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Bitácoras de
Rebelión digital
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Últimas anotaciones Con o sin firma real, el aborto es un crimen Desde el Playa de Bakio hasta el Alakrana Federico Jiménez Losantos y César Vidal P-ronto S-eréis O-breros E-ngañados ¡Monseñor Obispo pide por ETA! La disciplina de los beneméritos Justicieros, justiciables y... yo que andaba por allí Bajada de pantalones ante los bucaneros Las propuestas de los "alcapones" vascos
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Bitácora "ANGOLO51" Por Antonio González |
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Bajada de pantalones ante los bucaneros Por Antonio González Habiendo esperado un tiempo prudencial para que los españoles recibieran de su recién elegido Gobierno, explicaciones más concretas del episodio ocurrido en el secuestro del atunero “Playa de Bakio”; sólo se ha podido escuchar del mismo: bagatelas y bisuterías retóricas acompañadas de un cuento, en esta ocasión no “chino”, sino “somalí”. Esperábamos la mayoría de los ciudadanos, una acción parecida a la efectuada por el gobierno francés en similares y recientes circunstancias, que no se bajó los pantalones ante los secuestradores. O, tal vez, algo similar a la respuesta que el gobierno Aznar le dio a los marroquíes en la Isla Perejil; Pero no, este gobierno es el gobierno de las “ansias infinitas de paz”, de pactos y contrapactos con los terroristas de turno, con los nacionalistas estafadores y de toda la ralea delincuencial a los que tutea. Desde el punto de vista legal y moral nunca se puede negociar con piratas, terroristas ni gánsteres de ningún tipo, y, mucho menos, pagar rescate que sirvan de subvención a estas empresas ilegales. El hacerlo, significa que se le está dando carta de naturaleza a este tipo de hechos para que se vuelva a repetir, dándoles “vidilla” a delincuentes a los que habría que aplicarle las leyes penales internacionales o la expeditiva acción militar-policial. Es preferible que los países libres y desarrollados consigan acuerdos y actuaciones tendentes a evitar que se les extorsione. Bien empleando la diplomacia con terceros o empleando la fuerza cuando fuere necesario. No se puede consentir que nuestros compatriotas vayan a océanos lejanos a trabajar en situaciones ya peligrosas de por sí y, también, tengan que estar asustados cada vez que se les acerque alguna barquichuela. Si los recursos de la Marina de Guerra o de los Guardacostas policiales no son suficientes, es probable que a nuestros marineros haya que instruirlos en el arte del manejo de las armas –y cuando digo armas, digo todas las armas- y, si fuera preciso, dándoles la consideración de “agentes del Estado Español” para salvaguardar cualquier eventualidad jurídico-legal ante determinadas situaciones. Procurando que en el mástil de todos los barcos ondee una gran Bandera Española que sirva de advertencia de que el acercamiento a nuestros buques en son de guerra tiene poco porvenir para los corsarios y terroristas. La mejor política en todos los órdenes de la vida, es la que expone claramente que la libertad de uno empieza si no se intenta abusar y humillar al otro; porque de lo contrario, la pierde. Así como la advertencia sabida de antemano, de que el atropello no va a ser tolerado en ninguna circunstancia. Eso lo entiende todo el mundo, incluso los tontos de guardia del boboprogresismo. Sabemos que el gobierno de la progresía que padecemos, tiene como norma la resolución de los conflictos cediendo a todas las pretensiones y presiones de los chantajistas, lo ha demostrado en multitud de veces. Que ZP no es Julio César también lo percibimos; aquel emperador romano que antes de serlo, quiso completar su formación y se dirigió a Rodas para estudiar retórica con Apolonio de Molón un apreciado y reconocido maestro que también lo fue de Cicerón, y en el viaje fue raptado por piratas que habían hecho del rapto y la extorsión su medio de vida en aguas del Mediterráneo. Una vez libre tras el pago del rescate exigido, se hizo con un pequeño ejército, fletó barcos y atacó a los piratas a los que venció y aniquiló, quedándose con todo cuanto ellos tenían. Y los que quedaron vivos los terminó crucificando en Mileto. Gran ejemplo para la posteridad. Pero no esperen nada así de los gobernantes de la “alianza de civilizaciones”. Según parece se ha pagado 1´2 millones de dólares –no se sabe quién- después de que el barco ha sido también saqueado, sin contar los costos de haber desplazado allí una fragata para que le dé “escolta” de regreso a nuestra Patria. Sin que hasta este momento, nadie haya dado explicaciones verosímiles del suceso, y sin haber tomado la decisión para que los servicios de inteligencia españoles, tuvieran previamente controlada la situación y que los piratas “sin pata de palo” perdieran algo más que las piernas en respuestas a haberse atrevido a secuestrar a unos españoles que sólo estaban trabajando; porque de lo contrario, ZP va a quedar peor que “El Platanito”. Y si esto es así y nuestros gobernantes no hacen ningún mérito en ganarse el respeto, tendremos que ir preparándonos por lo que pueda ocurrir con nuestros archipiélagos y plazas de soberanía de ahora en adelante, porque ya no está Aznar para lavar la afrenta. Hago referencia de las mismas que ya mencionó mi admirado amigo ALCIDES en su magnífico artículo “En retirada”: Islas Chafarinas; Melilla; Peñón de Alhucemas y adyacentes islas de Mar y de Tierra; Peñón de Vélez de la Gomera; Ceuta e Islote Perejil. Las cuales podrían verse usurpadas por el primero que llegue sin tener la respuesta adecuada. Es que la rosa es así. “Mi voz no sumará componendas ni pactará rendiciones” (ALCIDES)
No le pidas cuentas al Rey Por Antonio González Cuando todo vaya mal y la situación se derrumbe como un castillo de naipes, no le pidas cuentas al Rey, pídeselas a Zapatero Presidente; o, lo que es lo mismo, pídeselas a sus acólitos que le han renovado la confianza en unos comicios que era la guinda de la mala gestión del peor gobierno que ha tenido España desde el periodo arriano de Leovigildo. Cuando no puedas pagar la hipoteca de tu vivienda porque te has quedado sin trabajo y tampoco puedas dar de comer ni vestir a tus hijos, pídele cuentas a ZP y a sus votantes, que se dejaron embaucar por las mentiras reiteradas y las promesas que los socialistas tienen por norma no cumplir desde tiempos del marxista Pablo Iglesias Posse. Cuando ya nada funcione con regularidad y eficacia y las calles sean un hervidero fértil para el hampa y demás delincuentes y estén dominadas por ellos y no por el imperio de la ley, pídele cuentas a ZP y a sus trileros; pero a la vez, no deje de pedirle cuentas también a los que les apoyan, ignorando displicentemente que un voto tiene más fuerza que la bala de un fusil y, lo han utilizado alegre e irresponsablemente, sin medir las consecuencias que después todos tenemos que afrontar. Pero sobre todo, pídele cuentas a ZP porque ha ratificado a un gobierno continuista y manipulador -aunque no esté el del “agujero alegre” que tantos orgasmos tenía con él-. Gobierno que no se arrepiente de su mala gestión anterior, del exceso de demagogia y de su pobre semblanza democrática; pero, ahora, ZP no es el culpable de lo que pase, sino de los que se autoflagelan con consecuencias gravísimas para todos. Un proverbio árabe dice: “La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía”. Ya no valen las lamentaciones “a posteriori”. Cualquiera sabe de antemano con quiénes estamos tratando, (sólo que a las izquierdas se le perdona todo). Por consiguiente, que cada palo aguante su vela. Pasó con los gobiernos de Felipe González que llevó a España a la situación más desacreditada desde la II República y estamos a las puertas de repetir la jugada. Por si alguien lo olvidó, estamos hablando de esa izquierda matonil y gansteril que desde siempre utilizaron el vehículo de la extorsión y el chantaje moral a la sociedad para ejercer la política, apoyando apologías de la muerte y a los que la ejercen, cuando no, practicándola directamente cuando llegan al poder. Recordemos la etapa felipista y los GAL por no trasladarnos a épocas pretéritas más lejanas. Y como está refrendado por los votos de la mitad del pueblo soberano, a ellos son los que hay que pedirles cuentas democráticas también en su momento. Estos votantes boboprogres, como suele decirse, siempre están “colgados de la brocha”, instalados permanentemente en el enanismo sociológico, permitiendo actuaciones a sus representantes políticos de absoluto despotismo y radicalizados en contra de la moral, el orden, las costumbres, las leyes, etc. Maestros en el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después remedios equivocados ¡Vaya legión! Y, es que, lo que les va y les pone es el chantajismo social, la persecución, la extorsión mediante cualquier método –incluyendo el canon mediático- y exterminación por su cuenta contra los más débiles, mediante la sedación extrema de los enfermos, el aborto sin control y sin autorización, incluso de los mismos enfermos o familiares. ¡Es que así es la rosa! Antes de ejercer el voto, un pueblo libre sin síndrome de pertenencia a clanes, ni querencias atávicas de esclavitud, tiene que sentir que ha alcanzado el status de ciudadano y que se le puede llevar nuevamente al de vasallo si hace dejadez de funciones como ciudadano al confiar su voto a los que carecen de escrúpulos, debiendo hacer un gran ejercicio de responsabilidad cívico-política no prestando poder de decisión a aquellos que han demostrado su trayectoria de incapacidades, cuando no de atrocidades. La ética no puede permitir que en política valga todo. El socialismo, fácilmente identificable con el comunismo, el nazismo y el fascismo, no son nada más que las ramas de un mismo árbol común: nacional-socialismo o social-nacionalismo (primos hermanos). Instalados permanentemente en la filosofía expeditiva de masas. Necrofilia evolutiva de populismo pueril, responsables del Holocausto y del Gulag, “cuyos mitos cabalgan a lomo de la inconsciencia popular” como alguien dijo. Permitiendo y consintiendo que “iluminados” lleguen al poder o permanezcan en él, cometiendo las más execrables fechorías, ratificados en las urnas “porque son de los nuestros”. Cuando lo que verdaderamente son auténticos maestros liberticidas. Por todo lo que va a ocurrir en España en el cercano futuro… PÍDELE CUENTAS A ZP Y NO AL REY No busquemos solemnes definiciones de la libertad. Ella es sólo esto: Responsabilidad (George Bernard Shaw)
Derecha sin complejos Por Antonio González Independientemente de los grupúsculos minoritarios y de agrupaciones caracterizadas por comportamientos, más o menos, identificados con la derecha política, en España sólo el Partido Popular representa el sentir mayoritario de la gran mayoría de los ciudadanos que sienten los valores conservadores-liberales. Pero el Partido Popular tiene un problema y, es un gran problema, porque va en dirección contraria a la lógica de su idiosincrasia, buscando un centro sin tener en cuenta de que una gran mayoría de su “derecha” está compuesta por personas que sienten unos valores éticos, religiosos, políticos y sociales que están completamente en el lado opuesto al que se dirige en su travesía por el desierto -en el que ya se ha desperdiciado más de veinte años- en esa búsqueda del caladero de los votos del centro, del que nadie puede asegurar si existe o no; y, si éste no es un estadio místico como el de la “tierra prometida”, de los cuarenta años desérticos y deambulatorios de Moisés. Por consiguiente, ese peregrinar les puede llevar decenas de años; mientras tanto, los impacientes que son gran mayoría, quieren resultados tangibles y reales sin tantos rodeos. Esa derecha natural, conservadora y democrática que no tienen otra opción política que la represente. Votan al PP como mal menor y porque es el más cercano a sus creencias, –no van a votar a Izquierda U-ndida-, por supuesto; pero puede asegurarse, que en el momento de que por la derecha del Partido Popular surja una agrupación liderada por un/a joven líder, con cierto atractivo y sin complejos, los Populares perderían la mitad de sus actuales votantes. Y, a menos, que se den cuenta de que deben abarcar en su representación ese espectro sociológico más a la derecha de su longitud y latitud, sin tener porqué avergonzarse, el peligro de estar vitaliciamente en la oposición será una constante. Es un enigma la cerrazón del Partido Popular en seguir empeñados en no fortalecer las posiciones políticas, genéticas, sociales e intelectuales que le corresponde a su ala derecha, SIN COMPLEJOS Y SIN PONER LA MEJILLA; respondiendo a cada ataque de la izquierda facinerosa, con la respuesta adecuada y haciéndole saber: de que ellos sí son criminales convictos y confesos de la antigua y reciente historia, prevaricadores y corruptos sentenciados, enemigos de la humanidad con hechos demostrables y demostrados y, además, sin presunción. Por consiguiente, esta opción política tiene que establecer los parámetros pertinentes para llevar a cabo una política sin descanso, abarcando todas las sensibilidades como algo natural y normal, que sirva de vehículo para representar también a los que hasta ahora se siente huérfanos por sus tendencias más firmes y arraigadas. Conformando el gran PARTIDO DE LA DERECHA ESPAÑOLA DEMOCRÁTICA, donde puedan caber todos menos los indeseables y delincuentes de cualquier ralea. El Partido Popular no debe renovarse sino ampliarse a esas opciones que representan a millones de personas, y, por ello, tiene que tener la capacidad de verse en ese espejo, no cóncavo, que representa la realidad absoluta más lógica, la que quiere pertenecer de hecho y de derecho a una entidad de la que hasta ahora han carecido. A una derecha moderna y sin anclajes traumáticos que debe estar feliz y orgullosa de su trayectoria; de su brillante ejecución social y política y de sus inigualables logros democráticos, alcanzados desde la instauración de la democracia. Una derecha que se proclame orgullosa de creer en los valores de la unidad de la PATRIA, de los SIGNOS e INSTITUCIONES que las representan, de la Lengua común, de los valores constitucionales establecidos, de la igualdad y el derecho de los españoles, así como de todo cuanto sirva para hacer del conjunto una unidad fuerte y sin fisuras ante el mundo. Una derecha que defienda los valores de los tres “faros” que han guiado a la civilización occidental: la filosofía griega, el derecho romano y la ética del Cristianismo. Se puede perder unas elecciones defendiendo esos principios, pero más a la corta que a la larga, el pueblo responde en la defensa de todo aquello que les identifica y les une. Nada le interesa más a los “ideólogos” de las izquierdas que nos ha tocado padecer, que la dominación del espíritu conservador-liberal mediante la imputación de falacias que lo acompleje. Empleando estrategias que los relacione con el régimen anterior, lo cual tampoco tendría ninguna importancia, si fuera verdad, porque los que tienen que avergonzarse son los que han empleado el terrorismo de estado para eliminar gente, el secuestro de personas, la corrupción masiva o, los sucesivos “golpes de estado” contra la II República y, en eso, las izquierdas sí han sido especialistas. Por tanto, lo que se necesita es ganar la batalla de las ideas, sin tregua, sin compasión, con un único discurso; relacionando y acusando permanentemente de los delitos que ellos han sido y son capaces de experimentar y efectuar contra el pueblo. SIN COMPLEJOS Y MIRÁNDOLES A LOS OJOS. Ahora, en el XVI Congreso Nacional que el Partido Popular celebrará en Junio-08, es preciso que no sirva solamente para la elección del/os candidato/s y la autocomplacencia orgánica, sino que sea el foro de la exposición y ratificación de los principios éticos-políticos de una formación que está llamada a ser la más importante de España, y en esta ocasión única –dada las circunstancias- estará la oportunidad de dar un golpe de timón dejando claro que se está dispuesto a ir en la dirección que le corresponde, contra viento y marea; pero con el espíritu de conquistar la posición de la que NO DEBE AVERGONZARSE. La Patria lo agradecerá.
Hispanitistán Por Antonio González Nombre singular de un Estado que se extiende entre las latitudes los 43º 47´ 25´´ y los 35º 59´50´´; y entre las longitudes 9º 18´19´´ y 3º 19´12´´. Rodeado de agua por todas partes menos por una y, cuya población, está compuesta por diferentes pueblos y “razas” de individuos caracterizados según la propia definición singular de “algunos”, por diferentes y variados HECHOS DIFERENCIALES, entre los que sobresalen destacadamente y muy especialmente uno de pronunciadas connotaciones sociales y características peculiares a saber: Al norte se halla la región BAZKONITIXTÁN, de clima poco afortunado, que propicia padecimiento de profundas depresiones y continuas ansiedades mentales en los habitantes del lugar. Comunidad de individuos de origen documentalmente desconocido, cuya creencia generalizada entre los demás pueblos -con los que mal cohabitan en la península- era, que estos seres tenían dos cabezas; descubriéndose posteriormente que sólo tenían una, inane y muy mal aprovechada. Desde su diáspora, -procedente de no se sabe dónde-, quizás de algún lugar recóndito del planeta o, tal vez, del espacio interestelar, se ha podido registrar en su comportamiento como pueblo una conducta sociológicamente diferencial cual es el MATRIARCADO, que le define un comportamiento familiar y grupal muy específico, puesto que durante siglos ha ido retrayendo al macho hacia la atrofia congénita, con las consecuencias de una significante anulación de los valores varoniles, hasta el punto de que el temor a la autoridad matriarcal se rehuía, conformando sociedades de varones apartados en sus costumbres y diversiones; o bien, militando en sociedades gastronómicas en la que no se advierte la presencia de ninguna fémina; creyéndose que huyen de ellas para no aguantar sus imposiciones ni su desagradable presencia, terminando no pocas veces en prácticas homosexuales bajo la apariencia de sociedades de bebedores/comilones. Representando una imagen de rudos varoniles para disimular ante la sociedad. Carencia que tienen que ocultar con aireadas muestras de comportamientos brutales, utilizando métodos de violencia desproporcionada y furibundas agresiones hacia todo lo que ignora o envidia; en concreto, contra el resto de la sociedad. Consecuencia evidentemente del sufrimiento psíquico que en el transcurrir del tiempo se ha hecho crónico en la mayoría de sus individuos, causándoles pérdidas de facultades temporo-espaciales con lo que les ha sumido en una “hipermetropía cerebral” generalizada que termina casi siempre en “diarreas mentales”. Las paupérrimas condiciones ambientales, sociales, religiosas y familiares han conducido al BAZKONITIXTANÍ a un enanez cerebral tan acentuada sólo comparable a la lucidez de una lata de tomate. Todo lo cual, ha incidido en una progresiva carencia de apetito sexual en contradicción a la receptividad erótica de la BAZKONITIXTANÍ hembra, cuyas hambrunas vaginales son contrariamente opuestas a la inapetencia masculina, que se declina mucho más por los placeres gastronómicos que por los requerimientos amorosos, al revés que sus compañeras, que gozan de un pronunciado desarrollo sexual; seguramente, porque al carecer de macho cubriente, se desvive por los foráneos en los que sí encuentra satisfacciones a la altura de sus necesidades. Estas féminas, de volcánicos ardores libidosos, desgraciada y tradicionalmente no han sido premiadas por la Naturaleza con el regalo de la belleza; pero por otro lado, sí están dotadas de una capacidad amatoria siempre abierta a cualquier homínido de sangre caliente con los que gozan inmensamente; tanto es así, que desde hace más cien años hasta nuestros días, la descendencia de tal sociedad es procedente en más de un ochenta por ciento de la mezcolanza de sangre y, es tan evidente, que ya se aprecia en esa raza, tradicionalmente endogámica y morfológicamente pobre, unos rasgos completamente diferentes a los tradicionales de la misma: “peculiar cabeza y cara alargada que termina en barbilla fina, adornada con una larga nariz morronera”, que recuerda aquello de: <<Érase un hombre a una nariz pegado…Érase una nariz superlativa…>>. Por consiguiente, estos coetáneos empiezan a tener ya la belleza greco-latina que caracterizan a sus procreadores, que en oleadas sucesivas, han tenido que trasladarse por necesidades básicas o por cuestiones sociales-laborales y, han sabido sembrar la semilla genética, de mejor y mayor calidad en unos terrenos “baldíos” por el desuso; pero muy ricos para la fertilidad y para la perpetuación de la especie, que no de la “raza”, aportando riqueza a la atrofiada genética de los BAZKONITIXTANÍEZ, rehabilitando en los descendientes la sexualidad, casi muerta, de estos conocidos mundialmente por sus fanfarronadas, que han estado siempre presumiendo de lo que carecían. Esta raza mezclada ya en la actualidad hasta más no poder, ha sido una de las más “fantasmónica” de entre todas las que cubren el planeta tierra. -hecho que rechazan por aquello del Rh-. Por otro lado, es probable que también tengan problemas intrínsecos de personalidad por la cognación común que no les ha permitido crecer como personas o, simplemente, le ha impedido nacer libres de unas taras consanguíneas que les ha impedido la madurez como individuo y como pueblo. Siendo su características más acuciada y sus peculiaridades subyacentes predominantes la de llevarse siempre muy mal con todos sus convecinos territoriales, por lo que son históricamente odiados. ES OTRO HECHO DIFERENCIAL. El derroche de atrocidades violentas, mafiosas y criminales cometidas permanentemente e históricamente por una buena parte de los individuos de este pueblo, dilucida la carencia de las hormonas congénitas diferenciadoras del animal brutal del de sapiens. El BAZKONITIXTANÍ de BAZKONITIXTÁN es básicamente un pedazo de carne con ojos, que se mueve por descargas eléctricas de un cerebro mal regado y peor impulsado, cuya máxima capacidad de acción es agredir a desvalidos, descuidados y viejecitas, realizando con ello lo que se ha llegado a llamar “ BAZKADA”, para definir las actuaciones bélicas de tan intrépidos guerreros llamados “gudaris”. Que por otra parte, como los tales no pueden presentar ningún hecho medianamente histórico por ser de naturaleza poco combativa, quieren pavonear del tiro en la nuca como una hazaña guerrera, ignorando de que casi en todas las acciones bélicas en las que han participados, generalmente, han salido vencidos, rendidos o huyendo ante el enemigo, porque son probados y redomados cobardones. Pero no hay que olvidar, que estas aventuras atroces y delictivas son apoyadas en cada comicio electoral por una gran parte del pueblo que ratifican no sólo las acciones delictivas y terroristas de la izquierda más extremistas, sino también a los “engañadores” profesionales instalados en el “apoyo” político y social a los anteriores. Conformando entre todos la gran mafia BAZKONITIXTANIZ. Al decir de sus más destacados líderes, estudios técnicos-científicos han llegado a diferenciar el Rh sanguíneo de estos individuos con respecto a otros pueblos, llegándose a la conclusión de que conforma otro HECHO DIFERENCIAL, los alardeos de capacidad para ingerir en pequeñísimas dosis un líquido del terreno llamado txacolín o un vino tinto bastante ingrávido con los mismos grados alcohólico que la coca-cola. Costumbre arraigada y la que denominan “TXIKITEAR” y, que consiste en pasarse todo el día en pandilla bebiéndose unos “culitos” de esos caldos de consistencia tan floja como la propia existencialidad bazkonitixtaní, –un “sorbito” sólo en cada establecimiento denominado henrriko/taberna-. Nada que ver con cualquier originario de ANDALUZTISTÁN, que sin salir del establecimiento, “hinca” el codo en el mostrador y hace un maravilloso ejercicio de ingestión de los afortunados caldos de Jerez-Manzanilla, Montilla-Moriles, Málaga, Condado de Huelva u otros varios del terreno, que sí tienen grados suficientes para tumbar a quinientos de esos bravucones. Y he ahí quizás la hipótesis de la diferencia sanguínea o de otro HECHO DIFERENCIAL ¿Será por el vino? Presumen, efectivamente, de tener un idioma singular, en cuanto a aspectos sintácticos, léxicos, fónicos y ortográficos. Algo duro para cualquier oído normal, pero como cualquier lengua tiene su encanto, aunque esté últimamente muy aluvionada con elementos añadidos muy artificiales a la estructura básica general, y que se han tenido que introducir para completar la morfología de un idioma incompleto y poco evolucionado; teniendo que ser enseñado en los últimos tiempos “a toda presión” a las nuevas generaciones que, en general y como sus mayores, hablan propiamente la lengua de la gran nación HISPANITISTÁN, que en contraposición, es cuna de los más grandes escritores del mundo.
La película es lo de menos... Por Antonio González ...lo peor es la perversión de las mafias organizadas tras los “titiriteros sacacuartos y gaysunos”, que viven del dinero público, de las subvenciones que les donan los “padrinos” políticos de ciertas administraciones que sacan con engaños y promesas electorales a los contribuyentes. Cierto es que éstos también se dejan engañar, de qué si no, iba a repetir en la Moncloa el de las “cejas”. De profesión: vagos. Cuya actividad más destacada es la de ensalzar en todas sus actividades a los delincuentes de cualquier “cantera”, denigrando a las Fuerzas de Seguridad del Estado en una larga lista de trabajos cinematográficos cuyos héroes son siempre los delincuentes en las distintas ramas del hampa. Así va el cine español, en caída libre y en picado, cada vez con menos espectadores; pero eso sí, muy subvencionado por los personajes de la izquierda trasnochada. La película en cuestión llamada Clandestinos fue presentada en su estreno en el Festival de Cine Lésbico y Gay de Madrid, se publicitaba en la revista Zero con la fotografía de un terrorista apuntando con una pistola a un agente de la Guardia Civil mientras éste le practicaba una felación. Ya en el transcurso del filme, se escucharon aplausos en las escenas en las que los terroristas descerrajan tiros sobre miembros de la Benemérita. Legalmente habrá que estudiarse si la realización y exposición del film está incurriendo en algún ilícito penal y, sobre todo, en la figura tipificada de “apología del terrorismo”. Pero, no obstante, los familiares y víctimas del terrorismo vasco y, en general, la ciudadanía española, sabrá evaluar la exaltación mediática del terrorismo propulsado por dirigentes políticos responsables del recién elegido partido que nos gobernará por otros cuatro años… si llega. Estos mafiosos de los medios y de la “incultura orgánica”, están muy lejos del honor de esos hombres y mujeres a los que pretenden vilipendiar. Desconocen el lema principal de su reglamento moral cuyo (Art. 1º de PREVENCIONES GENERALES empieza así: “El honor ha de ser la principal divisa del guardia civil;…”. Art. 2º “El mayor prestigio y fuerza moral del Cuerpo es su primer elemento; y asegurar la moralidad de sus individuos es la base fundamental de la existencia de esta Institución. Art. 7º “Sus primera armas deben ser la persuasión y la fuerza moral, …” Art.8º “ Será siempre un pronóstico feliz para el afligido, infundiendo la confianza de que a su presentación el que se crea cercado de asesinos, se vea libre de ellos; el que tenga su casa presa de las llamas considere el incendio apagado; el que vea su hijo arrastrado por las corrientes de las aguas, lo crea salvado; y, por último siempre debe velar por la propiedad y seguridad de todos”. Y, así, un extenso recorrido de normas de comportamientos inigualables, que ha hecho que esta Institución goce del prestigio nacional e internacional que tiene. Pero qué sabe esta tropa de indocumentados existenciales. Saben quizás que la Guardia Civil es el cuerpo policial más eficaz del mundo. Saben por casualidad que sus miembros desde siempre han tenido que desenvolverse en las peores circunstancias, también históricamente en unas condiciones de trabajo paupérrimas, en cualquier modo y con todo en contra y, aún así, siempre obtienen los mejores resultados en su trabajo policial. Pero qué van a saber estos mequetrefes. Esta Guardia Civil que desde sus primeros tiempos ha estado sumida en una gran pobreza presupuestaria, porque ningún gobierno en toda su historia ha sabido darle el sitio que le corresponde. Que desde el principio, sus miembros tenían que costearse caballo y vestuario, y así ha seguido estando en cuanto a lo segundo, durante ciento cincuenta años. Por ello, porque por muy ignorante que se sea, hasta el más analfabeto de los ciudadanos de la última pedanía de España, sabe que durante más de 160 años cada generación de guardias civiles ha ido sobrada de disciplina, de profesionalidad y mucho de “vergüenza torera”. De tal suerte, que hasta el más “borrico” no ignora que la historia de nuestra Patria hubiera sido muy otra sin la intervención de esa magnifica e inigualable disciplina de los Beneméritos de todas las épocas. Una Institución que ha sabido siempre adaptarse con gran valentía, eficacia y rapidez a los avatares políticos de cada momento, cuando quizás otras organizaciones no supieron, no pudieron o no quisieron. De suerte que cuando los sistemas políticos cambiaron, sobre todo, en el último cuarto de siglo pasado; la pobreza profesional era tal, que no sólo no tenían material para enfrentarse a la nueva situación delincuencial y terrorista, sino que ni tan siquiera contaban con unidades especiales para enfrentarse a un mundo de violencia y algaradas callejeras. Este Cuerpo que puede contar por millones sus hechos históricos y heroicos en el devenir de cada día y en una vigilia permanente de servicio al ciudadano, aunque la mayoría no estén registrados como estadística. Que siempre se le ha glorificado pero nunca se le ha pagado como debía, permaneciendo siempre como la cenicienta del mundo policial español, no se merece ni la más mínima duda sobre su honor, profesionalidad y DISCIPLINA. Y no es extraño que miembros de distintas administraciones públicas de un determinado partido político, -PSOE- (JUNTA DE ANDALUCÍA; DE CASTILLA-LA MANCHA Y DIPUTACIÓN DE MÁLAGA), sean los responsables y los que “regalen” de las arcas públicas, para su mayor gloria personal y de su partido, cada vez más recursos para vituperar a las propias instituciones del Estado. Es que así es la rosa. Como dice mi docto amigo Ángel Luís Carrillo, el pueblo español deberá tomar nota para saber detectar los engaños de los “vendemantas profesionales” que llevan estafando su confianza desde la instauración de la democracia: P-ronto S-eréis O-breros E-ngañados; pero que aún siguen contando con el beneplácito de la duda, una y otra vez “felacionada”. “La incapacidad moral de la izquierda debería hacer dimitir a estos políticos porque son indignos de representar a los ciudadanos” (Antonio González)
Las propuestas de los "alcapones" vascos Por Antonio González La banda de asesinos vascos que durante cuarenta años ha estado asesinando a todo tipo de ciudadanos inocentes con la demagogia del separatismo nacionalista que le da cierto tinte político de reivindicación patriótica, no es otra cosa que una telaraña de intereses mafiosos con ramificaciones en todas los estadios sociales de la comunidad vasca, de la que se beneficia numerosos sectores: profesionales de diversas actividades, políticos, religiosos, etc. Los que “mueven el árbol” están en primera línea por su estructura y composición de encuadramiento en organigrama fraudulento; pero los que “recogen las nueces” son una gran legión que se benefician más y exponen menos. A la sombra del terrorismo vasco, llevan viviendo muchísimos hampones camuflados que aparentemente se mueven en la impunidad de su desenvolvimiento social, con una actividad tan aparentemente normal que es difícil conceptuarlo en alguna tipificación delictiva; pero cumpliendo su función de colaboración, obediencia y jerarquía dentro de la organización terrorista y que actúa en una sociedad que dejó de ser democrática hace ya mucho tiempo. Un pueblo que desde el génesis del nacionalismo, apoyó mucho más a los terroristas en su concepción romántica-nacionalista que a los defensores de la legalidad y el derecho y, sólo cuando a la radicalidad de los pistoleros se le hizo difícil matar policías y militares, continuaron con las matanzas de otros ciudadanos por diversas razones tácticas, cuyas circunstancias éticas hizo que muchos se pusieran en contra de la nueva deriva. Las propuestas de la extrema izquierda vasca, que es otra conceptualización del terrorismo vasco, exigiendo el derecho de autodeterminación del territorio de las provincias vascongadas más Navarra, es la espesa bruma y el perfecto camuflaje para seguir viviendo del chantaje y la extorsión al colectivo de empresarios y a todo el que se deje y, al mismo tiempo, el mecanismo del miedo a que es sometida la sociedad para que ellos puedan seguir chupando del Estado; en definitiva, “para ganarse la vida” a base de anular y soterrar la voluntad de un pueblo y por añadidura de la nación española. Las ideas utópicas del separatismo y autodeterminación no se las creen ni ellos mismos, pero tienen que continuar con la labor terrorista y el entramado en la que están instalados con grandes beneficios y de la que vive mucha más gente que aquellos de los que sólo “pegan tiros”. Por consiguiente, al albur de este “cuento vasco” han vivido generaciones de terroristas de distintas capas y raleas, políticos, profesionales del derecho, industriales, comerciantes, académicos, universitarios y un largo etcétera muy amplio de personas acomodadas en el fraude social. Todos ellos, poniendo la mano para recibir los beneficios proporcionales del tiro en la nuca o del coche bomba que se ha llevado al otro mundo seres tan indefensos como a niños de todas las edades. Por tanto, a menos que un gobierno tenga mucha más capacidad y decisión de la que hasta ahora se ha demostrado para terminar con la mafia vasca, promoviendo el endurecimiento de la legislación antiterrorista y las leyes para cumplimiento total de las penas sin recovecos legales que conlleve la efectividad de la norma, así como una nueva reglamentación reforzada en el principio de autoridad que dé cumplimiento real a la Ley General Penitenciaria para el funcionamiento de los centros penitenciarios, basado más en la eficacia que en la demagogia, en la disciplina, el trabajo y el esfuerzo para que ningún recluso se crea que va a cumplir condena a un hotel de cinco estrellas. Fortaleciendo a la vez la defensa y autoridad de los jueces, policías y funcionarios de prisiones; estos Lucky Luciano, Johnny Torrio y Al Capone de turno en las vascongadas, van a estar otros cuarenta años asustándonos y chantajeándonos con el “coco vasco”. Es necesario, por tanto, un gobierno que se plantee las reformas constitucionales oportunas para establecer de una vez por todas, la derogación de los privilegios de los territorios autonómicos que tienen unos fueros históricos otorgados en otra época, sobrepasando y recriminando a los demás, así como las denominaciones que conlleve singularidades y reivindicaciones de reconocimientos nacionalistas, que puedan dar a entender que hay autonomías de primera y de segunda. Mucho nos hubiéramos ahorrado si la Constitución que nos rige hubiera desestimado desigualdades jurídicas, administrativas, territoriales y reconocimientos históricos de este tipo. La equidad es la forma para no establecer desajustes políticos que ponga a unos por encima de otros. Y si hay que someter a una población al imperio de la Ley, se hace sin titubeos y con todas las consecuencias, “enseñando los dientes” a cualquier exaltado berzota nacionalista y aunque estos sean miles. Porque ya está bien de demagogos baratos, de nacionalismos mesiánicos y de estafadores congénitos. Es la única manera de evitar mayores consecuencias y derivas peligrosas. Habremos de darnos cuenta de que a esta gentuza le pasa como a los perros diminutos, que sabiendo de su incapacidad ladran mucho para hacerse notar intentando dar miedo. Y ese es antropológicamente el síndrome vasco En un pueblo libre es más poderoso el imperio de la ley que el de los hombres (Tito Livio)
Montesquieu ha muerto Por Antonio González Con esta frase, el marxista-leninista Alfonso Guerra en su creencia personal sentenció cómo se debe gobernar un estado. Como sólo puede hacerlo un sucesor de aquellos criminales socialistas que en el segundo cuarto del siglo pasado nos llevaron a una guerra civil entre hermanos. El poco respeto ético de estos analfabetos funcionales nos está sometiendo, nuevamente, a la repetición de la jugada de aquellos momentos. Si los votantes socialistas leyeran la historia de este partido y tuvieran conciencia, éste desaparecería por no tener ni un solo voto del que sustentarse. Actualmente, el Gobierno de ZP y su partido son un insulto a la inteligencia de las personas honradas de izquierdas. Ya se sabe, el PSOE es como el sida: empieza con “buen rollito” y termina en el cementerio. Esta izquierda cainita que está dispuesta a despeñarnos otra vez por el precipicio de los hechos consumados, ha liquidado ideológica y técnicamente los principios ilustrados de Montesquieu con tan significativo enunciado, desarrollado implacablemente en la acción de gobierno del día a día; pronunciado por unos de los máximos jefes del socialismo español en la época de los GAL de Felipe González –epopeya en la que se practicó el terrorismo de Estado con numerosos crímenes, algún secuestro e infinitas corrupciones-. Teniendo que responder ante la justicia, aunque no todos, porque los terroristas de estado más significativos de la época socialista se libraron, incluyendo al Señor X; gracias al paupérrimo sistema judicial que padecemos. Inconcebible en un estado democrático. Empeñados en destrozar el equilibrio de los tres poderes del Estado que garantiza la concepción del Estado de Derecho de los Ciudadanos, para pretender reconvertirlos nuevamente en vasallos. Un partido que tiene motivos suficientes para avergonzarse de sus hechos más pretéritos, así como de su más reciente historia. Un PSOE al que le sobra todos los sinónimos de sus siglas; porque aunque sigue encuadrado como un –P-artido, no dejado de comportarse como una bandería. Dejó de ser –S-ocialista para convertirse en una maquinaria que sólo le interesa la poltrona y el poder por el poder. Abandonó a la clase –O-brera que somos casi todos, menos ellos, porque postularon por ser los nuevos señoritos pegados a la riqueza conseguida de cualquier forma, saltándose las reglas del juego democrático si no mandan y a cualquier precio. Y, no dejó de ser –E-spañol; porque nunca lo fue, sino un partido sicario de los postulados soviéticos. El PSOE es y ha sido un cáncer moral en el cuerpo social de España que ha corrompido el espíritu de la Constitución de 1978. El afán revanchista de los nuevos largocaballeristas de turno, sectarios apologistas y golpistas de la auténtica memoria histórica, representado como nadie en el portador de la sonrisa de cemento de Zetapaña, que es en sí mismo una metáfora ingrávida. Jefe de un gobierno absolutamente irresponsable, sometido a los continuos chantajes secesionistas de los Carodvich, Ibarrechelev y otros mediocres elementos a los que había que llevar algún día a los tribunales de justicia, cuando de nuevo logremos recuperar la máxima de Montesquieu del Espíritu de las Leyes. En este sentido, la justicia tendría mucho que decir cuando no esté al servicio de las ideas políticas. Cuando los togados terminen con la aventura de someterse a los ejecutivos de cada momento. Cuando interpreten las leyes del legislativo con la equidad y sabiduría salomónica necesaria en vez de la moralina del color político de preferencia. Cuando los mismos, se pongan a trabajar de verdad y los juzgados no sean depósitos de pleitos acumulados por la incapacidad de los que están al frente de cada uno de ellos. Cuando, no estén divididos y sean capaces de defender una ética independiente del gobierno de turno. Cuando cada togado no sea irreverente con la justicia y dejen de obedecer los postulados de difícil asimilación moral. Cuando dejen de “militar ideológicamente” en siglas políticas y sean absolutamente independientes. Consecuentemente, el poder judicial se ha ganado a pulso y “pasándose muchos pueblos” la desconfianza de la sociedad. “Montesquieu ha muerto” ¡Viva Montesquieu!
La revolución liberal Por Antonio González Hasta ahora todos los ensayos políticos efectuados por las izquierdas han llevado a la humanidad a grandes catástrofes sociales, acompañados casi siempre por escalofriantes baños de sangre. Ha llegado el momento de hacer “revolución tangible”, la revolución de la verdad expuesta públicamente, una revolución acorde a los criterios liberales. Va siendo hora ya de que disputemos los espacios sociales que desde siempre las ideologías izquierdistas se han arrogado como propios, -la cultura, el pueblo, la calle, etc.-. Es llegado el momento de dejar patente que no estamos instalados en la comodidad de la ética, de la moral y de las buenas costumbres y que esto, nos impide responder a las necesidades materiales y metafísicas de la sociedad. Y para que así sea, hay que “tomar” no sólo posiciones ideológicas más audaces; sino también los “anfiteatros de la intelectualidad”, los “foros culturales y sociales” -creando organizaciones y asociaciones políticas y laborales con raíces, mentalidad y proyecciones diferentes de las que conocemos en las posiciones de izquierdas- y, sobre todo, el “ágora de la calle como centro de conciencia de la sociedad”. Es necesario hacer saber a nuestros contemporáneos quiénes son los que durante todos los acontecimientos históricos han actuado con probada mentalidad delincuencial, cuando no, con ánimo criminal y sólo para su propio provecho, descartando a la otra mitad de la sociedad por pensar diferente. Es obligatorio explicar los sucesos que a lo largo del tiempo, las hordas de izquierdas mundiales y muy especialmente aquí en España, sometieron a la humanidad a verdaderas hecatombes. Tenemos que utilizar los medios que hasta ahora no hemos sabido o querido poner a disposición de nuestras opciones, como vehículo para llegar a la gente y, contarles fielmente qué ha ocurrido en cada etapa histórica para que no se olvide los sucesos producidos por las ideologías mal llamadas “progresistas” y que no se les perdone tanto horror producido por su implantación ideológica en el cuerpo social de todos los estados del mundo. Debemos y tenemos que explicar al pueblo quiénes los utiliza y traiciona aprovechando los engaños propagandísticos de los que se llevan sirviendo durante décadas. Sin complejos, disputemos los espacios sociales que ciertas ideologías mediante la demagogia se han apropiado históricamente -sin merecerlo-, engaños habilidosos que han comprado voluntades y han atrofiados los sentidos. Alguien escribió: “POPULAR, se ha de interpretar como natural y propio del pueblo. POPULAR, es ser pueblo en toda su dimensión. POPULAR es, en definitiva, constitutivo del pueblo”.
La historia puede repetirse Por Antonio González Con el advenimiento rampante y ramplón del socialismo descamisado que representa el señor ZP, y el mantenimiento en el poder por otros cuatro años más, vamos a poder ver en la moviola del tiempo –si Dios y el pueblo español no lo impide-, la repetición de los acontecimientos que sumieron a España en la mayor catástrofe social de toda su historia, ocurrida durante la década de los años treinta del pasado siglo. El revisionismo histórico que pretenden llevar a cabo esta izquierda trasnochada, transformando y falseando la historia a su antojo, para que se adapte mejor a sus pretensiones y poner el punto de partida en aquellos momentos es, cuando menos, despreciable en unos partidos que representan políticamente a la mitad de la población española. Si es por recordar, no le quepa duda de que existen muchos con una cierta edad que son coetáneos de ciertos hechos sucedidos en el suelo patrio y, cada vez que alguien expresa que la libertad “se conquistó en las calles y no fue dada”; hay que decir: que el dictador Franco murió tranquilamente en la cama. Porque por mucho que se quiera ahora reinventar la historia, la verdad, la auténtica verdad es que el socialismo prácticamente no existía durante la dictadura y que fue un invento producido desde Alemania y con la aceptación de Estados Unidos de América, para lograr la validación de un estadio político aceptable que propiciara la transición al estado democrático de la concordia en el ámbito del orbe occidental cuando las circunstancias políticas y sociales lo permitieran y, el comunismo sólo un poco más presente aunque inoperativo; porque estaban ausentes fuera de nuestras fronteras viviendo del oro que durante la guerra se llevaron a Moscú dejando las arcas españolas completamente vacías. Y, tan sólo, una pequeñísima parte sufrieron las consecuencias de los desmanes, crímenes, asesinatos, robos, extorsiones de sus compañeros de partidos y de checas huidos cobardemente. Es decir, que la historia falseada de lucha revolucionaria que se están inventando es una absoluta falacia, nada de nada. No nos olvidemos que estos partidos revolucionarios extremistamente de izquierdas, golpearon duramente a la sociedad de entonces y al sistema republicano hasta darle la “puntilla”. Si no hubiera sido por el interés que tenían los marxistas-leninistas y sus primos nacionalistas de imitar la revolución rusa del 17, hoy estaríamos instalados en aquella República tan tranquilamente. Lamentablemente, la guerra civil trajo muertos y desgracias para todos; pero no olvidemos que los provocadores permanentes de los ensayos de golpes de estado revolucionarios fueron precisamente las hordas de izquierdas dirigidos por sus organizaciones políticas y sindicales, que comenzaron en el año 31 del pasado siglo con desórdenes públicos hasta llegar a la revolución de octubre del 34 en Asturias con más de 1.300 muertos, siguiendo posteriormente con los asaltos y quemas de conventos, asesinatos de religiosos y todo lo demás. Desestabilizando la II República con la que no estaban de acuerdo la mayoría de los sediciosos marxistas-leninistas-nacionalistas que impusieron en las calles el caos, cuando no, un estado permanente de terror que condujo a una situación insostenible que provocó el estallido del golpe militar en el 36. Tampoco nos olvidemos de que los muertos que se están queriendo sacar con una animosidad guerracivilista que estremece, muchos de ellos o, más bien, muchísimos que ahora quieren presentar como asesinados por los que ganaron la guerra, fueron masacrados y asesinados precisamente por las mismas turbas revolucionarias, porque no se sometían en cada pueblo o ciudad a los dictados de la plebe armada hasta los dientes y sin control alguno; presuntamente también por odios, aprovechando la confusión y la falta de autoridad. A miles y miles de personas les dieron el famoso “paseíllo” simplemente por intereses nimios o envidias profundas. Pero es obligado decir que por lo menos, en la “otra parte”, a cada uno se les sacaba de la cárcel y se le sometía a un juicio, que alguien podrá alegar con carencias o faltas de garantías jurídicas; pero juicio después de todo, luego se le fusilaba o encerraba, según las circunstancias. Los revolucionarios que no tenían nada de románticos, asesinaron a miles de padres de familias, madres e hijos delante de sus propios familiares sin juicios ni tribunales y los dejaban muertos después de horribles ensañamientos y mutilaciones en cualquier lugar y la mayoría de las veces sin enterrar. Todos podemos echar manos de nuestros muertos; pero hay una diferencia, los nuestros son más antiguos. Los asesinaron desde principios de los años treinta hasta después de comenzar la guerra. Sólo la venganza o la justicia vino después y no toda. Pero eso ha sido la constante de estos partidos que desde sus comienzos tienen las manos manchadas de sangre y, no sólo en tiempo muy pretéritos, sino también en el más cercano reciente, incluso en plena paz teórica, durante los casi catorce años socialista del felipismo y, con ello, vuelta a los crímenes de estado (GAL); secuestro (Segundo Marey); corrupción masiva (Fondos reservados, hermanísimo Guerra, Filesa, Roldán, BOE, Time-Export, y un largo etc.). Lo cual tenía que haber relegado a este partido a la oposición por cien años o más, haciendo alusión a su eslogan de 100 AÑOS DE HONRADEZ del que se burlaron completamente. Pero como buenos titiriteros y vendedores de mantas o trileros, según se entienda, ellos saben engañar al personal que tiene poca memoria o mucha compasión con los delincuentes y los vuelven alzar al poder para más de lo mismo. Si ahora gozamos de libertad política, que no de paz social, porque algunos sectores se están encargando de avivar las revueltas, es porque desde el mismo Régimen franquista hubo un grupo de personajes liderados básicamente por ADOLFO SUÁREZ, que por creer en el sistema democrático y jugándose el todo por el todo, propiciaron desde dentro las reformas políticas que nos llevaría a la democracia parlamentaria (mientras otros que ahora presumen de no sé qué estaban escondidos viéndolas venir). No es cuestión de exhibir y sacar a pasear ahora a los que merecen descansar en paz eternamente, como tributo de la reconciliación nacional que todos les debemos; pero si de lo que se trata es de poner muertos sobre la mesa, a lo mejor hay otras gentes que no son de izquierdas que ponen más muertos con historias bastante más espeluznantes sobre el tapete y podría sorprender hasta a los mismos sepultureros políticos de esta nueva hornada. Esta izquierda menesterosa SI TIENE ODIO Y RENCOR SIN AMNESIA. Y es probable que no haya llegado a hacerse la pregunta clave para estos casos: ¿Qué pasó con las víctimas de las víctimas? Porque no todos fueron santos, no todos se fueron al otro mundo con la conciencia tranquila. La mayoría habían perpetrado horribles asesinatos en nombre de ideologías carpetovetónicas y criminales de las que hoy ya sólo quedan residuos que intentan agarrarse a tiempos pasados, pero que la realidad le hará desaparecer inexorablemente. Esta izquierda horripilante marxista-leninista lo único que tienen probado es que son mecanismos de crear pobreza y su parte más radical -el comunismo- como alguien dijo: es como la mafia, está gobernado y dirigido por viejos y elimina cualquier brote de vida y libertad que florece a su alrededor; por lo que puede deducirse: que el socialismo siempre ha sido y será una gangrena moral en el cuerpo social de España. Estos embaucadores populacheros cuando ven el imparable ascenso del Partido Popular en la calle –que creían suya, gran error porque es de todos- se estremecen, vagan y divagan queriendo emporcar la diáfana historia del mismo y a sus miembros o afiliados por lo que representan de unidad, coherencia, honradez, etc., en contraposición con los partidos de izquierdas, los cuales tienen unas historias para no dormir, sin excepción, a lo largo de la historia de España. Al revés de los contumaces protagonistas de ciertas bandas de asesinos –que todos conocemos- y, que han dirigido desde el poder la estrategia del terror y el crimen de estado institucional, el secuestro, las estafas y la corrupción en general que prolifera allí donde hay un partido de izquierda, el PP demostró en sus primeros ocho años de gobierno democrático que en nuestra patria hay un partido de archiprobada eficacia política y de enorme honradez. Siendo uno de los pocos partidos políticos en España que puede presumir de transparencia democrática sin historias raras detrás y siendo en realidad un partido muy joven, creado después de la restauración democrática y, lo quieren situar al mismo nivel ético que aquellos otros de izquierda, que sí tienen un pasado necrológico, violento y oscuro, cuando no de golpistas revolucionarios, hablando en término de convivencia democrática. ¡Por favor, no comparen! Porque el “progresismo-retro” reumático está pasado de moda; actualmente “flipa” más el progreso eficaz que es una cosa muy distinta y, eso, sólo lo hace el centro-derecha con políticas absolutamente liberales en su concepción y en su ejecución, como así ha quedado demostrado en la etapa Aznar.
Liberalismo Por Antonio González El pensamiento liberal emana modernamente desde el racionalismo del siglo XVIII contra el absolutismo del Antiguo Régimen, con una filosofía de libertad individual basada en los derechos naturales del hombre como principio y fin de todas las cosas. Cuyos ideales, están basados en el estudio y percepción de sí mismo como ser singular en el universo. Pero donde realmente tiene sus raíces más profunda es en la filosofía de Aristóteles que, en contra de su maestro Platón, proponía un concepto de pensamiento político y social distinto. La filosofía aristotélica concebía un modelo de sociedad en el que la soberanía radicaba en los individuos y ascendía a los gobernantes. Quizás esta es la primera concepción de la democracia. Desde la connotación ideológica del liberalismo, sus detractores y enemigos siempre han pretendido soterrarla al ámbito exclusivo de la economía; pero el liberalismo es mucho más. Es la convicción y proclamación de la libertad absoluta elegida del individuo ante la imposición unitaria y coactiva del Estado. El hombre por encima del colectivo, como sujeto de derechos y deberes con la limitación lógica y natural del respeto a los derechos de los demás y la garantía de igualdad ante la Ley. Y ello, es cimiento que se ha ido consolidando en todo el mundo occidental basado en que sus ideales filosóficos y doctrinarios están pensados por y para el hombre. Es un conjunto de ideas que permite la aceptación e integración de los valores naturales del individuo. Asimismo, intenta armonizar libertad y orden. No impone su ideología, sino que deja que el individuo actúe según su conciencia ética, basada en los valores de la familia, la razón, la fidelidad, la lealtad, el compromiso, etc. El liberalismo posee argumentos claros y sencillos: los liberales tienen la profunda convicción de que el Estado ha sido pensado y dispuesto para servir al individuo y no al contrario. Conciben el valor de la libertad individual como una condición básica e insustituible para alcanzar el mayor grado de progreso mediante el fomento de la iniciativa privada –para no estar a merced del Estado-. Creen en las libertades consagradas de la Declaración Universal de Derechos del Hombre y, que las mismas, deben estar sostenidas por los valores democráticos constitucionalistas. Es decir, en un sistema de gobierno democrático sustentado por una constitución que reglamente las reglas de juego político, asumiendo los principios fundamentales que garanticen que nadie pueda eliminarlas por imposición de aventuras políticas antidemocráticas. La ideología liberal sabe, efectivamente, de la necesidad del Estado; pero lo concibe con limitaciones legalmente establecidas rechazando cualquier tipo de tiranía u opresión desde él, bien mediante algún dictador “divinizado” o, bien con la intervención “divinizante” de grupos violenta-ideológica-dictatorialmente auto impuestos que generalmente terminan en terrorismo de Estado o en tronadas colectivistas del terror, sumiendo a la sociedad en profundas miserias y hambrunas, cuando no, en terribles baños de sangre como ha quedado demostrado en el siglo pasado: comunismo, nazismo, fascismo. Quedando patente la necesidad de la libertad ante todos los anhelos de la persona y el conocimiento de que los valores democráticos exige una constante vigilancia y dedicación, para que los derechos básicos de la humanidad no sean agredidos y pueda decirse permanentemente lo que decía un notable palatino en la Dieta de Polonia: malo periculosam libertatem quam quietud servitium (Prefiero una libertad peligrosa antes que una esclavitud tranquila). Y por esas circunstancias, para reducir al mínimo los peligros involucionistas que puede darse en cualquier sistema libre, los liberales creen implícitamente en la teoría de la división de poderes –Legislativo, Ejecutivo y Judicial- establecidos por Montesquieu en “El Espíritu de Las Leyes”. No permitiendo bajo ningún concepto la acumulación de más de un poder, porque eso lleva a la dictadura y a crueles tiranías. Los grandes filósofos y pensadores del liberalismo –John Stuart Mill, John Locke, F.A. Hayek, Hans-Hermann Hoppe, Adam Smith, etc., han coincidido siempre en los conceptos inamovibles antes expuestos y en que la forma de sentir el liberalismo es la forma más natural del hombre. Es en sí misma, la ideología menos idealizada puesto que NO propone soluciones “a priori” a los problemas de la sociedad, ni impone autor o autores –el Estado, el colectivismo- que los resuelva mediante medidas coactivas, sino todo lo contrario, da toda la libertad al individuo para que lo resuelva por sí mismo, ya que es el que mejor conoce cuál es su propio problema y cuál es la posible búsqueda de solución al mismo. Por consiguiente, las estadísticas globales de la eficacia de libertad de mercado, prosperidad, educación y satisfacción general de las necesidades humanas sólo corresponden a aquellos países –los más prósperos del mundo- en los que ha coincidido el desarrollo social con los valores del liberalismo llevados a la práctica. Y por último una pregunta: de todo lo expuesto tan someramente, casualmente han visto reflejado qué partido político se asemeja más en su concepción humanística de entender la vida, la sociedad, el estado y los valores democráticos que no sea el PARTIDO POPULAR en su versión española, europea y mundial.
“Si pretendemos el triunfo en la gran contienda ideológica de esta época, es preciso, sobre todo, que nos percatemos exactamente de cuál es nuestro credo”. (F.A. Hayek)
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