Reyes católicos, solo 430 años, a Azaña le duraron siete. La reforma agraria tuvo resultados ridículos, 4.400 campesinos asentados en 24.000 Ha en parcelas de 6 Ha de tierra pobre. 40.100 yunteros instalados en precario sobre 123.000 Ha de tierras pobres, 3 Ha por campesino. E. Malefakis (USA, pro Azaña), Reforma Agraria y revolución campesina en la España del siglo XX, p. 284,325. Con los gobiernos de derecha (1934, 35) se triplicó el número de asentamientos de colonos que en el bienio anterior (izquierda), mejorando el tamaño de las parcelas. M. Azaña, Memorias políticas, p.96.
La Revolución del 34 (XVIII) Por Francisco Alamán CastroDomingo, 3 de enero de 2010 [Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo. Fascículo 8, p.113-128. Escuelas] Y ya entra don Javier en la mentira más sobada y enorme que se cuenta de la República.- LAS ESCUELAS DE AZAÑA. Dice: “uno de los mayores logros de esta primera etapa republicana” ¡Toma ya! Emprenden la tan cacareada revolución cultural. Para realizar tan ingente labor pone Azaña al frente del Ministerio de Instrucción Pública, al ínclito Marcelino Domingo ideal para tan dificultosa tarea, el mismo Azaña nos cuenta de su enorme capacidad: “Domingo… no sirven para nada… Domingo, no tiene la menor idea del problema de la instrucción pública en España”. M. Azaña, OC, V.IV, p. 61. Domingo quiere seguir en Instrucción Pública. “Yo me mantengo firme. No puede continuar en aquel ministerio el desbarajuste actual”. M. Azaña, OC, V.IV, p.273. “Domingo (13-12-31, para entonces ya debían estar hechas 7.000 escuelas, lo dice don Javier)… haciéndole ver que las necesidades del presupuesto no consienten realizar sus planes”. M. Azaña, OC, V.IV, p.273. “un propósito de Domingo… que lo retrata… Así es Domingo: ante la dificultad, salir huyendo; no dirigir, no gobernar; mantenerse al capricho de lo fácil, es decir de la inutilidad, del fracaso”. M. Azaña, OC, V.IV, p.437. “Marcelino Domingo de Instrucción donde no puede continuar”. Alcalá-Zamora, p.335. Como se ve era la admiración de propios y extraños Citas similares dicen del señor Domingo a decenas o a cientos, no las he contado muy bien: Azaña, El Presidente de la República y quien le conoció un poco. Ante su obra perfecta le sustituye el más torpe aun, Fernando de los Ríos (16-12-31), que venía de haber machacado la desastrosa Reforma Agraria. Hace un decreto de funcionarios para reducir gastos “Resulta que Fernando de los Ríos, al tratar de aplicarlo en su departamento, ha hecho tal plan que aumenta los gastos en 90.000 pesetas… para ese viaje”. M. Azaña, OC, V.IV, p. 213. “Fernando había procedido como tonto que es, y que quizá no era todo tontería, sino maldad”. M. Azaña, OC, V.IV, p. 355. “Los proyectos financieros que lleva Fernando para la construcción de escuelas, no están bien”. M. Azaña, OC, V.IV, p. 378. De los Ríos, se quejaba de las rigurosas podas en su presupuesto: “De un hachazo le quitamos veinte millones, y de otro hachazo, veintiuno”. Es imposible subir el sueldo de los maestros (se acuerdan que don Javier decía que se los habían subido, ¡y mucho!).” J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.II, p.56. “Me he opuesto… a las ilusiones de don Fernando, que echarían sobre el próximo presupuesto de Instrucción Pública una sobrecarga de cien millones”. M. Azaña, OC, V.IV, p.492. Creo que no hay que explicar el porque del no funcionamiento de la Instrucción Publica en nuestra triste II República. Con dos torpes ministros y los pobres sin presupuesto (así al menos nos lo asegura Azaña). ¿Cómo iba a salir la enseñanza? No tenía más remedio que salir como salió. “Manque” le pese a nuestro ilustre historiador, que todos sabemos que se “pirria” por la verdad. Observando la capacidad de los ministros y el concepto que de ellos tenía, No parece que Azaña estuviese muy preocupado por la calidad de la enseñanza de los niños. Dentro de su jacobinismo cerril, la educación de los niños era algo prescindible, y perfectamente sacrificable a la idea principal. Que despareciese la Iglesia de la vida española. Una pincelada de don Fernando (PSOE): En Casa Viejas (Cádiz, 11-1-33) hay un levantamiento anarquista. “Fernando de los Ríos me dice que lo ocurrido en Casas Viejas es muy necesario, dada la situación del campo andaluz y los antecedentes anarquistas de la provincia de Cádiz”. M. Azaña, Memorias Políticas, p.136,139,140-1. Los anarquistas del pueblo habían asesinado a un guardia de Asalto, como venganza los de asalto mataron a seis hombres, una mujer y un niño en un tiroteo. Posteriormente asesinaron a 14 campesinos prisioneros que nada tenían que ver en el asunto. Veinte (20) días después lo explica magníficamente Azaña en el Congreso: “En Casas Viejas no ha ocurrido, que sepamos, sino lo que tenía que ocurrir”. M. Azaña, OC, V.IV, p. 535. Cuando el señor Azaña se fue, después de perder las elecciones (19-11-33) por goleada. Sí las hubiese ganado o durado un mes más: Habría menos escuelas en España que cuando llegó (14-4-31). Menos y peores maestros. Menos centros de enseñanza media. Había menos Universidades. Se cerró la única Facultad de Economía que existía en el país, Deusto, porque era de los jesuitas. Menos bibliotecas. Recuérdese la quema (11-5-31) de la de los jesuitas en la calle de la Flor (Madrid), la biblioteca religiosa más importante del mundo después de la del Vaticano, quemada con el beneplácito de Azaña y su oposición a que se apagase el incendio. Hubo numerosas quemadas en el resto de España. Maura, Así cayó Alfonso XIII, p.251. D. Martínez Barrio, Memorias, p.37. Llegó la noticia que la chusma estaba quemando un convento en la calle e la Flor, el capitán de Asalto Arturo Menéndez, muy afecto a Azaña, había prevenido a Maura (ministro de Gobernación) que se pensaba quemar iglesias. Azaña comentó que si lo hacían sería un caso de “justicia inmanente”. Maura, Así cayó Alfonso XIII, p.249. Ley de congregaciones art. 31 (3-5-33): “La Órdenes religiosas no podrán dedicarse al ejercicio de la enseñanza… la Inspección del Estado cuidará de que… no puedan crear o sostener colegios de enseñanza privada directamente, ni valiéndose de persona seglar interpuesta”. Piden los radicales que se de un plazo, hasta que se pudiese sustituir la enseñanza religiosa por la del Estado, para que miles de niños no se quedasen sin escuela. El Ministro de Justicia, nuestro paisano Álvaro de Albornoz, tan admirado de don Javier, responde (11-5-33): “Desde el momento que se promulgue la ley será ilegal la enseñanza de las Órdenes religiosas” (antes de terminar el 1933). Los alumnos de primera enseñanza que la recibían en centros religiosos eran 351.937, para ello se necesitaría construir 7.000 escuelas en un plazo de 4 meses, suponía un gasto de 40 millones de pesetas. Los religiosos enseñaban a 17.098 alumnos en la segunda enseñanza. Se necesitaría crear 20 Institutos Nacionales en el mismo plazo y 50 colegios subvencionados. El total de profesores de segunda enseñanza necesarios eran 510, el ministro promete formarlos en pocos meses haciendo cursillos intensivos. Esta enseñanza costaría 6.200.000 pts. Opinaba H. Thomas: “Habría sido más prudente retrasar la disolución… hasta que los colegios… pudieran se sustituidos por establecimientos laicos de calidad comparable… estas órdenes habían creado las mejores instituciones de enseñanza del país… incluso los periódicos liberales reprobaron esta medidas… los católicos se veían obligados a oponerse a la Constitución… si deseaban criticar su política… de enseñanza”. La guerra civil española, p.98. “don Niceto (Presidente de la República, 11-5-33)… cree imposible que se pueda sustituir en enero toda la enseñanza primaria y teme el espectáculo de las escuelas de frailes sin que los niños tengan a donde ir… la ley de Congregaciones… no da recursos ni medios para cumplir su precepto final… Fernando (ministro de Instrucción) ha hecho un discurso… demostrando que la sustitución de la segunda enseñanza puede hacerse en octubre, y que de la primera enseñanza de los frailes podrá prescindirse en enero. Cuadro demasiado optimista en el que ha faltado acentuar lo costoso de la operación. M. Azaña, OC, V.IV, p.518,520. Otro antifranquista, ¡Mira por donde! “La reforma de la instrucción pública, había creado 3.600 escuelas, pero se habían perdido 3.900 de la Iglesia. Se improvisaron (durante el verano en un campamento del Ejército en el Escorial) miles de maestros más politizados que expertos (*), que de ningún modo compensaban la calidad y cantidad de los religiosos”. S. Payne, La primera democracia española, p.112. (*) Estos miles de maestro improvisados, prácticamente en puras pelotas de conocimientos, recuerdan mucho a los 800.000 funcionarios, que con el carné en la boca, y al grito de ¡Felipe colócanos a todos! Metió el PSOE en el 82.
La Revolución del 34 (XVII) Por Francisco Alamán CastroViernes, 1 de enero de 2010 [Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo. Fascículo 8, p.113-128. Presupuestos] Los pasos de la ruina fueron estos: 14-7-31. Apertura de las Cortes Constituyentes de la República. El 18 se acordó una asignación mensual para los diputados de 1.000 pts (en Monarquía eran 700, un 43% de subida no está mal). El resto de los españoles siguieron cobrando lo mismo, muy pronto menos. 15-9-31. El diputado Alba dice en las Cortes, sin que Prieto (ministro de Hacienda) se lo rebata, que la tercera parte de las reservas de oro nacionales estaban en el extranjero a disposición del Banco Internacional de Pagos (iban 3 meses de República). Y sigue: “La situación de la banca es angustiosa… casi todos los bancos han perdido más del cincuenta por ciento de sus carteras. La situación económica es delicadísima, grave, y pavoroso el porvenir inmediato… “La libra ha subido, de 29,65 pts que valía en 1929, a 54,50”. Prieto lo ratificaba: “Las empresas ferroviarias atraviesan una crisis enorme. En Andalucía no hay apenas mercancías ni viajeros; en otras regiones, el estado económico del país reduce extraordinariamente el trabajo… ciertos contratistas no pueden cobrar las certificaciones de sus obras públicas”. El remedio que se le ocurre es “no construir un kilómetro más de ferrocarril”. Y sigue “el espectáculo terrible de los cientos de miles de hombres que están parados en Andalucía y en otras regiones densamente agrícolas”. Pero sentía igual “el pavor de que pudiera acentuarse hasta iguales términos en la gran industria”. Libro de Actas de las cortes. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.I, p.178. Siguen arreglando sus asuntos, los de sus partidos y jerarcas naturalmente. 5-10-31. Los partidos gubernamentales reparten sinecuras a mansalva entre sus conmilitones. Esto dio lugar a sátiras y criticas mordaces de escritores, comediógrafos, oradores políticos y caricaturistas, a lo que entonces denominaban “enchufismo”. Circularon listas enormes de pletóricos de empleo. El 5-10-31, Joaquín del Moral dio una conferencia en el Ateneo de Madrid, con una inmensa lista de enchufados que luego se publicó en un folleto de gran difusión. En otro libro suyo daba las sumas acumuladas por la minorías del Gobierno: 90 diputados radicales percibían 125.000 pts al mes, 115 socialistas 738.363, es decir 6.200 cada uno. 55 radical-socialitas, 378.487, a 6.185 por cabeza. Acción republicana 278.481, a 9.943 cada uno. Esquerra Catalana, 476.000 a 11.609. J. del Moral, Oligarquía y enchufismo, prólg. de E. Barriobero Herran, (fusilado en el 39, Republicano federal independiente, uno de los jabalíes de las Cortes). Madrid 1933, p.61. ABC, 18-1-33, p.10. Esto obligó a los diputados a confesar los cargos desempeñados (17-3-32), en una sesión nocturna, la relación se publicó en el Diario de las Cortes. Solo se publicaron los datos dados por los propios diputados. Lo cita Azaña, OC, V.II, p.219. La campaña sobre este asunto fue muy violenta, se interrumpieron numerosos mítines, en muchos hubo pedradas, en otros tiros (Arjona). En el teatro del Duque (Sevilla), el 27-3-32, la socialista Nelken, que luego se luciría en Madrid con la represión a la sombra de Carrillo, se tuvo que refugiar en los camerinos. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.II, p.49. Se empiezan a discutir los presupuestos (1-12-32). El de Gobernación se incrementaba en 65 millones. Los fondos reservados que en Monarquía eran 550.000 pts se elevaban a 2.500.000 (y dicen que la historia no se repite, ¡más qué el ajo! Suma y sigue) Los gastos de coches oficiales importaba 11.295.000pts se habían comprado 31 coches Chrysler, a 950.000pts, de ellos 8 de modelo imperial a 70.000pts cada uno. Pregunta Gil Robles ¿son necesarios para los ministros unos coches de tanto lujo? El gasto de gasolina era 3.000 litros diarios. El último presupuesto de la Monarquía había sido de 291.698. 291 pts el de ahora 416.831.584. Para la Policía y Guardia Civil se dedicaban 225.747.064 pts, el último de la Monarquía había sido de 150.000.000. Reconocía el Ministro que los de la Monarquía eran mucho menores. Reconocía también que cuando llegaron había 58 coches oficiales en Madrid y ahora serán 741, con 760 conductores. Diario de sesiones. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.II, p.53. Los de Agricultura sorprendieron a todos, apenas se presupuestaba nada para la Reforma Agraria (aquella reforma de la que tanto se habló y tanto nos hablará don Javier). 3-2-32. Echan a Prieto, que seguiría cubriéndose de gloria en Obras Públicas. El nuevo ministro, Carner, aumenta los impuestos, en muchos casos hasta el 25%. 20-2-32. Se presenta el primer presupuesto de la República por valor de 4.461 millones, el último de la Monarquía (1930) había sido de 3.681. Aumentaron: 7 millones para los cuerpos legisladores (ELLOS), 33 para deuda pública. Se suprimía el capítulo para construcción de ferrocarriles. Fue derogado el plan ferroviario de 1926, que comprendía la construcción de una red de 2.500 km. Se lucía Prieto en su nuevo ministerio (17-3-32): “Los nuevos ferrocarriles serán la ruina de España. La crisis... obedece a la competencia del automóvil... Ni un kilómetro más de nuevos ferrocarriles, pues estando en crisis el sistema ferroviario, resulta improcedente permitir la continuación de las... obras en periodo de realización, en cuyo final nadie cree”. Libro de Actas del Congreso. Uno de los que dejó a medio construir fue el de Gijón a La Coruña al que solo le faltaba colocar las vías. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.I, p.338. ¿Por qué será que cuando toca machacar algún tren y está el PSOE en el ajo, siempre a los primeros que nos toca es a los asturianos? El presupuesto para la conservación de carreteras disminuyó en ocho millones y medio de pesetas. Aumento el de las obras hidráulicas, no demasiado. Diario de Sesiones, J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.I, p.344. Curiosamente don Manuel subió constantemente, durante sus gobiernos, el presupuesto para la guerra, aunque don Javier nunca lo cite, porque no me creo que no lo sepa o ¡vaya usted a saber! 1929, último presupuesto de la Dictadura: Guerra.- 366.000.000.; Armada.- 176.000.000. Total.- 542.000.000 pts. 1933, último presupuesto de Azaña: Guerra.- 433. 000.000; Armada.- 260. 000.000. Total.- 693.000.000. Diferencia 151.000.000. Un aumento del 29% que no está nada mal. Y sobre todo comparándolo con la disminución en gastos de guerra, que venían anunciado desde hacía tanto tiempo. Más curiosamente aun los presupuestos de guerra descendieron cuando gobernó la derecha, 693 millones el 33 (último de la izquierda), 596 en el 35 (último de la derecha). SG. Payne, La primera democracia española, p.111,2. R. Salas Larrazabal, Los datos exactos de la guerra civil, p.249. Se publica el proyecto de ley sobre Delegaciones Provinciales de Trabajo (19-3-32), sus delegados les debían asistencia todas las autoridades de la provincia. Eran socialistas, y por tanto el PSOE contaría, con cargo al presupuesto, con una profusa burocracia mejor retribuida que los demás funcionarios del Estado. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.I, p.356. Todo era un derroche. Portela Valladares lo resume exactamente: “El Gobierno provisional había acordado almorzar en el aristocrático Lhardy”. Faltaba un ministro, y después de esperarle, sentáronse a la mesa. Llegó, por fin, y desde la puerta prorrumpió en enormes carcajadas que le sacudían el poderoso vientre. “Ríome –pudo por fin explicar- de que estéis aquí y de que seamos nosotros quienes gobernemos a España” (hablaba de Prieto): “Eran los tiempos de júbilo por los goces no esperados (*)”. M. Portela Valladares, Memorias dentro del drama español, p.84. (*) Ese era el objetivo final, como ahora.
Las mentiras de nuestro ZP Por Francisco Alamán CastroMiércoles, 30 de diciembre de 2009 Enredando en el BOE leo con sorpresa: ZP elabora un Real Decreto-Ley 8/2004, de 5 de noviembre, para indemnizar a los participantes en misiones en el exterior. En la reglamentaria Memoria Justificativa se cita un listado de las operaciones en el exterior, por un lado las amparadas por resoluciones de las Naciones Unidas: Bosnia, Burundi, Sudán, etc. SORPRESA: Abril 2003. Operación Libertad Iraquí en Irak: “La participación española, amparada por las Resoluciones 1441 (2002) y 1483 (2003) y 1511 (2003), se concretó el envío de dos diferentes tipos de unidades con la misión de ayuda humanitaria y restablecimiento de la seguridad. NO DICE NADA DE GUERRA. SORPRESA: Operaciones, no amparadas por Resoluciones Internacionales, la Operación Golfo Pérsico en 1990 en apoyo a la primera guerra del Golfo con una fragata de la Armada Española, un muerto. El PSOE envió soldados de reemplazo, no profesionales como los que se movilizaron en la segunda guerra de Irak. ZP reconoce su mentira, que junto con la masacre del 11-M le llevaron al poder. Reconoce como falso lo dicho sobre la guerra ilegal e injusta de Aznar, reconoce la legalidad de la intervención en Irak. Reconoce que las dos misiones eran de “ayuda humanitaria” y “restablecimiento de la seguridad”. Términos idénticos a los utilizados en Afganistán. PERO AQUÍ SÍ HAY GUERRA La Operación Libertad Iraquí de 2003 contó, además, con el respaldo del Congreso de los Diputados que aprobó con 184 votos la participación del Ejército español en la misión. Sin embargo ZP sigue dando la vara: “ahora es el Parlamento el que, por primera vez, aprueba el envío de militares fuera de España”. En la Operación Golfo Pérsico en 1990 (PSOE) no se consultó al Parlamento. Entonces no era preciso el permiso del Parlamento, no obstante se hizo.
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