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Bitácoras de
Rebelión digital
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Últimas anotaciones Los progres y la energía nuclear ¿A quién admiran los comunistas? "Plantas y tumores" para hablar de niños Solbes, crisis y... ¿liberalismo? Sarah Palin y la hipocresía de los progres Sobre la entrevista a Míster Z Al traste con la jornada de reflexión Educación para el adoctrinamiento Nacionalistas y no nacionalistas
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Bitácora "Pumares" Por Adrián Pumares Suárez |
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Solbes, crisis y... ¿liberalismo? Por Adrián Pumares Suárez Sábado, 13 de septiembre de 2008 He tenido que leer varias veces la noticia con las declaraciones de Solbes para creerme lo que estaba diciendo el nefasto vicepresidente económico. Y he llegado a dos conclusiones: 1) A Solbes no le preocupa que los españoles se queden en paro, lo que demuestra que tiene una sensibilidad nula. 2) Solbes es un hipócrita y un caradura. Y me explico. Un profesor de economía puede decir que la recesión sirve para limpiar la economía, por lo que no debe preocupar. Ahora bien, un político no. Un político debe velar por los que le pagan el sueldo, por lo que debe preocuparse por los dramas personales. El paro, la falta de liquidez o los problemas para llegar a fin de mes deben preocupar a los políticos, especialmente si se es vicepresidente económico (o lo que sea este hombre). Pero no sólo es la falta de sensibilidad de Solbes lo que quiero destacar, sino también su hipocresía. Y es que, si no me equivoco, el liberalismo dice que las crisis limpian la economía y que el Estado debe mantenerse al margen. Ahora bien, hay dos detalles que me gustaría destacar y que hacen que no comparta las declaraciones de Pedro Solbes. Por un lado, los socialistas no hacen más que decir que el liberalismo crea la pobreza, contamina, mata gente, da golpes de estado y bla bla bla.... Sin embargo, cuando les conviene, adoptan sus principios. Por otro lado, no estamos en un sistema liberal. Por tanto, si estamos en una crisis debido a los fallos del sistema, el Gobierno debe solucionar la crisis. Pero claro, ¿el socialismo sabrá solucionar la crisis?
Socialismo, paro y mentiras Por Adrián Pumares Suárez Martes, 9 de septiembre de 2008 Hace unos meses escuché una tertulia en Cope Asturias en la cual Isidro Álvarez, político del Partido Popular, discutía con un socialista, de esos demagogos y cabezones. El político popular le recordaba al demagogo socialista que era imposible que una economía llevada por un Gobierno socialista pudiera crecer, pudiera ver disminuido su paro o pudiera sanearse. Y era imposible porque siempre sucedía lo contrario. No le faltaba razón al señor Álvarez, pero el socialista tenía "datos" que demostraban que Zapatero había disminuido el paro. Esos datos no son falsos, pero lo que se debería decir es de donde vienen esos datos. Cuando Zapatero ganó las elecciones en el 2004, le pidió a Solbes que bajara el paro. ¿Y qué fue lo que hizo Solbes? Pues bajar el paro, aunque de una manera muy poco ética. Lo que hizo el ejecutivo socialista fue modificar los parámetros estadísticos. Así, por ejemplo, personas que trabajaran más de una hora semanal no serían considerados parados, aunque recibieran su sueldo en especie (entradas de concierto o entradas a partidos de fútbol). Del mismo modo, aquellos que realizaran trabajos en el hogar también pasarían a ser considerados como no parados. No pretendo cuestionar este método estadístico, pero lo que pienso es que deberían informar a los ciudadanos de estos cambios, y no darles datos manipulados. A los ciudadanos no puede decírseles media verdad. Estos cambios sirvieron para convencer a los ciudadanos de que el paro había disminuido mientras la economía iba más o menos bien. Pero ahora la crisis es insoportable, y el paro no se puede ocultar por más tiempo. Ahora España se convierte en el país desarrollado con mayor tasa de paro. Y todo hace suponer que seguirá aumentando. ¿Y ahora qué? A los socialistas se les acabó el chollo. Ahora hay que tomar medidas serias. Pero hay un problema: los socialistas no saben solucionar problemas.
Sarah Palin y la hipocresía de los progres Por Adrián Pumares Suárez Domingo, 7 de septiembre de 2008 La progresía siempre actúa de la misma forma: cuando hay alguien inteligente y al que la gente aprecia que no está en su bando, los progres lanzan una campaña contra él basada en infundios y descalificaciones. En lugar de preocuparse de destrozar los argumentos usados por el bando contrario, a los progres les resulta más sencillo atacar a sus críticos metiéndose con su vida privada. Eso sí, cuando son los progres quienes realizan actos realmente despreciables fuera del ámbito público, la opinión pública no tiene derecho a criticarles. Algo así es lo que han hecho los demócratas para atacar a la republicana Sarah Palin. Sarah Palin es una política a la que la gente adora. Representa a las bases del Partido Republicano y actúa como un perro de presa cuando se trata de atacar a los demócratas. Se enfrentó a su propio partido a la hora de criticar su corrupción y gana votos de dos vertientes: la socialmente conservadora y los que defienden un modelo económico liberal. Es normal que los demócratas le tengan miedo. Ahora bien, que la forma que hayan encontrado los demócratas para atacarla sea usando sus problemas familiares resulta repugnante, especialmente cuando no hay nada que reprocharle, ni a ella ni a su familia. El hecho de que su hija desee dar a luz sin estar casada no creo que represente ningún problema para nadie. ¿O es qué debería abortar? Lo que yo creo que molesta a la progresía americana es que Palin lleve los valores que defiende en los mítines a su vida privada. Sarah Palin está en contra del aborto, y como tal actúa. No sólo va a tener un bebé su hija sin estar casada, sino que ella decidió dar a luz aun sabiendo que su hijo tenía Síndrome de Down. A Sarah Palin se le ha ocurrido tener un hijo aun sabiendo que tenía dificultades, y eso la progresía no lo puede perdonar. Pero leyendo en las hemerotecas se puede ver cómo los demócratas evitaban hablar de las infidelidades de Clinton con la Lewinski, argumentando que eso formaba parte de su vida privada. Ahora bien, que la hija de Palin decida tener un hijo sin estar casada en lugar de abortar no forma parte de su vida privada. ¿Qué tiene de malo traer un hijo al mundo? A la progresía, por lo visto, le molesta.
Sobre la entrevista a Míster Z Por Adrián Pumares Suárez Martes, 2 de septiembre de 2008 La entrevista realizada por El Mundo a Zapatero no tiene desperdicio. Míster Z habla sobre muchos temas, pero en todos dice unas tonterías asombrosas. Habla de Aznar, de ETA, de las víctimas... y sólo deja claro que es insensible al dolor humano y que no es demasiado listo. Pero analicemos un poco más la entrevista al nuevo dios de la progresía, Míster Z. Zapatero dice que ETA acabará gracias a que la sociedad no la comprende, pero que mientras tanto habrá que ir "paso a paso". ¿Y hasta que se acabe el terrorismo? Pues lo que yo deduzco es que el Gobierno no va a hacer nada. Pero bueno, no me hagan caso. Soy muy mal pensado. Pero ayuda a que sea mal pensado el hecho de que Zapatero no se arrepienta de haber negociado con ETA mientras firmaba el Pacto contra el terrorismo con el Partido Popular. Si Zapatero sigue pensando que eso fue bueno, a mí me mete miedo. Por supuesto, Míster Z dice que saldremos de la crisis. Pero Míster Z miente tanto que yo no me lo creo. Solbes y Sebastián no ayudan a que le crean, de modo que hasta que este gobierno no tome medidas yo no me creo nada. También dedicó alguna frase a la derecha, diciendo que sigue estando a la derecha de las derechas europeas. Lo que olvida es que él está en línea con Castro y Chávez. Para acabar de rematar la entrevista, Zapatero dice lindezas como que su acción más memorable fue la retirada de Irak (retirada vergonzosa) o que admira a Felipe González, Míster X, personaje corrupto que será recordado por los crímenes de los GAL. Pues sinceramente, que Míster Z admire a Felipe González y sea heredero de la Segunda República a mí me mete miedo. Esta entrevista permite sacar varias conclusiones: 1) Zapatero sigue en su línea: demagogo y simplista. 2) Zapatero busca un tipo de voto: el procedente de la izquierda más extrema y de los nacionalistas. 3) Zapatero sigue con su misma estrategia: meter miedo a la población, diciéndoles que la derecha es muy de derechas. NOTA: Ahora resulta que Zapatero va a hablar en el Congreso de la crisis... ¡por petición propia! Se ve que se lo pasó muy bien en Doñana.
El problema del PP Por Adrián Pumares Suárez Jueves, 28 de agosto de 2008 A muchos nos sorprendió la derrota electoral del Partido Popular en las elecciones del 9 de Marzo. Muchos quedamos defraudados y decepcionados con la sociedad española. Tras un intento de acabar con la identidad nacional, con la familia y tras sumirnos en una crisis económica de la que nos costará mucho salir Míster Z y sus secuaces volvieron a ganar unas elecciones. Tras pasar lo peor que podía pasar, es decir, gobernar nacionalistas y socialistas, los medios afines a la izquierda empezaron a decir que la derrota electoral del Partido Popular fue consecuencia de estar situado demasiado a la derecha. El Partido Popular trazó su nuevo proyecto político a partir de este diagnóstico. Pero me temo que este diagnóstico no es del todo acertado. El Partido Popular no debe adoptar los valores de la izquierda, porque carece de algo que tiene la izquierda: el monopolio en educación y comunicación. Desde edades muy tempranas el colegio se preocupa de mostrar a los jóvenes las bondades del socialismo, del ecologismo y de los impuestos. Por el contrario los profesores dicen a los niños lo malo que es el capitalismo y el libre comercio, lo malvados que son los empresarios y los daños que provoca el liberalismo. Por supuesto, dicen a los más pequeños lo buenos que eran los republicanos, lo malos que son los ricos y lo malvada que es la derecha. Este adoctrinamiento sigue, por supuesto en la universidad, una universidad controlada por la izquierda y donde los catedráticos tienen que ser progres. En cuanto a los medios de comunicación basta con encender la televisión para ver a que palo juegan. Por supuesto, todos sabemos que quien marca la ideología en este país es el grupo PRISA. Con este panorama, con una sociedad adoctrinada, a la derecha no le queda más que desmontar todos los mitos de la izquierda, demostrar que sus valores son mejores y abrir los ojos a la gente. En una palabra, la derecha debe, de una vez y para siempre, ganar la batalla de la propaganda.
Zapatero el sinvergüenza Por Adrián Pumares Suárez Domingo, 24 de agosto de 2008 Hace unos días critiqué a nuestro, por desgracia, presidente por seguir de vacaciones y no comparecer en el Congreso a pesar de la crisis. Ese mismo día, debido al trágico suceso que tuvo lugar en Barajas, aplaudí el hecho de que volviera de sus vacaciones. Ahora no me queda más remedio que volver a llamarle caradura. Y es que la cabra siempre tira al monte. Y Zapatero sigue sin tener corazón, sigue siendo insensible al dolor humano. Con tantos, tantísimos muertos, Zapatero no se preocupa de investigar y de depurar responsabilidades. Nuestro presidente, tan insensible como siempre, vuelve a Doñana. ¿Pero a usted qué le pasa? ¿Usted está por encima de todo? ¿A usted no le afecta el dolor humano? ¿Qué tiene usted en Doñana? Porque no lo entiendo. No entiendo que el Presidente de un país sea tan insensible al dolor que hay en ese país. Pero allá usted. Ahora bien, es la última vez que aplaudo algo que haya hecho usted. Porque en usted no se puede confiar. Usted no es de fiar, no es buena gente. Pero no lo olvide, señor Presidente, nos vemos en las elecciones. Y yo no me voy a olvidar de esta nueva afrenta. Otra tomadura de pelo más. Usted no sólo es incompetente: usted es malvado.
España es así Por Adrián Pumares Suárez Sábado, 23 de agosto de 2008 ¿Por qué siempre que hay un accidente, un atentado, un suceso trágico en nuestro país las cosas no se esclarecen? Los datos se facilitan mal o tarde, a las familias no se les informa, las informaciones que se dan son contradictorias. El 11-M ya dejó patente esta inutilidad. Pero, eso sí, por encima de los fallos y la inutilidad de los de arriba, el pueblo siempre responde bien. Solidaridad, ayuda y coraje pueden definir a un pueblo que no se merece este trato. Y es que las cosas son como son: las informaciones no fueron claras. Para empezar, el día del siniestro, los responsables de Spanair no dieron ninguna explicación, ni tan siquiera se dignaron a comparecer. Un ejemplo claro de la ineptitud tanto de Spanair como de Aena es que no proporcionaron tan siquiera la lista de pasajeros. Pero lo verdaderamente lamentable es otra cuestión: si las Instituciones Públicas tenían denuncias procedentes del SEPLA hacia SPANAIR, ¿por qué no hicieron nada? ¿Podía haberse evitado el accidente? Estas cuestiones deben esclarecerse, al igual que otras como si tenía algún tipo de fallo el avión o si estaba o no en condiciones de volar. Pero de momento la única cosa clara es la inutilidad de todos los directivos y de las Administraciones Públicas cuando sucede un suceso trágico. Lo que debe esclarecerse ahora es si esa inutilidad provocó o no el accidente.
España se tiñe de luto Por Adrián Pumares Suárez Jueves, 21 de agosto de 2008 Un trágico accidente de avión ha teñido de luto el mes de Agosto en España y, prácticamente, en toda Europa. A la hora de escribir este texto, los muertos superaban los 150 y los heridos alcanzaban o rozaban la veintena. A pesar de la magnitud del trágico suceso, nadie puede negar que el transporte aéreo es el más seguro. Podría criticar a las Administraciones Públicas por falta de transparencia, pero prefiero destacar la acción de Zapatero y de Rajoy de suspender sus vacaciones. Aunque en un comentario anterior critiqué al Presidente por seguir de vacaciones a pesar de la crisis, ahora me quito el sombrero por su actuación. Por otra parte, me parece repugnante, a mí, amante del fútbol, que se haya jugado el Dinamarca-España. Y me parece repugnante por la falta de sensibilidad de Dinamarca y por la sumisión de España. Por el contrario, Valencia y Elche sí que han suspendido su partido, por lo cual se merecen un reconocimiento por mi parte. También se merecen reconocimiento las Comunidades Autónomas que han dado su colaboración a Madrid. Desde aquí, y de la única forma que sé y puedo, me solidarizo con todas los familiares de las víctimas y les muestro mis condolencias.
Zapatero "pasa" de comparecer Por Adrián Pumares Suárez Miércoles, 20 de agosto de 2008 Señor Presidente, usted no tiene vergüenza. Ya sabíamos la poca ética y moral que tenía, usando constantemente la demagogia y la mentira, humillando a las víctimas, mostrando consideración hacia los verdugos, pero ahora no tengo dudas: usted no respeta a los ciudadanos. Usted no puede interrumpir sus vacaciones en Doñana para hablar de la crisis, usted no puede dejar de divertirse para cumplir con su trabajo, usted es un sinvergüenza. Y lo es porque mientras está en Doñana miles de familias no pueden irse de vacaciones. ¿Y sabe por qué? Por su culpa, por su ineptitud, por su inutilidad, por su demagogia, por la dichosa crisis cuya existencia negó hasta aburrirse. Me llena de rabia, me cabrea el hecho de que usted lo pase bien y nosotros lo pasemos mal por su culpa. Pero lo más molesto es que se niegue a comparecer para seguir con unas vacaciones que no se merece. ¿Qué ha hecho bien para irse de vacaciones, Míster Z? NADA. ¿Cree que por votarle tanta gente tiene derecho a burlarse de nosotros? ¿Cree que por ser el presidente puede hacer lo que le de la gana? Y un cuerno. Si hay crisis, que la hay, usted debe arrimar el hombro, como todos. Páselo bien, señor Presidente, páselo bien. Allá usted. Sólo espero que España no olvide esta afrenta. Cuatro años dan para perdonar y olvidar, pero usted se ha pasado de listo. Se ha reído en nuestra cara. Yo no me iré de vacaciones Presidente, pero tengo algo de lo que usted carece: vergüenza y humildad. Lo dicho, páselo bien.
Rajoy y los nacionalistas Por Adrián Pumares Suárez Miércoles, 20 de agosto de 2008 El PP, partido en el cual participo, dice que está dispuesto a hablar con todos si gana las elecciones en Galicia. Lo ha dicho Rajoy y lo ha dicho Cospedal. Ahora bien, hay dos formas de interpretar esto. Yo confío en que hablar no signifique renunciar a los valores del partido y amoldarse a las exigencias de un BNG radicalizado. Espero que hablar no quiera decir que todo vale para gobernar. Claro que el PP debe hablar con todos, pero sabiendo que los valores de los nacionalistas son repugnantes. Si el PP piensa esto, que es lo que yo creo, se ha explicado mal, muy mal, y debería decir las cositas claras. Otra manera de interpretar lo que ha dicho Cospedal me parece inviable. Para que el PP gobierne con el BNG a Rajoy debería darle un ataque de locura, un brote psicótico, pues con ese acto quedaría inhabilitado de por vida para la política. ¿Y por qué es impensable una coalición BNG-PP? Porque el BNG se parece cada día más a Batasuna. Permítanme recomendarles la lectura de un artículo de Carlos Ruiz Miguel, profesor de la universidad de Santiago, aparecido en la revista La Ilustración Liberal, bajo el título: "A propósito del terrorismo galleguista". En dicho artículo, Carlos Ruiz analiza el proceso de batasunización de la universidad gallega, donde los sindicatos estudiantiles afines al BNG lideran este intento de batasunizar la universidad. Resultaría absurdo que el PP gobernara con un partido tan parecido a ANV o al PCTV. Recordemos que el BNG se negó a condenar al nazismo no hace mucho, recordemos que el BNG está muy echado al monte, está muy radicalizado. Y Rajoy puede gustar o no, puede convencer o no, pero si negociara con el BNG para poder gobernar el PP sería un nuevo PSOE, sin visión nacional. Como haya una coalición PP-BNG, el PP y el PSOE ya sólo se diferenciarán en querer más o menos impuestos. Pero yo confío en el PP, y confío en que Rajoy no haya enloquecido.
La dificultad de ser liberal Por Adrián Pumares Suárez Lunes, 18 de agosto de 2008 Que sencillo resultaría para todos los liberales de nuestro país pasarse al bando contrario. Resultaría muy sencillo ser ecologista, centrista o apoyar al tercer mundo mediante unas leyes que lo único que logran es perjudicarles. Sería muy fácil apoyar las subvenciones a la agricultura y a los empresarios inútiles o defender a base de insultos y descalificaciones la sanidad pública. Y defender estos sofismas resultaría sencillo porque, como muy bien expresó Bastiat, la gente tiene en cuenta lo que ve, pero no intenta ver más allá e intentar imaginarse lo que no puede ver. Con este artículo, destinado a todos esos que siendo anti-liberales visitan RD para llamarnos fachas, pretendo que mucha gente vea más allá de sus prejuicios e intente comprender que los liberales no somos ricachones que quieren arruinar a los débiles. Somos personas normales que queremos un mundo mejor, pero sin recurrir a utopías o a genocidios: recurriendo sólo a la libertad. Los liberales no estamos de acuerdo en todo: unos defienden el aborto y otros no, unos defienden la eutanasia y otros no. Aun así, la mayoría tienen un pensamiento conservador, pues ante la falta de Estado (o la limitación de éste), la sociedad debe marcar las pautas. Por ello, no voy a entrar en temas donde no haya un acuerdo general, aunque yo sea partidario de evitar el aborto o la eutanasia (espero que como yo la mayoría tengan cierto cariño a la vida humana). ¿Por qué los liberales no queremos un salario mínimo? Imagínense que son un empresario, el cual contrata a un obrero para controlar una máquina muy rudimentaria. Supongamos que el trabajo sea muy sencillo y que le pagan al obrero 500 euros. Supongamos también que el obrero tiene un contrato. Si hay un salario mínimo de, por ejemplo, 1000 euros, hay dos opciones: que el empresario eche a la calle al obrero o que éste pase a ser ilegal. Lógicamente, el empresario no va a estar dispuesto a gastar 1000 euros por un trabajo del que puede prescindir. Por tanto, las leyes de salario mínimo pueden ocasionar dos cosas: un aumento de paro o un aumento de economía sumergida (gente trabajando sin contrato). ¿Por qué los liberales abogamos por la supresión de la sanidad pública? Aquí es donde los liberales tenemos mayores dificultades para expresar nuestra opinión, pero voy a hacer un esfuerzo. Imagínense un asalariado que gane 1500 euros. ¿Por qué de ese dinero se le debe coger una parte para gastarlo en un servicio que él a lo mejor no quiere? Los liberales opinamos que se le debe dejar elegir al asalariado el tipo de asistencia médica que quiera. Por la misma cantidad de dinero que le "roba" el Estado puede acceder a un seguro médico privado de una calidad superior. Éste ejemplo se puede usar también para la educación: los contribuyentes no tienen motivos para dar su dinero a inútiles que no quieren estudiar. Lo que debe hacerse es privatizar en cierto modo la enseñanza primaria y totalmente la Universidad. Por supuesto el Estado debe dar becas a los que no puedan costearse los estudios (que en un modelo liberal serán pocos), pero atendiendo únicamente a su capacidad, a su fuerza de voluntad y a su inteligencia: es decir, atendiendo sólo a su expediente. Los liberales y las drogas. Los liberales abogamos por la libertad individual y por la responsabilidad y moral de cada cuál, por lo que resultaría hipócrita prohibir las drogas. Además, no está claro si prohibir las drogas reduce el consumo (cosa que no ha pasado con el alcohol). Eso sí, las ayudas para desintoxicarse deben provenir del interesado, nunca del Estado. Permiso de armas. El Estado no debe inmiscuirse en la vida de cada cuál ni en el derecho a defender la propiedad privada o la vida. Además, el tener armas no implica un aumento de la delincuencia (hay posibilidad de defenderse). Han sido analizados algunos puntos del pensamiento liberal, con los que espero que los no liberales comprendan un poco más un pensamiento cada vez más necesario y arraigado.
¡Viva la nada! Por Adrián Pumares Suárez Jueves, 14 de agosto de 2008 Sólo hace falta dar un paseo por las calles de nuestras ciudades para ver lo poco que ama la sociedad española la libertad. Carteles y pintadas hablan sobre los beneficios que nos puede proporcionar un sistema socialista o lo necesario que es que gane un partido fascista para solucionar los problemas de nuestra patria (una vez más se confunde fascismo con un falso patriotismo antilibertario). Fotografías del Che nos recuerdan lo buenos que son los comunistas y lo malos que somos los que detestamos los regímenes colectivistas. Pintadas de jóvenes alaban a Castro y a Chávez mientras sus pueblos sufren su gobierno autoritario. Pero estos hechos no sólo se limitan a pintadas en las calles y a fotografías en motocicletas de personajes asesinos que hoy son mito. El sistema educativo nos recuerda que no se puede ser liberal. Desde la guardería hasta la universidad nos enseñan las bondades de un régimen socialista: nos dicen lo necesarios que son los impuestos, la importancia de las multas, lo malas que son las guerras (cuando participa Estados Unidos) y que hay que ayudar al tercer mundo sin dejarles comerciar, sin desaprovechar cualquier ocasión de criticar a Israel, sin decir que es la única democracia de su entorno. Cuando llegamos a la universidad ya estamos lo bastante adoctrinados como para no interesarnos por autores liberales, y cuando trabajemos estaremos contentos de vivir en un país como España donde todo nos lo solucione el Estado, el omnipotente estado. Si encima de todo esto escuchamos la SER y leemos El País, ya seremos unos perfectos ciudadanos españoles (de izquierdas, como no). Y si vemos la telebasura seremos uno más del grupo de estúpidos progres que dominan este país. Y cuando digo progre no digo de izquierdas: simplemente digo progre (o regre como dice el otro). ¡Pero vaya por Dios! Un joven llega a la universidad y no quiere ser uno más del grupo. No quiere ser un tipo que vive en la colectividad, que viste, camina y hasta come en función del resto. Ese joven quiere leer a Hayek, a Mises, hablar de libre mercado, hablar de libertad... libertad. Pues ese joven lo tiene crudo: será un facha, un reaccionario, un bobo, un fascista, un asesino, un demonio. Y ese joven, cansado de que le insulten, cambiará sus principios, los amoldará al sistema, gritará ¡VIVA LO QUE SEA! Y el sistema seguirá funcionando. Aunque también puede que ese joven no esté dispuesto a adorar la nada, a idolatrar asesinos, a ser un ser gregario... puede que ese joven sea un quebradero de cabeza para los progres (de derechas y de izquierdas). Entonces habrá nacido un joven liberal. El sistema habrá fallado y alguien adorará la libertad más que nada. Pero, por el momento, esto pasa muy pocas veces. Por el momento, la mayoría adoran la nada.
Patriotismo y Libertad Por Adrián Pumares Suárez Viernes, 27 de junio de 2008 La izquierda se va quedando sin argumentos. Y como se va quedando sin argumentos, nos intenta menospreciar acusándonos de fascistas, de fascistas por amar España. Pero qué equivocados están. Piensan que amamos España por el mero hecho de ser un pedazo de tierra. Nuestro amor a esta tierra es mucho más que eso. Los liberales somos patriotas por las leyes que hacen de España un país libre (cada día menos libre...¿eh ZP?) o porque queremos que esas leyes que estropean lo mejor del ser humano, su libertad, sean cambiadas. La izquierda siempre usa el argumento de llamar fascistas a los patriotas, pero, como todos los argumentos que usa esta izquierda liberticida y obsoleta, este argumento se acaba. Se acaba porque llega una nueva hornada de liberales dispuestos a acabar con este dichoso argumento tan falso como los principios de la propia izquierda. Llega una nueva era: una nueva época donde liberales que no conocimos el franquismo, ni siquiera el felipismo, y yo muy por alto el aznarismo, vamos a destrozar, uno por uno, los argumentos mentirosos e interesados de una izquierda situada en el extremo ideológico y cuyo emblema es la República que acabó en Guerra Civil. Ya he hablado del Che o de la Guerra Civil, pero el tema más importante es el de amor a España. ¿Os atrevéis a decir que Jovellanos o Quintana, héroes de la Guerra de Independencia, lucharon por un trozo de tierra? ¿Vais a hacerme creer que los soldados que mueren en misiones en el extranjero mueren por un pedazo de tierra? Esos soldados mueren por algo muy distinto y más importante: mueren por la libertad que quieren que se respire en esa tierra; por la libertad que vosotros, izquierdistas, os empeñáis en destrozar. LIBERTAD. Sí, yo también lucharé por esa palabra. Con menos riesgos que ellos, todo hay que decirlo, pero lucharé. Igual que lucharé por acabar con las mentiras interesadas que nos coláis. Ahora debe ser el momento de la libertad. Ahora, de una vez por todas, debe triunfar la libertad. Y entre todos haremos que ese vocablo, LIBERTAD, suene en todo el mundo más fuerte que nunca. |
Un bien necesario Por Adrián Pumares Suárez Martes, 17 de junio de 2008 Ahora se habla de la importancia del centro para poder ganar las elecciones. Ahora la culpa de haberlas perdido es de los personajes de ultra-derecha que apoyaron al PP. Lo que la gente parece olvidar es que la pasada legislatura fue un cúmulo de despropósitos. No pretendo hablar una y otra vez de los errores de ZP, pero conviene recordar hechos como la Memoria Histórica o la negociación con ETA, el desprecio a las víctimas del terrorismo o a los cristianos. Esto hizo de la legislatura pasada una legislatura llena de crispación y tensión, pero el culpable no fue el PP, sino los ataques provenientes del PSOE. En esta situación, personajes de la talla de María San Gil o de Zaplana fueron muy importantes, al igual que toda la rebelión cívica que surgió alrededor de este panorama. ¿Quiere decir esto que políticos como Ruiz Gallardón o González Pons no sean importantes? Para nada. Su talla como parlamentarios y la cantidad de votantes que son capaces de atraer puede resultar muy beneficioso para el Partido Popular. Por esta razón, el líder del PP deberá ser capaz de integrar a todos, de hacer un partido cohesionado y de evitar esa absurda distinción entre buenos y malos, entre duros y blandos. ¿Acaso en el Partido Socialista se hace distinción entre ladrones y honrados, entre listos y tontos? Y, según mi opinión, a riesgo de que todos se pongan en contra mía, el líder capaz de hacer eso es Mariano Rajoy. ¿Por qué? Por su talla como parlamentario, los valores defendidos en la pasada legislatura y su experiencia. Además, el PP debe ocupar un amplio campo político: debe llevarse votos de centro y de derechas para poder ganar las elecciones y hacer de España un país mejor. Muchos de ustedes seguro que prefieren a Rosa Díez. Yo no dudo de su altura moral y de su respeto a las víctimas, pero presenta, según mi punto de vista, dos problemas: -Por un lado, no me gusta para nada el equipo que la acompaña. -Por otro lado, es socialista, y temo que como tal actuará con su política económica. Por otra parte, conviene destacar una cosa a mi juicio importante: votar con el actual panorama al PP no es un mal menor, sino un bien necesario. |
Diálogo Por Adrián Pumares Suárez -¡Hola Adolfo! ¿Qué te pasa que llevas esa cara hombre? -¡Ni me hables! ¿Te puedes creer que hay una página en Internet que se atreve a hablar de España? ¡Hasta critica a la izquierda! ¡Esto es inaudito! -¿Pero qué más da eso hombre? ¿No hay libertad de expresión? -Es que les das libertad y se creen que pueden hacer cualquier cosa. Hombre por favor...defender a España...¡creer en la nación española! Habrase visto. -¿Y cómo dices que se llama esa página? -Rebelión Digital. ¡Pero no sólo es de derechas y habla de España eh! Que resulta que encima es liberal. ¡Liberal! -O sea, ¿qué a ti no te gusta la libertad? -Si la defienden los de derechas no. -Pues que sepas que en las últimas elecciones yo voté al Partido Popular. -¡Pero bueno! ¡Tú estás loco! ¡Eres un fascista! -Es que por el camino que lleva Zapatero en menos de dos meses me voy al paro. Y sabes que tengo dos hijos. -Eso es porque todavía no entiendes el sistema. Mira, tienes que hacer como yo. Te afilias al Partido Socialista y ellos te dan un cargo relevante...¡y ganas un pastón! -Pero es que yo sólo soy albañil, no tengo estudios. Sólo sé trabajar en la obra, que no es poco. -Pero yo tampoco tengo estudios. Por no saber no sé ni hacer la O con un canuto. Y que sepas que dentro de poco voy a ser ministro. -¿Ministro tú? ¿De qué? -No lo sé todavía. Ya harán un ministerio a mi medida. -¿Y entonces por qué vas a tener un cargo tan relevante? -¡Anda! ¿Y entonces José Blanco? ¿Y Montilla? -Pues yo si me afilio me afilio al Partido Popular. -Tú eres tonto. ¿No ves que en el Partido Popular están más preparados? Ese chollo sólo te vale en el PSOE. -Pero es que yo creo en España. Y quiero que la gente tenga trabajo. Y además no sé mentir. -Eso en un par de tardes te lo soluciono. Mira, tú por el momento escucha la SER y lee Público. De lo otro ya me encargo yo. -Bueno...ya veremos Adolfo, ya veremos. |
El PSOE y la economía Por Adrián Pumares Suárez Desde que empecé a escribir para esta página, siempre me he dedicado a intentar abrir los ojos a la gente sobre las mentiras que nos ha endosado la izquierda y que hemos creído a pies juntillas, pero sin someter esas afirmaciones a un análisis crítico. La Guerra Civil o el Che han sido objeto de mi crítica. Seguramente no sé expresarme con igual fluidez ni mis escritos tienen la misma calidad que los de la mayoría de los colaboradores de Rebelión Digital. A pesar de ello, siempre he intentado decir la verdad y transmitir mis conocimientos a todos los que lean estos "artículos". Mi intención ahora es hablar sobre un tema del cual debería tener unos conocimientos más o menos amplios, pues son los estudios que estoy cursando, aunque esté aún en primero; por fin voy a hablar de economía. No lo he hecho antes por el mero hecho de no tener unos conocimientos específicos. Hoy tampoco voy a decir nada nuevo, pero voy a intentar desengañar a algunas personas que se dejan guiar por datos macroeconómicos que quedan muy bien de cara a la galería, pero que a la gente de la calle no va a afectar para nada. La palabra mágica es SUPERÁVIT. Esa palabra parece que va a solucionar toda crisis que asole a la economía española, pero esa afirmación es falsa. Zapatero cree que el superávit va a permitir que todos los parados tengan recursos suficientes para comer todos los días, pero es mentira. En primer lugar, ese superávit está calculado sobre un crecimiento de más del 3%, pero los expertos más optimistas hablan de un crecimiento no superior al 2,5%. Además, entre un 50% y un 80% de ese superávit corresponde a la seguridad social, y eso, amigos, es intocable. Por tanto, gran parte de ese superávit es mentira, y la otra parte no se puede gastar. Algo para lo que me está sirviendo la carrera es para saber que los datos económicos no son nada si no vienen acompañados de un bienestar social. Y con Zapatero ese bienestar social no existe. Otra cosa para la que me sirve la carrera es para saber que el Estado no genera dinero, y todas las promesas que hace el ejecutivo socialista no las va a pagar el superávit: las vamos a pagar todos con nuestros impuestos. El Partido Socialista nos roba 400 euros, y luego nos los devuelve, pero sólo si gana las elecciones (esta afirmación es exagerada, lógicamente, pero no dista mucho de la realidad). Bajo mi punto de vista, donde mejor está el dinero es en mi bolsillo, y no en datos que quedan muy bien pero a mi no me valen para nada. La clave de una buena gestión económica es el liberalismo: dejar a los ciudadanos hacer lo que quieran con su dinero. Claro que hay que incurrir en gasto público, pero solamente en lo básico; esto es, educación y sanidad. En cuanto a otros temas, lo mejor es que dejen a los ciudadanos elegir cómo gastar nuestro dinero. Pero, lamentablemente, el PSOE es muy amigo de controlar hasta en qué gastamos nuestro dinero. La base de una economía fuerte debe ser una bajada de impuestos y mayor libertad para elegir cómo gastar nuestro dinero. Todos los demás datos económicos independientemente del dinero que ganamos y de los precios que cuestan los productos y servicios se quedan en pura palabrería.
El emblema de los progres Por Adrián Pumares Suárez Los progres saben vendernos muy bien la moto. Saben engañarnos tan bien que muchas personas cultas, a las cuales se les supone un conocimiento de historia bastante notable, siguen creyendo que los símbolos de la izquierda son defensores de la libertad, del pueblo, de la clase obrera, del campesinado... pero todo esto se queda en pura palabrería. Los emblemas de la izquierda son personajes o hechos históricos muy oscuros, genocidas en unos casos, cobardes y mentirosos en otro. Desde la Revolución Francesa hasta Fidel Castro o Hugo Chávez, la historia de la izquierda y la de la lucha por la libertad no se cortan en prácticamente ningún punto.
La izquierda nos ha engañado a muchos mitificando a un asesino como Ernesto Che Guevara; y digo que "nos" ha engañado porque hasta no hace mucho yo tenía en mi habitación un póster del Che y cantaba con orgullo que aprendimos a quererle desde la histórica altura. Yo, en mi adolescencia, (si es que a mis dieciocho años he salido de ella), era un borrego más, utilizado por la izquierda para hacer propaganda de un ideario cada día más obsoleto y anticuado. Y en eso la izquierda parte con ventaja. Parte con ventaja porque para acabar con las mentiras de la izquierda es necesario un tremendo esfuerzo: hay que romper con los prejuicios que tenemos, hay que pensar que después de investigar acerca de los mitos de la izquierda tendremos que tachar de mentiras muchas cosas que tenemos por ciertas desde siempre. Desde el Che a Castro, desde Mao hasta Chávez son personajes que han sido transformados por la propaganda de la izquierda. Hechos como la Guerra Civil española, la revolución en Sudamérica o los ataques a avisperos de integristas islámicos como Afganistán deben verse desde un ángulo objetivo, quitándonos las gafas que la izquierda pone a casi todos los hechos que no le convienen. La izquierda nos ha engañado, pero sigue intentando engañarnos en cada nuevo hecho que pasa. Debemos quitarnos ese problema haciendo un análisis crítico de los hechos, aunque este análisis resulte políticamente incorrecto. |
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