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                        Bitácora "ANGOLO51"  Por Antonio González

 

ZP y el Tercer Estado

Por Antonio González

Martes, 28 de julio de 2009

La historia nos ha demostrado que todo acontecimiento singularmente importante, puede repetir los mismos cánones circunstanciales que culminaron ciertos procesos.  Nuestra joven democracia, ha tenido un factor negativo desde el principio, no apercibiéndose los constituyentes del factor negativo y de los problemas que acarrearía ser demasiado tolerantes y débiles con las concepciones secesionistas seudochantajistas que proponían algunas corrientes a los padres de la Constitución que los representaban. Hoy, nos encontramos a punto de volver a setenta o cien años atrás y repetir una nueva película sangrienta.

Aquí en España, la situación económica extrema entremezclada con otros problemas sociales a la que nos está llevando el gobierno socialista del presidente ZP es harto preocupante ―y, ya van dos fracasos políticos con la etapa felipista―. No sabemos si aprendió economía en dos tardes o en dos minutos; pero la realidad, es bastante preocupante, sobre todo, cuando le dice a la oposición que “arrime el hombro”.  Es decir, su inutilidad y bellaquería destruye el fondo económico que le dejó el anterior gobierno Popular como una nación productiva, absolutamente activa a pleno rendimiento y, en menos de una legislatura, le da totalmente la vuelta y derrocha todos los beneficios obtenidos en años anteriores y el entresijo productivo situándonos en: la inflación a punto de estallar, el paro por las nubes y la conflictividad social a la vuelta de la esquina, y ellos, cínicamente instalados en el despotismo iletrado pidiendo a los demás que arrimen el hombro.

Esta situación infame tiene un parangón en la Francia de 1787, que terminó dos años más tarde en una revolución que cambió el sistema político hasta nuestros días. Al igual que hoy en nuestra Patria, los desajustes sociales, políticos y económicos y la ineptitud de sus gobernantes, llevaron a estos a subir los impuestos para intentar solucionar la situación. Convocándose los Estados Generales después de siglo y medio que no se habían reunido. Para ello, el rey Luís XVI se dirige a la sociedad en los siguientes términos:

De orden del Rey: Nos tenemos la necesidad del concurso de Nuestros fieles súbditos para que Nos ayuden a superar todas las dificultades donde Nos encontramos, relativas al estado de nuestras finanzas, y para establecer, siguiendo Nuestros deseos, un orden constante e invariable en todas las partes del gobierno que tocan a la dicha y felicidad de Nuestros súbditos y a la prosperidad de nuestro reino.  Esto grandes motivos, Nos han determinado a convocar la Asamblea de los Estados de todas Nuestra provincias que Nos obedecen, tanto para que Nos aconsejen y Nos asistan en todas las cosas que les proponemos, como para que Nos hagan conocer los deseos y las doléances (quejas) de nuestros pueblos, de manera que por una mutua confianza y por un amor recíproco entre el soberano y sus súbditos, se consiga lo más rápidamente posible un remedio eficaz a los males del estado y que los abusos de todo género, sean reformados y previsto por los buenos y sólidos medios que aseguran la felicidad pública y que Nos darán, a nosotros particularmente, la calma y la tranquilidad de la que estamos privados desde hace mucho tiempo…

Es decir, nos gastamos todas las reservas, el capital, la riqueza y los ahorros en derroches impropios, sin miramientos y sin pudor y, cuando ya la cosa no tiene arreglo, no sólo le pedimos a los demás que nos ayuden y que solucionen el problema, sino que, además, lo demonizamos públicamente en el aparato mediático que controlamos mediante dádivas y mercadeo, para cuando tengamos más, volver a lapidarlo alegremente, y el pueblo pagando impuestos cada vez más desorbitados.

Y continúa el monarca francés:

[] Por estas causas Nos os advertimos que Nuestra voluntad es comenzar los Estados libres y generales de Nuestro reino el lunes 27 de abril próximo en Nuestra villa de Versalles, donde Nos deseamos que se encuentren los más notables personajes de cada provincia, bailiaje y senescalía. Y por este efecto os mandamos de forma expresa que al recibir la presente hagáis elegir y nombrar a todas las personas dignas de esta gran confianza; y estos diputados serán provistos de instrucciones y poderes generales suficientes para proponer y consentir todo lo concerniente al bien del Estado, la reformas de los abusos, el establecimiento de un orden fijo y estable en todas partes de la administración, la prosperidad de Nuestro reino y el bien de cada uno de Nuestro súbditos asegurándoles que de Nuestra parte encontrarán la voluntad para mantener y hacer ejecutar todo lo que fuera concertado entre Nosotros los dichos Estados tanto en lo relativo a los impuestos que hubieran aprobado como en lo relativo al establecimiento de una regla constante en todas las partes de la administración y del orden público; prometiéndoles preguntarles y escuchar sus ideas sobre todo lo que pueda interesar al bien de Nuestros pueblos y de considerar sus doléances y proposiciones que Nos hicieren; de tal manera que Nuestro reino y, en particular, todos Nuestros súbditos, se resientan para siempre de los efectos saludables que deben salir de asamblea tan notable.

Dado en Versalles, el 24 de enero de 1789.

Como todo el mundo sabe, los Estados Generales se reunieron en mayo de 1789, los cuales estaban formados por los representantes de tres estamentos: aristocracia, clero y tercer estado.  Pero por cuestiones formales interesadas del sistema de votación, al no consentir el rey la forma cuantitativa que beneficiaba al Tercer Estado (el pueblo llano) por ser mayoría, este decide separarse  de los otros, constituyéndose en Asamblea Nacional tras reunirse en el pabellón del Juego de Pelota donde juran no separarse hasta conseguir para el pueblo una Constitución.  Siendo a partir de este momento cuando se produce el cambio conceptual del absolutismo por el de soberanía nacional. Llegándose más tarde a un ambiente revolucionario con las consecuencias consabidas que le costó al monarca no sólo el trono sino la cabeza. Siguiendo unas etapas de conflictos civiles, contrarrevoluciones, guerras y terrores jacobinos.

Nuestro presidente de gobierno que también tiene algo de Luís y jacobinista que ya es difícil, va a conseguir que en esta nación se produzca algo parecido.  Nos va a obligar a decidir en la calle un juego que no va a ser de pelota.  Nos está abocando a tomar decisiones y jurar  no separarnos hasta que se reforme la Constitución Española, única forma de terminar con esta anarquía legal, impuesta por unos políticos inútiles que no fueron capaces de prever lo previsible,  en algo tan elemental como analizar la historia pretérita para aplicar en futuros acontecimientos.  Porque les pesaba mucho el miedo que no las responsabilidades históricas; pero además, les siguieron otros políticos ineptos que dejaron pasar el tiempo “a ver si la cosa madura sola”, cayendo en la omisión del deber de gobernar y legislar mirando solamente lo que tendría que haber sido importante, los intereses del pueblo español.

Ha llegado el momento de iniciar una nueva andadura de reactivación favorable para lograr un impulso decisivo, una evolución; siendo imprescindible, entender que se ha “quemado” una etapa y se necesitan nuevas ilusiones y proyectos que produzcan un estallido de esperanza para avanzar en otra nueva trayectoria.  Es necesario un revisionismo de la política nacional que dé nuevos enfoques a diversos temas socialmente convertidos en rémoras para la sociedad española; para ello se tendrá que impulsar las vías y los recursos pertinentes que renueven, entre otros, los siguientes temas:

―  CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA: Reforma de la carta magna en los temas que han producido desajustes con el transcurso del tiempo o, en los que nacieron viciados de antemano (recobrando para el Estado las competencias propias, lógicas y pertinentes para ser fuertemente competitivo como nación libre). Serían materias de absoluta responsabilidad del Estado acogidas a una legislación específica:

La Lengua Española será la oficial del territorio español por ser idioma común, cuyo uso, enseñanza, protección y defensa, debería ser obligatoria en la totalidad del territorio nacional. Por lo que tendría que ser la única que sirva en los trámites oficiales y el tratamiento general con y entre la ciudadanía.  Las demás lenguas o dialectos regionales sólo tendrán el carácter de legales pero no obligatorias.

Los símbolos constitucionales de la Patria: Bandera, Escudo e Himno, cuyos honores recogidos en leyes serán generalizados como cumplimientos obligados de inmediatez efectiva en el tiempo (los jueces y policías serían los encargados de hacer cumplir cualquier infracción a la normativa ipso-facto; es decir, en menos de seis horas, actuando contra los infractores y poniéndolo a disposición judicial con todas las garantías legales). 

Gestión estatal en materia educación, sanidad y seguridad social.

Política nacional de empleo efectiva.

Puertos, aeropuertos, fronteras, ríos, pantanos, mares territoriales y espacio aéreo, autopistas, autovías y carreteras nacionales.

Policía (Guardia Civil y Policía Nacional).

Fuerzas Armadas (Tierra, Mar y Aire).

Centros penitenciarios.

Recursos y centrales de energía.

Edificios públicos estatales.

Espacios protegidos y todas aquellas materias que sean de interés nacional.

 

―  DISMINUCIÓN COMPETENCIAL A LAS COMUNIDADES REGIONALES: Fracasado el actual estado de las autonomías por no haberse integrado convenientemente en la Nación común e indivisible de todos los españoles, ni tampoco solidariamente, se hace inevitable estudiar las reformas legales que permitan los siguientes puntos:   a) Supresión de los Estatutos singulares o específicos de las comunidades: Perderían atribuciones en las políticas y competencias que no sean uniformes e igualitarias con las restantes, eliminando, cualquier fuero histórico, privilegio o circunstancias específicas que las encumbre o distinga de /o sobre las demás, y/o contradigan los intereses del estado central.  Evitándose con ello, las tentaciones secesionistas o totalitarias (disminuyendo sus responsabilidades legislativas y ejecutivas, total o parcialmente en materias que sean específicas del Estado).  b) Imponer nuevos estadios de colaboración y perfeccionamiento de las relaciones entre entidades y delimitar las competencias técnico-legales de los gobiernos regionales o autónomos.

 

―  POLÍTICA INTERIOR:

A) Separación efectiva y real de los poderes del Estado.  Ningún Poder deberá tener la facultad de determinación o elección de los miembros de otro poder, que se conformará con arreglo a una doctrina legislativa ratificada en este sentido.

B) Reforzar su actividad ejecutiva: 1) Dotando a las Fuerzas de Seguridad del Estado de una legislación que reconozca explícitamente y orgánicamente una jerarquía competencial de los Cuerpos Policiales del Estado sobre los cuerpos autonómicos y locales en materias jurídico-administrativo penal y enjuiciamiento criminal. 2) Reconocer, igualmente, las peculiaridades específicas de las Fuerzas Armadas y del cometido de defensa de la nación en los intereses de España internos y externos, de sus correspondientes estatus, reglamentos y leyes competenciales legales a la altura de las de Europa y el mundo civilizado.

C) Promulgación de leyes pertinentes en materia de reforma electoral concerniente a partidos políticos y elecciones, encaminadas a impedir que puedan intervenir en la acción política, organizaciones internas separatistas, terroristas o afines y cercanas, enemigas del Estado Español.

D) Cambiar la política penitenciaria actual -cuyos centros no son más que escuelas de vagos y maleantes, así como universidad de delincuentes licenciados-, por un sistema de "manu militari" con total funcionamiento, personal y administración castrense. Transformándose en centros de trabajos forzados donde el infractor penal tema y no desee ir nunca jamás.

E)  Disminución de la burocracia y del funcionariado en un tercio de los tres escalones: Estado, autonomías y ayuntamientos; con jornadas tácitas de trabajo de mañana y tarde,  fiscalizadas para evitar la ineficacia, la apatía y la ausencia.

F) Sistema educativo único y obligatorio en todo el territorio nacional desde la enseñanza primaria hasta la universidad.

G) Legislación pertinente a derogar cuantas leyes y  normativas se oponga a la defensa del derecho a la vida haciendo apología o ejercitando actos que produzcan la muerte, como el aborto o la eutanasia.  Considerándose que el asesinato de los impedidos, los nasciturus y cualquier otra persona, sea cualesquiera las circunstancias que les afecten; tendrán responsabilidad penal todas las personas autoras, cómplices o encubridoras con agravantes para los médicos y profesionales de la medicina que sólo tienen una obligación y un deber, aparte de facilitar la doblegación del dolor en el enfermo: –salvar vidas- en las mejores condiciones posibles, y no destruirlas.  Lo que quiere decir que el ordenamiento jurídico sería modificado en el sentido de dar seguridad y personalidad jurídica a todas las personas nacidas o no.  Ratificando políticas a favor de la vida y en contra de la muerte tolerada.

 

―  POLÍTICA EXTERIOR: Pensada en defender los intereses presentes y futuros de la nación, sin menoscabar la historia pretérita real de la misma (reconstruyendo un aparato diplomático acorde al prestigio internacional de España). Reconquistar con acciones de prestigio la importancia estratégica, política y económica en el contexto internacional. Haciéndonos respetar con la razón, la elocuencia y la firmeza.

Inmigración adecuada, controlada y pactada desde nuestros consulados y embajadas en los estados y países colaboradores.

 

―  POLÍTICA ECONÓMICA: De corte liberal en la que predominen las iniciativas privadas para el desarrollo tecnológico, industrial y comercial; se faciliten y reconozcan los proyectos sociales honrados y sensatos que contribuyan al beneficio de la sociedad y el engrandecimientos del Estado, eliminando y suprimiendo las subvenciones totalmente –incluso a partidos políticos, sindicatos y patronales u organización de cualquier tipo-,  entes propiciatorios para las malversaciones de caudales públicos que sólo instan a las subidas de impuestos voraces.  Control auditor permanente de las inversiones públicas en cualquier campo y sector.

 

Consecuentemente,  cuando el “Tercer Estado” como pueblo soberano que fundamenta todos los Poderes del Estado, se dé cuenta de que el Zapaterismo es un régimen agotado, antes de fructificar los “brotes verdes”, por culpa del engaño y la falacia permanente, escorado hacia la concepción teórica de dictadura de extrema izquierda trasnochada; tomará la sabia resolución de no permitir la división ni la vulneración de la soberanía nacional, de estar juntos hasta que la Constitución sea reformada en los justos términos de la viabilidad social. Esa reforma sería avalada, previamente y como consecuencia, de un referéndum del pueblo soberano dispuesto a hacerlo y hasta dónde se debe modificar, sin intervención de los representantes de los partidos políticos. ¡SE PUEDE HACER!

Para que no se pueda abusar del poder, es preciso que el poder detenga al poder (Montesquieu)

                   

 

 

 

Federico Jiménez Losantos y César Vidal

Por Antonio González

Martes, 14 de julio de 2009

Indudablemente que en este relativo largo periodo democrático, España ha sufrido y sufre la desafección congénita y adoptada de algunos especímenes que deberían estar en las galeras del olvido hasta que se produjera el fin de sus días en este valle de lágrimas.  Pero esto no es nada nuevo, es tan viejo en nuestra Patria  que la idiosincrasia de lo español es como una cadena existencial o, como, un “chute” de heroísmo y libertad. ¡Vaya usted a saber!  Lo nuestro viene de largo en la historia y no lo arreglan todos los psiquiatras y psicólogos del mundo de cualquier época.

Díganme si no, cómo se explica nuestra historia contemporánea más reciente: En España, cada vez que el PSOE llega al poder, se producen grandes cataclismos sociológicos acompañados de grandes sospechas evidentes.  Pero… contra esta perversión reiterativa, existen personajes que en sus distintos campos de actuación se erigen en rebeldes con causas y en conductores de masas.  Y, esto no es fácil, son muy pocos los llamados y menos los elegidos para despertar las conciencias adormecidas o poco instruidas de un pueblo que prefiere no ver ni saber.

Desde la fecha fatídica del 11-M de 2004; día que dejó “en pelota” la organización político-social del Estado Español evidenciando todas sus carencias, han transcurrido más de cinco años de la masacre ocurrida en Madrid, con más de ciento noventa muertos y numerosos heridos, sin que el Gobierno de España con toda su estructura y nomenclatura, salido “provechosa y aprovechadamente” de las urnas el 14-M, haya sido capaz de descubrir y rendir cuentas ante los cincuenta millones de ciudadanos, los hechos ocurridos. No habiéndose descubierto la “trama” truculenta de los autores físicos e intelectuales de esa matanza, sospechando todo el mundo, con razón, que los malos de la película que nos presentaron oficialmente son inocentes mientras no se demuestre lo contrario, y lo contrario se ha demostrado; nada de la secuencia conocida durante la instrucción del sumario, ni tampoco en la vista y sentencia del mismo parece coincidir con la verdad real.

¿Pero cuál es la verdad? Sólo unos pocos medios de comunicación se erigieron en rebeldes con causa, se expusieron a ir contra corriente y no quisieron agachar la cabeza.  Desde ese día, con todas las consecuencias, Federico Jiménez Losantos y César Vidal, se convirtieron en protagonistas de la historia y dueños de su destino, el tiempo los ha hecho héroes de la verdad; pero para llegar hasta ese punto, han sufrido persecuciones, presiones y amenazas, denuncias y querellas en los juzgados y un largo etcétera de actuaciones traidoras y barriobajeras, por ser los cabecillas de un movimiento social en las ondas hertzianas  que no “tragaban” con la verdad oficial, una verdad cada día más difícil de sostener. Y, para colmo, defenestrados en la empresa donde prestaban su trabajo y su tiempo.  Ellos no lo dirán; pero todos sabemos que decir la verdad e ir en contra de “ciertos intereses” internos, externos y cercanos, cuesta el puesto de trabajo.

Dos caballeros inmaculados, seguidos de otros muchos que han creado escuela de opinión, ciudadanos ávidos de saber y entender que queriendo justicia tomaron la opción responsable de no entrar en el juego sociata. Desde aquel mismo día, indirectamente y sin pretenderlo, ambos pueden ser responsables de haber afiliado al Partido Popular a más gente que todos sus miembros juntos. Probablemente, nadie les habrá agradecido estas circunstancias, ni sus servicios a España y a la virtud de esa señora vendada que representa, la razón, el derecho, la equidad de la Justicia de la Ley.

Pero el mundo da muchas vueltas y todo cae por su peso, incluso las cuestiones metafísicas. No nos iremos de este planeta sin saber, más pronto que tarde, la verdad responsable de estos episodios que dará con los huesos en la cárcel de personajes que nos dejará helado el corazón. ¡Tiempo al tiempo!

Para ello, los españoles decentes y sencillos esperamos la buena disposición y entrega a su trabajo, que como hasta ahora ha ido demostrando, el tercer caballero que compone la trilogía épica informativa: Pedro J. Ramírez y su medio El Mundo. Reacio también a tragárselas dobladas. Este trío de patriotas héroes sin tachas, acompañados de otros más, han emprendido desde el primer momento, una cruzada contra la felonía y el terrorismo, que esperemos que esta vez, no sea de estado.

¡LOOR A LOS HÉROES DE LA DEMOCRACIA!

La conciencia es, a la vez, testigo, fiscal y juez (proverbio español)

                   

 

 

 

LICASS

Por Antonio González

Viernes, 10 de julio de 2009

Una legión de “plumillas”, “plumeros” y “plumones” llevan varios meses pidiendo a diario, en numerosos y determinados medios de comunicación, la cabeza del  presidente de la comunidad valenciana señor Camps, todos en manada o en rebaño, con una sola intención “atacar sin tregua a los del PP”.  Unos, con consignas interesadas y a la servidumbre del partido en el poder y, otros, de doble moral.

Si bien los numerosos casos de corrupción política supuestos y demostrados han sido descubiertos, actualmente y en el pasado, por el “cuarto poder”, principalmente la prensa mediática, con grandes dosis de profesionalidad y enormes medios puesto a disposición del periodismo de investigación; no deja de ser cierto, que una gran legión de licenciados en periodismo y no tan licenciados, pero tan persistentes como incompetentes, van a rebufo de los esforzados y auténticos profesionales que son bastante pocos, aprovechándose de su trabajo, sin exponerse o “currelárselo”, dejándose llevar por la corriente, porque “van a donde va Vicente”.

Hay que ver la que se ha armado con los cuatro trajes de Francisco Camps, y cómo se obvia los temas del director del CNI o la subvención a la empresa de la hija del ex presidente de Andalucía, por poner sólo dos ejemplos de las decenas de casos que afecta al corrupsoe en toda España.  El tratamiento desigual es bastante notable: Por un lado, toda la orquestación le atribuye al presidente valenciano la recepción de un regalo particular, al parecer, sin contraprestación política.  Lo que significa, que aún pudiéndose demostrar la dádiva, sólo podría atribuírsele el delito de cohecho impropio, malamente tipificado en ese esperpento super recompuesto que es el vigente Código Penal, cuya pena podría ser entre tres y seis meses de multa, o lo que es igual dos o tres mil euros.  Por otro lado, tenemos la supuesta malversación de caudales públicos, utilización de medios y personal del Estado, prevaricación, etc., que se puede dar en los otros dos personajes.  En ambos casos,  no debe olvidarse la presunción de inocencia hasta que no haya sentencia firme.

Y aquí ya no estamos hablando del valor de cuatro trajes pagados con efectivo y capital de procedencia privada, sino de grandes cantidades de dinero del erario público que sale de los impuestos de todos los españoles. Pero estamos ya tan acostumbrados a tolerar la corrupción permanente de la izquierda como algo genéticamente connatural; y de tal suerte, que el volumen de casos graves punibles pendientes y coexistentes en los tribunales y fuera de ellos, se asimila como si fuera algo ajeno a nosotros, como si los abusos cometidos por los “rojos” tuvieran patente de corso.  Y tanto es así, que hasta los servicios públicos judiciales, fiscales y policiales dejan filtrar, incomprensiblemente y con demasiada frecuencia, actuaciones secretas de sus ámbitos profesionales que se toma como algo normal, sin que exista acción disciplinaria o penal contra los responsables. 

Ni siquiera disimulan su doble vara de medir, cuando desde el poder se ha abusado utilizando  los servicios de la Policía (recordemos la detención ilegal de dos militantes del PP en una manifestación de la Asociación de Víctima del Terrorismo por culpa del dirigente socialista Sr. Bono, actualmente Presidente del Congreso, cuya Sentencia 08/05/06 condenaba a tres policías).  Sin que eso fuera importante para tan sesudos letrados “Legión Interesada en Comunicación y otras Actividades de Servicios al Socialismo” (LICASS).  Pero la verdad es que la administración de ZP, es la primera de la democracia en ser condenada por practicar detenciones ilegales.  Proceso que marca la diferencia, incluso con la detención y secuestro de Segundo Marey en tiempos de los GAL de Felipe González.

Pero los servidores mediáticos saben lo que hacen y a quién obedecen; su treta es, que se hable de todo menos de la corrupción del PSOE, creando suficiente distorsión social sobre los escasísimos casos sospechosos de la oposición para despistar y, que no se hable de los numerosos casos con cierta entidad que afectan a su partido en el poder; su meta: beneficiarse del maná repartido por el iluminado de la Moncloa con dinero público. ¡Qué le importa el pueblo, ni sus dificultades para pagar la hipoteca!  La cuestión es la inmediatez del beneficio que proporciona el servilismo al que se le paga de cualquier forma.  No será ético “el miente que algo queda”; pero es muy eficaz.

Si a todo esto le sumamos las estrategias de guerrillas urbanas practicadas por los políticos con cargos en las distintas administraciones, que alientan a sus bases para intimidar a la “derecha”, con métodos estalinistas en cualquier momento y lugar, cuyas prácticas aunque se han quedado rancias siguen dando buen resultado entre los tontos útiles de la pluma y el teclado.  Consecuentemente, se podrá comprender como en España vamos retrocediendo en todos los órdenes: mala economía, mala educación pública, malas leyes, malos jueces y malos fiscales de un mal sistema judicial y, así, suma y sigue.

Pero todo ello tiene un objetivo: destruir la nación española. El corrupsoe maneja bastante bien el márketing desde el poder y tiene una gran influencia de intereses variados en los plumillas mediáticos, que encuadrados en empresas afines de la información son los encargados de deslegitimar y desprestigiar a los personajes de gran valor dentro del Partido Popular, su único contrincante y alternativa al poder.  Destruir esta formación y su granítica estructura moral, política y social para implantar una tiranía fundamentalista bolivariana, chavista  o marxista con la consiguiente pérdida de libertades públicas, vuelta a los crímenes de estado (aborto, eutanasia y eliminación física del sospechoso o el que estorbe). 

Teniendo en cuenta que la deriva socialista va por esos derroteros, si no se actúa a tiempo desde la ciudadanía, desde las organizaciones sociales y con firmeza desde la oposición política, la cosa desembocará en el empobrecimiento de una sociedad ya paupérrima desde la llegada socialista al poder hace cinco años; en la radicalización gradual que ya se está viendo venir y, por lo tanto, percibiendo y evitar su pretensión de perpetuarse en el poder al igual que los sistemas tiránicos de izquierdas que conocemos.  Por consiguiente, habrá que decir que una parte muy importante de la involución social y política será como consecuencia del vasallaje al poder de lo/as plumillas, plumeros y plumones.

El mundo no está amenazado por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad (Albert Einstein)

                   

 

 

 

¡Negocio, negocio, negocio!

Por Antonio González

Miércoles, 24 de junio de 2009

La definición más exacta no podía ser; la señora Dª Francisca Hernández, viuda del policía nacional D. Eduardo Puelles, con una entereza que ya quisieran para sí muchos hombres y en unos momentos tan delicados cuando acababan de matar a su marido, alzó su razonamiento en los medios para que la escuchara el mundo entero.  La mayoría de los españoles sabemos que la banda de asesinos vascos sólo están montados sobre una estructura mafiosa de las que viven muchos sectores de esa sociedad que se han aprovechado del terrorismo –véase mi artículo publicado en este medio en marzo del 2008 LAS PROPUESTAS DE LOS ALCAPONES VASCOS. ¿Coincidencia casuística? ¡Qué va! Comprobación exhaustiva de los comportamientos de una sociedad atemorizada, sin criterios y sin valores morales, que ha permitido la corrupción de los capos durante cuarenta años.  Como se dice en mi tierra: [Tienen menos “güevos” que una chiva].

Y de esta telaraña mafiosa son culpables todos los que han permitido primero: las muertes de unos guardias civiles y policías, porque “no son de los nuestros”; después: de unos taxistas, obreros o empresarios, porque “algo habrán hecho”.  Siempre: porque se han asustado de la democracia, donde se exige un esfuerzo en la toma de decisiones como individuos y, hasta ahora, prefieren vivir a la sombra y padrinazgo del terror violento, intentando demostrar con obsesión pueblerina que “son muy buenos y no se meten ni ven nada”.  Esclavizados en una sociedad cobarde y meliflua.

A los capos vascos sólo les interesa el negocio que se obtiene del terrorismo: el dinero, esté manchado de sangre o no. Han montado el “chiringuito” dentro de una sociedad que lejos de dejarse engañar, ha colaborado y mucho, en que la camorra vasca haya campeado cuatro décadas, amparados por un nacionalismo impresentable, que también ha vivido del cuento vasco otras tantas décadas. Han camuflado su estrategia detrás de unos visillos ideológicos que nadie podía ignorar porque son transparentes y, cada tonto, con autismo social y político votando siempre lo mismo en cada elecciones. ¡Pero qué gente!

Ochocientos ochenta muertos inocentes son muchos muertos para que la conciencia no exija algo más que mirar para otro lado, es la “socialización del dolor” que te puede tocar en cualquier momento; y a estas alturas, los consejos y las aptitudes ya no sirven de nada; porque nunca han servido de nada a estos ciudadanos que no han sabido discernir entre los conceptos de ciudadanía y servidumbre, elegir entre ser ciudadanos o súbditos. A las vascongadas no ha llegado aún la democracia porque han estado gobernadas durante treinta años por una aristocracia de políticos que ha devenido en una oligarquía.  Ya se sabe: “unos agitan el árbol y otros recogen las nueces”.

Cerca de cuatrocientos mil vascos que no han entrado en el juego de agitar ningún árbol, ni de recoger las nueces, se han visto obligados a tener que salir de su tierra en una diáspora cuyas consecuencias está por ver.  LA VERGÜENZA VASCA TODAVÍA NO SE HA ESCRITO.

En esta región, han gobernado unos políticos con el refrendo del pueblo que tenían que ser juzgados en un proceso de “genocidio consentido”; pero para ello, en España tenían que haber existido unas verdaderas Cortes legislativas que hubiesen puesto a unos y otros contra la pared, con la tipificación en las leyes penales de procedimientos que ampararan a las víctimas y no a los delincuentes, aunque estos sean políticos.  Legislando e imponiendo un sistema judicial menos caduco, menos corrupto y más eficaz. Pero es que también, durante tanto tiempo y salvo una excepción muy localizada, los gobiernos han sido también la expresión y el reflejo de las Cortes en cuanto a esos mismos defectos. El Estado de Derecho que tendría que derivarse de unas buenas promulgaciones de leyes es sólo una utopía, una pica en las mentes bienpensantes, un rellenar ético sin consecuencias prácticas, una ilusión no abordada, una quimera pretendida; pero nada más.

La sociedad vasca vestida con la fábula de la piel del león, solamente ha alcanzado a ser una hiena (Hyaenidae Crocuta Vasconae). Su agonía será entender la sintomatología y darse cuenta de que han perdido la dignidad como pueblo; diagnosticar el mal y purgarlo disponiéndose a entender el entramado mafioso a que les han conducido los iluminados dirigentes que han padecido y sus pistoleros.  El tratamiento y la solución social llegarán cuando se conciencien del problema, se insufle del espíritu del león y a zarpazos, gorrazos o chapelazos los corran por todas las calles hasta el Cantábrico para que allí se hunda, se “ahoguen” y desaparezcan definitivamente los alcapones y sus padrinos nacionalistas.

“Cuando la memoria nos recuerda que uno ha sido el sujeto actuante en una determinada acción, el orgullo contesta inexorable que no es verdad, pero, a fin de cuentas, el orgullo vence a la memoria”

Friedrich Nietzsche

                        

 

 

P-ronto S-eréis O-breros E-ngañados

Por Antonio González

Lunes, 27 de abril de 2009

Estas siglas y este lema son la síntesis de los resultados de los comicios generales de hace tan sólo un año.  Cuatro años antes y al albur de los engaños fabricados por los vendeburrospintados de siempre, expertos en toda clase de timos sociales, maestros birlibirloqueños de escamotear cualquier bien ajeno y, sobre todo, los bienes públicos, construyeron su estrategia de la confusión sobre la tragedia del 11-M y sus terribles consecuencias de muertos y heridos; pero es que una vez en el poder y avalados por los votos irreflexivos del pueblo atormentado por los sucesos y en completo estado de shock, actuaron  de nuevo con el cliché del nefasto periodo Felipe González-Alfonso Guerra que llevó a España a la más completa ruina económica, política y social.

 Si bien traíamos la experiencia de un partido tenebroso en ese oscuro periodo felipista, que afectaron a todos los parámetros de la economía, de los valores morales y culturales de la sociedad, con suficientes hechos probados de crímenes de estado y un nivel de corrupción masiva hasta entonces desconocida en todo occidente; esto no nos sirvió para establecer un análisis competencial que valorara cualitativamente las ofertas electorales de los distintos partidos políticos y, en todo caso, la opción más pulcra y formal de una ya demostrada eficacia, con seriedad para abarcar cualquier empresa y dar continuidad a la suma de éxitos en la gestión del estado.

Habiendo traspasado ya ampliamente el meridiano de la confianza otorgada de dos legislaturas a las hordas sociatas de zETAp; periodo en el que sólo ha faltado que a la ciudadanía se le recluyera en los Gulags de sus “primos soviéticos”, teniendo también que haber soportado algo tan inverosímil como: una gran tolerancia legislativa con los batasunos en los ayuntamientos y otras cámaras políticas para mayor escarnio de los ciudadanos. Tentativas en distintos grados de negociación con el hampa y bandas mafiosas de las provincias Vascongadas. Pérdidas absolutas de valores cívicos y políticos para embrutecer y adoctrinar a la sociedad desde los colegios. La implantación legislativa de la cultura de la muerte (aborto, eutanasia, eugenesia y otras hierbas despreciativas del don de la vida). Destrucción de riquezas y empleos con un endeudamiento interior y exterior que va a hipotecar a varias generaciones, etc.

Ahora, este gobierno de incompetentes, sigue reiteradamente anunciando que se van a poner en marcha para más de lo mismo.  Mientras, más de cuatro millones de trabajadores –cifras oficiales- han perdido su puesto de trabajo, otros muchos ya no cobran el desempleo y casi otro millón ni está en las listas oficiales ni cobran porque están empleados en cursos opcionales de camuflajes de las distintas administraciones del Estado o de las Comunidades Autónomas.  En concreto, podríamos estar hablando de más de CINCO MILLONES de desempleados actualmente.

Pero no toda la culpa la tiene el progrerío neomarxista del Gobierno Socialista, porque en la gobernación de España les puso ONCE MILLONES DE VOTOS que tienen detrás otras tantas personas comprometidas con el proyecto socialista, cuyo respaldo en las urnas les permitió seguir una política de engaños, falacias, despilfarros y una mala gestión supina que ha dejado una gran parte de sus votantes en la más absoluta miseria. Ahora, que exijan que todas las hipotecas y carencias  las cubra y se haga cargo el gobierno mandado por el de las cejas, líder de los titiriteros sacacuartos. A la vez, deben pedir algún tipo de responsabilidad también a esos liberados de los sindicatos de clases, permisivos y cómplices en la ocultación de las evidencias y la contumacia, que se han convertidos en la aristocracia de la clase obrera a base de su propia inoperancia, de hacer huelgas interesadas a destiempo a gobiernos eficaces de la derecha, de no pretender hacerlas a gobiernos ineficaces de la izquierda y  de seguir las pautas de un ejecutivo paupérrimo. 

Por consiguiente, la culpa es corresponsabilidad de muchos a los que hay que decirles que se ha cumplido aquello de:  P-ronto S-eréis O-breros E-ngañados.

                        

 

 

¡Monseñor Obispo pide por ETA!

Por Antonio González

Jueves, 2 de abril de 2009

Dios nuestro Señor Jesucristo, Hijo y Encarnación de Dios; Hijo de Santamaría Virgen y predicador de la filosofía humanística que rescató al hombre de las cavernas frías y oscuras del animalismo para insuflarle una concepción amorosa hacia el prójimo. Maestro singular de la ética social más revolucionaria conocida hasta nuestros días y que ha movido los cimientos del homo sapiens desde su excepcional génesis y, seguramente,  hasta el final de los tiempos. Castigador de los fariseos que prostituyeron la Casa de Dios y su concepción divina. Inmaculada luz que minimiza a las tinieblas y faro guiador de navegantes perdidos en las tormentas profundas de las almas; sería hoy en la tierra un juez implacable con la Iglesia que su discípulo Pedro legó a los creyentes en su Nombre.

Ciertos clérigos, curas y otros iguales, están empeñados en que la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, cada día tenga menos adeptos por pérdida de fe en sus representantes y ministros, que no pastores;  porque están empecinados en repudiar las creencias religiosas y morales que recibimos del Hijo de Dios.  Siguen empeñados en farisear las enseñanzas de Jesucristo para que todos los creyentes estén cada vez más lejos del pensamiento divino del Salvador.

La Facción Vasca de la Santa Madre Iglesia Católica, se ha distinguido siempre por estar más cerca de los criminales de ETA que de las víctimas; de tal suerte, que el nacimiento de la organización mafiosa de las Vascongadas fue preparada, ideada, metabolizada y puesta en funcionamiento en el seno de la misma con el apoyo de un amplio sector del clero vasco.

Poco le ha importado a estos clérigos, curas y otros iguales los cientos de asesinatos perpetrados por sus “ahijados” desde el primer crimen efectuado en 1968 hasta nuestros días. Poco le ha importado los numerosos daños morales y materiales causados por los alcapones vascos a la sociedad española. Poco le ha importado los numerosos niños asesinados cuyos angelicales cuerpos fueron desmembrados monstruosamente. Poco le ha importado la extorsión, el robo, el secuestro físico de las personas y de la libertad de la sociedad vasca.

Y… ahora, viene monseñor Juan María Uriarte, obispo de San Sebastián manifestándose en defensa de los familiares de la criminal organización mafiosa-terrorista y reclamando un final dialogado para ETA, según el ABC de 31/03/09 que: “se negocie con ETA aunque no pida perdón”. “Que  -los familiares- «sufren» al tener que desplazarse centenares de kilómetros para poder visitar a los etarras”.  ¡Qué lástima!

Podría decirnos Monseñor Uriarte ¿Cuánto sufren los familiares de las víctimas cada vez que van a visitar las tumbas de los asesinados sin razón alguna? ¿Por qué las víctimas no encuentran en algunos “asotanados” el calor que saben reciben de ellos los asesinos vascos? ¿No es cierto que las víctimas son más dignas de sus apoyos, porque están más desamparadas, que las alimañas con dos patas que tanto gustan de arropar?

Si Nuestro Señor Jesucristo hijo de Dios se hiciera presente en esas tierras vascas, seguro que más de un obispo y cura, le daría de boinazos y les arrojaría de la Iglesia de Dios de la que están perjudicando con sus prácticas de cambistas morales. Y puede que así ocurra.

¡Monseñor Obispo pida y ore por las víctimas!

El día que Uriarte se muerda la lengua morirá envenenado. Le matará el veneno de la serpiente etarra.

David López Vizcaíno, colaborador de RD

                        

 

 

Evidente

Por Antonio González

Miércoles, 11 de Febrero de 2009

No podemos evitar un cierto sentimiento de despecho y admiración por lo bien que las izquierdas utilizan los medios a su “alcance”, que no son otros que la inmensa mayoría del mercado audiovisual que han sido, son y serán convenientemente “untado” desde el poder.  Como ya dijo cierta ministra socialista –el dinero público no es de nadie-; ahí está verdaderamente la ética de izquierda, el soborno mediante subvenciones a todo tipo de organización sea la que fuere, el caso es que se olviden de cualquier código deontológico, se postren a sus postulados y “ponga la mano” regularmente: periódicos y revistas, radio y televisión, cinematografía, lobbies de putas, lesbianas y maricones, sociedad de autores y editores, artistas y titiriteros de la cejas, etc.  Un estado dentro del estado que propaga más bien poco la ley de la disciplina, el trabajo y el esfuerzo, y propugna el derecho a vivir de no hacer nada o, mejor dicho, a vivir de los impuestos que la gente honrada se ve obligada a contribuir con el Estado.

Probablemente muchos habrán tirado la “toalla” en esta guerra de las ideas y adoctrinamiento boboprogre de las masas, pero habrá que armarse de valor, enfundarse en el traje de las tradiciones morales y presentarles batalla a esta jauría adoctrinante y basurienta; pero el individuo solo o la sociedad desorganizada no puede hacerlo si no es encuadrada en movimientos de resistencias organizadas.  Aquí ya no se trata de “verlas venir” como ocurría en los primeros tiempos de la transición democrática.  Ahora, una vez detectado intelectualmente el peligro y sintiendo la necesidad de hacer algo por uno mismo y por los demás, hay que dar el siguiente paso con todas las consecuencias y plantearse una cuestión: {“Si me abandono en el pasotismo para que la responsabilidad de tomar decisiones las afronten otros, los resultados son a los que hemos llegado.  Si cojo la bandera caída y avanzo con ella hasta darle la vuelta a la situación contribuiré a que la sociedad entregada tome conciencia y no permita la mafiosidad impuesta desde los poderes políticos izquierdoides”}

Pero para que esta confianza crezca y el sentimiento de desembarazarse de la tiranía socialista y otras hierbas se haga más fuerte, en el panorama ideológico debe existir una opción completamente contraria a la que tanto se ha extendido desde los aparatos de las organizaciones de izquierda y desde los estamentos del poder regidos por éstos.  Opcionalmente tendría que existir una oposición política fuerte, de raíces morales inamovibles en cuanto a los valores cristianos, derechos humanos, patria y estado, familia y leyes.  Un partido situado en el polo opuesto al socialismo-capitalista-monopolista.  Un partido que imprima carácter de honradez y eficacia.  Un partido sin complejos de defender todo cuanto éticamente haya que defender.  Un partido sin complejos a la hora de definirse de derecha sociológica y, además, que lo publique a los cuatro vientos y se enorgullezca de ello.  Un partido vanidoso de la historia de España, dispuesto a defenderla ante los nacionalismos separatistas periféricos. 

Un partido que en sus programas electorales haga saber al pueblo que va a llegar al poder y va a gobernar con autoridad sin tiranía, que se protegerá ante todo a las víctimas y no a los delincuentes, que cualquier nacionalismo que ponga en peligro la unidad de España se va directo hacia la ilegalidad y será perseguido y, en su caso, la autonomía suspendida y administrada desde el Estado central.

Un partido que no le tiemble la mano a la hora de legislar leyes que verdaderamente separen los poderes del estado haciéndolos verdaderamente independientes unos de los otros.  Sin intervenciones de ningún tipo desde el legislativo, el ejecutivo hacia el judicial o viceversa.

Un partido que hable en claves populares y, que todo el mundo comprenda, que no hay clase política endogámica, sino una organización al servicio del pueblo y cualquiera que no toque esa “flauta” no podrá estar en la “orquesta” que embelesa complacientemente a la sociedad española.

Un partido que deje muy claro en cuanto a legislación, que todo aquéllos que pretendan atentar contra el estado de derecho, la ciudadanía o España, tiene pocas o ninguna posibilidad de permanecer en el estado español y, por consiguiente, le tiene más cuenta salir “pitando” hacia otros países más permisivos. La única consigna es vivir con arreglo a las leyes y no hay otra opción.

Un partido que reforme las leyes electorales, de forma y manera, que en los partidos políticos haya verdadero desarrollo y debates de las ideas, sin listas cerradas bloqueadas.  Con unos estatutos y reglamentos que permitan la facilidad de presentación a los candidatos.  Con sistema de votación de los afiliados interno, directo, único e instantáneo.

Un partido con ideología que devuelva a la sociedad la esperanza y la confianza en el sistema, en la política y en sus representantes.  Que lidere las medidas fiscales y económicas necesarias para que las empresas recobren la capacidad de crear empleos.  Que ilusione al obrero para sentirse parte del sistema al que tiene que defender, incluso contra sus propios laberintos interiores.

En definitiva, algo tan evidente como formar equipo contando con cada uno de los ciudadanos para que se sientan parte de un engranaje de la gran maquinaria y que si falta alguno ésta no funciona.

E V I D E N T E

A veces sentimos que lo que hacemos es tan sólo una gota en el mar; pero el mar sería menos si le faltara esa gota”

(Teresa de Calcuta)

                        

 

 

 

¡Su señoría!

Por Antonio González

Miércoles, 10 de Diciembre de 2008

Su Señoría, Juanillo Tardá que no ha tardado nada en desdecirse de su “chulería” catalanoide-criminal-republicana al referirse a la monarquía en la persona del Rey cuando en un mitin de su formación política dijo: «Viva la república, muera el Borbón». Además de bocaza es un cobarde que no mantiene el tipo ni las ideas; farfullando en una lengua que no le entienden ni en su casa. 

Como puede deducirse de su trayectoria patética-cantinfloide, ha protagonizado  actos intolerables ―incluso contra la cadena Cope― y, como por añadidura, es un iletrado patológico y un individuo antisistema al igual que el partido en el que milita, se pasó de frenada y ahora quiere hacernos creer que se refería metafóricamente al primer Borbón Felipe V, -el que limpió Cataluña de bandidos y facinerosos ¡qué cobarde!  No obstante, este rey debió dejar algunos bandoleros que han tenido descendencias.  

Se ha asustado al cubicar dónde le puede llevar su incontinencia y su odio, amparándose en quienes sabe les puede echar un capote como es el presidente de la cámara baja señor Bono, y... ya saben ustedes cuando el socialista escenifica su cara de muñeco diabólico, no se puede esperar nada bueno. Al fin y al cabo, no sólo gobiernan juntos en las provincias catalanas, sino que hay buena empatía entre los individuos de una y otra formación.

El Tripartito que gobierna en Cataluña ―compañeros de este troglodita― deberá fijar la posición referente al respeto debido al Jefe del Estado y lo que representa, terminando ipso-facto con el “todo vale contra España”  haciendo que su formación lo dimita; porque pedirle que lo haga de propia voluntad es como pedirle que cante un fandango y que lo haga bien.  Pero, indudablemente, un dirigente político que ha jurado o prometido la Constitución Española y también lealtad y respeto al Rey no puede continuar en su puesto siendo un personaje matonil indigno de representar a los ciudadanos.

La falta de respeto institucional define el talante de este individuo  ―y ya no le digo más Su Señoría― porque no me da la gana.  Se ha ganado el desprecio de toda persona de bien y ni siquiera le disculpa su falta de hombría ni su propensión a calentarse más que un jarrillo de lata y, aunque la mayoría no vote a separatistas, deben sopesar que un fantasma así no nos debe representar en las Cortes en la parte proporcional correspondiente al resto de la ciudadanía.

Pero aquí no podemos transigir porque hay creencias y valores que se unifican en la monarquía y en su representante Don Juan Carlos I. Un deseo de muerte al Rey es un deseo de muerte a España y yo prefiero que muera “Juanillo”, aunque sea virtualmente, pero Juanillo Tardá y no Don Juan Carlos I.

Una sociedad democrática no puede permitir grupos o individuos que practican la grosería, el insulto, la amenaza o las formas cuasi terroristas tengan sitio en el templo de las ideas y la palabra que es el Congreso de los Diputados que nos representa a todos. Pero también el Ministerio Fiscal debe tomar carta en el asunto y actuar de oficio contra cualquier situación que haga peligrar las instituciones, el normal desenvolvimiento de la vida democrática, la garantía  del orden ciudadano y el Estado de Derecho.

En todo caso, las prácticas antidemocráticas de los partidos nacionalistas de las distintas regiones de España no es nada más que la semilla del odio, la muerte y el separatismo que está germinando en unos terrenos mentales propicios para ello; a los que no se les ha inmunizado conveniente con la fumigación de los pesticidas apropiados de leyes firmes y justas que acaben de una vez por toda con la mala hierba que crece sin impedimentos.

La imprudencia suele preceder casi siempre a la calamidad (Appiano)

                        

 

 

 

Español

Por Antonio González

Viernes, 14 de noviembre de 2008

¡Pues sí, soy español, español de nacimiento de educación, de cuerpo, de espíritu de lengua y hasta de profesión y oficio; español sobre todo y ante todo y el españolismo es mi religión, y el cielo en que quiero creer es una España celestial y eterna, y mi Dios es un Dios español, el de Nuestro Señor Don Quijote; un Dios que piensa en español y en español dijo: ¡sea la luz!, y su verbo fue verbo español…

(Del libro Niebla, de Miguel de Unamuno)

Ante el “nuevo régimen” federalista neomarx que la izquierda del Zapaterazo nos quiere imponer ―y que tiene objetivos más allá de la alternancia política―, habrá que tomar posiciones más arraigadas en defensa de los principios y valores en los que cada uno cree. Podemos tener dudas sobre cualquier orden de la vida, pero en esto no podemos tener ni el más leve resquicio de titubeos y de cuál es nuestra querencia, obligación moral y principios.

La Constitución que nos rige, fue confeccionada y consensuada con el mayor entendimiento que nunca anteriormente se había hecho. Puede ser mejorada, indudablemente, pero las reformas deben hacerse pensando en España y no en los supuestos derechos históricos de ciertos territorios que hacen discriminación sobre los demás; todos tienen historia y algunos mucho más que los que pretenden privilegios. Por consiguiente, el principio de igualdad y equidad debe prevalecer en todo momento.

Es posible que tengamos que renunciar al experimento del Estado de las Autonomías, ante las confabulaciones que están destruyendo las fuertes raíces de la patria española, de la nación de los españoles, que no de los mequetrefes periféricos, que han convertido y siguen convirtiendo las regiones españolas en auténticos feudos de mafias organizadas desde la política, apoyadas por terroristas de diversas raleas, por delincuentes organizados en hampas y cosa nostra.

Si alguien tiene que soportar en esos territorios la felonía y el chantaje permanente porque ni siquiera puede expresarse en el idioma de Miguel de Cervantes, Francisco de Quevedo o Serafín y Joaquín Álvarez Quintero es porque se ha consentido. Si en todos los ámbitos de la enseñanza están imponiendo dictatorialmente la inmersión lingüística nacionalista, si los comerciantes son extorsionados desde la perversión de las leyes, ordenamientos y reglamentos a rotular sólo en un lenguaje catetil, si la ciudadanía es obligada a  vivir en un permanente estado de tensión sin que los políticos sean capaces de acabar con todo este orden de cosas, es porque los que llegaron al poder miraron para otro lado o estuvieron de acuerdo; en todo caso, habrá que ir pensando en darle la vuelta a la situación por las buenas o por las malas.

Además se produce la perversión más maquiavélica porque todo este desafío al estado es subvencionado con dinero público de todos los españoles, fomentándose desde las autonomías la corrupción, la coacción, el clientelismo y el tribalismo violento.  Así que entre los separatistas, los defraudadores y estafadores instalados en la política, los maleantes callejeros que las leyes y los jueces dejan deambular libremente por las calles, los ataques en oleadas de inmigrantes de la peor especie de cada país, la destrucción galopante de los puestos de trabajo y un gobierno incapaz de tener una idea positiva y resolutiva de España, la situación se nos puede ir de las manos.

España, una gran nación en manos de insolventes y bellacos que solamente le interesa llenarse los bolsillos a costa del contribuyente y medrar entre legislaturas, está ya empezando a reclamar soluciones y terapias en previsión de que se eclosione incontroladamente. No podemos olvidar que, catalanes, gallegos y vascos en 1923 ya pactaron la secesión de sus territorios aunque tuvieran que recurrir a la lucha armada, y así ha ocurrido varias veces en la historia, sin que tampoco se haya puesto solución definitiva de firmeza a este desmadre congénito protagonizado por anarquistas, nacionalistas, republicanos, socialistas, comunistas y otras gentuzas.

Como la historia suele repetirse y nuestra historia reciente es una falsa digna de ser olvidada, antes de llegar a la situación peligrosa que quieren repetir los revanchistas guerracivilistas, habrá que plantearse de quitarles la opción que le da oportunidad desde el estado autonómico, aprovechando la legislación vigente, para que experimenten gratuitamente la partición de España.  Por tanto,  la desaparición de las autonomías con sus diecisiete gobiernos, infraestructuras legislativas, administrativas, judiciales y ejecutivas, producirá un gran alivio no sólo económico sino de paz social. Taxativamente el no haber resuelto civilizadamente el funcionamiento del estado actual por la provocación permanente de los facinerosos políticos de los territorios mencionados, apoyados por los de siempre, hacen que se vuelva a pensar en el funcionamiento orgánico centralizado. Lo cual sería una solución para terminar con el peligro y con el enriquecimiento de tanta pléyade de aprovechados y embaucadores.

Sólo la valiente decisión de políticos sesudos encuadrados en partidos de demostrada tradición honesta puede liderar la finalización de esta locura, que como un torbellino peligroso nos arrastra hacia la perdición. El proceso de descomposición tiene que acabarse y el pueblo con su raciocinio tiene que acabar con la ofensiva ideológica y creencia que tienen los taifeños de administrar fórmulas estatutarias para destrozar el estado y acelerar la confrontación civil. Si un voto tiene más fuerza que las balas de un fusil, la dejación de funciones como ciudadanos en la problemática de la nación tiene la mayor responsabilidad porque es el único titular de la soberanía.

Soy y quiero ESPAÑOL, convencido a igual que Unamuno; mi españolismo es mi religión y creo en Una España eterna, Grande en lo universal y Libre de perjuicios. Tengo fe en una nación continuadora de su historia y esperanzada en el futuro. Sin complejos y con valor para afrontar los grandes proyectos y hazañas que nos va a exigir las próximas décadas. Para evitar un nuevo desastre al que nos quieren llevar otra vez los enemigos del pueblo y de la nación española; estoy convencido de que debo fortalecer mi creencia en esos valores y, cada vez más consciente, de ser un eslabón poderoso y fuerte de la irrompible cadena que sujeta el fuste sobre un basamento históricamente asentado en nuestros gloriosos antepasados que escribieron las proezas más extraordinariamente épicas para la historia de España.

Una nación que quiere agradar a todos, puede ser despreciada por todos

(Georg C. Lichtenberg)

                   

 

 

La disciplina de los beneméritos

Por Antonio González

Miércoles, 22 de octubre de 2008

Más de treinta años llevan esperando los guardias civiles y policías nacionales para que un gobierno se digne reconocer la importancia de su compleja labor policial y le equipare con las demás policías autonómicas y locales del Estado en cuanto a medios y sueldos. Por ello, nadie podrá suponer que han tenido poca paciencia y se han excedidos en ligereza.

En estos años, los distintos gobiernos han prometido todo lo prometible y algo más, ―cierto que unos más que otros y son los que menos han dado―; pero los miembros de los dos Cuerpos Policiales han llegado hasta donde se podía, más ya no es posible.

La presión, la coacción, las amenazas proferidas por responsables de los estamentos y ministerios del ejecutivo ―sobre todo hacia los Guardias Civiles―, ponen en entredicho la ejecutoria democrática de un gobierno sustentado por un partido que ha hecho bien poco por los dos cuerpos estatales en las últimas tres décadas. Pero lo peor es que siguen desconociendo del material moral del que están hechos los policías, los beneméritos, especialmente.

Recordemos que las pretensiones del asociacionismo profesional en la Guardia Civil han sido numerosas y muy largas: Empieza por el germen reivindicativo de aquellos primeros guardias encapuchados cuya organización clandestina se llamó SUGC (Sindicato Unificado de Guardias Civiles), que no tenían otra forma de poder reclamar hasta lo más imprescindible para desempeñar su profesión honestamente; siguió la famosa COPROPER-6J (Coordinadora pro-perjudicados por la Gestión de Luís Roldán y la Corrupción-6 de Julio), que representó la gran eclosión asociativa a partir de 1994, en la que ya se luchó frontalmente contra el inmovilismo del gobierno socialista Felipe-Guerra-GAL, esto llevó a proliferación varias organizaciones semi-profesionales, incluidas una de oficiales y otra de suboficiales, en las que, ahora, se están dilucidando el momento en que arrancarán del presente gobierno la normalidad funcional de sus viejas reivindicaciones.

El mérito de la constante lucha de estos guardias civiles en las peores condiciones que nadie pueda imaginar, contra el ordenamiento legislativo y jurídico que impedían sus pretensiones, contra los intereses puntuales de los diferentes gobiernos, contra la cerrazón interna del propio Cuerpo han creado músculo y rebeldía suficiente como para no dejarse avasallar por las amenazas o coacciones de los distintos responsables políticos del actual gobierno, que en su día, en época electoral, les prometió muchas cosas de las que han cumplido más bien pocas.

Y no es extraño que sea un partido político determinado el que pretenda reforzar la condición de naturaleza militar de la Guardia Civil, ya en su momento “la descubrió”, se le exprimió como mano de obra barata, y le aplicó un régimen disciplinario –aprovechando su hegemonía en las Cortes-, la Ley 11/91 que ha sido la causante de numerosísimos suicidios y de infinitas bajas laborales, especialmente depresivas, por el retrógrado grado de aplicaciones de episodios disciplinarios de la misma.

Todos sabemos que en muchos temas profesionales, la idiosincrasia propia, natural y aceptada del asociacionismo policial ha puesto por delante de la Guardia Civil a la Policía Nacional cuando la misma tenía muy en entredicho su prestigio al principio de la transición democrática y, eso ha sido posible,  porque sus miembros han podido organizarse en agrupaciones asociativas policiales sin ningún tipo de complejo, con las restricciones propias de una legislación singular, pero que les ha permitido avanzar algo más que a este otro cuerpo.

De la Guardia Civil nadie se acuerda nada más que cuando “truena”. Es decir, que sólo se le reconocen méritos por unos sectores concretos y, en ocasiones puntuales, cuando a los mismos les interesan; pero que se olvidan de la misma, dejándola abandonada a su suerte en todos los órdenes cuando se le ha utilizado. Desmemoriándose absolutamente de las condiciones laborales y sociales en que viven, sobre todo,  las escalas básicas dentro de los acuartelamientos. En pabellones tercermundistas, con prohibiciones arbitrarias y sin libertad de movimiento, con la aplicación de una mala ley disciplinaria que lleva al suicidio a numerosos agentes, produciéndose medio centenar de intentos cada año, sin que se haga nada o, casi nada, para evitarlo.

A los guardias civiles les da lo mismo que sus altos mandos estén unificados en la alta cúpula y que se unifique la alta dirección de ambos Cuerpos. Lo que realmente quiere cualquier miembro de los mismos, es que se les suba el sueldo y que se desmilitarice a los guardias civilitos.

Acaso estarán procurando vivir en las mismas condiciones democráticas que sus conciudadanos. Pretenderán una equiparación retributiva que, actualmente, no sólo no existe sino que mantiene una desigualdad difícil de asumir.  Porque no hay que olvidar los cuerpos policiales autonómicos o de policía local tienen un salario superior aun cuando las competencias y atribuciones de la Guardia Civil o Policía Nacional generan más riesgo, mayor responsabilidad y trabajo a sus agentes. Siendo también las familias las que soportan estas condiciones discriminatoriasPor consiguiente, la pregunta es: Por qué los recursos destinados a las policías autonómicas o locales son más importantes proporcionalmente que los destinados a las estatales, cuando tendría que ser lo contrario.

Y no vengan a decir que son cajas o  presupuestos distintos, no. Porque “Jefe”, el que paga de su “bolsillo” los sueldos de los funcionarios es el pueblo español y, éste, no quiere policías de primera y  de tercera. ¿Es posible que después de tantas promesas, este gobierno vuelva a engañar a más de ciento treinta mil policías y guardias civiles y que no pase nada? ¿Se verán estos agentes obligados a hacer algo más que una movilización “silenciosa disciplinada”? ¿Tendrán que volver a poner en marcha una gran manifestación que resuene en los anales de la historia?  -La primera fue el 26 de diciembre de 1976, se pedía algo tan básico como la Seguridad Social, acudieron a la misma unos 400 policías y Guardias Civiles, la represión contra ellos fue brutal, expulsados, detenidos,  etc.

Sería bueno que la sociedad supiera en cuánto valoran nuestros gobernantes la calidad del servicio prestado por este colectivo policial, tan desamparado y que tan poco aprecio se le tiene. Sería útil conocer en qué grado de estimación tiene nuestros máximos representantes políticos a los sacrificados guardias civiles y policías nacionales que en tan poco se le atiende. Que lo expliquen, pero sin demagogia.

                   

 

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