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      Bitácora "Desde Asturias - España"  Por  Francisco Alamán Castro

 

¿Los penúltimos represaliados del franquismo?

Por Francisco Alamán Castro

Sábado, 3 de octubre de 2009

[Réplica al artículo: "Las Tropas Nómadas, los penúltimos represaliados del franquismo" publicado en Canarias Ahora]

Leo en su periódico tales barbaridades contadas por un ignorante, podría decirle canalla, pero no lo hago aunque él ha dicho cosas más graves de mi y los míos. No lo hago pues a lo mejor no es un canalla y solo es un tonto mentiroso. Voy a seguir sus pasos y tratar de hacerle ver lo que escribe, por si quiere rectificar algo.

Nos cuenta un tal Manolo Cardona:

“Fuentes de la sección de información descubren fichas de soldados enviados al Sahara, un soldado canario, cuenta su historia”.

Esto es absoluta mentira, soy coronel, me he hartado de ver fichas policiales, en todos mis empleos y destinos, incluso en democracia.

En la Agrupación de Tropas Nómadas (ATN), mandando sección, compañía, nunca. Simplemente no había por razones obvias, lejanía de la península, imposibilidad de nada subversivo hacia el régimen y otras cien razones más.

Al joven Manolo que luego “hacinado junto a centenares de desconocidos” (otro fallo del  Ejército franquista, se los tenían que haber presentado, no eran nada educados estos fascistas) sufriría horrores al marearse en un barco, en “noche de viaje insoportable” y lloraría por miedo al desierto (según confesión de parte), le rechazaron de voluntario en el Ejército del Aire (seguramente por flojillo, claramente demostrado después cuando le tocó el Sahara).

En aquella época las solicitudes de voluntario en Aviación eran muchas, las plazas siempre pocas. Y siendo tan flojo me temo que no entraría ni habiendo sido su padre camisa vieja y fundador de la Falange con José Antonio en el teatro de la Comedia.

Y para más INRI le embarcaron con tan grave peligro para su salud física y mental y la de 1.499, el 18 de julio, hay que tener mala leche con la fechita.

Su padre misteriosamente le había dicho: “Eso es por ser hijo de quién eres”. Me dice esto mi padre y puedo pensar hasta mal de mi madre, reconozco que soy un pelín picajoso.

A él ni a nadie de los soldados de quinta, aunque tuviesen padres con tantos secretos como el suyo, le destinaron al Sahara a no ser por sorteo.

Comprobarlo es sencillo, si los que iban en la lista de su caja de reclutas, inmediatamente delante y detrás, sus apellidos empezaban con la “C” de Cardona le había tocado por sorteo. Si no era así, la ley le permitía recurrir, pues había un error que siempre se corregía, casi todas las veces en el acto, también he mandado una caja de reclutas.

Ya me contarás Manolín como te fue la indagación. A lo mejor has espabilado algo desde entonces.

¿Por qué no se lo contaría, lo vería con pocas luces para entenderlo o le podría molestar el saberlo?

Jura que el barquito les dejó a un par de kilómetros de la playa de El Aaiún.

A todos los que viajamos en el Viera nos dejaba a unos trescientos cincuenta metros, a veces a menos, de la Playa del Aaiun, cierto que primero nos preguntaron si éramos hijos de rojo, astutamente todos dijimos que no. Sin problemas.

Y ya las diez de últimas, pobrecito no sé como aguantó: “Con olas altas, fueron saltando al mar para ser recogidos por los anfibios”.

Nadie nunca saltó al mar, claro que como nunca viajé con hijos de rojo no lo puedo asegurar del todo, a lo peor ellos sí.

Se bajaba a los anfibios por unas muy seguras, más incomodas y ásperas redes de cuerda.

Los anfibios no eran neumáticas eran anfibios, le explico a flojo Manolito:

Eran y son unos barcos que navegan mal por mar y caminan casi peor por tierra, pero tienen la enorme gracia de hacerlo por los dos sitios. Por eso se usan en donde no hay puerto, sea el Sahara u otro sitio cualquiera aunque no fuere necesariamente franquista.

Y sigue el pobre con sus sufrimientos el "mando militar español, los desplazaban a pocos kilómetros de la inmensa cala”, lo de la inmensa cala tiene razón, para mí que llega hasta el estrecho de Gibraltar, no hay calas en la zona ni inmensas ni chiquitinas, así que esta sería tan inmensa que ni nos dábamos cuenta. Los pocos kilómetros que nos cuenta eran los 460 metros que había desde el muelle al acuartelamiento, que ciertamente son pocos kilómetros como con exactitud nos señala nuestro entendido delineante.

Yo que mandé en el 75 la 1ª Compañía del BIR, cuya puerta estaba a menos de 40 metros del muelle, doy fe de que estábamos a unos 400 metros de la puerta principal del acuartelamiento.

En sus desgracias nos cuenta que había soldados (reclutas por entonces) canarios, “muchos vascos, más catalanes y más soldados llegados bajo la bandera del aguila"  (sic) (la franquista águila se escribía con acento, ¡cosas del Régimen!), hasta completar los 1.500.

Lo de muchos vascos y catalanes debía de ser por los padres rojos. Pues mira Manolín, la mayor parte de los reclutas era andaluces, les seguían los castellanos, muy atrás estaban los vascos, un poco menos los catalanes y curiosamente los últimos eran mis paisanos los asturianos, y para padres rojos antes, en y después de la República como en Asturias ni hablar, que cantaba en la época Manolo Escobar.

Nos cuenta que había 1.500 personas sin ducha, él incluido naturalmente.

Eso es lo malo de los desiertos, que no tienen agua dulce para tirar y hay que traerla para beber, en el BIR en barco desde Canarias, que le vamos a hacer, algunos tuvieron la inmensa suerte de vivir en un acuartelamiento al ladito del mar y se pudieron bañar todos los días, no era mal chollo.

Cuando no hay problemas con el agua no hay desierto, pasa por ejemplo en Gijón, que a pesar de haber una magnifica playa con agua salada, los soldados de aquella época se lavaban con agua dulce.

Eso era porque en Gijón sobraba agua dulce y naturalmente no era un desierto.

¡Que cosas pasan! ¿Verdad Manolín?

No obstante cada semana o cada dos, no puedo precisar, había ducha con agua dulce traída en aljibe desde las Palmas.

Nos cuenta el desgraciadillo Carmona que fue destinado a Smara, bonito puesto, mucho más cómodo que el resto y con abundante agua. Y eso a pesar de ser hijo de rojo, no sé como se nos pudo pasar, todos sabemos que nuestra misión principal era joder (sea dicho con el debido respeto y pidiendo las oportunas disculpas) a los vástagos de los rojetes de hacía treinta y cinco años.

Le pusieron a hacer los planos del Sahara “retratar las carreteras en el desierto. De pintar guías donde sólo había arena”.

Teníamos planos escala 1/50.000, muy buenos, aunque escasos, hechos por el Servicio Cartográfico de Ejército, planos hechos por los americanos con fotografía aérea, modernísimos para la época, abundantísimos, ya sabemos de la generosidad de los americanos en esos temas de defensa, regalo del Presidente IKE como consecuencia del tratado de defensa España-USA.

Nos cuenta Manolito que era “estudiante de delineación”, no parece muy “espabilao”, yo tengo varios amigos que con su edad eran ya delineantes, a nuestro estudiante le juro que no eran de los más listos de la clase.

Una vez corregidos convenientemente los planos del general y presidente USA IKE por Manolete, destinan a nuestro desgraciadillo hijo de rojo a “la Sección tercera (S-3), encargada de la información”.

Curioso destino, le mandan al Sahara por rojete y solo por rojete y nada más llegar le dedican a “catalogar a los batallones entrantes (esto no se muy bien lo que quiere decir, por favor explícate mejor hijo, no me extraña que tu padre te tuviese por poco “espabilao”)… La mayoría eran condenados por la entonces vigente Ley de Vagos y Maleantes, fichados por la policía del franquismo, hijos de combatientes de la república, sindicalistas, independentistas catalanes y vascos o delegados universitarios… Represaliados del franquismo, hijos de combatientes de la guerra civil. Nietos de sindicalistas y sindicalistas y activos que luchaban por derrocar el régimen dictatorial que existía en España eran destinados al Sahara”. ¿Te repites algo? ¿No?

Qué tontos éramos los mandos de la ATN, o que mal café teníamos, pues colocarle allí tenía que “mancar” (en bable hacer daño).

Por si se ha olvidado, las unidades de los Ejércitos, mas o menos desde las Falanges Macedonias de Filipo II hasta ahora, tienen cuatro Secciones con misiones muy especificas e independientes: 1ª Personal, 2ª Información, 3ª Instrucción y Operaciones y 4ª Armamento y material.

Como verá Operaciones no es Información, esto lo tiene que entender hasta el mi Manolín del alma por bruto que sea, y mal podría hacer misiones de información, que en el aspecto que él dice no había.

Nos asegura: “clasificarlos. La mayoría eran condenados por la entonces vigente Ley de Vagos y Maleantes (ley firmada por Azaña, de 4 de agosto de 1933, más rojo que el papá de Manolín, no por Franco), fichados por la policía del franquismo, hijos de combatientes de la república, sindicalistas, independentistas catalanes y vascos o delegados universitarios”.

Miente como un bellaco, podía decirle cosas peores y todas verdaderas pero no quiero calentarme y sobre todo no me paga el tiro.

Sigue ilustrándonos, pero para mí que se confunde de época: “Un exilio al único desierto que poseía España”.

Nunca con Franco fue destinado nadie al Sahara como castigo, ya hablaremos del Batallón Disciplinario,

Miente, junto con mi Manolín, CANARIAS AHORA cuando dice que: “Un alto cargo de la Brigada de Información de las Tropas Nómadas… confirma este extremo a CANARIAS AHORA. La mayoría de los soldados destinados al desierto eran castigados del franquismo: A veces por su culpa, en otras ocasiones por sus familiares años atrás”.

No había ninguna Brigada de Información de las Tropas Nómadas y ningún soldado ni mando fue castigado de esa manera.

A lo mejor confunden Manolín y CANARIAS AHORA, (no parecen ninguno de los dos muy puestos en historia, sí en historietas) al invicto Caudillo con el menos invicto Azaña. Éste si que mandaba gente castigada al desierto por razones políticas a su capricho y sin sentencia judicial alguna, lo cuenta su cuñado, la propaganda nacional decía también su amante con absoluta falsedad: “En Fígols, Cataluña (19-1-32), hay una revuelta de la CNT. Se decidió deportar a Villa Cisneros a unos cientos anarquistas”. C. Rivas Cherif, Retrato de un desconocido (biografía apasionada de Azaña), p.257.

Si se fijan los dos, iban solo nueve (9) meses de Republica y ya había unos cientos de ácratas en el “único desierto”. Cuando terminó su gobierno eran miles, eso si muy repartidos, había anarquistas, militares, falangistas y algún que otro despistado que no tenía idea de porque estaba allí, nadie se lo había dicho.

Aprovecha el final para llamarnos morralla.

Como no me he enterado muy bien, le ruego a CANARIAS AHORA me explique. Mi Manolín, evidentemente también parte de esa morralla: ¿Estaba solo por ser hijo y sobrino de rojo o también por alguna o algunas de las cosas que castigaba tan injustamente la republicana Ley de Vagos y Maleantes, a saber: gente de mal vivir, maricones, chaperos, macarras, tortilleras, travestís, putas que no pasaban el reconocimiento obligatorio, drogadictos, traficantes de droga, proxenetas, estraperlistas, pedófilos, etc, etc.

Y aclara CANARIAS AHORA, “más de 30 años después, Manolo Cardona y otros nómadas que estuvieron en el Sahara, al amparo de la Ley de Memoria Histórica, no descartan que se les defina como represaliados del franquismo”.

Ya le veo a mi pillo Manolín, lo que busca es una paga tonta. ¿Es tan zoquete que no puede ganarse la vida de otra manera menos humillante?

                           

 

 

 

La Revolución del 34 en Asturias (III)

Por Francisco Alamán Castro

Miércoles, 30 de septiembre de 2009

[Réplica a Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo].

Así continuaba el bondadoso Largo diciendo barbaridades hasta que ganó las elecciones.

Ganadas seguía erre que erre, revista Leviatán (21-2-36): “son muchos los que esperan que por la vía legal podrá realizarse una república socialista... nuestra aspiración es la conquista del poder político. ¿Procedimiento? ¡El que podamos emplear!

Plaza de toros de Madrid (5-5-36), Largo nos decía: “La clase obrera marcha a la dictadura del proletariado a pasos de gigante… Si para ello es necesario saltar por encima… de circunstancias especiales, se saltará; porque no ha nacido ningún régimen sin que haya habido derramamiento de sangre y violencia”. S. Madariaga. Españoles de mi tiempo, p.100.

En el mientras tanto, la derecha era perseguida con saña por el gobierno del Frente Popular.

16-2-36. La campaña electoral se cierra con 6 muertos y 30 heridos, todos de derecha. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.IV, p.47.

A partir del triunfo las izquierdas echaron sus milicias a la calle con total impunidad. Actuaban con pleno ejercicio de autoridad las MUA (Milicias Urbanas Antifascistas) LNE, 14-4-6. Pérez las Clotas, testigo directo, p.53.

“El Gobierno… no hizo nada contra la juventud socialista… era un instrumento de la izquierda revolucionaria. Día tras día había noticias de asesinatos, incendios de iglesias, de periódicos”. H. Thomas (historiador inglés pro República), La guerra civil española, p.191.

Decía el Presidente de la República (Alcalá-Zamora) refiriéndose a la suspensión de garantías (10-3-36): “dejada en manos de los perturbadores… ordenaba (el Gobierno) a la autoridad que la emplease al servicio y según el criterio de éstos. Así resultaba el caso insólito de que la suspensión entusiasmaba a los agitadores y la temían las gentes pacíficas, ya que sin detención de ninguno de aquellos, eran los mismos quienes prendían personas, o invadían domicilios, faltos de toda protección legal”. Memorias, p.399.

Marzo del 36 Se repetía el otoño del 33, acosados (Falange) recurrieron a la violencia. “Tenían un sentido heroico de su papel, y tanto morir como matar se les antojaba cosa natural”. Zugazagoitia (director de El Socialista), Guerra y vicisitudes de los españoles, V.I, p.23.

El 27-2-36 se habían cerrado las sedes falangistas, incluida la sede central. Por esos días, decía la prensa, unos fascistas eran matados en Almoradiel, y el 6 de marzo cuatro obreros falangistas eran asesinados en Madrid. Al día siguiente un estudiante falangista en Palencia, el 11 un carlista y un falangista eran asesinados en Madrid. S. Payne (historiador USA, en un principio pro republicano), Falange, Historia del fascismo español, p.99,113,115.

13-3-36 se suspende la Falange, es encarcelada su cúpula, detenidos numerosos militantes, todo sin ningún respeto a la ley… Los pistoleros socialistas que iniciaron la ronda de asesinatos no fueron perseguidos. D. Martínez Barrio (Presidente de las Cortes durante la guerra y primer Presidente de la República en el exilio), Memorias, p.329. Esta represión perjudicó al Gobierno. Los jóvenes de derecha se afiliaban a la Falange, que empezó a recibir ayudas económicas importantes, convirtiéndose en el norte de la derecha ansiosa de vengar sus vejaciones y sus muertos.

“Ni la vida ni la propiedad contaban con seguridad alguna… No era solo el dueño de miles de hectáreas… quien veía invadida su casa y desjarretado su ganado… las llamas devoraban sus cosechas. Era el modesto médico o abogado… con un hotelito de cuatro habitaciones… cuya casa ocupaban los obreros… ni faltos de techo ni comida… diez hombres para hacer la labor de uno; era el jardinero… que venía a conminar a una muchacha que regaba los cuatro rosales del jardín… por hacer el trabajo de los jardineros sindicados… prohibir a los dueños que condujesen su automóvil… obligándolos a tomar un conductor sindicado… y el empleo de la bomba y el revólver por los obreros contrarios al laudo contra los obreros que lo habían aceptado”. S. Madariaga (embajador de la República en la Sociedad de Naciones, ONU actual, y exiliado de Franco), España, Buenos Aires, 1942, p.378.

19-3-36. “Hoy nos han quemado Yecla: 7 iglesias, 6 casas, todos los centros políticos de derechas y el Registro de la Propiedad. A media tarde, incendios en Albacete, en Almansa. Ayer, motín y asesinato en Jumilla. El sábado, Logroño, el viernes Madrid: tres iglesias. El jueves y el miércoles Vallecas… Han apaleado, en la calle de Caballero de Gracia, a un comandante para más INRI era de la UMRA (Unión Militar Republicana Antifascista), vestido de uniforme, que no hacía nada, en Ferrol, a dos oficiales de artillería; en Logroño, acorralaron y encerraron a un general y cuatro oficiales… Creo que van más de doscientos muertos y heridos desde que se formó el Gobierno, y he perdido la cuenta de las poblaciones en que han quemado iglesias y conventos… Habían comenzado los motines y los incendios. En las cárceles andaban a tiros. Aquella noche se escaparon tranquilamente de las de Gijón mil cien presos… En Oviedo los imitaron… Ahora vamos cuesta abajo por la anarquía persistente de algunas provincias, por la taimada deslealtad de la política socialista… por la incapacidad de las autoridades, por los disparates que el Frente Popular está haciendo en casi todos los pueblos, por los despropósitos que empiezan a decir algunos diputados republicanos de la mayoría. No sé, en esta fecha como vamos a dominar esto”. Carta de Azaña a Rivas Cherif. Retrato de un desconocido, p.665-8.

Las paradas de milicias comunistas y socialistas, a veces armadas, se hicieron frecuentes. A. Ramos Oliveira (historiador socialista), Historia de España, V.III, p.244.

Decía Gil Robles

Diario de sesiones de las Cortes (17-6-36), Gil Robles:

Habéis ejercido el poder con arbitrariedad… Desde el 1 de febrero hasta el 15 de junio, un resumen numérico arroja los siguientes datos:

Iglesias totalmente destruidas, 160.

Asaltos de templos, incendios sofocados, destrozos, intentos de asalto, 251.

Muertos, 269.

Heridos de diferente gravedad, 1.287.

Agresiones personales frustradas o cuyas consecuencias no constan, 215.

Atracos consumados, 138.

Centros particulares y políticos destruidos, 69 (todos de derechas).

Ídem asaltados, 312 (todos de derechas).

Huelgas generales, 113.

Periódicos totalmente destruidos, 10 (todos de derechas).

Asaltos a periódicos, intentos de asalto y destrozos, 83 (todos de derechas).

Bombas y petardos explotados, 146.

Recogidas sin explotar, 38...

Ingenieros... durante diecinueve días secuestrados en el fondo de la mina... todos los días, son los asaltos, las detenciones de los coches... para exigirles el pago... del Socorro Rojo Internacional... Ahí está la circular dictada por el Automóvil  Club de Inglaterra, diciendo que no se garantiza a ningún coche que entre en el territorio español... el Puerto de la Luz, donde la Escuadra española no puede repostarse y, en cambio un crucero extranjero (inglés), por la fuerza obtiene combustible... El caso de un guardia civil, al que las turbas, con el alcalde a la cabeza, le hacen entrar violentamente en la Casa del Pueblo y le degüellan con una navaja barbera... Otro día... la vergüenza que barcos mercantes españoles, con tripulación y policía extranjeros, tengan que ser echados de puertos no nacionales para que no contaminen de espíritu revolucionario todas las organizaciones y la vida comercial de un pueblo... eso ha ocurrido en Génova y Workington (Inglaterra)... espero que informe a la Cámara de los sucesos vergonzosos ocurridos en Tánger y de la protesta que han tenido que formular representantes de potencias extranjeras... El viernes ha hecho el Gobierno una declaración categórica... Pues bien en las últimas cuarenta y ocho horas ha habido... unos heridos en Los Corrales Santander; un afiliado a Acción Popular herido gravemente en Suances; un tiroteo al polvorín de Badajoz; una bomba en un colegio de Santoña; cinco heridos en San Fernando; un guardia civil asesinado en Moreda; Un dependiente muerto por las milicias socialistas en Villamayor de Santiago; dos elementos de derechas muertos en Uncastillo; un tiroteo en Castalla (Alicante);un obrero muerto en Suances; unos fascistas tiroteados en Corrales de Buelna (Santander);varios cortijos incendiados en Estepa; un directivo de acción Popular asesinado en Arriondas; un muerto y cuatro heridos, también de derechas, en Carchel (Jaen); insultos, amenazas y vejámenes a las religiosas del Hospicio de León; cuatro bombas en Madrid. He aquí, en las últimas cuarenta y ocho horas, el producto de la energía... del señor Casares Quiroga... tiroteos de Málaga entre socialistas, comunistas y sindicalistas… el articulo de Solidaridad Obrera (CNT), en donde decía “¡Alto el fuego!”, dirigiéndose, a sus camaradas, y diciéndoles que no es lícito asesinar obreros”.

Así siguió hasta el 18 de julio, las víctimas, salvo en escasísimas ocasiones, siempre eran de derecha.

Y por fin Calvo Sotelo líder de las derechas, que había sido amenazado de muerte varias veces en las Cortes, es asesinado (12-7-36) por pistoleros socialistas de la escolta de Prieto.

El 17 harta la gente de derecha que no está dispuesta a morir como borregos echa los pies por alto y empieza la faena.

¡Ya matamos todos!

"De abril del 31 a julio del 36 hubo 2.225 muertos por causas políticas”, “si bien es cierto que no puede negarse la responsabilidad de los extremismos de <derecha>, no cabe una equiparación con los de <izquierda>, ni numéricamente ni por la actitud oficial, tan dura hacía aquella como benévola hacía estos”. “La mayoría de las víctimas de las agresiones políticas fueron derechistas o si no izquierdistas asesinados por izquierdistas, aunque algunos de estos últimos cayeron también asesinados por derechistas y falangistas. Sin embargo, la mayoría de las bajas sufridas por la izquierda fueron causadas por la policía al tratar de reprimir manifestaciones y disturbios”. S. Payne, La primera democracia española, p.319-327, 344-347,378.

La Revolución del 34    supuso el comienzo de la Guerra Civil.

Si el PSOE hubiese acatado las leyes de la República, es casi seguro que la derecha las hubiese acatado, como hizo desde el 14 de abril del 31 hasta el 18 de julio del 36.

La Guerra Civil empezó en el 34, siguió larvada aunque la izquierda se hartó de amenazar con ella, estaban seguros que la ganarían, de ahí las muestras de alegría (*) de muchos de sus líderes cuando Franco se levantó y explotó el 18 de julio, no podía pasar otra cosa. (*) Don Rafael Fernández, no parece sospechoso de ser de los míos, ha sido Presidente del Principado, a la pregunta: ¿qué pensó en el momento de producirse el Alzamiento del 18-7-36” Dijo: “Me alegré. La mitad del país estaba deseando lanzarse contra la otra mitad”. La Nueva España, 29-2-2000.

Si vemos quien amenazaba de palabra y hechos, me temo que la cosa está clara. Los socialistas, su jefe y cuates siempre y a menudo. No tengo noticias de que Gil Robles, líder de la derecha, amenazase nunca con la guerra civil.

Por favor don Javier ilústreme, a ser posible con cita textual y obra donde se publica.

Las gentes decentes no se podían dejar matar. Por mucho que le hubiese prestado a usted.

                           

 

 

 

La Revolución del 34 en Asturias (II)

Por Francisco Alamán Castro

Viernes, 18 de septiembre de 2008

[Réplica a Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo].

Antes de empezar con el primer fascículo, quiero aclarar lo escrito en el editorial de LNE de hoy (17-5-9): “Aunque la Revolución no supuso el comienzo de la Guerra Civil”.

Una opinión poco convincente.

Decía Largo Caballero, líder indiscutible e indiscutido del socialismo de la época, por tanto de la izquierda y luego del Frente Popular:

Cine Pardiñas (23-7-33) estaba en el Gobierno: “El PSOE va a la conquista del Poder dentro de la Constitución… pero si… no podemos gobernar tendremos que conquistar el poder de otra manera… aspiramos a cambiar el régimen en una República socialista”. O por las buenas o a la brava.

Besteiro (socialista civilizado, mano derecha de Pablo Iglesias y sucesor a su muerte en la jefatura del PSOE) que conocía el percal estaba aterrado, en el Sindicato de Ferroviarios (26-7-33) dice: “Me aterra pensar lo que sería en España una dictadura del proletariado. Si eso sucediera alguna vez, se vertería mucha sangre”.

Le rebate inmediatamente Largo en la Escuela de Verano de Torrelodones (13-8-33): “¿Asustarse de la dictadura del proletariado? ¿Por qué? No hay que temer… yo no acepto ni creo en la evolución pacífica”. Queda claro que no le importaba demasiado verter la sangre. No era un farol antes de un año llegó la ocasión y la vertieron a chorros. 1400 muertos en Asturias, no fue broma señor editorialista.

1-11-33. Largo amenazaba en campaña electoral: “Vamos legalmente… si no queréis haremos la revolución violentamente. Esto… es excitar a la guerra civil... Estamos en plena guerra civil... Lo que pasa es que esta guerra no ha tomado aún los caracteres cruentos que, por fortuna o desgracia, tendrá inexorablemente que tomar… En las elecciones de abril (1931), los socialistas renunciaron a vengarse de sus enemigos y respetaron vidas y haciendas; que no esperen esa generosidad en nuestro próximo triunfo... La consolidación de un régimen exige hechos que repugnan, pero que luego justifica la Historia… Vamos a la revolución social. ¿Como? (una voz del público: como en Rusia) No nos asusta eso… es la dictadura del proletariado, hacia la cual vamos”. Discursos a los trabajadores, p.151. Veía negro lo de las elecciones y ya anunciaba el programa si perdían”. La guerra civil era inexorable. Esto lo decía a menudo, parece que le iba la marcha.

19-11-33. Ganan las elecciones las derechas. Largo insta ese mismo día  a la Directiva del Partido a concretar “un movimiento revolucionario a fin de impedir un régimen fascista”. S, Juliá (prosocialista furioso), Los Socialistas en la política española, p.199.

Se disculpaban con el miedo al fascismo que era absoluta mentira.

15-4-34. El inspirador intelectual de la revolución de octubre, Luís Araquistáin negó el peligro fascista, en la revista americana Foreign Affairs, escribió: “En España al revés que en Alemania e Italia no existe un ejercito desmovilizado... no existen cientos de miles de universitarios sin futuro, no existen millones de parados. No existe Mussolini, ni siquiera un Hitler; no existen las ambiciones imperialistas ni los sentimientos revanchistas... ¿A  partir de qué ingredientes podría obtenerse el fascismo español?, no puedo imaginar la receta”. E. Malefakis  (USA, socialista), Reforma agraria y revolución campesina en la España del siglo XX, p.381. Faltaban menos de 6 meses para sublevarse

Ya Largo, un año antes había señalado en la OIT (Organización Internacional de Trabajo, 15-6-33) la imposibilidad del fascismo: “en España, afortunadamente, no hay peligro de que se produzca ese nacionalismo exasperado... No hay un ejército desmovilizado... No hay millones de parados que oscilen entre la revolución socialista y el ultra nacionalismo... no hay nacionalismo expansivo, ni militarismo. No hay líderes”. A. de Blas, El socialismo radical en la II República, p.118.

Son conocidas las muchas discrepancias entre José Antonio y Gil Robles. Éste en las Cortes (19-12-33) responde a José Antonio: “no puedo compartir ese ideario (falangista), para mí un régimen que se basa en el concepto panteísta de la divinización del Estado…  que es contrario a mis principios… contra él levantaré mi voz, aunque sean afines y amigos los que llevan esa bandera”.

Largo en el cine Europa: “Yo declaro que hay que armarse, y que la clase trabajadora no cumplirá con su deber si no se prepara para ello. Si la clase trabajadora quiere el Poder político… es preciso”. El Socialista, 12-1-34.

Besteiro dimite (le dimiten, 27-1-34), UGT y PSOE al mando de Largo siguen preparando la sublevación. 3-2-34 nacía el Comité Nacional. S. Carrillo, Memorias, p.92.

5 de octubre, estalla la revolución en toda España. Hacen el ridículo en todas partes menos en Asturias. Curiosamente donde los obreros tenían sueldos mayores, así que el asunto de salarios de hambre no iba.

En Asturias es terrible, matan por placer, torturan, roban millones de pesetas, los cabecillas huyen con el dinero que no aparece. Relata el comunista Carlos Vega: “Se sabía del asalto a la caja del Banco de España, la huida con grandes cantidades de dinero, que habían repartido en saos”. JA. Sánchez García Sauco, La revolución de 1934 en Asturias, p. 197.

Dice Grossi, periodista, comunista disidente, pertenecía al POUM (Partido Obrero Unificado Marxista) acusados de trosquistas (en el 37 los comunistas se los cepillaron a casi todos en Barcelona, por orden de Stalin), y cronista de izquierda más cualificado de la Revolución del 34: “El Comité de Mieres acuerda abandonar la población hacia las dos de la madrugada... No nos falta dinero... Me dicen que están decididos a salir, pero que pensaban apoderarse de algunas pesetas en el Banco Herrero y que esto les retrasaría un poco”. M. Grossi Mier, La insurrección en Asturias, Grijalbo, 1978, p. 86.

29-2-35. Declaraciones de González Peña ante el tribunal y ante la comisión de suplicatorios del Parlamento, se desprende: González había sido uno de los primeros en proponer la huida, ya el 10 de octubre, bastantes días antes de la capitulación real (previo saqueo del banco de España e intentarlo en el Herrero, 14.000.000 millones en total, 24.000.000.000 pts. actuales). Al día siguiente de su propuesta de rendición, estaba junto con otros… era portador de un saco conteniendo dinero”. P.I. Taibo II, Asturias, 1.934, V.II, p.20.

A los que cogen se portan con una indignidad total. Largo niega su participación en la revolución, pero se cabrea con la declaración judicial de González Peña (Generalísimo se hacía llamar) y dice: “Avergüenza e indigna leer las manifestaciones transcritas; no se ve en ellas ningún rastro de virilidad ni de grandeza; todo es pequeño y bajo; delaciones, cobardía, indisciplina, prurito de pasar por lo humano y colocar a los trabajadores combatientes en situación antipática por sanguinarios y anárquicos”. FPI (Fundación Pablo Iglesias), AFLC XXII, fols. 148,190.

Un año en la cárcel, febrero del 36, gana las elecciones la izquierda, basaron su campaña, magníficamente orquestada, en la represión de la revolución, infinitamente menos cruel de lo contado. Como habrá lugar ya llegaremos a ella, ahí seguro que don Javier (historiador de cámara de La Nueva España) se luce y nos alegra con abundantes fábulas, como esta de la Pasionaria: “Millares de hombres encarcelados y torturados; hombres con los testículos extirpados; mujeres colgadas del trimotor por negarse a denunciar a sus deudos; niños fusilados; madres enloquecidas al ver torturar a sus hijos…” Las Cortes, Diario de Sesiones, 16-6-36.

Largo recordaba en campaña electoral a quien se le hubiese olvidado: “No vengo aquí arrepentido de nada… antes de la República, nuestra obligación es traer al socialismo... Hablo de socialismo marxista... somos socialistas pero socialistas marxistas revolucionarios… Sépanlo bien nuestros amigos y enemigos… La República… no es una institución que nosotros tengamos que arraigar… Nuestra aspiración es la conquista del poder... ¿Procedimiento? ¡El que podamos emplear!”. El Socialista, 14-1-36. Ciertamente no parecía muy arrepentido, total por 1.400 muertos y 3.000 heridos graves y minusválidos de nada.

Largo: "Quiero decirles... si triunfan las derechas… tendremos que ir a la Guerra Civil declarada. Que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas, que nosotros lo realizamos”. El Liberal, de Bilbao, 20-1-36.

Advertencia grave pues los socialistas tenían mucha desconfianza en la victoria.

Largo: “adueñarse del poder político, convencido que la democracia es incompatible con el socialismo”. Claridad, 25-1-36.

                           

 

 

 

La Revolución del 34 en Asturias

Por Francisco Alamán Castro

Sábado, 12 de septiembre de 2009

Esto debería salir en La Nueva España, pero la censura en ese medio es estricta con la reciente historia de España, sobre todo cuando quien la cuenta es su historiador de cuota. Los paréntesis siempre son míos.

Yo ya lo intenté sin ningún éxito en la anterior "LA GUERRA CIVIL EN ASTURIAS” y no me dejaron decir la verdad.

Nos anuncia la Nueva España (16-5-9) una historia de la revolución del 34 escrita por el historiador (dicen él y sus amigos íntimos) don Javier Rodríguez Muñoz.

Este historiador, ya en el 2006, publicó en el mismo periódico una lamentable y larga "LA GUERRA CIVIL EN ASTURIAS". Un tercio falso, otro tendencioso y el resto falso y tendencioso.

Verbigracia, hay a decenas: Se refiere al verano de 1936. Nos cuenta

Oviedo: "El orden apoyado por una fuerte represión, volvió lentamente al interior de Oviedo", p.123 de la historia citada.

Gijón: "la vida se complicó especialmente para las personas más significadas de la derecha", p.129.

Parece decir: En Oviedo una terrible represión. En Gijón llevadera.

Muertos por la represión:

Oviedo. Con nombres y apellidos ninguno. Dos o tres desconocidos aparecieron asesinados. Si hubiese sido fuerte represión los muertos serían gente conocida de izquierda y mucha. Hubo unos muertos en la lucha del cuartel de Santa Clara pero combatiendo. La razón era obvia, fuera había diez veces más combatientes que dentro, fuera había más cañones, más aviones, más munición y más dinamita. Era fácil que entrasen. Dentro todo el mundo sabía las burradas de Gijón y no era cosa de cabrearles, pues allí sin ningún motivo habían asesinado a cientos, si dentro les daban motivos podía ser serio el asunto.

Gijón. Con nombres y apellidos, 366 (trescientos sesenta y seis)  Sin nombres y apellidos pero registrados en el juzgado otros tantos.

Todos personas de derechas conocidas, algunos tan eminentes como el creador de la Feria de Muestras, asesinado viejo, ciego y enfermo. Don Romualdo Alvargonzález Lanquite: "Herida por arma de fuego en la región occipital y otra en la escapular derecha".

Certificaba la muerte don Honorio Manso Rodríguez, médico forense del Juzgado de Instrucción del distrito de Oriente en Gijón. Esto sí fue una fuerte represión. Certifica asimismo la muerte de otros seiscientos en ese verano.

Esto bien lo sabe don Miguel, lo ocultaba, él sabrá explicarlo.

Cuenta el glosador de don Javier http://www.lne.es/secciones/seccion.jsp?pRef=2009051600_42_0__Asturias

“En la misma Asturias se producirán hechos que estimulan a las izquierdas”.  El estímulo de las izquierdas consistía que la CEDA anuncia que el 8 de septiembre se quieren reunir sus jóvenes (JAP) en Covadonga sin meterse con nadie, si hubiesen querido jaleo habrían ido a Oviedo o Gijón, eran cinco mil.

Fueron saboteadas las vías férreas y postes telegráficos, llovieron piedras y a veces tiros sobre los autos que transportaban a los cedistas, algún tren fue parado pistola en mano, las carreteras de Covadonga aparecieron sembradas de clavos o cortadas con árboles. Gil Robles, No fue posible la paz, p.101. No hay ningún caso en la segunda República, que cuando las huestes de la izquierda se concentraban, la CEDA tratara de impedirlo de ninguna manera, al revés casi todas las veces, lo reconoce hasta Tuñón de Lara en La España del siglo XX, que ya es reconocer.

No necesitaban estímulos las izquierdas, llevaban estimulados desde noviembre del 33 que habían perdido las elecciones. Avisaban: 27-9-34. El Socialista: “Las nubes van cargadas camino de octubre: repetimos lo que dijimos hace unos meses: ¡Atención al disco rojo! El próximo mes puede ser nuestro octubre. Nos aguardan día de prueba, jornadas duras… Tenemos nuestro ejército a la espera de ser movilizado… y nuestros planes de socialización. JS. Vidarte (historiador socialista), El bienio negro y la insurrección de Asturias, Grijalbo, Barcelona, 1978, p.238.

Sigue contando: El 4 de octubre, Gil Robles logra derribar al Gobierno de Samper y colocar a cuatro de sus hombres en el nuevo Gabinete.

Solo fueron tres, por cierto lo hicieron muy bien: Justicia Rafael Aizpún Santafé; Agricultura, Manuel Jiménez Fernández y Trabajo, Sanidad y Previsión Social, José Oriol Anguera de Sojo. Empezamos bien.

Y sigue: «Una de las cosas que más llamaron la atención fue el empleo del Tercio de Legionarios y de los Regulares», señala el historiador Javier Rodríguez Muñoz, director del Club Prensa de LA NUEVA ESPAÑA y autor del volumen sobre la Revolución de 1934 que este periódico comienza a entregar mañana. «Era la primera vez que eran traídos a la Península a sofocar un movimiento revolucionario, ya que eran fuerzas creadas para actuar en África».

Don Javier o no está bien enterado o nos quiere engañar, no sería la primera vez, ni la segunda, ni...

Veamos que nos cuenta Azaña en sus diarios:

10-8-32. “He enviado órdenes a Valencia… y Ceuta para que… pongan en marcha… diversas fuerzas”.

3-9-32. “como se trajo un puñado de regulares a Cádiz el 10 de agosto”.

El puñado de moros era:

Azaña “movilizó importantes fuerzas militares de Marruecos… su movimiento se produjo con una celeridad realmente ejemplar”. Las FAS. españolas, Alambra, Madrid, 1986. Prologada por Narciso Serra. 

“Las tropas que desembarcaron en Algeciras y Cádiz fueron un tabor de infantería y un escuadrón de caballería del grupo de regulares de infantería de Ceuta núm. 3 y los batallones de cazadores núms. 2 y 8 de Larache y Ceuta con sus compañías indígenas (más de tres mil moros)” Lo confirma R. Salas Larrazábal: “Estaba previsto la presencia de dos grupos de fuerzas regulares indígenas, el escuadrón y dos batallones de cazadores”. Un aspecto poco conocido del 10-8-32, periódico Ya, 10,11,13,14-8-79. En total siete mil moros.

Yo no manipulo ni exagero los hechos, a Azaña ni le quito ni le pongo una coma. Él sabría lo que escribía, de todas maneras, aunque no es mi ídolo, le creo más que al historiador paisano.

Se ve que el pobre Franco imitó a Azaña. También imitó al heroico González Peña que en el 34 se hacía llamar el generalísimo, el gallego era un “imitón”.

Los hechos no hay que ocultarlos, no es honrado, hay que contarlos como fueron. Luego cada uno se fabrica su verdad, yo la mía y don Javier la suya, evidentemente contrarias, pero siempre sobre hechos ciertos.

Tenía toda razón el Bachiller Sansón Carrasco en el Quijote: “El poeta puede contar o cantar las cosas, no como fueron, sino como debían ser, y el historiador las ha de escribir, no como debían ser, sino como fueron, sin añadir ni quitar a la verdad cosa alguna”.

Azaña intentó, gastándose muchas pesetas, que los moros peleasen a favor de la República en el 36. Estos prefirieron a Franco, a pesar de que la paga era sensiblemente menor, menos de la mitad.

Y por fin don Javier amenaza: “La actuación de algunos de estos cuerpos (Tercio y Regulares) en Asturias dejó bastante que desear”. Lo dejaremos para cuando nos cuente la truculenta represión, cuando los moros colgaban de las alas de los trimotores a las mujeres e hijos de los mineros y los tiraban encima de ellos. O a lo mejor encuentra tormentos más interesantes.

* * *

Se siguen defendiendo heroicamente, como le gusta a don Javier, los guardias civiles faltos de sensatez.

Lo cuenta pero con olvidos, dice: “se procedió a la detención de algunos fascistas”, los algunos fueron, entre otros. todos los ingenieros con sus familias, todos los sacerdotes de la zona, todos los empleados no partidarios de ellos con sus familias, y dos jefes de carabineros, casi todos fueron fusilados junto con los salesianos y varios sacerdotes, enterrados en dos zanjas de 20 metros de largo en el cementerio.

Atacan los cuarteles de Sama (Seguridad y Guardia Civil). Se defienden heroicamente al mando del capitán Nart. Al final hacen una salida, intentan huir al monte son perseguidos, algunos muertos y otros asesinados después de capturados.

Nos cuenta don Javier que el capitán se suicida, lo cual es mentira.

No lo cuenta así Belarmino Tomás jefe de la horda, a PI. Taibo I, "Asturias 1934", que escribe: “El capitán José Alonso Nart se esconde en una porqueriza. Ahí lo abaten sus perseguidores”.

Se olvidan de decir los dos que su cadáver fue profanado y mutilado según dice el informe forense.

De todos los guardias que había en Sama solo salió con vida uno, a los hechos presos les asesinaron a unos en la calle y otros en el cementerio.

Pasamos a la Felguera donde se noto la diferencia.

Eran anarquistas y su líder José María Martínez, ya hemos dicho asesinado el 12-10-34 a las tres de la tarde en Sotiello, donde no había habido combate. Era un valiente ácrata, siempre en primera fila durante los enfrentamientos, tenía el defecto grave de no ser sanguinario como los otros líderes de la revolución.

Los anarquistas pidieron a las 10 que los guardias civiles acuartelados se rindieran, dándoles de plazo hasta las 17. Pasada la hora mandaron a los vecinos de las casas próximas se fuesen, al anochecer el cuartel quedaba en ruina. En la oscuridad los guardias huyeron, no fueron perseguidos y aniquilados como alimañas, en el enfrentamiento murieron dos. Para que querían asesinar a los cuatro que quedaban ¿iba a ir mejor la revolución por ello? Curiosamente la mayoría de la gente da dos guardias muertos, si embargo el, exacto normalmente, parte de bajas de la Guardia civil da uno, Luis Álvarez Fernández. En Sama da 38 muertos y un herido, proporción imposible en un enfrentamiento a tiros, los heridos, deberían haber sido el doble que los muertos, a no ser que fuesen rematados como lo fueron.

Dice Arrarás (derecha) “En La Felguera las horas iniciales de la revolución no tuvieron el carácter sangriento de otras localidades asturianas”. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.II, p. Casualmente en casi todas mandaban los socialistas y donde no los comunistas.

El heroísmo y la abnegación de la Guardia Civil y de Asalto alcanzaron su máxima cima. La defensa era imposible y más teniendo a su lado a sus mujeres y niños. O como nos alecciona don Javier: no rebela más que falta de sensatez por parte de los guardias.

Le cuento a don Javier un cuentín insensato y digno de ser ocultado a los jóvenes no vayan a adquirir malos hábitos:

Manda el puesto de Ciaño un cabo Don Dionisio López Fernández casado con Doña Julia Freijedo, hija y hermana de mineros, les ofrecen los sitiadores que salgan mujeres y niños, salen todos menos la Señora, que dice al cabo: “Yo no me separo de ti lo que haya de ocurrir lo sufriremos juntos”. Entra su hermano que formaba parte de los sitiadores para convencerla entre él y el marido. Se niega y muere junto al cabo.

¿Qué falta de sensatez? ¡Y a mí que me parece sublime! Estoy tonto.

Y don Javier nos da, con sus sólidos conocimientos de milicia, una sublime lección de usos militares.

Así cuenta que un tal Belarmino “sin conocimientos de estrategia, de balística, ni de otras técnicas militares, contuvieron a un notable ejercito”.

Dice tantas tonterías en un renglón y poco que casi da vergüenza comentarlas. Pero como me cae bien le explico.

Ni Belarmino ni los militares que tenía enfrente para nada necesitaban la estrategia.

Estrategia nos enseña la RAE: 1. f. Arte de dirigir las operaciones militares.

Las operaciones no son los combates ni las batallas.

Para una operación se preparan una serie de combates o batallas, por ejemplo la operación estratégica del 34 era tomar Asturias, para lo cual se piensa una estrategia, Dominar las cuencas, tomar Oviedo, tomar Gijón y otras.

Para eso se realizan una serie de combates, defensivos u ofensivos, y eso fue la Manzaneda, un combate. En éste ni en ninguno se necesita para nada la estrategia. Sí se necesita la táctica, que como nos enseña la RAE: 6. Arte de disponer, mover y emplear la fuerza bélica para el combate.

La Balística, que puede ser interna y externa, es muy interesante y muy bonita, pero tampoco se necesitaba ninguna para la Manzaneda.

Nos enseña la RAE: balística. 1. f. Ciencia que estudia la trayectoria de los proyectiles.

Los fusiles, ametralladoras e incluso las escopetas, siempre van por derecho, se apunta y ya está.

Los morteros y cañones, que en aquel momento no tenía el astuto Belarmino, tiran mediante unas tablas, que esas sí hay que hacerlas, pero los que saben de balística, ningún jefe u oficial de ningún ejército sabe hacerlas, a no ser que sea especialista en el asunto.

Las otras técnicas militares, que Dios sabrá a las que usted se refiere las dejamos, pues a lo peor inventa usted la pólvora.

Veamos la segunda parte del Belarmino que no deja de tener su gracia.

“contuvieron a un notable ejército”. Echando cuentas con sus números me salen: 150 hombres leales y al menos 150 rebeldes que nos dice usted que salieron de Olloniego, más un par de ellos por lo menos, que ya estarían en la Manzaneda. Total un notable ejercito de 150 contra otro muy débil de 152.

Resumiendo LAS TERMÓPILAS. Y Belarmino, Leónidas.

Aprovechando el movimiento de nombres de calles por eso de la Memoria Histérica, yo aconsejaría a ZP que pusiese una lápida en honor al Belarmino y su tropa en lo alto de la Manzaneda, como la que le puso a su abuelito en el alto de Aralla.

La pondría Areces, con cargo al Principado, el autor podría ser don Javier, más o menos diría en letras de oro "Caminante ve a Mieres y di en la Casa del Pueblo, que aquí yacemos por obedecer sus santas leyes".

En letra más menuda y para dar más fuerza a la hazaña, podrían poner, “en el mientras tanto nos cargamos a unos cuantos curas y otras personas decentes”. La lista no hace falta, necesitarían mucha piedra y no está España para gastos, todos lo comprenderán.

A ZP seguro que se lo podrían colar como Memoria Histérica, todos sabemos lo que le presta. Nos saldría gratis y a lo mejor sobraba algo. Ya sabemos, nos lo han enseñado los memoriones, que una placa con monumento, bien administrada, deja bastante.

                           

 

 

 

La Iglesiona de Gijón

Por Francisco Alamán Castro

Viernes, 11 de septiembre de 2009

En Gijón hay una iglesia que llaman la Iglesiona. Fue cárcel durante la guerra.

En Gijón durante los tres primeros meses de la guerra hubo más de seiscientos asesinatos de civiles y militares. Los sacaban de la Iglesiona y otras cárceles.

Hay una placa dentro de la iglesia una placa de los detenidos en la misma. Fue pagada por los familiares de las víctimas, entonces no había subvenciones de ZP, el gobierno lo necesitaba para arreglar España, y aun sobró dinero. Quieren quitarla.

La puerta principal del templo estaba frente a la puerta del cuartel de los guardias de Asalto que estaba en la acera de enfrente (10m.) y a menos de treinta metros de la sede del gobierno de Asturias.

En la ciudad se habían sublevado los soldados, no pudieron ni siquiera salir del cuartel, por tanto no había habido ningún apoyo ciudadano. No obstante los asesinatos de civiles fueron terribles.

Se quejaba Zugazagoitia: “Telegrama a la Sociedad de Naciones anunciándoles que, de continuar los ataques aéreos a Gijón el Consejo daría ordenes de ejecutar todos los presos políticos”. J. Zugazagoitia, Guerra y vicisitudes de los españoles, HI, París, Librería Española, 1968. J. Zugazagoitia (director de El Socialista, Ministro de Gobernación en guerra), p.345. Como esta hicieron decenas de barbaridades o peores.

* * *

En La Nueva España (03-09-09) sale un reportaje serio de la periodista María Iglesias sobre las placas de la Iglesiona de Gijón.

La Nueva España es un periódico fundado por la Falange en el sitio de Oviedo. Presume de neutral, es mentira.

Pone verde a Pío Moa cualquier indocumentado, se lo publican. Responde Moa le censuran, protesta Moa, ni caso, protesto yo y otros amigos, nos censuran y así hasta ciento.

Extrañamente para el periódico la periodista es neutral, no se inclina a favor del Gobierno. A lo peor la han despedido.

Resumo:  "El presidente de la asociación Memoria Histórica Asturiana, Víctor Luis Álvarez Rodríguez, aseguró que el traslado de las placas es «más un tema político que otra cosa». Según Álvarez, «si los familiares de los apresados tienen tanto interés en dignificar a las víctimas, no entiendo por qué está abandonado el cementerio de Jove».

En este sentido, el presidente del colectivo dijo que «las placas deben estar fuera de la vía pública; ellos alegan que es un edificio privado, pero yo en la fachada de mi piso no puedo poner, por ejemplo, una imagen pornográfica». Ante el polémico traslado de las lápidas, Álvarez alega que «dentro de su casa que hagan lo que quieran». «La gente que vaya a misa y sea religiosa las verá, y me parece muy bien, pero la vía pública es de todos», concluyó".

Como ustedes verán tiene poco arreglo este asunto. No hay con quien tratar, su odio es infinito.

Nos dice un mentiroso de la Memoria Histórica Asturiana don Víctor Luis Álvarez, lo de mentiroso no es una exageración mía, que a veces exagero, se puede demostrar fácilmente, voy a ello:

Que las placas de los casi todos asesinados de la Iglesiona «deben estar fuera de la vía pública; ellos alegan que es un edificio privado».

Las placas están dentro de la iglesia, edificio tan privado como cualquier Casa del Pueblo, ni siquiera en el pórtico, que no tiene la Iglesiona.

Tiene la ventaja sobre las Casas del Pueblo que la Iglesiona no fue construida por un dictador y las Casas del Pueblo de Asturias sí (Primo de Rivera en su Gobierno apoyado entusiastamente por PSOE y UGT durante siete años, 1923-1929  ambos inclusive y 28 días de 1930)

Hay que trasponer la puerta principal y meterse dentro del edificio para verlas.

SÍ pone él, en la vía pública, las de los asesinados por mi bando, con monumento incluido, veamos sino Valdedios y todas las demás.

Aquí juraban muchos testigos con toda seguridad, que había cuarenta y tres asesinados por los requetés, levantan los cadáveres, para gran disgusto de los de la Memoria Histérica solo había once y para más INRI los requetés no habían pasado por Valdedios.

Yo sería un canalla si cuando mandasen los míos exigiese, con el mismo ardor del memorión, que el monumento y los nombres se llevasen a la Casa del Pueblo más cercana y se quitasen de la vía pública

Y de ninguna manera los compararía con “poner, por ejemplo, una imagen pornográfica”, como él hace con evidente mal gusto.

Se queja nuestro memorión: «si los familiares de los apresados tienen tanto interés en dignificar a las víctimas, no entiendo por qué está abandonado el cementerio de Jove».

Se lo explico:

Porque ha pasado mucho tiempo (setenta y tres, LXXIII, 73, AÑOS) y en esas cosas la gente buena no rumia su odio por toda la eternidad.

Le voy a contar cuando los nombres de sus caídos tendrán el mismo abandono que los de Jove: Cuando, antes de no demasiado tiempo, nadie saque un euro de estos juegos funerarios.

Las victimas siempre fueron dignas, las suyas y las mías, con placas o sin ellas, igual de dignas todas, no necesitan memoriones que las dignifiquen, que mejor sería en muchas ocasiones se dignificasen ellos mismos.

Le voy a contar una batallita que me toca directamente: Yo, como ZP, tenía mi abuelito, era coronel médico de la Armada retirado, tenía setenta y cinco años, en octubre del 36 los de la checa socialista de García Atadell, Brigada de Investigación Criminal se llamaba, sus archivos eran los de la policía.

Era García Atadell un mando del sindicato de Artes Gráficas (UGT), mano derecha de Amaro del Rosal (jefe del sindicato), organizador material, éste, de la sangrienta revolución del 34. Atadell posteriormente fue protegido de Prieto, que lo metió en su oficina del Comité Nacional del partido, calle de Carranza, número 20, como hombre de confianza. Y ya antes de la guerra le puso un sueldo magnífico, 850pts más dietas, un diputado ganaba 2.000. Su especialidad durante la guerra fue asesinar a enemigos personales de los jerarcas del PSOE.

A mi abuelo se lo llevaron y nunca hemos vuelto a saber de él, de esto me enteré cuando yo era capitán, 30 años, leyendo la Hoja de Servicios de mi abuelo. Mi padre nada me había dicho, que diferencia con usted. ¿A que no lo entiende? ¡Peor para usted!

Es de suponer que estará en una cuneta de los alrededores de Madrid, y muy posiblemente tenga encima algún rojo asesinado por azules, pues las cunetas buenas para asesinar azules también serían buenas para asesinar rojos, digo yo. Pienso que lo tendrá encima porque en Madrid como en Gijón los suyos empezaron primero y con mucho entusiasmo, el mismo, al menos, que luego pondrían los míos.

Mi abuelo y el amigo rojo, seguro no es como usted, supongo que después de tanto tiempo se habrán olvidado de la política y se habrán hecho amigos del alma, no necesitan que los dignifique nadie y menos un memorión odioso. Sí necesitan dignificarse sus asesinos, rojos o azules.

Nunca nos ha preocupado donde estaba.

Donde esté enterrado, para nosotros, es el sitio más digno de España, él y el rojo lo han dignificado.

No parece pensar lo mismo don Víctor Luis Álvarez.

¡Pobre hombre!

                           

 

 

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