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| Bitácora "Desde Asturias - España" Por Francisco Alamán Castro |
La Revolución del 34 en Asturias (VII) Por Francisco Alamán CastroDomingo 1 de noviembre de 2009 [Réplica a Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo. Fascículo II] Nos cuenta: “explícito reconocimiento del Dictador… al acudir a su llamada (Llaneza)… el 2 de octubre de 1923”, eso es verdad, pero antes y más explicita fue la orden por la que el PSOE mandaba a sus concejales y diputados que colaboren con las nuevas corporaciones locales de la Dictadura (22-9-23), casi a la semana del golpe, ciertamente los socialistas tenían prisa para subirse al machito, no tuvieron tanta prisa para bajarse de él. R. de la Cierva, Historia del Socialismo en España, 1879-1983, p.98,101-2. Sigue “supresión de los partidos políticos y sindicatos. Excepto el PSOE y la UGT”. p.24. Curioso periódico la Nueva España, decía en su Diccionario Histórico de Asturias, p.923 refiriéndose a la Dictadura, en el que seguramente colaboró don Javier Rodríguez Muñoz: “la UGT experimentó las mismas crisis que afectaron al SOMA y al socialismo... retroceso durante la Dictadura”. Como vemos mayor rigor imposible. Parece que como se le vio el plumero rectifica Seguimos. Primo y Llaneza (2-10-23) “acordaron la conducta futura del sindicato en colaboración con el régimen”. Acuerdo escrupulosamente llevado hasta que el Dictador decidió irse. Veamos ejemplos de esa escrupulosidad: - Largo, Consejero de Estado (Gaceta del 14-10-24). - Regalo de la mina San Vicente al SOMA. - Primo de Rivera aprueba el canon sobre la tonelada de carbón (un real), en beneficio exclusivo del SOMA. - Se construyen la mayoría de las Casas del Pueblo de Asturias. Se hace el Orfelinato minero gestionado por el SOMA. - Los socialistas participaron en los organismos siguientes: Consejo de Estado, Consejo Interventor de Cuentas, Consejo del Trabajo, Comisión de Corporaciones del Ministerio de Trabajo, Comités Paritarios, Oficina Internacional de Ginebra. - Decían aquellos modosos otrora y después revolucionarios: que condenaban “el sabotaje, el boicot y la huelga de brazos caídos”, que “la transición de un régimen a otro se está realizando de modo imperceptible a medida que los trabajadores elevan su inteligencia y la burguesía va declinando”, que “los socialistas y los obreros quieren también una Patria grande”, que “ha pasado el tiempo de la acción directa” (esto lo decían a pesar de haber organizado la huelga revolucionaria de 17 y, ¡claro! antes de predicar la Dictadura del Proletariado en el año 33). - Al terminar la Dictadura, la UGT había recrecido sus efectivos y pasaría de 208.170 afiliados en 1923 a 238.501 en 1929, sobrepasando en mucho a la CNT que hasta entonces era el sindicato más poderoso.- A partir de 1923 el número de huelgas disminuyó de una manera vertiginosa alcanzando unas cotas mínimas. Los socialistas participaron solo en dos huelgas para cubrir el expediente, consentidas casi con agrado por el Dictador de cara al extranjero. Con todo esto Largo logró articular una fuerza social y política enorme durante los seis años de favor dictatorial… el PSOE resultaba ser el único verdadero partido existente en toda la nación y la UGT el único sindicato. Nos cuenta “tanto el PSOE como la UGT rehusaron formar parte de la Asamblea Nacional”. Fue así pero no. El 13-9-27, Primo nombra sin consultarles a los miembros de la Asamblea Nacional, entre ellos a Largo, De los Ríos, Llaneza y la esposa de Besteiro. Los líderes socialistas estaban de acuerdo pero si les permitían guardar las formas, y acceder a la Asamblea previa elección en la UGT y el partido. Primo creyó que eso iba a mermar su autoridad y se negó. En el congreso extraordinario (7-10-27) rechazaron los nombramientos. La estrecha colaboración siguió no obstante. En el XII Congreso del PSOE (10-6-28) triunfó la línea colaboracionista por 5.388 contra 740. En su nota de despedida, el Dictador, dedica un largo párrafo de agradecimiento al comportamiento de los obreros y sus dirigentes (UGT, PSOE). 1924, se crearon “dos instituciones llamadas a tener una larga historia La Feria de Muestras…”. Por cierto sus más significados fundadores fueron asesinados en Gijón junto con otros 116 (14-8-36), que para nada habían participado en el Alzamiento militar, ni tenían noticias de él. Romualdo Alvargonzález, herida por arma de fuego en la región occipital; otra en la escapular derecha y Mariano Merediz, herida por arma de fuego en la región supraorbitraria derecha; otra en la escapular derecha; otra en la lumbar y otra en el tórax a nivel del primer espacio intercostal izquierdo. Habían sido sacados de la prisión iglesia de San José, dependiente del Gobierno de Belarmino Tomás (PSOE). Don Romualdo tenía 80 años y estaba casi ciego, don Mariano no figuraba en la lista pero por guiar a su amigo se incorporó al grupo. Aclara don Javier: “Los salarios (de los trabajadores naturalmente, no de los liberados) apenas crecieron… o disminuyeron en la minería”. Y cosa curiosa, como ahora, la UGT no organizaba huelgas, ¿por qué será y por qué seria? ¿Será y sería por qué ZP les unta y el Dictador les untaba? Y como siempre, en España al menos, prevalecían los intereses del sindicato sobre los intereses de los trabajadores. Cuenta: “Melquíades perdió el tren”. Don Melquíades Álvarez, uno de los hombres políticos más valiosos de la época, el más honrado sin duda y el único asturiano, no perdió ningún tren, simplemente era honesto, rara avis en la política de los años treinta. El mejor orador político español del siglo XX, fue un adelantado a su tiempo, sus ideas sobre la misión de las Cortes, los deberes del Jefe del Estado, sobre el trabajo y el derecho a huelga, la libertad de expresión, etc. Son las reflejadas en nuestra Constitución actual. En los años veinte estaba don Melquíades aburrido de predicarlos. Había preconizado don Melquíades toda su vida política la accidentalidad del la forma de Gobierno, aunque íntimamente era republicano estaba dispuesto a defender la Monarquía si ésta suponía mejor provecho para España. Apoyó la huelga revolucionaria socialista del 17. Un a vez conocido el percal socialista se apartó de ellos radicalmente. Predicó y consiguió la concentración de las fuerzas de izquierda no revolucionarias para promover la revisión de la Constitución de 1876, en el sentido de quitar poderes al Rey para que reinase pero no gobernase, se daba cuenta de las ventajas de la continuidad en la Jefatura del Estado. El Rey no podría quitar y poner gobiernos a su antojo, las leyes que promulgasen las Cortes eran las válidas, le gustasen o no al Rey, etc. El Parlamento era la institución fundamental, más que el Rey, en él se fijaba el sistema político, basado en la protección de los derechos y libertades individuales. Melquíades Álvarez serviría a la Corona siempre y cuando ésta se sometiera a los principios reformistas y democráticos. No le hizo caso el Rey pero le invito a participar en el Gobierno cuando era presidente del Parlamento, a lo que don Melquíades se negó rotundamente si no se reformaba la Constitución. A Azaña, que pertenecía a su partido, le pareció fatal no tocar poder, dejando la Constitución como estaba. De ahí empiezan sus diferencias Se había presentado dos veces a las elecciones a diputados por ese partido en Puente del Arzobispo: “Compra votos de pobres a duro, manda romper urnas, manda pegar a los componentes de las mesas”, y las pierde. C. Rivas Cherif, Retrato de un desconocido, p.121. Ironizando sobre la capacidad política de don Melquíades, comentaba Azaña siendo jefe del Gobierno: “Es tan calamidad que no consiguió ni hacerme concejal”. O tal vez era tan listo que se daba cuenta que lo mejor era que no fuese ni concejal, mejor le hubiera ido a España. Participó en la Sanjuanada contra el Dictador, Azaña prudentemente, como siempre, se abstuvo. Vino la República y pronto don Melquíades pasó a ingresar en las filas de los desencantados. Vio la imposibilidad de la República como sistema idóneo para conjugar orden y libertad que él hasta entonces creía. La República había creado dos planos políticos: Uno en el que se situaron los que se creían provistos de la legitimidad para gobernar y monopolizaron el régimen, la izquierda; y otro todos los demás independientemente de que tuvieran mayoría en votos. Se manifestó públicamente a favor de que se impusiera la pena de muerte a los implicados en la barbaridad del 34 y el mismo se condenó a muerte. Se cumpliría su sentencia en la cárcel Modelo (22-8-36), unos socialistas, animales envenenados, lo asesinaron junto con otros muchos, siendo Presidente de la República Azaña, sabiendo que estaba preso sin motivo alguno nada hizo por él. Testigos presénciales de aquella horrible matanza aseguran que sus últimos momentos se distinguieron por una gran dignidad y una serenidad magnífica, a prueba de los trances más difíciles. Era la figura contraria a Azaña. Don Melquíades era valiente, Azaña cobarde; generoso, cicatero; de familia humilde, rica; Triunfó como abogado, fracasó; Elevó el nivel de su familia, la arruinó; Nunca lamió el culo a nadie para alcanzar el poder, ni al Rey, lo lamió a todo el que le proporcionaba poder, evolucionó de estar a las ordenes de Romanotes, el más grande cacique desde los tartesios, a estar a las del los comunistas; Era humilde, vanidoso hasta la nausea; etc., etc.
La Revolución del 34 en Asturias (VI) Por Francisco Alamán CastroSábado, 31 de octubre de 2009 [Réplica a Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo] Se organiza una tremenda campaña contra la represión en Asturias. La dirige Fernando de Los Ríos, de él dice Largo con desdén: “Hombre de grandes fantasías e irreflexiones… siempre tuvo el prurito de aparecer como gran depositario de todos los secretos y conspiraciones”. Azaña en sus diarios lo trata de “inepto, puerilmente vanidoso, y de inteligencia escasa”. Los relatos son tremebundos, se matan niños, se viola, se asesina, se tortura a miles de gentes. Siempre se habla de datos vagos, imposibles de verificar, se llaman Pérez, Díaz, etc., se habla de un viejo, de un cojo, de un tuberculoso, nunca se dan nombres verificables, nunca se concreta el pueblo donde sucede el hecho, se habla de moros con gumía (gran cuchillo curvo, no reglamentario, muy difícil de esconder, llevaban un magnífico cuchillo bayoneta modelo 1913 de más de medio metro de largo, muy adecuado para estos menesteres), con uniformes poco parecidos al reglamentario. “El texto principal es anónimo, quien se lo entregó a De los Ríos debía ser uno de tantos compañeros a quienes no le interesaba pasar a la historia”. J.S. Vidarte (capitoste del PSOE), El Bienio negro y la insurrección de Asturias, p.321. Nadie puntualiza quienes fueron los asesinados a millares, a cientos o simplemente a decenas, mucho después de finalizados los combates. El 10-3-36 procesan, a López Ochoa y a otros, por la represión en Asturias (en el juicio nadie denuncia ninguna de las barbaridades, aquellas que habían pasado hacía un año apenas, choca tan mala memoria). G. Brenan, El laberinto español, p.309 Todo el mundo tenía listas de miles de represaliados, ante esto Barco Teruel (republicano) observa: “¿Cuántas denuncias de muertes ilegales… fueron presentadas a las autoridades, al Parlamento y a la prensa del Frente Popular cuando este gobernaba? (cosa en verdad curiosa si se tiene en cuenta que la izquierda tuvo en sus manos, desde febrero del 36, la posibilidad de realizar una información a fondo)… Yo me digo: si parece lógico que los pocos o muchos de tales sacrificados quedaran en el anónimo, no lo es tanto que ni uno solo de los nombres de los ilegalmente fusilados llegase nunca al conocimiento de nadie. Cuando se habla del número de asesinados por la represión, la izquierda dice un número o una simple expresión encarecedora (un mar de atrocidades), tan tremenda como indeterminada. Solamente figura desde hace medio siglo un solo nombre; Luis de Sirval. En los mítines, en la prensa, en toda la propaganda del Frente Popular, antes y después del triunfo electoral, nombre concreto solo aparece ése”. El Golpe socialista (octubre 1934), p.284. Posteriormente si salieron, el 26-10-2001, los nombres de 24, en la Nueva España de Oviedo (24-10-34), asesinados en Carbayín. Los asesinó el teniente Nart de la Guardia Civil, su hermano capitán del mismo cuerpo, se había defendido valientemente en Sama, donde los sediciosos habían matado a 39: oficiales, suboficiales y guardias, muchos de ellos después de rendirse, otros se escaparon, entre ellos el capitán Nart, cogidos prisioneros fueron torturados hasta morir. Curiosamente tampoco da ningún nombre el comunista ruso Iliá Ehrenburg que vivió en España la revolución del 34, dice que vio los nombres de varios torturados y fusilados en la Casa del Pueblo de Sama de Langreo donde: “las fuerzas de represión habían martirizado y asesinado a los sublevados. En las paredes había manchas de sangre y se conservaban los nombres de los fusilados, arañados con las uñas”. A pesar de su fama mundial de meticuloso no copió el nombre de ninguno. Gentes, años, vida. Memorias. Fueron encarceladas unas 30.000 personas, muy pronto se redujo a la mitad, y a fin del año a unos 7.000. Tuñón de Lara, poco fascista él, admite que las cifras de la propaganda pueden incluir el total de presos de la época, la mitad de ellos comunes. 16-11-34. Proporcionalmente (la represión) inferior a la de la Sanjurjada. M. Tuñón de Lara, La II República,V.II, p.108. Los tormentos eran “inhumanos, nunca vistos, de brutalidad inconcebible”, no obstante “ni uno solo salió de esos martirios abatido en sus ideales”. Los hermanos Llaneza, destacados activistas, escribían a principios de enero: “Nos encontramos bien de salud, sobra, además, de alegría y una fuerte dosis de euforia… Tenemos todas las comodidades que se pueden adquirir dentro del régimen de prisión”. Otro rebelde, Juan Pablo García, recuerda que entre los presos “la moral es altísima, casi religiosa, medieval. Todo el mundo habla de la segunda vuelta, de la segunda revolución, que ahora si triunfaría”. (Es raro que con tanta tortura estuviesen tan bien y tan contentos). ”. J.S. Vidarte, El Bienio negro y la insurrección de Asturias, p.321. Ninguno de los líderes encarcelados alegó torturas ni las denunció en otros, lo mismo Companys y sus consejeros que González Peña, T. Menéndez o Pérez Farras. A Santiago Carrillo su interrogatorio “casi le pareció versallesco”, Amaro del Rosal (parece el más torturado, mucho más que los curas de Turón desde luego), denunció “tortura moral… amenazas, palabrotas, insinuaciones… denuestos y gestos de agresión”. 1.934, el movimiento revolucionario de octubre, p.279. Escribe A. Del Rosal (el súper torturado), uno de los lideres del golpe y él mismo encarcelado: “La cárcel de Madrid, aunque parezca paradójico, fue el centro de dirección política y organización más importante de la España democrática… El 17-11-34 al mes de concluida la rebelión, se reconstruía en presido la dirección de la UGT y de sectores del PSOE: De la cárcel salían diariamente la correspondencia, las circulares, las orientaciones de la dirección… A la cárcel venían diariamente la correspondencia y los problemas de las organizaciones… En la cárcel se desarrolló el proyecto de editar el semanario Claridad, que pasaría a convertirse en el órgano del sector revolucionario…. Desde la cárcel se orientaron los trabajos de solidaridad y de creación del Comité de Ayuda… los sindicatos soviéticos aportaron a la suscripción un millón de francos… La comodidad era tal que allí se guardaba el dinero sobrante del Fondo especial creado para sufragar el golpe, así como otras gruesas sumas… En las visitas a los presos circulaban fondos de hasta 50.000 pts. (60.000€ actuales). 1934, el movimiento revolucionario de octubre, p.255,299. (No parecía una muy dura represión o a lo mejor todas esas cosas las hacían entre tortura y tortura, hay que reconocer que eso tiene su mérito). Otro torturado resultó ser Teodomiro Menéndez, dirigente socialista, a quien según Vidarte, “sometieron a tan bárbaras torturas que un día, cuando lo llevaban de nuevo a declarar, se arrojó de una ventana desde un quinto piso” (El Bienio negro y la insurrección de Asturias, p.330). El intento de suicidio fue semanas después de los interrogatorios, días antes había declarado al Director del “Diario de Madrid” en perfecta salud: “Me encuentra usted así porque no soy como los otros. Todos se han preocupado de la fuga, de preparar la retirada, de tener listo el automóvil, el barco, el paso de la frontera, el hotel en el extranjero. Yo tengo que ser la víctima”. Menéndez había declarado no ser partidario de la revuelta. Cuando lo capturaron delató a González Peña, sus compañeros se lo recriminaron, tanto fue así que lo cambiaron de galería. Cuando se repuso negó haberse tirado al patio; se habría caído al sufrir un mareo. P.I. Taibo II, Asturias, 1934, V.II, p.154. Largo Caballero fue declarado inocente (25-11-35). S. de Madariaga, España, p.364. Había estado antes en libertad atenuada por la enfermedad y muerte de su esposa. Cuenta Vidarte: “El comandante Doval, torturaría si piedad, y también en balde, a los presos. “Aquellos bravos mineros se dejaban arrancar las uñas de los pies y de las manos -uno de los placeres favoritos de Doval-, quemar los ojos o los testículos, o soportaban que les colgasen de éstos pesos de varios quilos, hasta dilatárselos monstruosamente, antes de delatar a su jefe”. Estos fracasos habrían inspirado al coronel Aranda “una idea genial, ¡monstruosa! Mandó detener a centenares de mujeres –esposas e hijas de mineros- e hizo correr la voz, por la cuenca minera, de que si no se presentaban los guerrilleros... todas ellas serían entregadas a los legionarios y a los moros (se las tendrían que llevar a Melilla, pues moros y legionarios habían reembarcado el 16-11-34)”. El Bienio negro y la insurrección de Asturias, p.330,341-3. En el archivo del Ayuntamiento de Mieres figuran estos dos documentos que resumo: En enero del 35 la Junta de Socorro a los Damnificados en los Sucesos Revolucionarios (Gobierno Civil, Asturias, de derecha) recaba una lista de los afectados en Mieres, se la mandan con nombres, apellidos y demás datos: Muertos a manos de los revolucionarios.- 19 (3 civiles y 16 religiosos). Se indica el lugar del fusilamiento. En julio del 36 es una Junta del Frente Popular la que pide la misma relación de revolucionarios víctimas de la represión: Expedientes incoados.- 19 Muertos.- 5 (*) Inútiles.- 9 Mala salud.- 5 (*) Debían andar mal de muertos pues en la lista incluían a Jesús Argüelles (a Pichilatu), fusilado (muy bien fusilado) en Oviedo. Pocos muertos parecen para ser Mieres la capital de la sedición, para llegar a los cuatro mil de la Pasionaria faltan unos pocos. Ahí ganaron los sediciosos por goleada, 19-5. Y es raro que no salgan ninguno de los miles asesinados por Doval, ni ninguno con los testículos alargados, a lo mejor les daba vergüenza, todos sabemos lo grandones que somos los asturianos y esas cosas no las enseñamos, ¿Que iban a decir las mozas? Esta petición era para dar una jugosa indemnización a las familias, lógicamente tenía que haber una larguísima cola, las indemnizaciones prometidas eran suculentas. Decía S. Serrano Poncela líder de las juventudes (socialista, sería delegado en la Conserjería de Orden Público, de la que era el Consejero Carrillo, principales responsables de la matanza de Paracuellos). M. Rubio Cabeza, Diccionario de la Guerra Civil Española 2, p.602): “Jamás se ha dado el caso de que un partido marxista revolucionario vencido en una contienda, perviva con la intensidad que pervive el socialismo español. Todo está igual. Salvo la prohibición de editar el órgano central del partido, el resto de las posibilidades de discusión y propaganda funcionan. Prensa en provincias. Casas del Pueblo abiertas, facilidad para celebrar asambleas”. S. Serrano Poncela, El Partido Socialista y la conquista del poder, p.218. No parecía muy dura la represión, me parece a mí. En las Cortes Gil Robles animó (30-10-35) al autor de uno de los informes más difundidos,: “Que tenga el señor Gordón Ordás ocasión de decir en esta Cámara, donde se le puede contradecir con hechos y pruebas, lo que él pretende llevar en labor de simple agitación… este Gobierno es el primer ejemplo que creo que se da en la política española… de haber abierto con amplitud jamás conocida el cauce a una investigación judicial o parlamentaria” (en alusión a la negativa de Azaña a una comisión parlamentaria por los catorce asesinatos de Casas Viejas por su policía. Gordón rehusó plantear un debate, diciendo que él no iba a tratar el asunto), “Si yo puedo hablar algún día lo haré desde el poder”, ninguno de los socialistas ni los republicanos de izquierda recogieron la invitación. Diario de Sesiones. La ocasión le llegó al señor Ordás cuatro meses después, al ganar las elecciones la izquierda, en febrero del 36, tras una campaña basada en los crímenes de Asturias. Sin embargo nadie de la izquierda propuso el debate que nunca se hizo, a pesar de la insistencia de Gil Robles. Ante la persistente insistencia de la derecha para que se investigase la casi inexistente represión, por la que habían perdido las elecciones y la resistencia de las izquierdas a hacerlo, por fin se nombró (18-3-36) la ponencia investigadora, L´humanitat, 19-3-36: La presidiría Matilde de la Torre (PSOE, diputada por Asturias), vocales Dolores Ibárruri (diputada por Asturias) y otros dos diputados. Verificar los crímenes habría sido un éxito indudable para el Frente Popular, además tendría que haber miles, cientos o al menos decenas de víctimas de la represión exigiendo las generosas reparaciones prometidas en campaña electoral, de ser ciertos los asesinatos, saqueos y torturas masivos. No emprendió su tarea, nunca más se supo de ella. La Pasionaria la olvida en sus memorias. Contesta (16-6-36) a la Pasionaria Gil Robles, que le estaba dando la vara con la represión: “Todas las responsabilidades hay que ponerlas en claro… No es lícito venir a lanzar discursos de mitin”. Diario de Sesiones. Ángel David Martín Rubio, Paz, piedad, perdón… y verdad, p.22 Ya habían asesinado los socialistas a Calvo Sotelo, el Gobierno del Frente Popular rehusaba llevar el caso de la represión al Parlamento como pretendía la derecha. Gil Robles les apostrofaba (15-7-36): “Cuando al obrero no le dais pan… lo que hacéis es darle unos cuantos latiguillos sobre octubre… Ya es ciertamente un poco extraño que llevando estas Cortes varios meses reunidas y habiendo sido motivo principal de propaganda de los partidos del Frente Popular la exigencia de responsabilidades por la represión de octubre, no hayáis tomado todavía ninguna determinación… Decía el señor Prieto que hay que medir las responsabilidades de cada uno. Yo tengo ganas de que se hable de todos y también de las responsabilidades del señor Prieto y de todos aquellos que prepararon el movimiento revolucionario y desencadenaron la catástrofe sobre España”. Diario de Sesiones. Me temo que don Javier esté intentando engañar, lo hace a menudo, protegido por la por la muy seria censura de su periódico LA NUEVA ESPAÑA de Oviedo.
Más Iglesiona Por Francisco Alamán CastroJueves, 29 de octubre de 2009 La Iglesiona retira las placas de la guerra. Gijón, 23-10-9. Soy cristiano, católico, apostólico y romano y pienso seguir siéndolo a pesar de ellos. No se preocupen, seguiremos mi familia y yo poniendo la x en su sitio. Otra vez más que tengo que avergonzarme de mis miserables pastores. El anterior, prefiero no nombrarle, habiendo habido una dura huelga, donde hubo muchos policías nacionales heridos, alguno grave, por tuercas lanzadas con tiragomas. Una vez terminada se permite el lujo de fotografiarse sonriente con un tiragomas regalo de los huelguistas, que es muy posible hubiese partido la cabeza de algún guardia, a lo que se ve, por la cara de satisfacción del pastor le hizo mucha ilusión. Todos sabemos que los guardias, que cumplen con su muy necesario y muy duro deber, no tienen alma. Por tanto no es de extrañar la sonrisa complaciente del prelado. A cualquier cerdo en San Martín lo matan y no tiene porque enfadarse ningún obispo, sería absurdo. El actual retira unas placas que estaban en el interior de una iglesia de Gijón (la Iglesiona). Las copia en una lámina de plástico y las coloca en un sitio prácticamente invisible, es de suponer, esperando que pronto se caigan y ya ¡a la basura! Nadie se va a enterar, el PSOE posiblemente sí, se le avisará oportunamente, es lo correcto con el que paga. Dice el periódico: “los elementos retirados han sido trasladados a un lugar del interior de la Iglesiona donde el actual rector, Julián Herrojo, tiene previsto guardarlo... ya no volverán… (a) quedar expuestas a la vista de los gijoneses” estarán “en el pasillo que sirve de comunicación entre la iglesia y la casa diocesana y que, en la práctica, sólo utilizan los sacerdotes… no estará listo para la inminente apertura de la basílica”. Las placas de caro mármol y bronce de gran calidad fueron pagadas por suscripción del pueblo de Gijón, Franco no puso ni un duro. Es de suponer que alguien reintegre el dinero actualizado a los donantes, sugiero que se carguen en el precio de la obra, hay una extensa lista. Durante la guerra fue prisión, de la que salieron de 341 (TRESCIENTAS CUARENTA Y UNA, CCCXLI) víctimas en el verano del 36, que fueron sacrificadas en su mayoría por ser católicas y dispuestas a morir por ello. Una era la niña de 14 años, Honorina Montes Gutiérrez. El precio es que el PSOE, en el poder, paga la reparación de la citada iglesia. Que por ese precio era mejor que se cayera. A Dios y a las víctimas se les puede rezar sin techo encima. Estoy a la espera de que el que paga (PSOE) se ofrezca a reparar la Catedral, que también falta hace. El precio podía ser, por poner un ejemplo, el apear a los Mártires de Turón de sus altares, total llevan poco tiempo, no lo tomarían en cuenta, además ni eran sacerdotes, lo mismo que los de Gijón. Seguro que gustoso el obispo que toque, por lo que se ve esa es la costumbre, accedería encantado y con sonrisa complaciente. Cierto es que el que paga manda y en la Iglesia Asturiana más. Coincide esto con la colocación exhaustiva de placas, algunas con monumento incluido, en toda Asturias con los nombres de los muertos por los otros, muchos de los cuales a su vez se habían hartado de matar de los nuestros, cosa que ninguno de la Iglesiona hizo. Naturalmente estas placas gratis total como gusta al PSOE.
Pidiendo disculpas Por Francisco Alamán CastroMiércoles, 28 de octubre de 2009 Sr. D. Emilio García Gómez Estimado señor: Ante todo ruego perdone mi impertinente comentario a la presentación de su libro en el Club Prensa Asturiana. En eso tiene usted toda la razón. Le ruego acepte mis disculpas. Aun reconociendo mi impertinencia le voy a hacer algunas puntualiza-ciones Al libro yo no lo descalifiqué, no lo he leído. Yo descalifiqué lo que usted y don Javier Rodríguez Muñoz dijeron de él. Creí entender que su familia era campesina en el norte del Maestrazgo. El 34 esa zona de España era de las más altas en analfabetismo y más en el campesinado, el trozo de carta que usted nos leyó no parecía escrita por un hombre poco culto. Al principio no estaba demasiado atento y a lo peor no me enteré bien. Estará de acuerdo conmigo que sobre el 34 se ha mentido demasiado por los dos lados, por su carta, que creo sincera, pienso que usted no lo hizo, pero, créame, es usted una rara excepción. Mentir es faltar a la verdad con ánimo de engañar, no creo que ese fuese su ánimo, aunque sí faltó a la verdad. Creí entenderle que su tío le contaba que una unidad del Tercio fusiló a todos los médicos y enfermeras de un hospital que ocuparon. Eso, esté usted seguro, no es cierto. Soy de aquí, el ¿historiador? que le presentó es de aquí. Él no tuvo más remedio que decir que no sabía nada de ese hospital cuando le pregunté, estaba usted presente. Y yo era la primera noticia que tenía. Sí ese hospital, único de la ciudad, fue utilizado por los revoltosos. Se tomó sin dificultad a las 16 horas del 13. Ya no había resistencia en esa parte de Oviedo. Estaban aguantando, lejos de allí, con mucho valor los milicianos en San Lázaro y Villafría, que increíblemente resistieron los ataque de moros y legionarios hasta el 17 peleando día y noche, las posiciones cambiaron frecuentemente de mano, según cuenta Yagüe. Pienso que sé bastante del tema para que se me pase una cosa tan terrible. Como curiosidad le comento más vicisitudes del hospital: En el 37 es bombardeado y destruido por la artillería roja el hospital. Don Javier en su historieta de la guerra civil en Asturias, publicada por La Nueva España, dice, parece que en serio: “es muy difícil de esclarecer, en el sentido de saber si fue intencionado y alevoso o el resultado fortuito de un error de cálculo”. ¡Tiene cara don Javier! Escribía yo a don Javier: “Se lo va a esclarecer el valiente comandante miliciano Baldomero Fernández Ladreda, jefe de la 8º Brigada, que en una petición de fuego artillero (el original está en la Hermandad de Defensores de Oviedo, para el que lo quiera comprobar), de fecha 23-II-37, escribe, data, firma y rubrica: “en el Hospital hagan fuego de Artillería”. Lleva un sello que dice: COMANDANCIA MILITAR DE OVIEDO – 8ª Brigada – Sector de LA MANJOYA. ¿Queda esclarecido? Mandaba la comandancia el teniente coronel Semprún Ramos, que hizo efectiva la petición. Sobre el Hospital cayeron unos cincuenta proyectiles rompedores (2 toneladas y pico de trilita) de 155/13mm de obús Schneider modelo 1917, moderna pieza de campaña, la de más calibre y precisión de nuestra guerra civil. Su alcance de empleo eficaz era de 11.300 m. y estaban tirando a menos de 4.000, con lo cual se podía, meter el proyectil por la ventana que quisiese el tirador. Cada proyectil pesaba 45.200gr. Nos asegura, también parece que en serio, que las destrucciones de los pabellones fueron después y sin gente dentro, porque el hospital estaba muy cerca del campo de Buenavista y de la Plaza de Toros. Supongo que don Javier habrá estado en Oviedo alguna vez. El Hospital estaba en la actual Plaza de España, luego había campo abierto, luego chalés, luego el trincherón, de más de 10 metros de profundidad y 50 de ancho, al fin el campo de fútbol y luego, muchísimo más al fin, la Plaza de Toros, ni un solo proyectil de artillería se puede desviar tanto, casi un kilómetro de su objetivo, en el caso de la Plaza de Toros bastante más. Los rojos, aunque don Javier ponga tanto empeño en demostrarlo, no eran tontos. Llevaban desde julio del 36 disparando con los precisos obuses de 155/13, eran por tanto unos veteranos y expertos artilleros, incapaces de esas barbaridades. Que eran muy buenos tirando nos lo demuestra el mismo don Javier, al enseñarnos una fotografía de la torre de la Catedral desmochada por varios proyectiles procedentes de los mismos obuses, en los mismos asentamientos. Un tiro verdaderamente difícil para esas piezas”. ¡¡Tiene mucha cara don Javier!! Yo de vez en vez le mando un trocito del Quijote en el que le dice el bachiller Sansón Carrasco: “El poeta puede contar o cantar las cosas, no como fueron, sino como debían ser, y el historiador las ha de escribir, no como debían ser, sino como fueron, sin añadir ni quitar a la verdad cosa alguna”. No me hace caso nunca. Su tío nos contaba que se fusilaron 400 milicianos diarios, cierto que usted matizó que no serían tantos. Pero no dijo que serían muchísimos menos, como así fue, y se debía aclarar para evitar los malos pensamientos que tanto abundan sobre el tema. Los datos publicados por la Dirección General de Seguridad hablan de 1.084 muertos y de los cuales 855 eran civiles (incluye todos los muertos: enfermedad, accidente, etc.), por lo tanto 229 eran militares. En un combate normal en la II guerra mundial se calculaba que las bajas del que perdía eran el triple del que ganaba. Supongamos que los milicianos matasen a algún paisano, que alguno matarían, yo tengo una lista muy larga con nombres, apellidos y lugar de su muerte, pongamos 150, usted y yo sabemos que fueron más, nos quedan 705. Más o menos las bajas en combate que corresponden. Aunque pudieron ser mayores, en combates duros la proporción es mayor y algunos del 34 fueron muy duros y otros durísimos. Le pongo como ejemplo los combates de los días 5 y 6 de los mineros contra los puestos de la Guardia Civil, la proporción de bajas fue inmensamente mayor, esta vez a favor de los facciosos. Hubo puestos donde todos los defensores, incluidas familias, murieron, en bastantes de aquellos combates no murió ningún sedicioso. Quiere esto decir que en el 34 las bajas del perdedor fueron las normales. No hubo esos fusilamientos masivos y continuados que dice su tío. Sí hubo combates muy duros, pero nada más que eso. Los mineros eran recios y valientes, no así los que les metieron en el lío, Largo y demás amantes del obrero que les dejaron colgados sin dar la cara en ningún momento. Pero el bolso repleto con el dinero del Banco de España y resto de bancos, todos los que pudieron, solo se les escapó el banco Herrero de Oviedo, que no fueron capaces de volar la caja. Una lástima pues había 4 millones y pico, un buen pellizco para la época. Su tío no digo yo que mintiese, pero si me parece que con el fragor del combate se le calentaba un pelín la lengua. Yo he mandado legionarios en el Sahara y algo los conozco. magníficos soldados pero tienen sus cosas. El ¿historiador? y usted hablaron de la terrible represión. Yo les hice una pregunta sobre el asunto, él contestó una bobada, usted no dijo nada. Le vuelvo a preguntar: ¿Como es posible creer en esa horrorosa represión? El 30-10-35, Gil Robles anima, al autor de uno de los informes más difundidos, en el Parlamento (miles de muertos y torturados): “Que tenga el señor Gordón Ordás ocasión de decir en esta Cámara, donde se le puede contradecir con hechos y pruebas, lo que él pretende llevar en labor de simple agitación… este Gobierno es el primer ejemplo que creo que se da en la política española… de haber abierto con amplitud jamás conocida el cauce a una investigación judicial o parlamentaria (en alusión a la negativa de Azaña a una comisión parlamentaria por Casas Viejas)”. Gordón rehusó plantear un debate, diciendo que él no iba a tratar el asunto, “Si yo puedo hablar algún día lo haré desde el poder”. Diario de Sesiones. Ninguno de los socialistas ni los republicanos recogieron la invitación. La ocasión le llegó al señor Ordás cuatro meses después, al ganar las elecciones gracias a la tremendista, falsa y magnifica campaña sobre la represión del Frente Popular. Algo parecido al Prestige y a Irak, aquella guerra en la que entramos a los siete días de haber terminado, curiosa manera de entrar en guerra. No quisieron investigar nada, repito, nada. Con mayoría de sus contrarios en la Cámara, el mismo día que se inauguran Las Cortes, la derecha pide una Comisión de Investigación sobre la represión, se oponen rotundamente los espantosamente masacrados en el 34. Por fin y ante la insistencia tremenda de Gil Robles es aceptada (18-3-36). La compondría Matilde de la Torre (PSOE), Dolores Ibárruri y otros dos diputados. Probar aquellos crímenes habría sido un éxito resonante para el Frente Popular, hasta ahora solo habían sido de boquilla, por otra parte tendría que haber miles de víctimas de la represión exigiendo las generosas reparaciones prometidas en campaña, de ser ciertos los asesinatos, saqueos y torturas masivos. No emprendió su tarea, nunca más se supo de ella”. (La Pasionaria y Matilde la olvidan en sus memorias). 12-7-36. La policía del Gobierno y miembros de la escolta de Prieto asesinan a Calvo Sotelo. 15-7-36. Se reúne la Comisión Permanente (faltaban dos días para la guerra). Para intentar disimular el crimen, Prieto, como siempre, saca a relucir la represión y aprovecha para exigir la detención de los diputados de derecha. Contesta Gil Robles: “Cuando al obrero no le dais pan… lo que hacéis es darle unos cuantos latiguillos sobre octubre… Ya es ciertamente un poco extraño que llevando estas Cortes varios meses reunidas y habiendo sido motivo principal de propaganda de los partidos del Frente Popular la exigencia de responsabilidades por la represión de octubre, no hayáis tomado todavía ninguna determinación”. Libro de actas del Parlamento. Por favor explíqueme como esto pudo suceder. ¿De verdad piensa que el Frente Popular era tan bondadoso y le daba pena poner a la derecha delante de sus horrendos crímenes? Yo sí se lo puedo explicar, no hubo tal represión. En Mieres cuna de la rebelión se incoaron 5 expedientes por muerte, una la del animal del Pichilatu, residente y fusilado en Oviedo, en realidad en Mieres, 4. Repito cuna de la revolución, con muy abundantes crímenes de frailes, guardias civiles, de Asalto, de Seguridad, paisanos, mujeres hombres y un niño. Nos dijo usted que era la lucha de los pobres contra los ricos. Nunca menos cierto que en el caso de Asturias. Los mineros asturianos eran los obreros mejor pagados. Tenían el resto de los obreros españoles muchas razones para levantarse, los asturianos ninguna. Un picador ganaba más que un catedrático de Universidad. Ver LNE, 23-8-9. Alfredo Mendizábal catedrático republicano, estuvo desterrado en la Dictadura: “Su sorpresa fue grande cuando les dije cuál era mi sueldo de catedrático y reconocieron que como mineros ganaban más”. Reiterada mi petición de disculpas, le cuento lo que puede casi disculpar mi actitud. El presentador, él se dice historiador, pare todas las barbaridades sobre República, y guerra civil que se le antojan, naturalmente los asesinos son siempre los míos, y los de su padre, pues éste era una bellísima persona de los míos. El periódico no publica ninguna réplica que le demuestran fehacientemente las absolutas mentiras que dice. Y así días y días, meses y meses y años y años. El otro periódico de Oviedo y las emisoras de TV o de radio lo mismo Menos mal que hay Internet, nos leen 4, pero al menos cuatro pueden leer y luego decidir a quien creen. Todos los días miente. Le voy a poner dos ejemplos que me acuerde sin buscar papeles. Se refiere al verano de 1936. "El orden apoyado por una fuerte represión, volvió lentamente al interior de Oviedo". A renglón seguido: “En Gijón la vida se complicó especialmente para las personas más significadas de la derecha". Parece decir: En Oviedo una terrible represión. En Gijón llevadera. Muertos por la represión: Oviedo. Con nombres y apellidos ninguno. Tres desconocidos aparecieron asesinados. Si hubiese sido fuerte la represión, los muertos serían gente conocida de izquierda y mucha. Gijón. Con nombres y apellidos 366 (trescientos sesenta y seis), que más que la vida se les complicó la muerte. Sin nombres y apellidos pero registrados en el juzgado otros tantos. Todos personas de derecha conocidas, algunos tan eminentes como el creador de la Feria de Muestras, asesinado viejo, ciego y enfermo. Don Romualdo Alvargonzález Lanquite: "Herida por arma de fuego en la región occipital y otra en la escapular derecha". Certificaba la muerte (de todos) don Honorio Manso Rodríguez, médico forense del Juzgado de Instrucción del distrito de Oriente en Gijón. Por razones obvias en Oviedo, hasta octubre que se rompió el cerco, no se tomó ninguna represalia, cosa que luego si se hizo, demasiadas, aunque siempre menos que en Gijón. Estaban los otros fuera con muchas ganas y más posibilidades de entrar, 3.000 dentro y casi 20.000 fuera. No era ocasión de enfadarles más. Otra bobada más. En el Diccionario Histórico de Asturias (La Nueva España) publicado hace ya bastantes años decía refiriéndose a la Dictadura de Primo, p.923: “la UGT experimentó las mismas crisis que afectaron al SOMA y al socialismo... retroceso durante la Dictadura”. La UGT, durante la colaboración del socialismo con la Dictadura, pasó de ser el segundo partido obrero de España con la mitad de afiliación de la CNT, a ser el primero con el doble de afiliados que tenía en 1923. Podría seguir hasta mil, no merece la pena. La única ocasión que tenía de recriminarle su conducta era esa, usted tuvo la mala suerte de estar presente ese día. Lo siento, créame. Rogándole las muy posibles impertinencias, nunca fue mi intención ofenderle, quedo a su disposición y le saludo atentamente. Francisco Alamán Castro
San Companys, virgen y mártir Por Francisco Alamán CastroViernes, 23 de octubre de 2009 El 15 de octubre de 1940 a las 5 horas y 30 minutos es fusilado el señor Companys ex presidente de la Generalidad en el glacis del foso de santa Eulàlia del Castillo de Montjuic. Hoy 69 años después se pretende su subida a los altares como ejemplo para Humanidad. Bien que sus partidarios le homenajeen pero batallitas no por favor. Fue fusilado contra el mismo muro donde el consintió, pudiendo evitarlo, que fuesen fusilados cientos de personas que no pensaban como él. Bajo su mandato fueron represaliados en retaguardia, solo por sus ideas, 7.700 personas, de las cuales 6.400 lo fueron en el año 36, cuando Companys era la máxima autoridad en Cataluña. Luego el Gobierno de Madrid le coartó su libertad. Resumiendo: mientras él tuvo la autoridad absoluta fueron asesinados el 80% del total de los masacrados en Cataluña. Solé Vilarroya, La repressió a la reraguarda de Catalunya (1936-1939) .p.445. El peso de los asesinatos lo llevaron los anarquistas a los que Companys, muerto de miedo, se puso a su disposición de una manera humillante para servirles de cobertura civilizada, les dijo (20-7-36): “me vi obligado a perseguiros... Hoy sois los amos de la ciudad y de Cataluña... habéis vencido y todo está en vuestro poder... Sí creéis que… puedo ser útil a la lucha… podéis contar conmigo… hoy muere un pasado de bochorno”. G. Cabanellas, la guerra de los mil días, Buenos Aires, 1973. Lo cual no fue inconveniente para que cuando los comunistas obtuvieron todo el poder y masacraron a los anarquistas catalanes, lo hicieran con el aplauso entusiasta de Companys. Que vio encantado como los ácratas eran ingresados en las checas comunistas siempre tan acogedoras. D. Abad de Santillán, La revolución y la guerra en España, p. 138, 140. En sus cárceles especialmente en le del convento de San Juan, se aplicaban horribles torturas. “Una habitación esférica pintada de negro, con una sola luz en el techo producía una sensación de vértigo. Algunas celdas eran tan pequeñas que no se podía uno sentar”. J. Peirats, La CNT en la Revolución Española, V.III, p. 280. “Se inició una represión contra POUM, y contra millares de nuestros propios compañeros… Los sucesos de mayo nos costaron menos de un millar de muertos y varios millares de heridos en Barcelona”. D, Abad de Santillán, Por que perdimos la guerra. p. Cap.VIII. Companys: "vivió del halago al anarquismo y que luego lo persiguió con refinamiento… Los gloriosos masacradores de anarquistas (en Cataluña)… se entregaron como azoradas mujerzuelas (a los comunistas)". M. Bizcarrondo, Octubre del 34: reflexiones sobre una revolución, Madrid, Ay uso, 1977. p.322, “En Barcelona los comunistas masacraron de manera despiadada a los herejes del marxismo (POUM, anarquistas y demás tropa), sin ningún problema”. H. Thomas, La guerra civil española, p.714 Bajo el gobierno de Companys, se desencadenó persecución brutal, solo igualada por la de Madrid. En Barcelona capital hubo más de cien checas, cuentan que las más terribles de España. “En ningún momento de la historia de Europa, y quizás incluso del mundo, se ha manifestado un odio tan apasionado contra la religión y todas sus obras. Solo en la provincia de Barcelona morían 1.225 religiosos”. S. Madariaga, España, p.377. Durante su mandato se asesinaron 5 obispos en Cataluña, cientos de sacerdotes y religiosos, se asesinaron y torturaron de miles de laicos en las checas, muchos muertos sin juicio; se quemaron casi todas las iglesias y ermitas catalanas. En Lérida de 410 religiosos asesinaron a 270, el 65,8%, en Tortosa al 61,9%. En Cataluña de los 5.147 sacerdotes asesinaron a 1.536 y a estos hay que añadir los religiosos y las monjas lo que supone 384 más. H. Thomas, La guerra civil española, p.300. Gobernando Companys había nombrado fiscal en Cataluña a un pistolero criminal amigo de Nin llamado Balada “que, en los juicios, actuaba como si fuera un matarife”. M. Benavides, Guerra y revolución en Cataluña, México, 1946, p.226. Ardieron 57 de las 58 iglesias de Barcelona (se libró la de los Santos Justo y Pastor). Se intentó quemar la inacabada Sagrada Familia de Gaudí con gran cantidad de preciosa gasolina. H. Thomas, La guerra civil española, p.325 El monasterio de Pedralbes tuvo protección. ¡Todavía arden las iglesias! ¡Ya me dijo Comoreras (comunista) que tenían mucha materia combustible! Dice a sus colaboradores bromeando el buen Companys. Era muy majo y aficionado a bromas sobre este tema, cuenta Vidarte (PSOE): “Cuando le dije (a Companys) que hacía el viaje acompañado de un fraile, soltó una carcajada: “De esos ejemplares, aquí no quedan””. Todos fuimos culpables, p.503. El terror en el que su partido ERC participó con gran entusiasmo fue la época de mayores crímenes y expolios que conoció Barcelona y Cataluña toda en el siglo XX. La Semana Trágica del 1909 una broma. Simone Weil (en un principio prorrepública), pasó algún tiempo en frente de Cataluña, se convirtió al catolicismo a consecuencia de su terror ante los asesinatos cometidos tras las líneas republicanas. H. Thomas, La guerra civil española, p.659 Unas de las disculpas usadas hasta la saciedad por los frentepopulistas, era que las barbaridades las hacían milicias e individuo imposibles de controlar. Pero sin embargo Peirats, anarquista de pro, nos cuenta: “Se expropiaron todas las fabricas, no se incautaron empresas extranjeras, la misma CNT confeccionó una lista de 87 empresas inglesas que no se podían tocar”. La CNT en la Revolución Española, Toulouse, 1952-53, Vol. I, p.177. Ergo si se podían controlar cuando querían, igual que los asesinatos, los hacían los incontrolados, pero solo asesinaban a los que quería el Gobierno. Azaña describe la situación (8-5-37): “asesinar y robar; ineptitud de los gobernantes, inmoralidad, cobardía… insolencia de separatistas, deslealtad… explotación de la guerra para enriquecerse… Debajo de todo esto la gente común, el vecindario pacífico, suspirando por un general que mande, y que se lleve la autonomía”. OC, V.IV, p. 575. 14-6-37. Los comunistas ya se sentían fuertes. Andrés Nin después de ser apresado y torturado es asesinado sin haber conseguido nada de él. H. Thomas, La guerra civil española, p.758. Companys fue con Azaña uno de los mayores responsables de la guerra civil, en el 34 se había sublevado contra la Republica, usando los medios y hombres que la República le había entregado para su servicio. Presidió la época de mayor terror en Cataluña (36 y principios del 37). Huyó de mala manera. Entregado por los alemanes, fue juzgado en Consejo de Guerra, condenado muy justamente, a muerte. Murió después de confesarse, ayudar a misa y comulgar. Todo en su muerte fue ejemplar, de un gran valor y dignidad. Bromeó con sus acompañantes, pidió pan y chocolate porque le recordaba su niñez, también dos copas de coñac pues tenía frío, escribió una nota al coronel Gobernador del castillo-prisión agradeciéndole el buen trato recibido. Regaló a su defensor (capitán de Aviación Colubi) sus gemelos de oro y le agradeció su defensa. Ante el pelotón mantuvo una tremenda serenidad, no se dejó vendar los ojos y gritó en la descarga ¡Per Catalunya! Murió como no había vivido. Descanse en paz.
D. Pedro de Silva. Bobadas Por Francisco Alamán CastroMiércoles, 21 de octubre de 2009 [Réplica a Pedro de Silva. La Nueva España de Oviedo. 20-10-09]. Nos dice don Pedro Silva, nuestro ex-presidente del Principado, el socialista de familia bien, ese que pone verde a los capitalistas, vive de ellos, vive con ellos, se roza poco, lo imprescindible, con las buena gente humilde del PSOE, que también la hay, y hasta por esos misterios de la vida, me dicen, que pertenece a uno o varios consejos de administración, ¡capitalistas por supuesto!, que diría Tejero: “general Queipo de Llano… autor de la muerte de Federico García Lorca”. Tiene don Pedro una especial fijación con todo lo militar, no lo puede ni ver, lo odia, opina muy frecuentemente de nosotros sin tener ni puta idea (¿cogen la metáfora, no?) de lo que dice. Eso sí, siempre mentiras ¿Qué le habremos hecho? Porque algo le hemos hecho ¡SEGURO! Nadie serio ha dicho nunca que Queipo de Llano haya intervenido en la muerte de Lorca, que fue como la de Muñoz Seca, Ramiro de Maeztu y cientos más una cosa de nuestra triste guerra. Hay quien dice que lo mató el gobernador civil de Granada (un comandante), el militar (un general), los falangistas, los de la CEDA, los guardias de Asalto, un lío de maricas y algunos hasta sus familiares, seguro que se me olvida alguna. De Queipo de Llano nadie habla. El porqué lo mataron está más claro. Nos lo cuenta muy bien nuestro paisano Pérez de Ayala, que contando cosas es un maestro, como muy bien sabe nuestro culto odiador. Escribía el ex embajador de la República española en Londres: "García Lorca, que, por sus vinculaciones con las izquierdas, se había refugiado, temeroso, en casa de su gran amigo el poeta falangista Luis Rosales, apenas salía de su refugio... por la radio de Madrid se escuchó la voz de Rafael Alberti recordando al gran «poeta republicano Federico García Lorca que se encontraba prisionero de los traidores rebeldes, pero que no había perdido su fe en el triunfo, y por eso había enviado a sus amigos de Madrid unos versos que acto seguido iba a leer ante el micrófono». En efecto, Alberti dio lectura a unos versos tremendos... poesía evidentemente no imputable a Lorca, siempre correcto y elegante de expresión. Tenían, por el contrario, aquellos versos, la factura de Alberti, quien terminó la audición agradeciendo a Lorca el envío de sus versos y haciendo votos por su pronta liberación… Esta supuesta actitud de Lorca habría desencadenado la iracundia de sus fanáticos acusadores, quienes le dieron muerte… que nunca pudo, con certeza, aclararse”. Según el testimonio de Pérez de Ayala, “amigos comunes de Alberti y Federico habrían reprochado más tarde al primero el haber atribuido a Lorca unos versos que no había escrito, y que habían equivalido a su condena de muerte, a lo que Albertí respondió disculpándose que con ello había querido intentar evitar que los nacionalistas utilizaran para su propaganda a Federico, adelantándose él para dejarlo públicamente comprometido con la causa republicana, en la que siempre había militado." Crónica de la Guerra Civil Española. Un poema envenenado, Buenos Aires, Codex, fascículo número 10, página 227, ABC 20-1-67. Alberti, un gran poeta y un gran canalla, pero no tonto, sabía que por eso y por otras cosas mucho menos graves se fusilaba a la gente en los dos bandos. Lorca era el niño bonito (dicho sea con todo respeto y admiración) de moda en la poesía progre, era de izquierda pero ferviente anticomunista. Alberti le envidiaba ostentóreamente, que diría Gil y Gil, hay noticias de los rifirrafes entre ambos. Y, muy importante, al PCE, gente seria, le convenía quitárselo de en medio. Margarita Nelken, comunista notoria, escribía de García Lorca en la campaña de descrédito comunista contra él: “Niño mono, orgullo de mamá”. Heraldo de Madrid 18-7-36. Durante toda la guerra, en la zona republicana con dominio comunista, para nada se habló de Lorca y no se representó nada suyo. Y ahora cada uno que piense lo que quiera. Por favor todo menos cargarle el muerto al general, que ya bastantes burradas hizo, no necesita propinas.
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