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Tú, con la familia, no juegas

Gobernados por los enemigos

Amistades peligrosas

La mentira de la izquierda

Nadie criticó a Santana...

La izquierda no tiene nada

Los nacionalistas fuera

Políticamente incorrecto

Ibarretxe y el gobierno

"Fachas" y "progres"

Arriba España

Educación para el adoctrinamiento

Nacionalistas y no nacionalistas

La ley del mínimo esfuerzo

II República

Derrota para España

Viento en popa...

                Bitácora  "Pumares"   Por Adrián Pumares Suárez

 

 

Al traste con la jornada de reflexión    Por Adrián Pumares Suárez

En las elecciones generales del 2004 en España pasaron cosas muy raras, cosas que en cualquier país democrático hubiesen despedido un tufo a maldad y corrupción asombroso. Poca gente pone en duda actualmente (salvo los progres, claro) que el PSOE está en el poder gracias a que la SER hizo estragos la jornada de reflexión, está en el poder gracias a que cientos de personas acusaron al Partido Popular de cosas totalmente infundadas. La historia de los suicidas de Leganés no es más que un ejemplo de las circunstancias tan excepcionales en las cuales se celebraron aquellas elecciones. El Partido Socialista mintió, falseó datos y tomó por estúpìdos a todos los ciudadanos españoles. Por supuesto la jornada de reflexión no existió en esas elecciones. Estos hechos deberían haber conseguido, entre otras cosas, deslegitimar a un gobierno que, encima de ineficiente, llegó al poder gracias a un golpe de estado mediático. En circunstancias normales, España no tendría actualmente un presidente del gobierno como Zapatero.

Esto debería haber escarmentado a todos los ciudadanos españoles y haber conseguido demostrar que la jornada de reflexión es algo necesario y sin lo cual no se entienden unas elecciones democráticas. Pero en las elecciones generales del 2008, en España, parece que la jornada de reflexión va a ser de nuevo menospreciada. Varios hechos así lo dicen.

Por un lado, Zapatero se ha autocoronado como el mayor defensor del movimiento feminista. Sobra decir que el movimiento feminista no representa a todas las mujeres, ni siquiera a la mayoría de ellas. Un ejemplo de la ignorancia que mueve estos movimientos es decir que el latín es una lengua machista y promover el uso de palabras inexistentes como "jóvenas". Otro rasgo que caracteriza estos movimientos es la defensa del aborto.

Por otro lado, el día 8 de marzo, un día antes de las elecciones, es el "Día de la mujer trabajadora". Por tanto, este día 8 de marzo, que debería ser un día destinado a la reflexión, un día en el cual no se trasladaran mensajes políticos. Pero en España, que es un país democrático por mucho que les pese a muchos progres que adoran la Unión Soviética, el día 8 de marzo cientos de mujeres saldrán a la calle con mensajes como, por ejemplo, la liberalización del aborto. Estas mujeres lanzarán un mensaje político muy claro: hay que votar al PSOE.

  Como sucedió en las anteriores elecciones: AL TRASTE CON LA JORNADA DE REFLEXIÓN.

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Tú, con la familia, no juegas    Por Adrián Pumares Suárez

"Tú, con la familia, no juegas". Esto es lo que van a decir las personas que participen hoy en la concentración a favor de la familia. Zapatero, nos has complicado la vida hasta límites insospechables, pero no te vamos a dejar que toques nuestro concepto de familia. Eso no ZP, eso no.

Gracias a tu estulticia nos cuesta llegar a fin de mes; debido a tu ideario estamos aislados internacionalmente; por un capricho tuyo has recordado a los españoles el horror de la guerra civil; nos has impuesto el canon para favorecer a tus amiguetes; subvencionas las películas españolas, las que no ve nadie; y sobre todo ayudas a ETA en todo lo que te pide, al igual que haces con los nacionalistas. Pero te has pasado, te has metido en mi vida de una manera imperdonable: con Educación para el Adoctrinamiento, digo para la Ciudadanía, y comparando a mi familia con una familia desestructurada. Y por aquí no paso. A los niños tú ni te acerques. Con la familia, con nuestros hijos, tú no juegas a tu antojo.

Puede que a los progres no les importe que hagas tantas tonterías, pero a los que no somos progres, a los que somos buenos padres, buenos vecinos, sí que nos importa: no vamos a dejar que humilles el bien más preciado: la familia. Y la has humillado por distintas razones.

Primero hablaste de la Revolución Cultural (tú podrás hablar de revolución, pero de cultural lo dudo mucho). Así, equiparaste el matrimonio a la unión de homosexuales. No hiciste caso a los millones de personas que salieron a la calle. Tú en tu linea.

Pero no te contentaste con ese desprecio por la familia, sino que tomaste otra medida: la famosa ley del "divorcio express" acabó por demostrar tu desprecio por la familia, tu desprecio por millones de personas. Unido a esta estúpida ley también defendiste la desigualdad entre hombres y mujeres a la hora de la violencia del género. ¿El resultado? El maltrato doméstico ha aumentado.

Pero tú seguiste con tus tonterías, y nos impusiste una asignatura que acaba con toda autonomía familiar: Educación para la Ciudadanía. Esta asignatura defiende la idea de que hombres y mujeres son incompatibles y la llamada teoría "queer", que habla de una dictadura heterosexual, por lo que debemos acabar con la familia tradicional para librarnos de la misma.

Por último, para despreciar más aún a la familia tradicional el gobierno socialista, tu gobierno, ha pronunciado un discurso muy ambiguo sobre el aborto, pretendiendo con ello ganar votos de la izquierda más radical.

Por estas razones, en esa manifestación deben estar no sólo personas católicas, sino también personas que defiendan y apoyen el concepto de una familia tradicional, equilibrada y que permita el pleno desarrollo emocional de los niños.

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Gobernados por los enemigos    Por Adrián Pumares Suárez

Los nacionalistas nunca cambiarán. Esos seres detestables y egoístas no se merecen ni tan siquiera una miga de confianza. No existen los nacionalistas moderados: son todos unos egoístas, son seres ruines y bobos cuyo discurso tiene menos sentido, si cabe, que el de la izquierda. Da igual que sean de derechas, que de izquierdas, que ambidiestros: son malvados, zafios y malévolos. Tienen el voto de una mínima parte de España y pretenden gobernar a España entera; pero lo más lamentable es que lo consiguen. Por culpa de una ley electoral injusta, España, los españoles, están pagando, continuamente, un precio altísimo a los nacionalismos. Los nacionalistas no tienen ideología, o bueno, tienen una sola: el dinero. Los nacionalismos tienen los valores que más les convengan, defienden los valores del que más les pague, del que más les beneficie.

Aunque bueno, los nacionalistas, si se piensa bien, sí que defienden unos valores: los mismos valores defendidos por ETA. ETA consigue que las nueces caigan del árbol (a base de tiros en la nuca) y los nacionalistas las recogen. Es penoso que España dependa de personajes que, aparte de ser ruines, aprovechan para su discurso los valores de una banda terrorista como es ETA. ETA mata, los nacionalistas hablan; pero al fin y al cabo dicen lo mismo con otras palabras.

Y si no me limito al nacionalismo vasco no es por equivocación, sino porque no hay ninguna distinción entre los distintos nacionalismos: a todos les convendría un grupo terrorista que defendiera sus valores, pero mientras sólo exista ETA, todos recogerán las nueces tiradas del árbol por ETA, a base de bombazos, tiros en la nuca o chantaje y extorsión.

Por estas razones, es penoso que España dependa de estos seres para tomar decisiones; es penoso que España dependa de una minoría (además de minoría malvada y egoísta) para hacer leyes para todos. Pero lo más lamentable es que estamos siendo gobernados por los enemigos de España, nos gobiernan personas que nos detestan, que nos les interesa nuestro bienestar y que buscan, única y exclusivamente, su propio beneficio.

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Amistades peligrosas    Por Adrián Pumares Suárez

Criticar a José Luis Rodríguez Zapatero no es muy difícil, pues hay pocas cosas que hace bien, por no decir ninguna. Pero una de las cosas que me parecen más significativas son las relaciones exteriores de este gobierno. Es decir, este gobierno ha hundido a España en muchos sentidos, pues le ha dado alas a los nacionalistas, le ha dado alas a E.T.A., ha humillado a las víctimas, ha arrinconado a todos los votantes del Partido Popular (o sea, la mitad de los españoles, más o menos) y ha intentado romper uno de los principios básicos de la democracia como es la libertad de expresión intentando callar a la COPE. Todas estas cosas son innegables, son fácilmente demostrables, aunque los progres más rancios las nieguen o las defiendan. Pero una de las cosas que a mí me parecen más desastrosas, más terribles, es el nivel que tenía España con Aznar y el nivel que tiene ahora. Con los gobiernos de Aznar gozábamos de la amistad de Estados Unidos, pero también con el respeto y consideración de los principales países europeos; por supuesto, contábamos con el respeto de los países islámicos y sudamericanos. Sin embargo, los amigos de Zapatero no son muchos, pero además de no ser numerosos no son demasiado buenos; se llaman Mohamed, Fidel, Evo y Hugo, y son, en su mayoría, líderes totalitarios y asesinos, además de que odian la democracia. El rey de Marruecos es un islamista radical que no oculta su odio hacia Occidente; además, ha humillado a España reclamando el poder de Marruecos sobre Ceuta y Melilla, a sabiendas de la debilidad del ejecutivo socialista. Fidel Castro es un dictador, un asesino, uno de los últimos reductos de una ideología tan absurda como es el comunismo. Hugo Chávez y Evo Morales son dos claros ejemplos de por qué los países sudamericanos están donde están; son dos líderes que detestan la democracia, usan la Constitución de sus respectivos países como mejor les convenga, interpretan la Ley a su antojo y aplastan a sus opositores sin ninguna ética o moral. Yo, si fuera padre, no dejaría que mis hijos tuvieran este tipo de amigos.

Por si fuera poco que Zapatero sea amigo de los peores estudiantes, de los chicos más horribles y menos recomendables, España, bajo el timón socialista, se distancia de los responsables, buenos estudiantes y más recomendables amigos; se distancia de Alemania, Francia, y, sobre todo, de Estados Unidos.

Yo, si fuera padre, no permitiría a mi hijo tener ese tipo de amigos. Y seguro que ustedes tampoco. Pues bien, ustedes ejercerán de padres de España en las elecciones generales. Decidan el tipo de amigos que quieren que tenga España.

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La mentira de la izquierda    Por Adrián Pumares Suárez

Vivo en un pueblo no muy grande, de Asturias, donde siempre ganan las elecciones los socialistas. Un pueblo de tradición minera y ganadera. Pero incluso en un pueblo tan pequeño suceden cosas reprobables, asquerosas, absurdas. Tengo un amigo que es músico, que toca la guitarra, el cual me dijo: "el viernes 23 de Noviembre tengo mi primera actuación". Esto me produjo una gran alegría, pues sé lo importante que es para él llegar a algo en el mundo de la música. Pero la alegría se tornó en asco, en decepción, en lástima, en tristeza, cuando me informó de que la actuación era un homenaje póstumo al Che. Yo le dije: "¿sabes quién es el Che?". Y me contestó: "un liberal, un progresista". ¡Sí! Me dijo que era liberal. Y yo me quedé sorprendido, asustado, impresionado...asqueado. Mi amigo, como no, es de izquierdas y políticamente correcto. Nos llaman fachas, nos llaman franquistas, nos llaman estúpidos, reaccionarios...y se atreven a llamar liberal al Che (porque progresista, en el peor sentido del término, sí que lo era). Yo, por supuesto, me negué a ir a un concierto que homenajea al Che, un asesino, un bandolero, un liberticida (que no liberal).

Después, por la noche, antes de empezar el concierto, decidí ir con mi novia a saludar a mi amigo a la carpa donde iba a actuar. Lamentablemente, tuve que desistir, porque estuve a punto de vomitar cuando vi a un montón de borregos, de zopencos, de ignorantes que seguro que piensan que el Che es un liberal, con el puño en alto adorando una bandera de Cuba. Seguro que lo que ellos no saben es el sufrimiento de miles y miles de cubanos que no pueden volver a su isla; seguro que no saben los millones de muertos que causó y que causa el comunismo; seguro que no saben que la persona a la que homenajean era un asesino sanguinario, un bandolero. Y seguro que si lo saben les da igual.

La izquierda no duda en mentir para hacernos creer que sus valores son mejores, y no duda en insultarnos para evitar que la verdad salga a la luz. La izquierda nos llama franquistas, pero nosotros no defendemos el franquismo, es más, no queremos ningún tipo de dictadura, pues adoramos la libertad. Pero en el homenaje que hicieron al Che había miembros de Izquierda Hundida (más hundida que nunca) y seguro que había muchas personas que votan al Partido Socialista Obrero Español.

Ahora bien, si una sola persona, joven o anciana, investiga y ve el montón de asesinatos cometidos por el Che, este artículo habrá merecido la pena.

Como César Vidal dijo en su programa de ayer: "la verdad nunca podrá ser derrotada".

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Nadie criticó a Santana...    Por Adrián Pumares Suárez

Una vez leí una frase de César Vidal, llena, como en él es habitual, de sentido común. La frase venía a decir, más o menos, que ser políticamente correcto era lo más sencillo del mundo: basta con empollar la fórmula y repetir "papanatadas" una y otra vez. Estos últimos días me he dado cuenta de la verdad de esta afirmación.

Tengo 18 años, y tengo un círculo de amigos más o menos amplio, pero cuando expongo mi ideario esos amigos llegan a llamarme la palabra más recurrida por los progres: "facha". No puedo decir a casi nadie que amo a España y a sus símbolos, que quiero y respeto a la bandera de España y que lo del franquismo no es tan sencillo como distinguir entre buenos y malos. Por supuesto, no puedo arriesgarme a hablar sobre la inmigración, pues puede que ciertas personas lleguen al linchamiento. Esto es consecuencia de la lenta pero incansable maniobra que ha llevado a cabo la izquierda: introducir su ideología en las mentes de los jóvenes de una forma o de otra. Han conseguido hacer pensar a la gente que la ideología de la derecha es malvada y que los valores socialistas y comunistas son los únicos posibles.

Seguro que recuerdan el revuelo (lógico por otra parte) que surgió cuando el príncipe Harry se vistió en una fiesta de disfraces colocando un símbolo nazi en su brazo. Esto es completamente lógico, pues el nazismo es una ideología estúpida y asesina. Ahora bien, ¿quién tuvo el valor de criticar a Santana cuando actuó vestido con una camiseta la cual tenía la imagen del CHE? Cuando alguien pone una bandera de España en su balcón la gente no duda en llamarle "facha" y "franquista", pero en los mítines del Partido Socialista o de los comunistas no hacen más que aparecer banderas republicanas.

¿Por qué la gente da por buena la ideología de la izquierda y detesta la de la derecha? Pues debido a la labor de los progresistas, dominando las mentes más jóvenes y fáciles de controlar.

Pues bien, si no hacemos hincapié en este aspecto no ganaremos las elecciones. Ningún partido que defienda nuestros valores logrará llegar a la Moncloa. Si ellos desean recordar el franquismo que lo hagan; nosotros no nos identificamos con el franquismo, pero ellos sí que se identifican con personajes totalitarios como Castro. Si ellos desean criticar el franquismo, nosotros daremos los datos de la II República, tan adorada por Zapatero y tan detestable por sus actos; daremos los nombres de personas cobardes, como Carrillo, que traicionó a sus camaradas mientras vivía cómodamente en Francia; diremos los actos que cometieron asesinos como Ernesto Che Guevara, Lenin o Stalin, y los actos totalitarios que cometen hoy Castro o Hugo Chávez.

¿Cuál creen que es la finalidad de Educación para la Ciudadanía? Vamos, por Dios, ¿qué se puede esperar de una asignatura defendida por masones?

Debemos evitar que los progres logren controlar las mentes de los más débiles: los niños.

A veces, lo mejor, no es seguir a la mayoría. Recuerden que nadie criticó a Santana. ¿Nadie? Yo sí que lo hago. Y muchos de ustedes seguro que también.

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La izquierda no tiene nada    Por Adrián Pumares Suárez

Desde la caída del muro de Berlín, hace más o menos una veintena de años, se demostró la inutilidad de la izquierda en cuanto a capacidad de gestión se refiere, entendiendo la gestión tanto en términos económicos como administrativos. Este hecho, sólo los personajes más "progres" (en el peor sentido del término) lo niegan. Pero yo creo que la mayoría de la gente de la calle repudia el comunismo y su gestión, e incluso el socialismo en cuanto a términos económicos se refiere. Pero entonces, si esto es así realmente, ¿por qué estamos sufriendo las consecuencias de un gobierno de izquierdas, por qué la gente vota a la izquierda conociendo su nula capacidad para la gestión y la política?

Pues la respuesta es más o menos sencilla: la izquierda gana las elecciones, la izquierda sigue teniendo una base social y unos partidarios gracias a la ideología. Sí, ya sé que la ideología de la izquierda es sectaria y obsoleta, pero aun así gana las elecciones por su ideología, autoritaria y estúpida a partes iguales. Desde el fin de la Unión Soviética la gente se dio cuenta de que, para vivir bien, no se podía votar a la izquierda. Por tanto, el camino para la derecha estaba despejado, parecía ser la única alternativa a la izquierda inútil y populista. Y esto habría sido así de no ser por una razón, de no ser porque la izquierda ganó a la derecha una batalla, la batalla tal vez más importante: la batalla de las ideologías.

La derecha no supo convencer a la gente de sus valores, y los valores intolerantes de la izquierda calaron más hondo en la población. Así, los que votan a la izquierda no se preocupan por su calidad de vida, sino por defender unos valores cada vez más absurdos y anticuados (además de estúpidos).

Pero todavía estamos a tiempo: debemos demostrar que las personas de derecha tenemos una moralidad y unos valores superiores a la izquierda. Cuando hayamos conseguido esto, la izquierda ya no tendrá cabida, pues sin capacidad de gestión (cosa sobradamente demostrada) y sin ningún valor democrático (cosa fácilmente demostrable) ya no tendrá ningún apoyo. Por eso es tan importante esta página y más como ellas.

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Los nacionalistas fuera    Por Adrián Pumares Suárez

Está claro que lo único que puede salvar a España es una derrota del PSOE en las próximas elecciones; pero claro que no pueden tomar el poder los nacionalistas ni los comunistas, porque eso nos pondría en peor situación de la que estamos (que sí que sí, que todavía se puede estar peor, aunque parezca imposible). Por tanto lo único viable parece ser una victoria del Partido Popular (por mucho que su oposición no sea precisamente dura, son los únicos que defienden la unidad de España, la rendición de ETA, la inmigración controlada y una posición fuerte a nivel mundial). Y de hecho parece ser que esta victoria, lógica por otra parte, va a producirse. Pero la manera de la cual se produzca es tan importante como que se produzca.

Lo único que puede acabar con el "caos" en el que está sumida España es una victoria del Partido Popular, pero, tal como están las cosas, sólo nos salvará una victoria por mayoría absoluta.

Vamos a partir de la base de que el Partido Popular gane las elecciones (todos rezamos para ello), pero no gana por una mayoría absoluta. ¿Qué va a suceder? Pues que el ejecutivo popular va a recurrir a la ayuda de los enemigos de España, de los dichosos nacionalistas, esos seres egoístas que sólo piensan en destruir la unidad de España. Lógicamente si sucede esto la legislatura no será tan desastrosa como la del Partido Socialista, pero estará tan coaccionada por los nacionalismos que toda España dependerá de una minoría (una minoría egoísta y detestable, por cierto). Pero entonces, si como parece probable el Partido Popular sólo obtiene una mayoría simple, ¿cuál es la solución? Pues aunque parezca una paradoja, una broma de mal gusto, una tontería, para mantener fuera del poder a los nacionalistas la solución es un pacto entre los dos grandes partidos de España: el PP y el PSOE (sí, ya sé que los socialistas, algunos al menos, odian a España, pero más los nacionalistas). Pero el PSOE no está haciendo nada para facilitar este pacto.

Para posibilitar esta acción, lógica por otra parte, los socialistas no pueden hacer lo que están haciendo: no pueden darle alas a los nacionalismos, no pueden negociar con ETA, no pueden reabrir heridas cerradas en la transición, no pueden odiar de esta manera los símbolos nacionales, y no pueden defender a dictaduras como la de Cuba y alejarse de los países más desarrollados, como Estados Unidos. Pero también es cierto que yo no pienso que todos los socialistas no son así, así que simplifiquemos un poco la ecuación: para hacer posible el pacto deben dimitir personajes como Bermejo, Rubalcaba o Solbes (el cual no hace más que meter la pata en temas económicos); pero sobre todo, debe dimitir el principal: José Luis Rodríguez Zapatero, el culpable de la dirección, cada vez más radicalizada, que está tomando el Partido Socialista Obrero Español, ya de por sí tan inútil y obsoleto.

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Políticamente incorrecto    Por Adrián Pumares Suárez

Tengo 18 años, pero a mi edad ya puedo decir, sin titubear, que soy de derechas; puedo decir, sin pestañear, que detesto lo políticamente correcto; puedo decir, sin ningún tipo de duda, que detesto a los "progres". Detesto a toda esa gentuza que van según la corriente: durante el franquismo se mostraban fieles al régimen, pero ahora se muestran fieles al socialismo, son los más de lo más en la izquierda.

Pero no sólo detesto a este tipo de gentuza, puesto que también detesto a los nacionalistas, esos seres detestables que odian la libertad y todo lo relacionado con ella. Me parece vergonzoso que los partidos nacionalistas, que son anticonstitucionales, puedan tener representación en el Parlamento, y que el futuro de España pueda depender de unos seres tan ignorantes como malvados, que además solo tienen un respaldo de, aproximadamente, un 10% de la población española.

Estoy en contra del islamismo, puesto que es una religión racista y totalitaria, que no respeta a las mujeres ni a otras religiones. Me parece una hipocresía mostrarse a favor de esta religión y posicionarse en contra del cristianismo.

Pero, por si esto fuera poco, voy a asustar un poco más a los progres. Estoy en contra de la inmigración masiva, puesto que si un hotel tiene 40 habitaciones, no puede haber 500 huéspedes (espero que este símil no sea difícil de entender ni siquiera para el más tonto de los progres).

Escucho la COPE, escucho a menudo a Federico Jiménez Losantos, a César Vidal, leo a Pío Moa, y mis periódicos favoritos son Libertad Digital y La Razón.

¡Y sí! Voy a votar al Partido Popular. Y me encantan Acebes y Zaplana, pero detesto a Ruíz Gallardón, puesto que no me convence la gente que va de progre por la vida.

En vista de esta visión acerca de mí... ¿sorprenden a alguien mis comentarios?

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     Ibarretxe y el gobierno    Por Adrián Pumares Suárez

Ibarretxe, en vista de la debilidad del gobierno para frenar a los nacionalistas y a los más radicales, ya ha puesto fecha al referéndum para que los vascos decidan sobre si quieren o no la independencia. Esto, se mire por donde se mire, es ilegal.

Los socialistas, cuando el Partido Popular estaba en el poder, criticaron a Aznar por "darles alas a los nacionalistas". Bien, aunque es cierto que el gobierno de Aznar descentralizó en gran medida el gobierno, esto nunca dio alas a los nacionalistas. Es decir, aunque los nacionalistas, ya sean catalanes, gallegos o vascos, siempre se muestran con ganas de conseguir dinero y competencias, lo que realmente buscan es la independencia; y en esto el ejecutivo popular supo frenarlos muy bien.

Desde la Transición, la unidad nacional se ha enfrentado a numerosos problemas, causados por los nacionalistas. Aznar hizo un movimiento muy inteligente (a la par que lógico, por otra parte), que fue frenar la principal petición nacionalista: la independencia. Aunque sí que les dio numerosas competencias, hizo algo que ya debería haber hecho Adolfo Suárez; y ese algo fue estipular como delito el convocar un referéndum para lograr la independencia. Aznar incluyó en el Código Penal una condena de cinco años por convocar un referéndum ilegal, lo que le hizo recibir numerosas críticas.

Pues bien, mientras que los socialistas criticaron a Aznar por dar competencias a las comunidades autónomas, por descentralizar el gobierno, cuando ellos llegaron al poder no dudaron en eliminar del Código Penal la condena de cinco años por hacer un referéndum ilegal. ¿Qué han conseguido con esta acción? Pues que Ibarretxe no dude en convocar un referéndum, el cual ya tiene fecha, para que "los vascos y las vascas" decidan su futuro. Eso sí, a nadie le importa que ese futuro sea fuera de la legalidad, que sea un futuro que vaya en contra de la Constitución y de la unidad de España.

Si, como parece probable, los ciudadanos deciden la opción más lógica y deciden votar NO a la independencia, ¿qué sucederá? Pues los detestables que hayan convocado este referéndum se irán de rositas, y seguirán odiando a España.

Por tanto...¿cuál es la solución? Pues tanto lo que hizo Aznar como lo que está haciendo Zapatero no es correcto. Yo tengo la confianza de que Rajoy, si gana las elecciones, se decida tanto a volver a incluir como delito convocar un referéndum ilegal como no dar a las comunidades autónomas ciertas competencias que deben pertenecer sólo y exclusivamente al Estado, principalmente la educación.

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     "Fachas" y "progres"    Por Adrián Pumares Suárez

Esta colaboración nace gracias al montón de ignorantes que firman en mis artículos. En ellos, al sentirse acorralados, al no poder hacer un razonamiento coherente y lógico, recurren a la solución más utilizada por la izquierda más rancia y obsoleta: llamarme "facha". Estos comentarios demuestran la prácticamente nula inteligencia de estos energúmenos.

Yo, sin entender el insulto (perdonen mi ignorancia), voy a ojear el diccionario de la Real Academia; en una de sus acepciones se define así: "de forma despectiva, fascista, de tendencia reaccionaria".

...FASCISTA... ¡Ah sí! El fascismo, esa ideología tan parecida al socialismo (¿no era Mussolini socialista en sus inicios? Ahora bien, para mí un fascista tiene una serie de características que no coinciden con mi forma de ser.

Un fascista dudo que respete creencias que no sean compartidas por él; vaya vaya... será casualidad que la izquierda NUNCA haya respetado la religión católica.

Un fascista dudo que permita que medios de comunicación que no compartan sus ideas puedan expresar su opinión; vaya vaya... será casualidad que, en Asturias, el gobierno socialista haya cerrado la televisión autonómica Teleasturias. Será casualidad que Chávez haya cerrado, sin prisa pero sin pausa, todos los medios contrarios a su ideología (no voy a entrar a criticar esa ideología, aunque sea absurda y totalitaria).

Un fascista digo yo que podría ser, por ejemplo, un dictador; vaya vaya... como Fidel Castro... pero nada nada, estoy equivocado, pues... ¿como va a ser un personaje de izquierdas un fascista, un "facha" como me llaman a mí?

Seguro que un fascista no se ruboriza por defender a los regímenes más totalitarios y repudiados del mundo. Pero... ¡oh casualidad! La izquierda en general, y Zapatero en particular, defiende a Fidel Castro, Evo Morales, Hugo Chávez... e incluso hay algún zopenco de izquierdas que admira a Lenin o a Stalin.

Dudo que un fascista tenga reparos en portar banderas anticonstitucionales y banderas dictatoriales. Pero, siguiendo con las casualidades, es los mítines de los partidos de izquierdas, hay numerosas banderas republicanas, e incluso banderas de la, por suerte, extinta Unión Soviética.

Ahora bien, tras este cúmulo de casualidades firmen y llámenme "facha". Demuestren que no tienen ninguna razón lógica, consistente y coherente, para quitarme la razón. Demuestren que no tienen contestación para un joven de dieciocho años que ha demostrado ser más razonable que ustedes.

¡VAMOS! Les animo a que me insulten en sus firmas, llamándome fascista. Pero permítanme reírme de ustedes, de su estulticia.

                                

El che, un mito de la izquierda, en realidad un asesino despiadado

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     Arriba España    Por Adrián Pumares Suárez

Han muerto dos soldados de España sirviendo en Afganistán, luchando por España, por su patria: luchaban por España, por defender a un país, representando a todos los españoles, y murieron dignamente, defendiendo el nombre de ESPAÑA hasta el final.

Y repito tantas veces el nombre de España porque no soy uno de esos politicastros de la izquierda a los cuales les da alergia todo lo relacionado con España: la bandera, el himno...yo creo que incluso detestan a las Fuerzas Armadas y al Rey, pero bueno, vamos a dejarlo en que detestan el nombre de España, su bandera y su himno.

No les importa manchar el nombre de nuestra patria mezclándolo con Fidel Castro, con Evo Morales, con Hugo Chávez.....con las dictaduras más asquerosas del mundo. Yo creo que lo único que les molesta de los soldados muertos es que demuestran que España está en guerra, lo que les puede hacer perder votos.

¿De veras creen que les importa que hayan muerto luchando por la patria? Ahora dejarán a los familiares de los militares caídos sin pensión, para decir que no murieron en una guerra; misión de paz....hipocresía pura.

Por eso, porque los militares han muerto por mí, por mi país, por mi patria, no tengo miedo a decir, sin ruborizarme, dejándome de mensajes políticos: ¡ARRIBA ESPAÑA!

Banderas a los balcones, banderas en los coches, pero sobre todo, una cosa, un mensaje en nuestro corazón, en nuestra alma: el amor por España y el respeto por los militares.

Yo, con 18 años, me muestro orgulloso de ser español: ¿y usted, señor Zapatero? ¿se siente orgulloso?

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      Educación para el adoctrinamiento    Por Adrián Pumares Suárez

Yo ya no voy a sufrir la odiosa asignatura de "Educación para la Ciudadanía", puesto que acabo de terminar el Bachillerato, pero tengo un hermano que comienza secundaria, y me da pavor que dentro de dos años mi hermano comience a convertirse en un siervo del socialismo más totalitario y del progresismo más asqueroso. ¿Cómo le explicas a un joven de trece años que no debe hacer caso a lo que le dice el profesor de esa asignatura? ¿Cómo le explicas que no debe cursar esa asignatura, pero que si lo hace va a repetir curso aunque tenga un expediente impecable en Matemáticas y Lengua? ¿Cómo le explicas que por culpa de un gobierno inútil va a sufrir las consecuencias de una asignatura que lo único que busca es el adoctrinamiento de los niños?

Pues es bastante difícil hacerlo. Además lo más gracioso es que la izquierda actual acusa a la asignatura de religión de lo que van a hacer ellos con esta asignatura; dicen que la asignatura de religión no debe ser impuesta por los padres a los niños. Pero Educación para la Ciudadanía sí que puede ser impuesta por el gobierno a los niños; sí, niños, porque el partido socialista busca hacer de los niños lo más rancio del progresismo, busca hacer unos jóvenes progres que sean un filón de votos para ellos en el futuro; unos jóvenes que sean los próximos defensores del totalitarismo socialista.

Pero yo no puedo consentir que mi hermano sea uno de esos. Será él quien tenga que decidir si quiere ser una persona cabal o un asno progresista, pero no lo decidirá por él un gobierno que es posiblemente el más inútil de la transición en España. Y le tocará decidir, como me tocó decidir a mí, pero ser moldeado de esta forma a los trece años me parece algo que roza la ilegalidad; y por supuesto es algo completamente inmoral y nada ético.

¿Se imaginan que el que hubiera hecho una asignatura de este tipo hubiera sido el Partido Popular? Pues seguramente los medios fieles al ejecutivo socialista dirían que esa asignatura buscaba hacer unos pequeños fascistas, unos jóvenes hitlerianos me imagino que dirían. Y no me cuesta imaginar a la señora De la Vega diciendo que el Partido Popular sólo busca la crispación y el fin constitucional; me imagino incluso al señor Rodríguez Zapatero diciendo que el Partido Popular desea los enfrentamientos entre los partidos políticos como antes de la Guerra Civil; incluso creo que los socialistas dirían que el Partido Popular desea, que busca una nueva guerra.

Yo no estoy dispuesto a que mi hermano sea uno de estos nuevos progres moldeados al antojo de los socialistas, y por eso me postulo en contra de esta asignatura sectaria y discriminatoria, aunque a mí ya no me puedan moldear según les apetezca.

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      Nacionalistas y no nacionalistas        Por Adrián Pumares Suárez

Los radicales catalanes, los nacionalistas, quemaron un retrato del Rey, y para el Gobierno central esto  es un asunto "menor", y para el Gobierno catalán es un asunto que sólo preocupa en "Madrid". Ahora bien, yo me pregunto que pasaría si yo, un joven de Asturias, estudiante, más o menos honrado, quemara una bandera de Cataluña (lo cual es algo horrible, no lo pongo en duda); pues en si realizara la acción en Cataluña no quiero imaginarme lo que sucedería, pero si realizara la acción fuera de Cataluña posiblemente sería objeto de duras críticas; posiblemente el señor Rodríguez Zapatero y la señora De La Vega dirían que era un representante de la "extrema derecha", posiblemente fuera un "fascista", o incluso un "nazi".

Ahora bien, si los nacionalistas, si los radicales realizan estas acciones no se les da importancia; lo único que hacen es expresar su opinión, y eso es una libertad.

Pero las manifestaciones de los Peones Negros, boicoteadas por los nacionalistas en Cataluña...no representan la libertad ni la libertad de expresión, sino que representan la crispación.

Y es que cualquier persona que va en contra del ideario socialista, del ideario de este gobierno colabora con la crispación; pero quemar banderas de España, esconderlas, o quemar retratos del Rey de España no colabora a que haya crispación. Y no colabora porque los que realizan estos actos son los amigos de los socialistas, a los que los socialistas se niegan a ilegalizar y gracias a los cuales están en el poder.

Pero si las personas de bien realizáramos actos homólogos, serían actos horribles, anticonstitucionales, actos que representan la ideología de la extrema derecha.

El gobierno socialista, hoy en el poder, no tiene reparos en demostrar su simpatía por los radicales y su odio hacia las personas más o menos cabales, hacia las personas de derechas democráticas, que aman España y repudian la violencia: su odio hacia las personas como yo.

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             La ley del mínimo esfuerzo        Por Adrián Pumares Suárez

Me hace mucha gracia cuándo se habla de reducir el fracaso escolar: nadie propone para eliminarlo dar más horas de matemáticas o de lengua y literatura, o, al menos no este gobierno socialista. La única solución que propone, que se le ocurre, es aumentar el número de suspensos permitidos para pasar de curso; esto consigue, en la estadísticas, que parezca que los niños estudian más y mejor. Es decir, dirán: "un 70% de los jóvenes pasan de curso, pero no dirán que aprueban con cuatro suspensos... simplemente "progresan".

Y a mí este hecho me da pavor; y me da pavor porque tengo 18 años, y empiezo este año la universidad, y pienso: "yo me esforzaré para tener estudios, progresar en la vida... pero otros no se esforzarán ni la mitad y tendrán las mismas oportunidades que yo". Y todo para que el señor Rodríguez Zapatero (por ser el que está ahora mismo en el poder) se pueda vanagloriar de haber reducido el fracaso escolar.

Hasta no hace mucho los estudios eran la oportunidad de los jóvenes de origen humilde (como yo) de progresar, de hacerse hueco y llegar a ser mejores; ahora no estoy seguro de para qué sirven realmente los estudios. No demuestran la capacidad de esfuerzo y la tenacidad, y además no dan unos conocimientos que puedan ser una buena base para el futuro.

Actualmente, lo único que le importa al ejecutivo socialista es hacer una educación que sirva para adoctrinar siervos, esclavos del progresismo sectario y discriminador del cual hace gala este gobierno. Se atreven a endosar a los jóvenes una asignatura como Educación para la Ciudadanía, cuyo único objetivo es hacer unos pequeños socialistas que garanticen la continuidad de una ideología cada vez más absurda y obsoleta.

Por si todo esto fuera poco, cuando los chicos suspenden, la culpa es del profesor, pero nadie critica la estulticia de los estudiantes.

Este es el resultado de una política educativa de poca calidad y sin planificación. Lo necesario es buscar un consenso en una Ley Educativa que contente a todos los ciudadanos, con el apoyo de los grandes partidos para que no se cambie cada cuatro años. El problema es si los partidos nacionalistas y el partido socialista podrán aceptar una Ley de Educación que haga de los jóvenes adultos inteligentes, con lo que posiblemente perdieran muchos votos.

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             II República        Por Adrián Pumares Suárez

Actualmente todo el mundo tiene una imagen de la II República muy politizada: un gobierno de izquierdas que llega al poder con la intención de solucionar una serie de problemas debidos a los privilegios concedidos por la derecha. Pero la realidad es bien distinta.

Para empezar, la República fue impulsada por los políticos de derechas Alcalá-Zamora y Maura. Y la intención no era solucionar ningún problema, sino intentar instaurar una democracia auténtica, con alternancia en el poder entre la derecha y la izquierda y hacer reformas según el voto mayoritario. Así, la República nació con la única oposición de los comunistas.

Por supuesto que la derecha sabía el odio hacia los cristianos de la izquierda española, pero creían que podían neutralizarlo, pues los socialistas habían apoyado la dictadura de Primo de Rivera. Los socialistas habían renunciado a las prácticas extremistas y discriminatorias, inclinándose por la moderación socialdemócrata.

Pero estas expectativas iban a recibir un duro golpe, con la llamada "quema de conventos". Apenas un mes después de que se proclamara la República, las turbas izquierdistas empezaron la quema de edificios religiosos, e incluso intentaron el asalto del diario ABC. Los incendios destruyeron cientos de edificios religiosos, muchos de gran valor histórico y artístico.

Pero lo realmente sorprendente fue la actuación del gobierno republicano, que se negó a frenar los disturbios. Azaña argumentó que "todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano". Finalmente, una mínima parte de la Guardia Civil terminó con los disturbios.

La izquierda, como es habitual en ella, culpaba a la derecha de provocar al pueblo. Así, el diario El Socialista, decía que el pueblo debería haber tenido menos contemplaciones con los "vencidos" ( en realidad no había vencidos). Lo verdaderamente grave no fue la actitud del pueblo, sino la de la izquierda. La Iglesia protestó, pero sin violencia. La izquierda lo interpretó como símbolo de debilidad y actuó con más dureza, llegando a decir que los disturbios habían sido causados por la propia Iglesia.

Pero la República no sólo tuvo estos problemas. Al entrar la derecha en el gobierno, la izquierda pretendió llegar a una guerra civil, e instaurar una dictadura (del proletariado). Pero estos levantamientos fracasaron.

La izquierda se unió para poder llegar al poder; pero llegaron con enormes ansias de revancha: las masas revolucionarias impusieron su ley en la calle. ¿Qué hizo el gobierno? NADA. Los que participaron en la intentona golpista del 34 fueron considerados héroes: los trabajadores pacíficos que fueron contratados durante la "revolución" fueron despedidos, y los insurrectos contratados de nuevo (aunque fueran asesinos). Con este gobierno, volvió la quema de iglesias y conventos.

Con estas perspectivas, la guerra civil ya parecía más que inevitable. Por eso, no podemos hablar del fascismo en contra del gobierno legítimo, sino de revolución y contrarrevolución.

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             Derrota para España        Por Adrián Pumares Suárez

El pasado 27 de Mayo se celebraron las elecciones municipales y autonómicas. Aunque lo lógico hubiera sido una derrota asombrosa para el Partido Socialista, como castigo a una política pésima para España, los resultados fueron muy distintos.

Los resultados fueron de empate técnico. Ante la política llevada a cabo por este gobierno parece surrealista esta situación, pero las causas que han llevado a ella son muy claras, y es que los hechos son muy claros:

1) La política llevada a cabo por este ejecutivo ha sido desastrosa en todos los aspectos: tanto en economía, como en política anti-terrorista, como en política exterior, colaborando con los regímenes más repudiados del mundo. Pero a pesar de esto, parece evidente que muchas personas han votado sin pensar, sólo por cuestiones de ser de derechas y de izquierdas, sin analizar la política de este gobierno y sin lógica alguna.

2) El Partido Popular no ha sabido hacer ver a los ciudadanos los problemas de un régimen como el actual. No ha sabido explotar bien los enormes errores de este gobierno en prácticamente todos los campos.

3) El Partido Popular no se ha correspondido con los principios de sus votantes: en muchos lugares ha coqueteado con los nacionalismos (en Mallorca con la candidata María de la Pau Janer) y tiene candidatos que buscan estatutos nacionalistas, parecidos al de Cataluña.

Ahora bien, aunque los dos grandes partidos han empatado a votos, la derrotada es España. Si estos resultados van a las generales, podríamos seguir con la destrucción de España. Lo que necesitamos es o bien un Partido Popular fuerte, auténtico, con valores verdaderos y democráticos o bien un nuevo partido de derechas, pero completamente integrado en democracia y con los valores que defienden los ciudadanos de bien.

Cuando se vaya a votar no se debe dejar llevar nadie por mitologías; hay que saber a quién se vota, no votar por ser de izquierdas. Y la verdad es que esta izquierda no ha gobernado de forma coherente.

Y aunque no esté de acuerdo con el Partido Popular, sería votar al mal menor, votar de forma lógica.

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             Viento en popa...        Por Adrián Pumares Suárez

La actual izquierda en el poder está consiguiendo, lenta pero incansablemente, sus objetivos: acabar con la identidad nacional de España; hacer una enseñanza que, por laicista, está siendo discriminatoria; y revivir odios del pasado con la "Ley para la Memoria Histórica". Sin olvidar la rendición ante ETA, aunque prefiero suponer que cargada de buenas intenciones, y el cambio de modelo de familia. En primer lugar ha roto todo vínculo con la unidad nacional y con la Constitución con el Estatuto  de Cataluña, tan necesario para que el partido socialista pudiera gobernar. Este estatuto no sólo es un insulto a la Constitución vigente, sino que también margina al resto de comunidades autónomas a un segundo plano. Gracias a este texto, que roza la ilegalidad, los amigos nacionalistas de Zapatero pueden saborear su victoria frente al resto de España: el catalán se vuelve más importante que el propio español en Cataluña y Cataluña recibe tanto dinero como pida; además, gracias a este texto chapucero, Cataluña ya pide reunirse, a parte de España, con Francia, para negociar por su cuenta, gracias a la denominación de esta REGIÓN como nación.

Por otro lado, este gobierno revive los odios de la Guerra Civil (sólo los que le convienen) con fines claramente electorales. Pretende ganar votos de jóvenes que no conocimos la Guerra Civil mediante engaños sobre esta etapa de la Historia de España.

El gobierno radical que preside Zapatero ha hecho una Ley de Educación que margina a las personas cristianas; ha hecho, con la tontería del laicismo, una educación discriminatoria y de mala calidad.

Pero la parte más oscura de este gobierno está, sin duda, en la negociación con ETA. El gobierno socialista, pretendiendo ser el que termine con ETA, ha hecho de una banda terrorista a la que encontró débil, casi acabada, de nuevo fuerte, con capacidad para hacer grandes atentados. Lleva a cabo este gobierno socialista una política llena de concesiones, concesiones que aunque nieguen diariamente, vemos. Por mucho que lo nieguen, el gobierno pactó con ETA antes de la tregua, y no dejó de pactar ni tras los atentados de Barajas, donde murieron dos personas. Zapatero, y su gabinete, están asustados, lo que se demostró cuando el presidente habló sobre el derecho de los vascos a elegir.

Con este panorama el mundo etarra se ha crecido. Y es que el gobierno dice que no habrá vencedores ni vencidos...¿¿CÓMO?? Tras años de lucha contra ETA, los etarras se irán de rositas. Mientras que con Felipe González y Aznar los españoles no se alarmaron al anunciar que se negociaría con ETA, en este caso la repercusión ha sido algo asombroso. Pero esta alarma no ha surgido de la nada: la negociación con ETA ha venido tras la catarata de estatutos permisivos y de nacionalismos sin controlar.

En general, la labor de este gobierno ha sido clara: destruir España lo más posible. Ha sido éste un gobierno radical, cuyos aliados han sido los dictadores Castro y Chávez y el cocalero Evo Morales. Un gobierno que recuerda a la infausta II República, donde la sociedad quedó enfrentada, dividida. En este caso podemos evitar tal desastre de una forma: en las urnas.
Con estas reformas, si la cosa sigue así, el panorama... ¿no se ve negro?

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