Bitácoras de Rebelión digital | |
Últimas anotaciones El veraz historiador de La Nueva España. ¡Y van! La dignidad de los huesos y la indignidad de la memoria histérica El SOS republicano que nadie atendió D. Pedro Quirós, socialista bien de Oviedo De bien nacidos es ser agradecidos La Revolución del 34 (XII) La Revolución del 34 (XI) La Revolución del 34 en Asturias (IX) La Revolución del 34 en Asturias (VIII) La Revolución del 34 en Asturias (VII) La Revolución del 34 en Asturias (VI) La Revolución del 34 en Asturias (V) La Revolución del 34 en Asturias (IV) Revolución del 34. ¡No somos nadie! El 34, no paramos, y la veraz izquierda patria ¡Qué mogollón de historiadores! ¿Los penúltimos represaliados del franquismo? La Revolución del 34 en Asturias (III) La Revolución del 34 en Asturias (II) La Revolución del 34 en Asturias
| Bitácora "Desde Asturias - España" Por Francisco Alamán Castro |
|
La Revolución del 34 (XII) Por Francisco Alamán CastroMiércoles, 25 de noviembre de 2009 [Réplica a Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo ]Hay unas maniobras en Carabanchel (27-6-32), en el desayuno de despedida el general Goded habla y termina: “Solo me resta dar un viva a España y nada más”. Todos contestan a excepción del teniente coronel Mangada. Goded le censura, aquel contesta con palabras ofensivas, es arrestado. Mangada tira la guerrera al suelo y la pisotea. M. Azaña, OC, V.IV, p.413. De Mangada decía Azaña: “Está loco… por desequilibrio mental… debería ser motivo suficiente para expulsarle del Ejército”. Memorias Políticas, 1931-1933, p.138. Como consecuencia de este incidente son destituidos: el general Villegas Jefe de la 1ª División, el general Caballero Jefe de la 1ª Brigada y el general Goded Jefe del EMC (Estado Mayor Central). M. Azaña, Los cuadernos robados, p.25. Hay una intervención en las Cortes sobre Sanidad Militar (30-7-32). El Socialista órgano oficial del PSOE había escrito: “tenemos médicos para los soldados y médicos para los jefes, cada uno de ellos especialmente capacitado para sus funciones respectivas. A veces, sin embargo… el médico de un capitán, especializado en capitanes... se ha visto en el caso de tener que asistir de parto a la señora de un capitán… En estos casos debería establecerse una competencia de jurisdicción entre el médico de los jefes y el médico de los soldados. En definitiva, tendría que intervenir este último, porque podría demostrarse que la culpa de todo era del asistente”. Azaña, Los cuadernos robados, p.10. M. Azaña, Memorias Políticas, 1931-1933, p.498. Los socialistas formaban parte mayoritaria en el Gobierno, en su periódico solo salía lo que ellos querían. Ni reñirlos. El aprecio a los profesionales era extraordinario, veamos ejemplos: “viene a presentarse el general Goded, que anoche salió de prisiones militares. Entrevista penosa…Está más flaco y de mal color…. El 10 de agosto estaba tranquilamente en su casa… le detuvieron, cosa que no le extrañó ni enojó… podían sospechar por su amistad con Sanjurjo… En efecto el juez le dejó libre (sin cargos) a los tres días, pero el ministro de la Gobernación le ha tenido preso cuatro meses, sin decirle por qué… Se le han causado perjuicios morales y materiales irreparables… me abstengo de decirle que, gracias a mí, no lo han llevado a Villa Cisneros” Los cuadernos robados, p.98. Todo eso solo por ser militar, católico y caer mal al ministro masón Casares Quiroga. Y aun tenía que agradecer al ministro de la Guerra que no le hubiesen mandado al desierto. Goded había conspirado contra el Dictador, cuando gobernaba éste con el total apoyo del PSOE, por lo que fue sometido a consejo de guerra y separado del servicio. Instaurada la República volvió al servicio, pero, como era militar, inteligente, católico y no se humillaba ante ellos les estorbaba. “Ya hay otro generalote preso (López Ochoa)”. Retrato p.672. Había conspirado contra el Dictador, expulsado del Ejército huyó a Francia, republicano, masón, no participó en el Alzamiento, se hubiese opuesto a él por ser enemigo acérrimo de Franco, preso desde marzo del 36 al haber participado en la revolución del 34 estaba en el hospital recién operado, a pesar de las amenazas en la prensa comunista contra él durante casi un mes, sin que el Gobierno de Azaña hiciese nada para protegerlo, a mediados de agosto fue asesinado en su cama. Su cabeza ensartada en una bayoneta fue paseada por todo Madrid. El coronel Capaz había estado confinado (1-3-34.), sin formación de causa, por orden de Azaña, en las Canarias desde la Sanjurjada (casi dos años). Sería asesinado el 23-8-36, sin haber participado en el Alzamiento. Casado, antiguo ayudante de Azaña, jefe de su escolta, republicano convencido, atribuye a este la culpa del estallido de la guerra civil y escribe: “Desacreditar, ofender y despreciar al ejército… para ganarse el aplauso de las masas fue una locura y una provocación”. S. Casado, Así cayó Madrid, Madrid, p.157. Sigue afirmando don Javier con rotundidad: “Más inquietud generó entre los militares africanistas… otro decreto… por el que serían revisados ciertos ascensos… por méritos… en Marruecos”. Aunque a la gente de Marruecos (allí había ido quien había querido, normalmente los más valientes, preparados, de mayor espíritu militar y más dispuestos a sacrificarse por España, por cierto, ninguno del Gabinete Negro) no se le reconociesen méritos que por su valor y buen hacer legalmente había conseguido, no se sabe de ninguna airada protesta que rozase para nada la debida disciplina. Ruego a don Javier me de alguna cita, no inventada, que lo demuestre. Yo si sé de una cita de Franco, anotada por Azaña en sus diarios, el la cual nada decía de modos irrespetuosos. “Me dicen (8-2-33) que el general Franco está muy enojado por la revisión de ascensos. De hacer el número uno de los generales de brigada, ha pasado a ser el veinticuatro... Se propone elevar una instancia suplicando que se revise su caso”. Los cuadernos robados, p.166. Lo de los ascensos por meritos de guerra es otra curiosidad del muy justo Azaña. Era el que había quitado esos ascensos a gente heroica porque eran “absolutamente injustos e incompatibles con un ejército republicano”. Retrato, p.421. No obstante a Vicente Rojo le ascendió por meritos de guerra en menos de tres años de comandante a teniente general, aunque este ascenso renunció a ostentarlo, mejor carrera que la de Franco. Su ayudante y jefe del Gabinete Negro comandante Hernández Sarabia empezó la guerra de comandante y la terminó de general de división, todos los ascensos por méritos de guerra, le dio tiempo en el mientras tanto a ser ministro de la Guerra. No participó en demasiados combates, nunca en vanguardia y nunca ganó ninguno, el general Lister que estuvo a sus órdenes en Teruel decía que era un inepto. Cuando Franco se acercaba a Barcelona le quitaron el mando de la plaza, ya que no les pareció el idóneo para la defensa que cayó sin combate de todas maneras. Cuatro ascensos en menos de tres años. Mejor carrera que Franco. El chofer de Azaña que había empezado la guerra de sargento, no se sabe porque misteriosos méritos de guerra, sin dar un solo tiro, lo más peligroso que hizo en la guerra fue jugar con los sobrinos de Azaña, en enero del 39 era capitán. Retrato, p.421. Cuatro ascensos en menos de tres años. Mejor carrera que Franco. La actuación de Azaña con el Ejército la resume con total exactitud el doctor en historia Jesús María Ruiz Vidondo, en su libro “Las Principales Reformas Militares de Azaña. La reforma militar de Azaña a través de los cursos de coroneles para el ascenso (1931-1935)”. (Estos cursos de ascenso a general fue una muy buena idea de Azaña, la copió del Ejercito francés y Franco siguió con ella y aún sigue, y si la Chacón no se da cuenta de su excelencia seguirá). “Azaña se equivocó en la forma y muchas veces en el fondo. Azaña quiso triturar al Ejército español, puesto que no se puede hacer una reforma teniendo en contra a buena parte del Ejército. No respetaba a ningún militar, ni a los que le defendían”. Estos a los que menos y además con todo merecimiento. “En algunos aspectos Azaña acertó, pero su odio a la institución y su personalidad perjudicaron sus reforma que fue un fracaso por los prejuicios políticos de Azaña y por el incumplimiento que él mismo hizo de sus propias leyes. Tuvo una gran agresividad hacia todo lo militar. En muchos casos las reformas perjudicaron al Ejército. Pero no solamente perjudicó éste, la reducción fue apresurada y mal dirigida perjudicando a la economía y al país. No resolvió los problemas materiales objetivo esencial de su reforma. Unas reformas militares necesitaban una modernización que no tuvo lugar por lo que sus reformas, en verdad, no tuvieron el efecto deseado. Fueron más políticas que militares. El Ejército español, tras su reforma, no tenía la capacidad de maniobra por lo que dejó a España sin una defensa eficaz. Él siempre había opinado que el militarismo había dejado a España sin defensa, pero Azaña con su política no logró modernizar el Ejército y dejó a la Oficialidad descontenta, dos factores esenciales para que nuestro Ejército no pudiese hacer frente a un posible enemigo exterior…. Tuvo una gran oportunidad para hacer la reforma pero la desperdició”. De cómo había dejado el Ejército Azaña podía dar cuenta exacta el abuelito de ZP, que vino con las tropas de León a sofocar la revolución del 34. El regimiento (Burgos, 36), solo tenía un batallón incompleto (en plantilla eran tres, uno en cuadro), vienen en diez y nueve camiones civiles requisados y el coche del coronel, único vehiculo a motor de dotación en el regimiento, no tienen mulos para las ametralladoras, morteros y carga, no tienen casi munición, ni tiendas de campaña, sí seis morteros de 81mm. con diez granadas por pieza, prácticamente sin material sanitario, para comer una ración de combate por soldado, no había más. Ese era el Ejército moderno que había creado Azaña.
La Revolución del 34 (XI) Por Francisco Alamán CastroSábado, 21 de noviembre de 2009 [Réplica a Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo ]Dice Azaña en un mitin de Valencia (10-6-31): “Triturar el caciquismo con la misma energía y resolución que he puesto en triturar otras cosas no menos amenazadoras para la República”. Todos los periódicos del día siguiente y los asistentes al mitin entendieron que se refería al Ejército, toda vez que ya llevaba desde abril con la reforma del mismo y lo había dejado hecho unos zorros. Azaña como había prometido trituró el Ejercito. Veamos la opinión de dos sesudos militares, ambos habían hablado antes que Azaña de tan necesaria reforma, por cierto, Franco también. Mola criticaba la reforma: Reconocía la mala organización del Ejército y que ningún gobernante español contó con los medios de Azaña para solucionarlo. “Sin embargo nadie como Azaña hizo más para destruir lo bueno y acrecentar lo malo. En escaso tiempo destrozó el Ejército, dejándolo reducido a una piltrafa… en la tarea le ayudaron unos cuantos individuos que vestían el uniforme militar… medidas encaminadas a separar del Ejecito a generales competentes, jefes dignos y oficiales pundonorosos por el solo hecho de … haberse negado a colaborar con la revolución”. Se impuso el Gabinete Militar (Gabinete Negro) que creó los Comités de Destinos en las guarniciones, casi todos ellos cayeron en manos de los más indeseables, llevando a cabo las más ruines venganzas. Se renovaron todos los mandos con notoria vejación por este gabinete. E. Mola, El pasado, Azaña y el porvenir, cap. II y III. Vigón coincidía con Mola: Trituró al Ejercito, “su labor fue anárquica y de indisciplina… desprecio de los valores morales… encumbramiento de indeseables… tolerar con complacencia y hasta llegar a favorecer los ataques más denigrantes contra el cuerpo de oficiales, de la parcialidad y del favor que imperaron en la elección de personas para cargos y destinos; de estimular servicios inadecuados e inconfesables; de las vejaciones que se hizo a militares de todas las categorías por esbirros al servicio de los gobernantes; de anteponer al ideal nacional o puramente militar el partidista”. J. Vigón, Milicia y Política. Madariaga (antifranquista rabioso, estuvo exiliado hasta la muerte de Franco) decía: Azaña impuso sus decisiones “en una serie de hechos y medidas que, a pesar de tocar la carne viva de sus intereses y privilegios… permanecían ocultos en el secreto… hasta que los militares se enteraban en la Prensa. Así se fueron infringiendo… una serie de heridas morales que le causaron quizá más resentimiento todavía que el perjuicio material que implicaba”. S. Madariaga, p. 489. Franco lo hacía constar y advertía del peligro a pocos días del Alzamiento. Escribe a Casares Quiroga, Presidente del Gobierno, (23-6-36): “Es tan grave el estado de inquietud que en el ánimo de la oficialidad parecen producir las últimas medidas militares… los peligros que para la disciplina del Ejército tienen la falta de interior satisfacción y el estado de inquietud moral y material que se percibe… en los cuerpos de oficiales y suboficiales. Las recientes disposiciones… destinos antes de antigüedad y hoy dejados al arbitrio ministerial… como los recientes relevos, han despertado la inquietud de la gran mayoría del Ejército… pone de manifiesto el desconocimiento que los elementos colaboradores militares (Gabinete Negro) pueden tener de los problemas íntimos y morales de la colectividad militar… me permito asegurar, con la responsabilidad de mi empleo y la seriedad de mi historia… que los informes se apartan de la realidad y son algunas veces contrarios a los intereses patrios, presentando al Ejército bajo vuestra vista con unas características y vicios alejados de la realidad. Han sido recientemente apartados de sus mandos y destinos jefes, en su mayoría, de historial brillante y elevado concepto en el Ejército, otorgándose sus puestos, así como aquellos de más distinción y confianza, a quienes, en general, están calificados por el noventa por ciento de sus compañeros como más pobres en virtudes… No son más leales a las instituciones los que se acercan a adularlas y a cobrar la cuenta de serviles colaboraciones... Los escritos que aparecen con las iniciales de U.M.E. (militares de derecha) y U.M.R.A. (de izquierda) son síntomas fehacientes de su existencia y heraldo de futuras luchas civiles si no se atiende a evitarlo, cosa que considero fácil con medidas de consideración, ecuanimidad y justicia. No le oculto a V.E. el peligro que encierra este estado de conciencia colectivo en los momentos presentes, en que se unen las inquietudes profesionales con aquellas otras de todo buen español ante los graves problemas de la patria. Conocedor de la disciplina… puedo asegurarle que es tal el espíritu de justicia que impera en los cuadros militares, que cualquiera medida de violencia no justificada produce efectos contraproducentes en la masa general de las colectividades al sentirse a merced de actuaciones anónimas y de calumniosas delaciones. Considero un deber hacerle llegar a su conocimiento lo que creo una gravedad grande para la disciplina militar, que V.E. puede fácilmente comprobar si personalmente se informa de aquellos generales y jefes de cuerpo que, exentos de pasiones políticas, vivan en contacto y se preocupen de los problemas íntimos y del sentir de sus subordinados. Gil Robles, No fue posible la paz, p.601. No cesa el acoso a los militares. Álvaro de Albornoz (19-6-32), ministro de Justicia dice en el teatro Principal de Ávila: “En tiempos de la Monarquía bastaba que un general estornudase para hacer temblar las altas esferas del Poder. Ahora los generales no estornudan”. Es contestado por varios generales, entre ellos los generales Miláns del Bosch y Cavalcanti, este en el ABC dice: “cuando con intención o sin ella se roza el prestigio de nuestra clase, no solo “estornudo”, empleando el lenguaje del señor Albornoz, sino que toso muy alto y fuerte”. Fueron arrestados por Azaña. Las leyes militares no podían ser más justas. Se aprueba una ley (1-3-32) por la que: “art.1º. Los miembros del Estado Mayor del Ejército en situación de actividad…podrán ser puestos, mediante decreto del Gobierno, en situación de reserva (separados definitivamente del Ejército con la mitad de la paga), cuando concurran las circunstancias siguientes: a) llevar más de seis meses en situación de disponible (esta situación se la podía imponer el ministro sin ninguna explicación). Art. 2º. Los generales y oficiales… podrán ser, mediante decreto del Gobierno, dados de baja, temporal o perpetuamente, en las nóminas que acrediten sus haberes pasivos. (Se les expulsaría sin ninguna clase de retiro a capricho del Gobierno)”. Comentaba Azaña del art. 2º: “la República, que es pobre, no puede permitirse el lujo de costear la vida de sus enemigos. Esto puede que no sea una cosa jurídica, pero es de un sentido común tan fulgurante que me deslumbra”. Maura (ministro de Gobernación) le había dicho que 5.000 familias que iban a vivir angustiadas por ese motivo, Azaña le responde: “¡Admirable! ¿Qué cosa mejor que la presión de esas familias sobre sus respectivos padres para que se estén quietos? (¡canalla!)”. La ley quedó aprobada por 170 votos contra 32. M. Azaña, OC, V.II, p.173 y ss. Se ha de resaltar que esta ley se aplicaba a capricho del ministro, sin posibilidad de recurso legal alguno.
La Revolución del 34 (X) Por Francisco Alamán CastroDomingo, 15 de noviembre de 2009 [Réplica a Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo. Fascículo 5, p.65-80. Independencia Cataluña, reforma militar]Nos cuenta don Javier (p.66): El Gobierno Provisional “nombró capitanes generales de Madrid, Cataluña, Valencia y Andalucía, respectivamente, a los generales Queipo de Llano, Eduardo López, ¿Manuel? (José le bautizaron) Riquelme y Miguel Cabanellas. Eran los militares de más categoría entre los muchos republicanos que había, todos menos uno eran masones, todos lucharon contra la Dictadura, todos habían sufrido las iras del Dictador perdiendo su carrera militar y todos menos uno se levantaron contra la República, ¿cómo sería aquella República? Es bueno recordar que, en el mientras tanto, Largo Caballero era Consejero de Estado del Dictador. Cuenta de los primeros problemas de La República, “declaración del Estado catalán”, conviene recordar que eso quería decir, y así lo decía Maciá, la declaración de independencia Cataluña (14-4-31): “Proclamo el Estado catalán… que libremente y con toda cordialidad anhela y solicita de los otros pueblos hermanos de España su colaboración en la creación de una confederación de pueblos ibéricos… en estos momentos hacemos llegar nuestra voz a todos los Estados libres del mundo”. Cursa Maciá a todas las cancillerías del mundo: ”En el momento de proclamar el Estado catalán, bajo el régimen de la República catalana… os pido que prestéis vuestra colaboración… por la libertad de Cataluña, por la hermandad de los otros pueblos de España y por la paz internacional… El Presidente de la República Catalana”. Sigue contando: “Las diversas medidas que Azaña promulgó… dividieron al ejército y la prensa de derechas las utilizó para generar la idea de que los militares, junto con la Iglesia, eran objeto de persecución por el nuevo régimen”. Otro día hablaremos de la Iglesia hoy vamos con el Ejército. Efectivamente dividieron al Ejército y ese era su fin y no otro. Lo dividieron entre los politizados de izquierda (normalmente los más calamidades. Decía Azaña, 1-1-33: “desgraciadamente, salvo honrosas excepciones, entre los militares republicanos no hay más que botarates. Los inteligentes son todos de antecedentes monárquicos”. Azaña, Memorias, V.I, p.121), los pocos politizados de derecha y la inmensa mayoría de gente decente, más republicanos que monárquicos, que solo quería servir a España y no a ellos mismos ni a ningún partido. Veamos que hizo Azaña para conseguirlo. Empecemos por el principio. http://www.vistazoalaprensa.com/firmas_art.asp?Id=4993 Este personaje siempre me ha llamado la atención, primero por haber nacido como yo en Alcalá de Henares, por haberla ambos abandonado a los diez… en Alcalá se le tenía como perteneciente a una familia "bien acomodada"… Los Azaña… se trasladaron… a Alcalá con el cardenal Cisneros… fueron en Alcalá desde entonces una de las clásicas familias burguesas de referencia. Azaña estudió en el Real Colegio de Estudios Superiores "Alfonso XII", que los agustinos regentaban en el monasterio de San Lorenzo, colegio dedicado a la educación de niños ricos (1900… Azaña era “rico y despreocupado”, (resumiendo un niño pijo de Alcalá). C. Rivas Cherif (su cuñado, primer fan y biógrafo apasionado, Retrato de un desconocido, p.46. En lo sucesivo Retrato) Además era gordo y feo. En su ciudad natal, sobre todo, recibió la repulsa de las muchachas de su edad, más atraídas por los jóvenes oficiales de los regimientos que guarnecían la antigua Compluto. De ahí pudieron proceder los reparos que algunos años después Manuel Azaña, ya metido en política, les puso a los militares. Antonio Castro Villacañas. Tuvo dos novias que se casaron con militares. Retrato, p.46. AZAÑA.- “Frustrada su vocación militar, se licencia en Derecho por la Universidad de Zaragoza el año 1897”. Alcalá de Henares. PORTAL LOCAL, periódico local http://www.portal-local.com/tuho_his_leye_azan.asp Historia de Alcalá. Hechos y personajes. Fue suspendido en el reconocimiento médico de ingreso en la Academia Militar. Desde entonces su cariño para el Ejército fue notorio. Azaña, refiriéndose a decadencia de Alcalá: “Dolíale el menoscabo de una cultura arrasada por… las espuelas de la advenediza soldadesca de caballería entrechocando sus ecos bajo los soportales de la plaza; por el quiero y no puedo social de los oficiales y sus militaras”. Retrato, p. 30. “Acabado el Ejército permanente terminaría el régimen hospitalario de las Academias Militares, donde una clase media anémica asila a sus hilos y huérfanos en lugar de lanzarlos a la concurrencia social”. M. Azaña, Obras Completas, V.I, p.263. Veamos sus primeros tratos con los militares una vez don Manuel en el poder, Se confirma la huida del Rey (14-4-31)… toma posesión (Azaña) del Ministerio de la Guerra… El Ministro de la Guerra llevaba un cuarto de hora con el Capitán General de Madrid, Federico Berenguer, que en posición de firmes ante él, no obtenía la venia de su nuevo jefe superior para ponerse cómodamente en su lugar. Su Excelencia era quien, por lo visto, quería dejar bien sentado desde el primer momento que estaba en lo suyo. Sus recentísimos ayudantes y secretarios contemplaban regocijados la escena con los circunstantes, a que se iban uniendo los curiosos”. Que panda de hijos de puta, ocho años después se rieron mucho más. Retrato p.184,5,6. Había sido Berenguer un héroe en las guerras de Cuba y Marruecos, estaba en posesión de la Gran Cruz Laureada de San Fernando, máxima condecoración al valor en España, en ese momento no la tenía ni Franco. "Había creado las Fuerzas Regulares Indígenas de Melilla. (1910), que enseguida fueron las más valoradas en Marruecos. En Palacio se había acordado declarar el estado de guerra pero desde Capitanía General, Federico Berenguer se opuso ya que no estimaba "procedente hacerlo”. Pues era muy posible un gran derramamiento de sangre. De su hermano cuenta Azaña (24-12-32). Ayer salió de prisiones militares don Dámaso Berenguer… Una vez sola he hablado con él; en febrero de 1930, siendo el Presidente (del Gobierno)… fueron a visitarle unos delegados de la Alianza Republicana… para pedirle que autorizase el mitin… Nos dijo que permitiría el mitin”. Los cuadernos robados, p.113. Nunca Azaña permitió un mitin monárquico. Si alguna vez se intentó fue disuelto a tiros. Azaña crea el Gabinete Negro (25-4-31) al mando del comandante de Artillería Juan Hernández Sarabia. OC, 25.4.31, CL nº.190. compuestos posmilitares de poca graduación, políticos, fracasados resentidos y mal vistos entre sus compañeros Anotaba Azaña en su diario, 10-7-31: ”Algunos del Gabinete quieren satisfacer sus enconos del tiempo de la conspiración y tengo que andar con mucho cuidado para no servirles de instrumento”. Les sirvió de instrumento y no tomó ninguna medida, lo único que hizo fue anotarlo. Decía el Presidente de la República (1-6-32): “La República tenía en el ejército menos enemigos que Azaña, y éste a su vez bastantes menos que su funesto gabinete particular… fanáticos, sectarios o rencorosos y perseguidores que hicieron al régimen y al presidente del Gobierno un daño enorme”. Pese a todo… comprobaron que el mal ambiente distaba de estar generalizado entre la oficialidad, y que la crítica de la mayoría era constructiva y no levantisca. N. Alcalá-Zamora, Memorias, p.261. Empieza con su reforma militar, reforma deseada o al menos comprendida por casi todos los militares, dado el gran tamaño del Ejército y la desproporción de mandos y tropa resultantes del la guerra del 98 y la de Marruecos, terminada unos años antes.
Barco pirata Por Francisco Alamán CastroSábado, 14 de noviembre de 2009 El Convenio Internacional del Derecho del Mar (1982), deja bien claro que “todo buque navegará bajo pabellón de un solo estado y quedará bajo la protección de dicho estado… El buque que navegue bajo los pabellones de dos o más Estados, utilizándolos a su conveniencia, no podrá ampararse en ninguna de esas nacionalidades frente a un tercer Estado y podrá ser considerado buque sin nacionalidad”, art.92, lo mismo el Convenio de Jamaica (1982). Si el barco navega sin bandera autorizada, no tiene la protección de ningún estado y cualquier autoridad marítima podrá interceptarlo e inspeccionarlo. El 9-12-2002, la fragata Navarra en el Golfo de Aden avistó a un barco sin bandera, le mandó pararse y no lo hizo. El barco fue abordado al asalto. Era el mercante ‘So-San’ que al ser registrado se le encontró armamento con destino a Irak. El ministro de Defensa Federico Trillo, del Cuerpo Jurídico de la Armada y especialista en Derecho del Mar, lo calificó como pirata en la prensa. El 7-7-2007 fue apresado en alta mar el mercante Acuario y retenido en puerto, iba sin bandera y buscaba predios hundidos, la Jefatura de la Capitanía Marítima de Torrevieja manifestó “se trata de una embarcación pirata porque carece de bandera que lo identifique”. No lo veo yo muy claro en el Convenio Internacional del Derecho del Mar, pero seguro que ellos saben leer estas cosas mejor que yo. No es costumbre nueva. I República: Cartagena se declara independiente y naturalmente se inventa una bandera. Bandera que iza con gran pompa en dos fragatas españolas (la Almansa y la Victoria), que al ser Cartagena la base naval principal de la España de 1873, eran las dos más modernas del país. Parten hacia una potencia extranjera (España). Bombardean Almería, el general Contreras (republicano) caudillo de Cartagena, al fondear en su puerto, hace que se le rindan honores con la Marcha Real. Bombardean, toman por unos días Alicante y cobra tributo. Y lógicamente las dos fragatas y varios barcos de transporte con el botín son apresados como piratas con bandera desconocida por barcos alemanes e ingleses. No parece que en principio legalmente España tenga ninguna obligación con el “Alakrana” buque sin nacionalidad. Art. 92,2. Sea pirata o no. Otra cosa es que los tripulantes algunos sean españoles, aunque les pese, y algo habrá que hacer con ellos.
La Revolución del 34 en Asturias (IX) Por Francisco Alamán CastroMiércoles , 11 de noviembre de 2009[Réplica a Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo. Fascículo 4, p.49-64. Elecciones Municipales, 14-4-31. Muerte de Merediz y A. Martínez]Afirma rotundo don Javier, p.55: “En las elecciones municipales del 12 de abril lo que estaba en juego… era… el destino mismo de todo el país y de su sistema político… era considerado mayoritariamente como un plebiscito popular entre Monarquía y República”. Y para corroborarlo hace una cita del Debate que nada dice sobre el asunto, solo habla del “orden y la paz social”, que efectivamente estaban en muy mal estado desde la marcha del Dictador, aunque en mucho menos mal estado que en su venida y a nadie se le había ocurrido que el Dictador trajese la República. Ejemplo claro de que nadie previese que en las municipales se iba a cambiar el sistema, es la avanzada negociación con la Banca Morgan, en grupo con otras bancas europeas y americanas, para la concesión del mayor crédito que se había dado al gobierno de una nación europea en paz, 60.000.000$, sin aval y con la sola firma del ministro Ventosa. A pesar de que Alcalá Zamora, líder de los republicanos, les envió un telegrama comunicándoles que la República no reconocería ese crédito. Si nuestro historiador nos quiere hacer creer, que las principales bancas del mundo sabían, como él estaba seguro, que las municipales se iban a llevar puesta la Monarquía, y a pesar de todo les iban a conceder el crédito, o es un optimista o piensa que somos lelos. Crédito que luego negaría a la República a raíz de la quema de conventos en toda España un mes después, de lo que se quejaba amargamente Azaña. C. Rivas Cherif, Retrato de un desconocido, p.192. Veamos que pensaban los que a la semana siguiente serían los ministros del Gobierno Provisional que, más que don Javier, seguro sabían del asunto. La noche del 12, ya se sabía del triunfo republicano en las principales capitales, Maura caminaba con Largo y De los Ríos Ministros de Trabajo y Justicia (PSOE), el cual dijo que el triunfo les daba esperanzas para las elecciones generales de octubre (faltaban seis meses): “Y entonces el éxito, si es como el de hoy, puede traernos la República”. Maura miró a Largo y “con asombro vi que asentía… les hice ver el error en que estaban, anunciándoles que antes de cuarenta y ocho horas estaríamos gobernando… Me llamaron iluso… era inútil intentar dialogar con mis compañeros… me miraban como a un pobre iluso o a un demente… Puedo afirmar que durante todo el día 13, el único del Comité que creyó y obró seguro de la victoria definitiva, fui yo”. Maura, Así cayó Alfonso XIII, p.147-8,152. Azaña (ministro de la Guerra) había declarado al periódico La Tierra: “Es ingenuo esperar algo de las elecciones”, estuvo escondido hasta el 14 a la tarde cuando se enteró que el Rey se marchaba. Largo Caballero: “juego inútil y sin importancia que únicamente serviría para fortalecer al Trono”. Lerroux (ministro de Estado): “Nadie creía ni esperaba en España que el cambio de régimen se realizase como consecuencia de unas elecciones, y menos de estas elecciones. A. Lerroux, La pequeña historia de España, p.167. Prieto y Marcelino Domingo (ministros de Hacienda y Instrucción Pública) estaban en París desde finales de año y no vinieron hasta un día después de irse el Rey. Comentaba Alcalá-Zamora: “La capitulación de la corona… fue ofrecida por aquella, sin darnos tiempo a exigirla… Húndense las monarquías por los reyes y sus cortesanos, como hacen perecer las repúblicas sus partidarios más fanáticos” (Así fue en los dos casos, 31 y 36). N. Alcalá-Zamora, Memorias, p.169. El Rey huyó cobardemente, dejó el Poder tirado en el suelo, los republicanos con rapidez lo cogieron y lo ejercieron. Estaban en su derecho. Una nación no puede estar sin Poder. Por tanto la República vino de una forma limpia y legal, imprevista, inesperada e insólita, pero absolutamente legal. No se porqué los republicanos se avergüenzan de lo que así fue y lo tratan de ocultar. Queriéndonos engañar con que tuvo más votos, pues los votos de las grandes poblaciones sumaban más que el resto y además estos eran caciquiles, etc. Todo esto es un camelo, lo único cierto es que salieron 22.150 concejales monárquicos y 5.775 republicanos. La toma del Poder el 14 de abril fue una de las poquísimas legalidades en la vida de la República. Afirma don Javier que solo en Ávila, Burgos, Cádiz, Gerona, Lugo, Pamplona, Soria y Vitoria. Ganaron los monárquicos, también en Palma de Mallorca, se lo juro por mi madre que en gloria esté. Como curiosidad: cita don Javier en la misma página (57) a tres asturianos de lujo, honrados hasta decir basta, de opiniones distintas y del mismo partido (Reformista), Mariano Merediz, Alfredo Martínez y Melquíades Álvarez. El primero fue a las elecciones con los republicanos, los otros no. Era su partido el único, con el de Lerroux, que en Monarquía, había pedido hacer una constitución democrática que quitase los poderes absolutos al Rey. Por entonces Azaña estaba a las ordenes de don Melqui (jefe del partido Reformista) intentando ser diputado monárquico por Puente del Arzobispo (Toledo). C. Rivas Cherif, Retrato de un desconocido, p.118,21,22. En su tiempo de ocio estaba a las órdenes del conde de Romanones, en cuya candidatura se había presentado para secretario del Ateneo de Madrid. Después Azaña fue mejorando España hasta llegar al súmmum. El asesinato de sus antiguos compañeros de partido siendo don Manuel el Jefe del Estado.
El Páramo y el Vergel Por Francisco Alamán CastroMartes , 10 de noviembre de 2009Me manda un admirador del señor Luis Arias Arguelles-Meres un artículo de éste en La Nueva España. http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008061600_52_647268__Opinion-Confesiones-bibliofilo Es curioso don Luis erudito y ardiente admirador de la II República y sus joyas: Azaña, Álvaro de Albornoz y tropa. Habla en el artículo muy bien de Azorín, cita, como no, a Unamuno, Baroja, Machado, Ortega, Pérez de Ayala, Marañón, los de siempre. “Aquellos grandes escritores e intelectuales”. Supongo que el Machado a que se refiere no será aquel gran poeta que escribió «Al sable del Caudillo». ¡Solo nos faltaba eso! Sí es cierto que todos eran republicanos, el 14 de abril era muy republicanos, sin duda más que Azaña y sus cuates, pero no era aquella sectaria república su república, les vino a durar la ilusión un mes escaso, no es mucho, luego un día y otro día hasta el desastre final. Por eso tanto les “prestó” el 18 de julio, del 36 naturalmente. Y más aun el 1 de abril, del 39 naturalmente. Siempre son los mismos cuando tiene que nombrar a alguien grande. Digo yo, siendo el franquismo un páramo intelectual y la República por lo contrario un vergel, como es que cuando tiene que nombrar a algún intelectual de “pata negra” (dicho sea con el mayor respeto), siempre le salen los que estaban en contra de la República y a favor de Franco. Hace tiempo afirmaba con singular frescura, que los llamados Padres de la República habían estado exiliados por su inquina hacia el Dictador. Fue corregido y no ha vuelto a hacer el ridículo de tratar el intratable tema, para él. Le recuerdo que los que siempre cita, durante la guerra tuvieron que salir corriendo de la zona republicana para no ser “paseados” convenientemente y desde el extranjero opinaban de tan brillante etapa de nuestra historia. Empecemos por los tres Padres, que ciertamente la conocían bien: -Marañón decía de la II República: Ksawery Pruzsynski que vivió la guerra civil como corresponsal en la zona republicana y luego fue embajador de la Polonia comunista muchos años. El verano de 1937 entrevista a don Gregorio Marañón. Afirma el periodista: “Fue en casa del doctor Marañón, con Ortega y Gasset y Alcalá Zamora, donde pactaron con el conde de Romanones el exilio del rey y la llegada de la República”. Contesta don Gregorio: “En mi opinión, la revolución no estalla en los países más necesitados de reformas y más atrasados... La revolución se hace inevitable sólo cuando los dirigentes -y eso es lo que ocurrió en España- no son capaces de comprender la importancia, las consecuencias de sus propios actos, cuando el sentimiento de odio, de venganza o de ambición personal les hace perder el sentido de la medida… cuando quienes gobiernan carecen de habilidad política. Y esto es lo que sucedió en mi país… La mayoría de la derecha aceptó la República. El escaso apoyo que tuvo el golpe de Estado del general Sanjurjo, que se produjo algunos meses después de la proclamación de la República, es la mejor prueba de ello… el hecho de que todos cometieran errores no significa que... la izquierda y la derecha tengan la misma responsabilidad... la culpa de la situación a la que hemos llegado en España recae principalmente (principalmente) sobre los rojos…. En primer lugar la revolución de Asturias. Cuando el gobierno centroderecha… se hizo con el poder de forma legal, totalmente legal, los rojos decidieron salirse de repente del marco de la legalidad y organizaron una revolución… Así que fueron los rojos los primeros en organizar un gran golpe de Estado contra la legalidad… El segundo acontecimiento de este tipo fue el cese de Alcalá Zamora en la presidencia de la República. Fue un acto inconstitucional... Por último, el asesinato de Calvo Sotelo. Siempre fui su contrincante, su enemigo político. No compartía sus ideas… Imagínese que en Inglaterra, en Francia o en Polonia gente que lleva un uniforme policial, con una orden policial, secuestraran al jefe de la oposición… y que lo asesinasen. ¿Cree usted que el gobierno que cometió ese acto, no se salió del marco de la legalidad? ¿Cree que algo así sería posible en Inglaterra, en Francia o en Polonia?... ¿cómo podría atreverse alguien a hablar de un poder legítimo?... la gente sabía cómo se llamaban (los asesinos). Pero nadie les arrestó. Ellos se dejaron ver de forma ostentosa en los cafés, por todas partes, al día siguiente del asesinato… el atentado había sido preparado en los círculos oficiales… un golpe organizado abiertamente por la policía, con el amparo de la autoridad del Estado… Al día siguiente del asesinato a pesar de que toda mi vida me había opuesto a la derecha, de que mis opiniones estaban muy lejos de las de Calvo Sotelo, el ministro de la Dictadura, escribí una carta… a Marcelino Domingo, máximo dirigente -por aquel entonces- del Frente Popular. Le expresé con claridad que todos los lazos y las ideas que me habían unido en el pasado con la causa y con el régimen estaban rotos. Eso fue lo que le dije. Y mucha gente de la izquierda... expresaron por aquel entonces ideas similares a las mías… Hoy, al igual que yo, está en el exilio. Mientras que Madrid está sometido a un terror que sobrepasa los límites imaginables... quienes equiparan la situación en ambas zonas se equivocan… Soy médico y me encargaba de los hospitales (hasta que pudo huir). En esos meses trágicos he tenido ocasión de comprobarlo con mis propios ojos… han matado a personas inocentes, y checa como las de Rusia. ¡Ha sido una carnicería!... En París hay en este momento cuarenta mil exiliados políticos españoles… temían por su vida en la zona roja… Pregunte en las oficinas de embarque si los miles de exiliados que transportaban eran de la zona blanca o de la roja… ¿cómo se explica usted que todos los intelectuales españoles hayan huido?” -¿Me puede citar nombres? “El más grande de todos: Ortega y Gasset… Pérez de Ayala… Menéndez Pidal… Morente… Del Río Hortega... Hernando… Pío Baroja y Azorín… Zuloaga y otros… éstos no son 'pseudointelectuales' como los que son encumbrados en los periodicuchos rojos de Madrid (ve don Luis quienes eran los Intelectuales de su República, esos, los victormanueles, sabinas, massieles, en fin los subvencionados de la CEJA de hoy)… ¿cómo, con qué argumentos me puede usted explicar que el ochenta por ciento de todos los profesores universitarios españoles -siempre de la España roja- , estén hoy en el extranjero?… (pregunta) ¿Es verdad que el general Sanjurjo contribuyó de un modo decisivo a ese acontecimiento (traída de la República)? “Es totalmente exacto… Sí. Alcalá Zamora se detuvo en mi casa…. el conde de Romanones vino a mi casa por encargo del rey… Hablamos con él los tres. Alcalá Zamora, Ortega y Gasset y yo. Y ahora los tres estamos en el exilio... Lo único que puedo desearle a mi país es que se restablezca el orden. Y esta esperanza mía está en Burgos. En la España roja, Ksawery Pruzsynski. Decía de Franco: Marañón se dirige a Pérez de Ayala y escribe (10-12-37): “Yo tengo tal fe en que la causa nacionalista es la causa de España, que la mantendría con todas sus consecuencias”. M. Gómez Santos, Españoles sin fronteras, p. 27. Para no ser “paseado” Marañón huyó de Madrid en el destructor inglés “Active”. Su hijo que le había acompañado a París vuelve a España a pelear con Franco. Don Gregorio siempre que tiene ocasión presume de ello. -Ortega, decía de la II República: 1937, diciembre, Nineteenth Century: “Mientras en Madrid los comunistas y sus afines obligaban, bajo las más graves amenazas, a escritores y profesores a firmar manifiestos, a hablar por radio, etc., cómodamente sentados en sus despachos o en sus clubs, exentos de toda presión, algunos de los principales escritores ingleses firmaban otro manifiesto donde se garantizaba que esos comunistas y sus afines eran los defensores de la libertad. Evitemos los aspavientos y las frases, pero déjeseme invitar al lector inglés a que imagine cuál pudo ser mi primer movimiento ante este hecho semejante, que oscila entre lo grotesco y lo trágico. Porque no es fácil encontrarse con mayor incongruencia… Hace unos días, Albert Einstein se ha creído con <<derecho >> a opinar sobre la guerra civil española y tomar posición ante ella. Ahora bien, Albert Einstein usufructúa una ignorancia radical sobre lo que ha pasado en España ahora, hace siglos y siempre. El espíritu que le lleva a esta insolente intervención es el mismo que desde hace mucho tiempo viene causando el desprestigio universal del hombre intelectual, el cual, a su vez, hace que hoy vaya el mundo a la deriva, falto de pouvoir spirituel”. J. Ortega y Gasset, Epilogo para ingleses, Rebelión de las masas, p.308. Para no ser “paseado” Ortega huyó de Madrid muy enfermo en el barco francés “Cortes II”. Sus dos hijos que le había acompañado a París vuelven a España a pelear con Franco. Ortega siempre que tiene ocasión presume de ello. Escribe a Marañón: “Miguel y José llevan ya una semana en plena batalla del Turia”. Carta del archivo de G. Marañón. Marino Gómez Santos, Españoles sin fronteras, p.132. Decía de Franco: Escribe a Marañón (17-8-37): “las notas de Franco son cada vez más acertadas y en su punto”. Ortega reinaugura el Ateneo de Madrid (5-5-46) (*). Acude a la conferencia lo más florido del régimen: Serrano Suñer, Sánchez Mazas, Lequerica, Pemán, etc., intelectuales: Marañón, Azorín, d´Ors, etc. Es aplaudido fuertemente cuando dice: “Mientras otros pueblos están enfermos, casi todos, el pueblo español, lleno de defectos y de hábitos torpes, ha salido con una sorprendente salud. M. Gómez Santos, Españoles sin fronteras, p.151,137. (*) Don Luis lo contaba de otra manera: había venido de viejito aburrido de no estar en España. -Pérez de Ayala, decía de la II República: Escribe a Marañón (17-3-39): “Cuanto se diga de los desalmados mentecatos que engendraron y luego nutrieron a los pechos nuestra gran tragedia, todo me parecerá poco… no hallo ocasión para el remordimiento de haber creído jamás en ellos. Siempre los tuve por tontos de babero y brutos estructurales. Pero en un principio yo presumía, o me hacía la ilusión, de que percibían una vaga vislumbre de su bobería innata y brutalidad incorregible, por donde se mostrarían dóciles, relativamente, al buen proceder de los demás entendidos. No tardé en desengañarme. Lo que nunca pude concebir es que hubiesen sido capaces de tanto crimen, cobardía y bajeza. Hago una excepción. Me figuré un tiempo que Azaña era de diferente textura y tejido más noble... En octubre del 34 tuve la primera premonición de lo que verdaderamente era Azaña. Leyendo luego sus memorias del barco de guerra -tan ruines- me confirmé. Cuando le vi y hablé siendo ya presidente de Ayala publica una carta (10-6-38), en el The Times de Londres, “El futuro de España- La causa Nacionalista: “El respeto y el amor por la verdad moral me empujan a confesar que Para no ser “paseado” Ayala huyó de Madrid en el destructor inglés “Douglas”. Sus dos hijos que le había acompañado a París vuelven a España a pelear con Franco. Ayala siempre que tiene ocasión presume de ello. Decía de Franco: Ayala escribe a Marañón (15-5-39): “De Franco siempre he tenido la mejor opinión, lo cual vale bien poco, pues la opinión es sobremanera falible, singularmente la mía. Pero he tenido fe en él; y esto vale mucho más. Opinión o no opinión, fe o no fe, parece archievidente que España –Franco y España- esto es, libre, son una cosa misma”. Carta del archivo de Editorial Planeta. M. Gómez Santos, Españoles sin fronteras, p.189. -Unamuno, decía de la II República: “Cada vez que oigo que hay que republicanizar algo me pongo a temblar, esperando alguna estupidez inmensa… Alguna estupidez auténtica, y esencial, y sustancial, y posterior al 14 de abril… Entonces… los más de los que votaron la República ni sabían lo que es ella ni sabían lo que iba a ser “esta” República. ¡Que si lo hubiesen sabido!”. “El Gobierno ha visto con dolor que don Miguel de Unamuno… no haya respondido… a la lealtad a la que estaba obligado, sumándose de modo público a la facción en armas… Vengo a decretar: Queda derogado… por el que se nombraba… rector vitalicio de la Universidad de Salamanca… Gaceta de Madrid (BOE), 23-8-36, nº 236”. Manuel Azaña Díaz. Azaña. Decía de Franco: Un oficial lee en la Plaza Mayor de Salamanca el Bando de Guerra (18-7-36). Unamuno en la puerta del Casino se quita el sombrero y grita: “¡Viva España soldados!” Y ahora, ¡a por el faraón del Pardo (Azaña)! Se constituye el nuevo Ayuntamiento del que Unamuno es concejal: “Hay que salvar la civilización occidental, la civilización cristiana. Bien de manifiesto está mi posición en los últimos tiempos, en que los pueblos estaban regidos por los peores, como si buscaran los licenciados de presidio para mandar los pueblos”. Manuel Rubio Cabeza, Los intelectuales españoles y el 18 de julio, p.63. Redacta el “Mensaje de la Universidad de Salamanca a las Universidades y Academias del mundo acerca de la guerra civil española”. Se envía a todas las universidades del mundo, y dice (26-9-36): “La Universidad de Salamanca, que ha sabido alejar severa y austeramente de su horizonte espiritual toda actividad política, sabe asimismo que su tradición universitaria la obliga, a veces, a alzar su voz sobre las luchas de los hombres en cumplimiento de su deber de justicia. Enfrentada con el choque tremendo producido sobre el suelo español al defenderse nuestra civilización cristiana de Occidente, constructora de Europa, de un ideario oriental aniquilador, la Universidad de Salamanca advierte con hondo dolor que sobre las ya rudas violencias de la guerra civil destacan agriamente algunos hechos que la fuerzan a cumplir el triste deber de elevar al mundo civilizado su protesta viril. Actos de crueldad innecesarios- asesinatos de personas laicas y eclesiásticas- y destrucción inútil- bombardeos de santuarios nacionales (tales el Pilar y la Rábida), de hospitales, escuelas, sin contar los sistemáticos de ciudades abiertas, delitos de lesa inteligencia, en suma, cometidos por las fuerzas controladas o que debieran estarlo por el Gobierno hoy reconocido de jure por los Estados del mundo… tales hechos son reveladores de que crueldad y destrucción, innecesarios e inútiles, o son ordenadas o no pueden ser contenidas por aquel organismo (Gobierno de la República) que, por otra parte, no ha tenido ni una palabra de condenación o de excusa que refleje un sentimiento mínimo de humanidad o un propósito de rectificación”. -Baroja, decía de la II República: En «La Voz» escribe (5-2-32): «El Congreso, en este momento, no representa a la masa social española. “Estamos haciendo una maravilla –nos dicen estos políticos…- y todo el que no se entusiasme con nuestra obra es un canalla y un mal español… la mayoría… pero es difícil creer que lo torpe es hábil y lo desgraciado afortunado… Con Claridad (socialista) (30-7-36): “Proporciona esta seguridad el conocimiento de la condición moral de tipos como Unamuno, Baroja, Madariaga, etc. Cada uno lleva un traidor dentro. O una complacencia de meretriz, a elegir”. Decía de Franco: 10-5-38: “En este momento en que blancos y rojos luchan con una rabia desesperada en España, no parece que pueda haber una solución intermedia. Esto es lo peor. O dictadura roja o dictadura blanca. No hay otra alternativa. Yo no soy un reaccionario, ni un conservador. Tampoco tengo intereses prácticos en uno u otro bando. No tengo fortuna ni he gozado de beneficios del Estado. He sido un español bastante absurdo para querer vivir independientemente de mis libros, cosa difícil e ilusoria. A pesar de todo, creo que una dictadura blanca, no siendo clerical, es, hoy por hoy, preferible para España. Una dictadura de militares se puede suponer lo que va a ser. Consignas más o menos severas, pero con sentido. Una dictadura roja en todos los países es lo mismo, un poder lleno de equívocos, de intenciones obscuras y de confusiones”. “Ayer y hoy”, Chile, 1939, p.137. En enero de 1938 es nombrado por Franco miembro del Instituto de España. Acaba la guerra y se viene a Madrid hasta su muerte. Y por fin. - Azorín, decía de la II República: Cuando estalló la Guerra Civil estaba en Madrid, gracias a la intervención de un librero, obtiene un visado diplomático para huir a Francia por la frontera catalana para no ser “paseado”. Como no tenía hijos no vinieron a pelear con Franco contra aquella República, no pudo por tanto presumir como los otros. Decía de Franco: Azorín escribe a Franco: “París, 21-1-39- 14, rue Tilsitt (8)- A S. E. el Jefe del Estado, Generalísimo D. Francisco Franco Bahamonde. “Pronto pudiera ser tocada, al entrar las tropas nacionales en Barcelona, la majestuosa marcha… La restauración, nueva reconquista, estará en breve cumplida. Y el derecho, restablecido… Las naciones las hacen la espada y la pluma… una España flamante, creada a costa del más puro heroísmo, de sacrificios sublimes”. R. Serrano Suñer, Memorias, p.284. Terminada la guerra regresó a España, en agosto del 39, con la ayuda de Ramón Serrano Suñer, ministro de Gobernación, gran admirador suyo, a quien años más tarde (1955) dedicó "con viva gratitud" su obra "El Pasado". Se declara partidario del “Estado como instrumento totalitario al servicio de la integridad de la patria”. Se aparta de la notoriedad, no obstante recibe del Régimen varios premios y honores: Premio de la Delegación de Prensa (1943), la Gran Cruz de Isabel la Católica (1946), la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio (1956), un consorcio de bancos le otorgan un premio literario de medio millón de pesetas (1956), se le concede la medalla de oro de Mérito en el Trabajo (1966), el ministerio de Información y Turismo concede el Premio Unamuno de Ensayo a su libro, España clara (1967). Colabora en "Arriba" y en la revista "Escorial". Sigue escribiendo. Le agradezco mucho a don Luis airee tanto a los míos, los del Páramo, los que detestaban la II República, es muy generoso. Pero debería de vez en vez nombrar uno de los suyos los del Vergel, pocos tiene, pero alguno hay. Si fuesen 'pseudointelectuales' como cuenta Marañón otra cosa sería. Si quiere le mando mi muy corta lista. Y si le hace ilusión le mando otra de los míos más extensa: más literatos, más filósofos, pintores, escultores… y hasta toreros, bailarines, futbolistas… si a usted le hace ilusión.
La Revolución del 34 en Asturias (VIII) Por Francisco Alamán CastroDomingo 1 de noviembre de 2009 [Réplica a Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo. Fascículo 3, p.33-48. Constituyentes, Jaca]Empieza el fascículo con una batallita de los partidos republicanos existentes a la marcha del Dictador, el único partido serio republicano que había en la época era el de Lerroux (Partido Republicano Radical). Había otro de izquierda, pero absolutamente nada republicano, procedía de la Dictadura y su objeto convicto y confeso desde su fundación (1879) era establecer la dictadura del proletariado en la primera ocasión que tuviese. De hecho en las elecciones a Cortes Constituyentes (28-6-31) dieron: PSOE, 117 diputados; Radicales (Lerroux) 93; Radicales-Socialistas 59; Izquierda Catalana, 32; Acción Republicana (Azaña), 27. Las derechas se habían retirado en casi toda España. Nadie se esperaba los buenos resultados de Azaña y los Radical-socialistas, pero gracias a la generosidad del PSOE que les cedió muchos de sus votos lo consiguieron, ellos (PSOE) no tenían demasiadas ganas de gobernar. En el Congreso del PSOE (10-7-31), en principio se mostraron partidarios “de la no participación en el Poder, pero la aceptaría, si advirtiera que al inhibirse determinaba la implantación de principios derechistas… o también, si por falta de cohesión entre los grupos republicanos, careciese el Gobierno de la indispensable solidez”. La campaña por parte de la izquierda había sido terrible. Los mítines de la derecha eran reventados con garrotazos, piedras y disparos. Melquiades Álvarez da un mitin en el Campoamor (18-6-31).Unos matones socialistas con garrotes al mando de Teodomiro Menéndez, le interrumpen con gritos e insultos, conminan a las señoras a que abandonen el teatro pues iba a ocurrir una catástrofe. Irrumpen en el escenario, hay heridos, don Melquiades se refugia en la tramoya y allí estuvo hasta bien entrada la noche. Como consecuencia de estos asaltos a los actos electorales de la derecha, estas se retiran en casi toda España(19-6-31). Como la cabra, dicho sea sin ánimo de ofender, tira al monte, nos dice don Javier “el socialismo asturiano pasó una profunda crisis durante la Dictadura, pero en 1930, partido y sindicato iniciaban un proceso de recuperación tanto en el orden numérico como en el organizativo”. p.35 Nos había dicho hace nueve páginas: “supresión de los partidos políticos y sindicatos. Excepto el PSOE y la UGT”, p.24. Esto sería para perjudicar al SOMA-UGT. Que listo era el Dictador y ellos sin enterarse. La Nueva España, decía hace años en su Diccionario Histórico de Asturias, p.923, refiriéndose a la Dictadura, en el que colaboró con más entusiasmo que precisión don Javier Rodríguez Muñoz: “la UGT experimentó las mismas crisis que afectaron al SOMA y al socialismo... retroceso durante la Dictadura. ¡Hay que tener frescura! Lo cierto es que al terminar la Dictadura, la UGT había recrecido sus efectivos y pasara de 208.170 afiliados en 1923 a 238.501 en 1929, sobrepasando en mucho a la CNT, que hasta entonces había sido el sindicato más poderoso, casi doblaba a la UGT. La mayor parte de las casas del pueblo de España y prácticamente todas las de Asturias se hicieron con dinero del Dictador. Era el partido más rico, pues a parte de chupar del presupuesto, tenía un real (25 céntimos de peseta) por tonelada extraída, generoso regalo de Primo de Rivera. Y un amplio plantel de funcionarios socialistas (liberados actuales, de la especie de un sindicato vertical creado por el Dictador a la limón con Largo Caballero. Comités Paritarios. Estaban inspirados en los italianos creados por Mussolini, conocido fascista que supongo le sonará a don Javier). Decía Largo (El Socialista, 4-3-27): Los Comités Paritarios “son un aspecto de la democracia económica que permitirá librar de grandes trastornos a la economía nacional”. J. Tussell, Las derechas en la España contemporánea, Universidad Raciona de Educación a Distancia, p.189. Con todo esto Largo logró articular una fuerza social y política enorme durante los seis años de favor dictatorial… el PSOE resultaba ser el único verdadero partido existente en toda la nación y la UGT el único sindicato. Cierto es que la CNT creció mucho a la marcha del Dictador, pero nunca llegó a alcanzar a la UGT. Cuenta de una manera harto original (p.41) la sublevación de Jaca. “se produjo el primer choque entre las vanguardias de Galán Y el general Laceras (sic)… una Sección de la Guardia Civil a las órdenes del Teniente Iñiguez, cayeron los primeros muertos”. Parece que hay un combate entre dos fuerzas similares, con sus vanguardias retaguardias y demás usos militares. ¡Pues no! La realidad fue así: Salen en dos columnas con ochocientos hombres hacía Huesca “Azañigo, punto en que se encontró con dos automóviles ocupados por el general Lasheras… capitán Mínguez de la Benemérita, el teniente Íñiguez y cuatro guardias (venían, evidentemente, a convencer a Galán que no hiciese tonterías, no a pelear contra ochocientos)… el vehiculo del general fue detenido por un oficial y soldados de la columna rebelde… se abrió fuego (rebelde) resultando heridos de muerte el general, el capitán y un guardia, el teniente Íñiguez fue herido... siguieron avanzando… en la madrugada del 13… a las 9 de la mañana… Galán da la orden de alto el fuego… Galán no quiso huir… se entregó (La realidad fue así: “Al amanecer del 13 llegan al monasterio de Cillas, se encuentran con la fuerte columna del general de Caballería Dolla, que cañonea a los rebeldes, a los primeros disparos los soldados, que en su mayoría habían sido engañados, huyen o se entregan sin dar un tiro. Son los soldados que se dan a ellos mismos la orden de alto el fuego. Galán y otros oficiales se escapan en un camión, en Biscarrues un pueblecito de montaña cerca de Francia Galán se entrega y ordena a los otros oficiales que huyan, ya que él se haría responsable de todo lo sucedido. No se van. Galán había sido un buen soldado, querido y admirado por su tropa y de sus mandos, estuvo en la Legión a las órdenes de Franco (teniente coronel entonces), donde se distinguió por su valor e inteligencia, tuvo el aprecio y la devoción de éste que le encargaba de las misiones más difíciles y peligrosas, fue propuesto por él para la Laureada (máxima condecoración militar española, no la tenía Franco entonces) que le fue concedida en DO, Núm. 208 de 9-9-34, en él se resumen los extraordinarios méritos del teniente Galán, que demostró grandes dotes, pericia militar, valor y arrojo, también le propuso para un ascenso por méritos de guerra que no le fue concedido. Herido grave en una pierna en combate fue evacuado a la Península. Contactó con grupos anarquistas y vino la historia de Jaca. El capitán García Hernández que fue fusilado con él, había estado en la Legión a las órdenes de Franco, también a éste le tenía un gran aprecio. A su viuda algún obsequioso le retira la pensión (1939) que le daba la República. Escribe a Franco y éste manda: “Lo primero que hay que hacer es enterarse de quien dio la disposición que anula las pensiones concedidas legalmente... no se puede permitir que por el apasionamiento... se vea privada... de la pensión que una viuda tenía concedida legalmente”. R, de la Cierva en “Franco”, p. 108. Sigue don Javier: “Al amanecer eran detenidos Miguel Maura… (da unos cuantos nombres)”, veamos de la dureza de las detenciones. Maura ministro de Gobernación cuatro meses después. “Resultó que fuimos a la cárcel los que nos dejamos detener. Cuantos se propusieron no ir, se libraron del percance, o, por mejor decir, de la fiesta… cuando recuerdo en la forma en que fuimos tratados los presos de 1930 en la cárcel casi siento vergüenza… A las siete de la mañana –domingo-, cuando aún dormía, comparecieron en mi casa dos policías que, correctos y respetuosos, mostraron su deseo de verme. Me levante y bajé al despacho. Muy amablemente, me notificaron que venían a buscarme para conducirme a la cárcel Modelo. Me tomé el tiempo necesario”. M. Maura, Así cayó Alfonso XIII, p.200. Largo y Fernando de los Ríos, ministros los dos cuatro meses después, se presentaron voluntarios al juez militar tres días después, este los mandó a casa, posteriormente nos cuenta Largo: “Aquella tarde el ayudante de General se presentó vestido de paisano… y, muy cortésmente, nos condujo en su auto a la cárcel Modelo”. Correspondencia secreta, p.105. Y sigue “Azaña se había puesto a salvo el día 14”. Azaña ya llevaba escondido desde la mañana del día 12. Se ocultó en varios sitios, aunque pronto acabó haciéndolo en su casa, nadie le buscaba, y aunque los conspiradores intentaron ponerse en contacto con él, no lo consiguieron hasta muy entrado el 31. Rompió con sus camaradas, se ocupó de seguir cobrando su nómina de funcionario, solicitó una licencia temporal por enfermedad, cuenta Alcalá-Zamora: “(había logrado) que entre la firma de trámite pasara la concesión… de una licencia por seis meses… por mediación de su compañero en la dirección de registros, don Jerónimo González. Éste… nada republicano, que durante la Dictadura había sido agregado por Primo de Ribera para asesorar en la formación del partido único UP, fue recompensado al triunfar la República, pasando a presidir la Sala Primera de lo Civil del Tribunal Supremo”.N. Alcalá-Zamora, Memorias, p.177,180. Ya ven el admirado y muy honrado don Manuel que cosas hacía, no somos nadie. Ya contaremos más de la terrible aventura del heroico y muy perseguido Azaña Y sigue, “a Lerroux nadie le busco”, ni a él ni a nadie. Y sigue “los dos primeros mártires de la República”. Escribe Maura: “Lo ocurrido en Jaca fue… la locura de un exaltado… Hacer de Galán el protomártir de la Segunda República es quizá muy emotivo y muy poético, pero es una falsedad histórica. Galán no fue otra cosa que un anarquista suelto y desbocado que hizo con su conducta un grave daño a la República”. Así cayó Alfonso XIII, 109-111.
| |
All rights reserved © 2006
rebeliondigital.es rebeliondigital.com