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                        Bitácora "2012"  Por Jordi Tauler

Jordi Tauler

Doctor en Biología, actualmente trabajando como investigador de cáncer en Rush University (Chicago)

 

Desde el blog Dos Mil Doce

Si no te ocupas de la política, la política se acabará ocupando de ti

 

El límite

Por Jordi Tauler

Martes, 24 de febrero de 2009

Iba a escribir algo en contra de la propuesta de reforma de la Ley del Aborto aprobada por la Comisión de Igualdad, con el voto en contra del PP y a favor del PSOE, IU, ERC, BNG, etc. Iba a escribir que es una barbaridad decir que no debe haber conflicto entre los derechos del niño y los de la madre. Más cuando se excluye también al padre y más cuando se propone que las chicas de 16 años puedan prescindir de todo permiso paterno.

No obstante, reconozco que cuando me siento a escribir sobre este tema siento un profundo desánimo. Llevamos mucho tiempo hablando de ello. Llevamos años argumentado sobre la condición humana del zigoto. Llevamos siglos sosteniendo que el concepto de pre-embrión es tan válido como seguir afirmando que el Sol gira alrededor de la Tierra. Argumentamos, buscamos literatura, ponemos orden y razones ante los gritos e insultos. Debatimos que los plazos y condiciones que imperan en el ámbito legal actual no responden a realidades. Decir que un embrión no lo es hasta el día quince de desarrollo, o afirmar que es un amasijo de células desorganizadas sin estructura, o sostener que no es humano, es no querer reconocer los hechos biológicos ni querer entender el desarrollo embrionario. Sin embargo, muchos médicos y científicos aceptan estos planteamientos sin ningún problema. Y siempre encontramos los mismos caminos sin salida, los mismos falsos debate y las mismas argumentaciones emocionales tanto si se trata del aborto como de las células madre embrionarias.

A lo largo de estos últimos años me he encontrado participando o leyendo en foros varios sobre estas cuestiones y parece que no podemos salir de un círculo en el que se mezcla ciencia, religión, ética, filosofía y política en cantidades diversas y sin criterio. Eso, en el mejor de los casos ya que lo más normal es acabar recibiendo una dosis de insultos varios. Me pregunto, entonces, cual es el motivo de esa pasión, de ese delirio que lleva a negar lo observado en favor de lo deseado. Pienso que el debate esencial no es el aborto ni las células madre. Siendo importante no acaba de explicar la situación. Más bien pienso que es el derecho a decidir, el derecho de uno mismo por encima de todo, el derecho a no tener ninguna limitación de ningún tipo respecto a lo que está en juego. Es decir, el viejo tema de la libertad, de los derechos y los deberes. El viejo tema de nuestros límites. Creo que solo desde esta perspectiva podemos entender que lo que se está debatiendo va más allá del aborto o de los derechos del embrión. No estoy alejándome del debate real. Solo lo estoy poniendo en perspectiva. Pienso que es importante no olvidar que un debate sobre el embrión humano y sus derechos no puede relativizarse ni argumentarse desde posiciones acientíficas. Algunos opinarán que tampoco es lícito plantearlo en términos religiosos cuando muchos ciudadanos se posicionan como ateos.

Y pese a todo ello, el debate se realiza en un oscura comisión sin otra consideración, sin desarrollar toda la información para que el ciudadano sepa de lo que se está hablando y teniendo siempre a mano el recurso de la descalificación y el insulto en caso de que alguien opine lo contrario. El debate sobre los derechos del embrión humano supera en mucho el estricto debate parlamentario y no puede ser reducido a un juego de intercambios de argumentos dudosos. Pero se sigue adelante sin dudar. ¿Acaso no se han impuesto moratorias en otras cuestiones cuando no se quiere entrar en el debate o cuando hay dudas razonables?

Esta reforma de Ley del Aborto no aborda los problemas generados por la ley vigente. Ni responde a la cuestión de los abortos crecientes en España (100,000 en 2008). Es simplemente un paso más para responder a la pregunta que planteaba previamente. Un paso más para decir que nuestra felicidad solo será completa cuando no tengamos restricción alguna.

Y sin embargo, algo les dice que eso es falso. Algo les dice que se equivocan. Si no ¿por qué defender el aborto con tanta vehemencia, con tanta pasión, especialmente por parte de aquellos que se dicen defensores del talante y que relativizan toda posición ideológica?

Ante la duda, optan por seguir corriendo hacia adelante. No hay moratoria que valga en este caso.

                 

 

 

Sisifo post-moderno

Por Jordi Tauler

Sábado, 14 de febrero de 2009

Como Sísifos post-modernos cada día nos levantamos con nuestra pesada tarea de volver a subir la piedra hasta la cima de la colina para que vuelva a caer rodando y así volver a empezar. Parece que nada rompe el ciclo. Desde la colina, nuestros dioses del olimpo post-modernos nos miran con complacencia. Son los nuevos moralistas. La izquierda erigida en criterio moral absoluto en un mundo que ellos quieren tan relativo como sea posible mientras no cuestione su supremacía. En ese mundo, todo vale. Gobierno y Poder Judicial hablan, pactan y deciden, como siempre, como antaño el Caudillo, cazando muflones, ciervos o perdices. Poco importa. La cuestión es que sin pudor, sin reparo así es como el poder parte y reparte. Ayer eran tramas de espionaje, hoy corrupción cutre española clásica. Cuando más arrecia la crisis, cuando el Presidente del Gobierno es zarandeado en el Parlamento y solo ofreces respuestas balbuceantes sale siempre el viejo Garzón, el de toda la vida, el hombre limpio, paradigma de la justicia ciega para, después de darle a unas cuantas perdices, liebres o muflones en compañía del ministro Bermejo, salte de nuevo con una actuación mediática estelar.

No defiendo ni la corrupción ni el supuesto espionaje ni la inocencia absoluta de los cargos del PP, por supuesto. Si hay evidencias para ello, que se investiguen, se juzguen y se depuren las responsabilidades a todos los niveles.

Pero no deja de parecerme curioso el momento escogido. Romper el ciclo de noticias negativas echando basura. Poco importa si la basura es limpia o está contaminada. La cuestión es echar. La cuestión es darle un patada a la bola de Sísifo y que vuelva a empezar. Eso es lo fundamental. La izquierda es moralmente superior. Si se equivoca es un pecado venial. Si lo hace la derecha es siempre un pecado mortal. Sin excusa. Esa es, y ha sido siempre, la imagen del talante. Los dioses de la izquierda siguen sentados al borde la colina, tirando los huesos de las perdices, de los muflones y de los ciervos a la cabeza de Sísifo. Esa es la democracia socialista. Los señoritos del cortijo despreciando los problemas de los ciudadanos. Desde su colina, desde sus cacerías no les oyen. Dicen que hay crisis. Bueno, ya daremos más limosnas. Pero no reformaremos nada. No podemos desmontar el chiringuito ahora. No sea que la gente se enfade y vaya a la huelga.

Aquí lo que importa es que Sísifo nunca suba a la colina y que la piedra siga cayéndose. Nada más. Y mientras tanto, otra ración de ciervo o de jabalí.

                 

 

 

Plan E... E de ensoñación, E de evaporación

Por Jordi Tauler

Lunes, 19 de enero de 2009

Nuevo esfuerzo del Presidente para convencernos que hace algo. Otra campaña mediática. Esta vez se llama Plan E. Notable inversión mediática. Incluye video del Presidente y página web. Me pregunto que quedará de esto en unos meses. El ministro Solbes nos ha dicho que ya hemos agotado los recursos para seguir repartiendo dinero. Parece que ahora importa controlar el déficit público. Y en ese contexto, el Presidente nos lanza su plan E. E de  no se cuantas cosas: economía, estímulo, empleo, España… a falta de ideas siempre es buena la imagen y la retórica… personalmente esa empalagosa repetición de la E y ese nombre tan largo para un plan me parece un poco maoísta… pero eso es cuestión de gustos.

Mucho me temo que en unos meses del plan E solo quedará la E de evaporación, de ensoñación. El Presidente lleva desde el 2004 afirmando que la economía española debe ser más productiva y para ello es importante invertir en I+D+i. Durante la primera legislatura nos vendió en el Programa Ingenio 2010 destinado a convertirnos en una potencia en I+D+i en poco tiempo. Del 1.05% del PIB en 2004 destinado a I+D+i pasamos al 1.2% en 2006 y 1.27% en 2007. La cifra del 2006 es clara, la del 2007 no la he visto más que en un sitio. Espero poder confirmarla. Todavía no hay datos para 2008. En cualquier caso, con 1.27% en 2007 y dado el ritmo de crecimiento y el contexto de crisis no veo factible llegar al 1.6% en 2008 y al  2% en 2010 como prometía el Presidente en Ingenio 2010. Lo que si sabemos es que en 2008, dos programas importantes de Ingenio 2010 no han sido renovados. Ni Cénit ni Consolider han sido convocados en 2009. Cénit está pensado para fomentar la cooperación público-privada en I+D. Consolider financia los programas punteros en investigación desde cáncer a astrofísica. Según fuentes oficiales estos dos programas no han sido convocados en 2009 dado que hay que reflexionar sobre su funcionalidad y adecuación a la realidad. Sin ser economista, como ciudadano medianamente informado, esto me suena a que el "sudoku" del ministro Solbes ha cuadrado al final. Ayudas para casi todos, mejorar la imagen con limosnas, seguir pagando los apoyos de las autonomías históricas entre otras cosas… en algún sitio hay que recortar. Donde no se ve, donde la gente no presta tanta atención. Es decir, en I+D. En uno de los pilares de las reformas para hacer la economía española más productiva…

En su plan E, el Presidente Zapatero nos propone modernizar la economía. Navegando por la página web del Plan E, encontramos que en la modernización de la economía se incluye un apartado de capital humano y tecnológico. En ese enlace volvemos a ver cifras mágicas, el plan Universidad 2015, una nueva Ley de Ciencia, reforma de los OPIs, deducciones en I+D para investigación realizada en otros países de la UE. Es decir, una maravilla. 

Básicamente, cuando dos elementos (Cénit y Consolider) de un plan que iba encaminado a modernizar la economía, el Ingenio 2010, no se consolidan, se lanza otro plan que nos vuelve a prometer mejoras definitivas.

Retórica en la red. Ensoñaciones. Evaporación de palabras como agua en tormenta de verano.

Y que conste que me gustaría equivocarme. Estaría encantado que Ingenio 2010 fuera un éxito y que el Plan E nos sacara de la crisis. Pero no se sale de la crisis sin esfuerzo, no se combaten los errores históricos con palabras vacías. Y no se mejora la productividad escribiendo palabras y números en una página web.

                 

 

 

En busca del cambio climático

Por Jordi Tauler

Domingo, 4 de enero de 2009

Lo que voy a escribir a continuación me colocará de inmediato, si ya no lo estaba, en la lista de los políticamente incorrectos, de los neo-cons, de los revisionistas, etc. es decir, seré un miembro más de la conspiración universal que solo desea enriquecerse a costa del sufrimiento ajeno y del fin del mundo anticipado. Dado que creo que el daño ya está hecho y que mucho de lo que he dicho y escrito ya me ha situado en esa lista negra poco me importa ya.

Una y otra vez veo en los medios como se confirma, con artículos nefastos, el calentamiento global. Ahora nos dicen que 2008 será el décimo año más cálido desde que existen registros o sea desde mediados del XIX, más o menos. Y todos exasperados rogaremos para que en alguna cumbre mundial se adopte algún tipo de medida que todo lo arregle. Nadie duda, nadie piensa. Tragamos, sin más.

Y si uno osa decir que ha leído que hay datos contradictorios o que no hay continuidad en los registros o que ciertos científicos dudan automáticamente se le dirá que todo eso viene apoyado por las multinacionales petroleras que no quieren ver su negocio en peligro. Es decir, la conspiración mundial nuevamente que sale cuando a uno le interesa.

Yo no tengo ningún interés en esas industrias. No tengo acciones. No recibo dinero por escribir nada. No saco ningún beneficio. Y no tengo interés en destruir ninguna reputación.

Solo me mueve saber la verdad. Nada más. Y con la verdad en la mano actuar en una dirección u otra. Y aquí estoy. He visto datos en las dos direcciones, he visto modelos que explican todo y que no explican nada, he visto contradicciones y dudas más allá de lo razonable. Por eso a día de hoy no tengo claro si existe un calentamiento global. Y si existe, menos claro tengo aún que la actividad humana sea el principal factor.

Me pregunto porque no se puede entrar en un debate sereno respecto a este tema. Hay gente que se dedica a ello y que plantea cuestiones muy interesantes y sin embargo solo reciben como respuesta ataques viscerales que les tachan de ignorantes, de fascistas y de genocidas.

Si existe el calentamiento global y se demuestra que la acción humana es la responsable habrá que actuar rápidamente. Alguien me dirá que eso ya está hecho y que el informe de la ONU lo afirma. Si eso fuera así no estaría escribiendo este post. Lo siento pero no me gusta hacer actos de fe cuando se trata de algo tan serio.

Pero si no existe calentamiento global o si la acción humana no es relevante, estamos gastando mucho dinero y esfuerzo en soluciones equivocadas.

No creo que sea algo que nos podamos tomar a la ligera. Pero tampoco es motivo para construir una nueva religión al respecto.

Y si alguien se pregunta de que estoy hablando recomiendo que se lean estos blogs: CO2 y desde el exilio.

Dudar, cuestionar, pensar y razonar es un buen método. Aclamar, chillar y tragar… no suele serlo.

                 

 

 

Entre raros y traidores

Por Jordi Tauler

Jueves, 1 de enero de 2009

Termino el 2008 leyendo "Contra los políticos" de Gabriel Albiac. A veces, uno se olvida de lo bueno cuando la mediocridad todo lo invade.

Empecé a comprar El Mundo allá por 1991 para leer la columna de Gabriel Albiac los lunes y los jueves. Desde el primer momento tuve la impresión de estar delante de algo totalmente distinto. No era una columna más de un periódico ni otro comentarista cualquiera de la actualidad. Aprendí, reflexioné y disfruté con esos textos de Albiac.

Luego vinieron sus novelas, sus conferencias, sus ensayos… siempre Albiac.

No en vano, una de las citas en la introducción de mi tesis doctoral corresponde a una frase de una de sus novelas:

"Éramos desdichados, brillantes e infinitamente voraces. No nos quedaba demasiado tiempo, decíamos: habíamos perdido tanto. No fue nuestra estupidez, siendo muy grande, la que nos perdió; fue nuestra inteligencia. Eso lo se sólo ahora, desde luego." (Ultimas Voluntades, G. Albiac 1998)

Hay mucho en lo que Albiac dice y en como lo dice. Gabriel Albiac marcó mi forma de ver la realidad en muchos sentidos. Eso me sitúa sin duda entre los malos y traidores. O como él dice, en el mejor de los casos, entre los "raros".

Empieza 2009. Sigo leyendo a Albiac. Esta vez escribe con más fuerza si cabe. Fulmina con precisión. Brillante. Volviendo una y otra vez a las referencias que nunca mienten, a los clásicos que todos olvidamos tan a menudo.

No puedo añadir nada. Sólo agradecer que algunos pocos no tengan miedo a las etiquetas, a los convencionalismos, a discrepar y a pensar asumiendo todos los riesgos. Sólo agradecer a Gabriel Albiac que siga siendo esa "máquina de escribir" como él dice.

                 

 

 

Mayo 68, ¿acaso alguien encontró la playa debajo de los adoquines?

Por Jordi Tauler

Lunes, 15 de diciembre de 2008

Mayo 68. El mito de nuestros días. Recomiendo que quién quiera entender algo respecto a Mayo 68 lea "Mayo 68: una educación sentimental" de Gabriel Albiac. Y comento esto a raíz de la conferencia de ayer de Esperanza Aguirre.

Luchar contra la autoridad represiva. La libertad sin límites, el "prohibido prohibir". Y aquí nos encontramos ahora, cuarenta años después jugando todavía. "On s'amuse" (nos divertimos) decían los estudiantes franceses en aquellos días. Algunos se siguen divirtiendo y jugando a reinventar la rueda con la educación de nuestros hijos. El resultado, una sociedad que huye del esfuerzo y del sacrificio. En lo más alto de nuestro desarrollo técnico pero con lagunas como océanos en nuestra formación como personas. La transmisión del saber se muere en este estúpido juego de seguir buscando la arena debajo de los adoquines sin entender que gracias a esos grises adoquines hemos construido un mundo sin fronteras. El adoquín esfuerzo frente a la playa lánguida del eterno verano. La realidad frente a un sueño de adolescencia mal llevada.

No es solo un juego de palabras ni un post con ganas de triturar un poco lo políticamente correcto. Es comprobar, con tristeza, como la izquierda post-68 ha asumido todos esos principios como propios. Quizás por ignorancia de las consecuencias o quizás por comprobar la fuente inagotable de votos de una sociedad estancada en una post-adolescencia permanente.

Yo no busco ninguna playa ni pretendo encontrar en el porro mal fumando la libertad contra la autoridad represiva. No podemos ser libres si nos esclavizamos con sueños alucinados. No veo otra alternativa que romper con esos mitos de hace cuarenta años. Salvemos lo bueno, si lo hay, y volvamos a poner adoquines, a construir carreteras, hospitales y universidades donde el esfuerzo sea recompensado. La rueda funcionó bien desde el principio, no hay porque reinventarla, solo cambiar los neumáticos y seguir avanzando.

                 

 

 

Violencia verbal

Por Jordi Tauler

Lunes, 8 de diciembre de 2008

Llevamos unos días curiosos. Ciertos políticos parecen estar inspirados en dejarse llevar por sus emociones primarias, sin someter lo que dicen a filtro alguno. Como se dice vulgarmente, se les calienta la boca.

Primero fueron las críticas a Esperanza Aguirre tras los atentados de Bombay. El eurodiputado Guardans y el PSOE, principalmente a través de José Blanco, se cubrieron de gloria.

Luego las declaraciones del alcalde socialista de Getafe y presidente de la FEMP respecto a los votantes del PP. Las disculpas y las excusas posteriores, mezcladas con su falta de responsabilidad y la incapacidad de asumir las consecuencias de sus declaraciones, retratan al personaje.

Y por último, Carod-Rovira proclamando el próximo advenimiento de la república catalana y la sustitución de la delegación de la Generalitat en Madrid por la Embajada de la República Catalana haciendo saber que no piensa acatar lo que decida el Tribunal Constitucional. Para rematarlo, ayer Joan Tardá (ERC) participa en un acto de quema de la Constitución  y exclama que "hay que matar al Borbón", aclarando después que era un grito patriótico del siglo XVIII y que se refería al ya difunto Felipe V. Por supuesto, nos hace saber que él no pretende hacer nada y que sus palabras también han sido sacadas de contexto.

El común denominador de todas estas incontinencias verbales es el odio al PP y a España. Desde Cataluña se suele canalizar el odio general hacia España a través del odio a la Corona y al PP. Siempre buscando la identificación con el franquismo o con elementos fascistas de cualquier tipo.

La cuestión que me preocupa es que desde posiciones liberal conservadoras uno tiene que defender sus principios atendiendo a criterios de lo políticamente correcto, procurando buscar los puntos de contacto, empatizando con su interlocutor para lograr la armonía total.

Sin embargo, haga lo que haga el PP, la respuesta siempre es la misma. El odio hacia JM Aznar y Esperanza Aguirre sobrepasa las cuestiones ideológicas. Las críticas a Aguirre o el volver a sacar el tema de los vuelos de la CIA autorizados por JM Aznar (aunque según parece, de los 11 vuelos, 9 han tenido lugar bajo la presidencia de JLR Zapatero) van siempre en la misma línea. La misma que escuché ya hace unos años en Barcelona cuando un compañero de trabajo, muy catalán y demócrata, exclamó "que pena!!" cuando se supo que JM Aznar había sobrevivido al atentado de ETA.

Es el mismo planteamiento que circula sin cesar, pidiendo el cambio y la moderación del PP para que deje de ser la "derecha extrema" mientras se ataca constantemente con violencia verbal, insultos e incitando a la agresión. Venga desde la progresía española o desde los nacionalismos (catalán o vasco), el mecanismo siempre es el mismo.

No voté nunca a Felipe González y no voté ni votaré a JLR Zapatero. Pero no les odio. Solo juzgo su labor política y su actuación como gobernantes. Estoy en desacuerdo en casi todo. Pero no les odio. No siento ira ni rencor. Desde el punto de vista intelectual prefiero una República como forma de Estado. Pero respeto la Constitución votada por la mayoría de los españoles y pienso que el debate República-Monarquía no es prioritario y si algún día se abre se debería hacer desde la serenidad y el respeto. Mi preferencia por la República nunca me llevará a quemar fotos del Rey o a llamar al Rey "ciudadano Juan Carlos".

Hay que saber separar los sentimientos extremos de la labor política. Tan importante como la educación intelectual es la educación sentimental. Algo que ni el eurodiputado Guardans, don Pedro Castro, don José Blanco, don JLl Carod-Rovira y don Joan Tardá no saben ni quieren saber.

Esa violencia verbal incontenida es preocupante. Uno se pregunta si Esperanza Aguirre tenía razón cuando le preguntaba a J. Blanco si en el fondo no estaba deseando que ella hubiera vuelto de la India "de otra manera". Blanco respondió rápido a esa acusación. Pero eso forma parte del teatro. En ese juego de agresiones orales todo cuenta y ninguna palabra es dicha en vano. Ya sabemos que uno siempre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. Tan esclavo de sus palabras como de sus deseos. Tan esclavo, también, de ese talante reconvertido en una máscara grotesca, más propia de guerreros tribales que de políticos del siglo XXI.

                 

 

 

¿Es posible la igualdad? (II)

Por Jordi Tauler

Lunes, 3 de noviembre de 2008

Leo en el blog de elegancia perdida una interesante reflexión en la línea de lo que comentaba en mi post anterior. Tampoco descubro nada nuevo si digo que la izquierda ha criticado duramente la codicia y el enriquecimiento personal, prescindiendo de cualquier efecto positivo que esto pueda tener en la sociedad. Como se dice en el post de elegancia perdida, ¿dónde empieza y termina la codicia?… ¿Cual es límite entre un enriquecimiento razonable y uno desmesurado? ¿Dónde se pone el límite?, y más importante aún, ¿quién pone el límite?

Es muy fácil ponerse moralista criticando la codicia de los bancos. Pero acaso, ¿no queremos todos "duros a cuatro pesetas"? ¿No andamos siempre a la búsqueda del chollo, del conseguir más por menos? ¿No es eso codicia? ¿No es eso el pequeño fraude de todo los días que acaba acumulándose?

Ahora todos criticamos a los bancos, al capital. Volvemos a usar esa imagen del banquero gordo, obsceno, engullendo todo lo que se pone por delante, vampirizando al obrero, ahora mutado en pagador de hipotecas imposibles.

Pero la cuestión que me produce inquietud es ese moralismo de salón de la izquierda actual, ella que huye de absolutos y relativiza todo valor moral. En nombre del progreso y de la pluralidad practica una equidistancia de equilibristas en casi todas las cuestiones posibles. Sin embargo, si se cuestiona mínimamente las causas y circunstancias del cambio climático, la izquierda oficial salta como defensora de una moral absoluta. Igualmente, cuando se intenta entender las causas y circunstancias de la crisis financiera la izquierda nos da la explicación inmediatamente y quien la niegue corre el riesgo de ser llamado pecador (es decir, "fascista" en el nuevo vocabulario "progre"). Todo se reduce a una cuestión de codicia desmesurada. Algo que se soluciona regulando el mercado. Y como primera medida socializamos las perdidas de los codiciosos para que todo vuelva a su cauce…

Una ventaja de ser relativista a tiempo parcial, como lo es la izquierda actual, es que la lógica también funciona a tiempo parcial…

La izquierda, hasta ahora refugiada en la defensa de la pluralidad, del multiculturalismo y de la lucha contra el susodicho cambio climático ha vuelto a encontrar en esta crisis un argumento para justificar su existencia: la lucha contra la codicia. Desde el progresismo actual, a la vez que se practica una crítica exacerbada a la moral católica, se usan sus valores y sus imágenes para defender su posiciones política.

Así, respondiendo a las preguntas que hacía en mi post anterior:

1) la izquierda cuestiona, desde una posición moral, el enriquecimiento personal.

2) por tanto, si la desigualdad material es moralmente inaceptable y es la causa de todos los males, la izquierda debe fomentar una política igualitaria, no solo en los derechos, sino en los resultados y en lo material.

La cuestión más interesante para mí es como la izquierda responde a estas cuestiones desde un punto de vista moral cuando se ha pasado años negando la validez de cualquier sistema moral en términos absolutos. Si eso es cierto, ¿cómo la izquierda puede fundamentar ese nuevo sistema ético, sin caer en una dura contradicción?

Pienso que no es una pregunta retórica. Hay mucho en juego. La izquierda usa muy bien esa ética relativista y la usa de un modo directo, agresivo y emocional. Buscar una alternativa a la progresía pasa por entender estos mecanismos y por desmontarlos, a la vez que se propone una alternativa seria, racional y eficiente.

To be continued

                 

 

 

¿Es posible la igualdad?

Por Jordi Tauler

Lunes, 27 de octubre de 2008

No voy a inventar la rueda ni descubrir el principio de Arquímedes otra vez. Pero pienso que de vez en cuando debemos reflexionar sobre las cuestiones de fondo que de verdad marcan la diferencia. Quiero aclarar que no soy experto ni en economía, ni en sociología ni en filosofía. Solo soy un ciudadano inquieto que intenta buscar respuestas. Y esas respuestas no son nunca completas pero leyendo se aprende y se sigue buscando.

A lo que iba. La crisis, la deriva de nuestro gobierno, la campaña electoral americana me han hecho pensar en las diferencias entre las grandes visiones que están detrás de las principales opciones políticas.

No quiero entrar aquí en todos las matices: liberales, conservadores, neocons, centro, socialistas, izquierdas radicales, socialdemócratas, comunistas… etc. No es este el lugar ni tengo yo toda la información.

Pero buscando alguna clave que permita entender las cosas creo que no es arriesgado decir que la libertad es la máxima prioridad de la derecha mientras que la igualdad es el tema de la izquierda. Eso no significa que la derecha rechaza la igualdad. No estamos hablando de igualdad de derechos. Aunque eso se desvirtúa en campañas demagógicas y en campañas pro-grupos minoritarios, lo que preocupa a la izquierda, y lo que está en la mente de muchos de sus votantes, no es la igualdad de derechos es la igualdad de resultados. Es decir, la igualdad material. Algo que la derecha no comparte en absoluto, en principio.

La derecha, especialmente, en los países anglosajones, no ve nada malo en la prosperidad personal y entiende este como un camino que lleva a la prosperidad de todos los individuos. La izquierda ve en la búsqueda de la prosperidad personal algo moralmente malo. Los discursos actuales matizan esos conceptos para hacer el voto más atractivo a todos. Pero cuando el candidato Barack Obama nos habla de "share the wealth" (compartir la riqueza) uno no puede evitar pensar que hay algo de Robin Hood de quitar a los ricos y dar a los pobres en esos mensajes. Es el eterno mito de la redistribución de la riqueza, que sale en todas las campañas en forma de subir-bajar los impuestos y de modificar los impuestos para ver a que segmento de la población se le quita más menos. Es decir, quién quita más o menos dinero a la franja de ciudadanos más ricos de la sociedad. Una y otra vez se repite el argumento.

Una política que esté enfocada en un mensaje de redistribución material acaba siendo calificada como perversa de entrada. Así cuando la derecha, especialmente en España, plantea una política no directamente redistributiva tiene que esforzarse en maquillarlo para que no parezca así. Es decir, si no se suben los impuestos a los "ricos" o se elimina los impuestos de sucesión inmediatamente hay que saltar a la defensiva porqué la izquierda lo planteará como una cuestión de egoísmo social.

La cuestión es que la búsqueda de la prosperidad es algo que la izquierda no quiere admitir como algo razonable. Cualquier planteamiento de prosperidad social o de avance social que asuma, como base, el supuesto de la prosperidad personal es penalizado por la izquierda. Al revés, cualquier planteamiento que suponga incrementar la igualdad de resultados, la igualdad material es visto como un progreso. En ningún se tendrá en cuenta la eficacia de los planteamientos. Es un juicio moral y radical.

Entonces, la cuestión diferencial entre planteamientos de izquierda y derecha se podría dividir en dos cuestiones importantes:

1) ¿ Es moralmente inaceptable la búsqueda de la prosperidad personal?

2) ¿ Es posible plantear la igualdad de resultados como un fin político?

                 

 

 

Hoy no y mañana tampoco

Por Jordi Tauler

Jueves, 23 de octubre de 2008

Una de las mayores habilidades de nuestro Presidente del Gobierno es la de ser coherente en su torpeza. Es realmente difícil hacerlo siempre todo tan mal.

Hace un par de años nos decía que eso del G-8 era una cosa poco importante y que a España no le convencía. Para rato quería compartir mesa nuestro Presidente con los líderes de EEUU y del resto del mundo libre occidental. No, era más divertido reírle las gracias a Chávez y recibir a Evo Morales mientras hacíamos el ridículo con Cuba y con Turquía.

Hoy, cuando el mundo se mueve de verdad y los que tienen que estar estarán, los devaneos histriónicos del Presidente Zapatero son recordados. Aunque el Presidente Sarkozy se ha esforzado en que España estuviera en la cumbre para discutir reformas financieras mundiales parece que al final no ha colado. Ahora dicen que están interesados en nuestras ofertas. Algo así como mándenos el currículum y ya le llamaremos…

Decían en El Confidencial que el Presidente Zapatero empieza a mostrar síntomas de estar afectado por el síndrome de la Moncloa. Ha reducido su círculo íntimo y solo escucha a aquellos que le dan la razón. No se si eso le hará prescindir de ese ejército de asesores que pululan por la Moncloa… Si tenía pocas esperanzas de ver un cambio de rumbo en nuestra política internacional nada espero ahora que parece que nuestro Presidente ha entrado ya en la etapa de "grandeza solitaria".

Podrá estar satisfecho el Presidente con haber aprobado ese plan de medidas económicas y con la foto que se sacó con Mariano Rajoy. Podrá estar contento de haberse reunido con Sarkozy después de que no contaran con él en la reunión previa. Si con eso don José Luis R. Zapatero se conforma pues me alegro por él. Pero no es bueno para el resto de los españoles que nuestro país sea ya tan irrelevante.

No contamos para las reuniones importantes y parece que aspiramos a que nos dejen una silla plegable para sentarnos cerca de la mesa para escuchar un poco de lo que hablan los mayores.

Ya son más de cuatro años y medio de zapaterismo. Es posible que a muchos españoles no les importe demasiado que seamos tan poco valorados en el extranjero. Quizás por eso, entre otras muchas cosas, el PSOE volvió a ganar las últimas elecciones. Pero si al PSOE le importa el futuro de España debería empezar a cuestionar a un líder que no ha sido capaz de desarrollar una política internacional coherente que nos sitúe donde debemos estar y no en tercera división, jugando la liguilla de promoción en plan "a ver si hay suerte este año".

Y eso no se improvisa. Una política internacional tiene que ir precedida de una reflexión y de una visión amplia y abierta. Improvisar ideas de redacción de primaria, estilo "alianza de civilizaciones" y todo el mundo es bueno, menos los americanos que votan republicano,  no nos lleva muy lejos. El mundo actual es complejo y requiere una apertura de mente y una reflexión que nunca ha demostrado el Presidente Zapatero.

Así que, por ahora, toca seguir mendigando. Es la consecuencia de la acción de gobierno del Presidente Zapatero en el exterior. JLRZ piensa que la realidad es lo que se dice delante de los aduladores de la Moncloa y en conferencias en salas vacías y bostezantes en la ONU. Pero la realidad es muy distinta. Es lo que sucede cuando al final a uno le cierran la puerta delante de las narices por no hacer los deberes y estar dormido en clase.

                   

 

 

De las kellyfinder a la probeta, otra mentira socialista

Por Jordi Tauler

Lunes, 22 de septiembre de 2008

Si uno no estuviera acostumbrado ya a la bajeza intelectual del socialismo español produciría rubor y vergüenza ajena escuchas las explicaciones del Presidente JLR Zapatero, de J. Blanco y de la ex-Ministra Trujillo respecto a la crisis económica. Nada cae dentro de la responsabilidad del gobierno español. Entre culpar a los neoconservadores, especialmente los de EEUU, por un lado, y al "modelo del ladrillo auspiciado por Aznar", por otro lado, se agotan según nuestros socialistas, todas las explicaciones para la actual crisis.

Nadie niega que España necesita incrementar su productividad y la flexibilidad laboral. El Presidente Zapatero prometió más productividad y ser más competitivos gracias a un cambio en los modelos de producción en su campaña del 2004. Otra cosa es la flexibilidad laboral… algo que al Presidente le da pánico ya que supone enfrentarse a sus sindicatos domesticados. En cualquier caso, invertir más en I+D+i iba a ser la clave de nuestra nueva economía. La ex-ministra Trujillo nos habla de lo mismo. Entonces mi pregunta es que ha pasado desde 2004 hasta hoy para que nada haya cambiado en este aspecto. Los programas Ingenio 2010, los incrementos del 25% anuales en I+D+i para llegar al 2% del PIB en tiempo record parecen estar lejos de poder ser cumplidos.

Una sencilla búsqueda en Google permite acceder a varios informes que dan números muy bajos. En 2006 todavía estábamos en el 1.2% del PIB dedicado a I+D+i. En 2005 el porcentaje era del 1.12%. Así tenemos un incremento del 7% entre 2005 y 2006. Imagino que las cifras finales de 2007 serán similares. Pero, si en un contexto de crecimiento económico se pasaba del 25% prometido a un 7% real… no quiero imaginar lo que sucederá con los resultados finales de 2008 en un contexto de estancamiento o recesión.  Por otro lado, un informe de la OCDE revela que la excesiva fragmentación de la financiación en I+D+i disminuye drásticamente la eficacia de los aumentos de inversión.  El propio gobierno socialista lo reconoce en su propuesta del Plan Nacional de Investigación 2008-2011. Y la solución es clara, agrupar la gestión para ofrecer propuestas de mayor alcance. Sin embargo, no me queda muy claro como se pretende conseguir una gestión más eficaz sin herir susceptibilidades administrativas autonómicas o locales.

Los problemas son conocidos, los diagnósticos elaborados desde dentro y fuera de España son claros. Pero dudo de la voluntad política y de la capacidad de maniobra de este gobierno para llevar a cabo las mejoras que realmente supondrían un avance para nuestro modelo de producción y para nuestra economía. Si nada fue hecho en tiempos de bonanza económica cuando había margen y cuando el gobierno disfrutaba de un mayor apoyo parlamentario como lo conseguirá ahora cuando no se sabe como aprobará los PPGG y con menor apoyo en el Congreso. La ex-ministra Trujillo, que ahora nos da lecciones económicas, tuvo su oportunidad como miembro del Gobierno de trabajar entonces en ese sentido. Los resultados a la vista están.

Ninguna gestión es perfecta. Pero recordemos, por si hace falta, que el gobierno del PP recibió una tasa de paro del 21%, déficit en las cuentas públicas y un marco macroeconómico que nos alejaba mucho de la media de la UE. En ocho años la situación cambió. No soy economista pero dudo que la situación de 1996 diera margen para invertir en I+D+i. Había mucho que arreglar antes. Por otro lado, no olvidemos que el Programa Ramón y Cajal, el único que ha permitido volver a España a muchos de nuestros científicos en el extranjero, fue idea del gobierno de Aznar. Reconozco que no era un plan perfecto. Pero era un primer paso en una buena dirección.  Por otro lado, habría que analizar seriamente las razones de falta de estabilidad y continuidad de los contratos Ramón y Cajal. Excede el marco de este blog entrar en todos los aspectos del problema. Pero si quiero dejar claro que la España del 2000-2002 ya empezó a enfocar un modelo de mayor inversión en I+D+i haciendo un gran esfuerzo para reincorporar a nuestros mejores profesionales. Una política que simplemente fue prorrogada por el gobierno socialista en el 2004, añadiendo algunos parches pero sin añadir cambios estructurales sustanciales.

Y ahora, nos hablan de modelos de producción. Las grandes promesas del Presidente Zapatero fueron relegadas a un papel secundario para dedicarse a lo que más le gustaba: la transformación social a través de debates sobre el matrimonio homosexual, sobre procesos de paz prostituidos, sobre alianzas de civilizaciones y reformas educativas dedicadas a anestesiar y adoctrinar a nuestros jóvenes más que a formarlos para el futuro.

Si no conociéramos ya al socialismo español sufriríamos rubor, vergüenza ajena, rabia e indignación. Pero eso ahora es un lujo. La gestión del PSOE nos ha dejado sin margen para la retórica, una vez más.

                   

 

 

 

Ofensiva otoñal

Por Jordi Tauler

Martes, 9 de septiembre de 2008

En pocos días hemos asistido a un despliegue de propuestas por parte del gobierno y del PSOE. Además hemos tenido el placer de escuchar de nuevo a don José Blanco.

Intentar resumir aquí los despropósitos dichos por Garzón, Aído, Soria, y Zapatero en estos últimos días es imposible además de suponer un ejercicio intelectual que puede afectar al rendimiento del cerebro. Uno no puede exponerse a semejante degradación mental y permanecer inmune.

En breve, ni la memoria histórica, ni la nueva ley del aborto ni la ley de la eutanasia responden a un debate social urgente de la sociedad española. Ni las justificaciones agresivas que los Ministros y el Presidente han hecho de estos proyectos se corresponden con el tono ni con el respeto debido a los millones de españoles que no compartimos el desarrollo de estos proyectos de la nueva religión socialista. Para un gobierno que se pretende laico impacta mucho esa actitud de proselitismo social en su religión. Escuchar que el "socialismo dice que uno es propietario de su cuerpo" le hace a uno pensar desde cuando el resto de españoles tenemos que comulgar con los preceptos de esta religión. Sinceramente, no me importa lo que dice el Sr. Soria respecto a la "teología" socialista. No estamos ante proyectos de gestión que mejoren la calidad de vida. Estamos ante proyectos de adoctrinamiento para cambiar la sociedad en una dirección que muchos españoles no queremos ser adoctrinados. Los socialistas españoles, con el Presidente Zapatero a la cabeza, se irritan con facilidad cuando amplios sectores de la sociedad civil o cuando la Iglesia Católica opinan respecto a sus propuestas. SIn embargo, pretenden que nos callemos ante sus derivas laicistas y consideran que tienen todo el derecho a insultarnos si no aceptamos en silencio su proyecto de Hombre Nuevo.

Me niego a creer que los españoles tenemos como principal prioridad la reforma del aborto, la eutanasia libre y la memoria histórica. Mucho más me preocupa la educación, la calidad de la sanidad pública, la economía. Son los temas de siempre. Los temas difíciles que requieren respuestas complejas no son los que quiere afrontar el gobierno socialista.

Prefiere lanzar temas incendiarios, con los que la sociedad entrará en un debate polarizado e incendiario y en el que acabaremos más divididos. Pensar en avanzar nuestra investigación en cáncer, alzheimer, etc. (más allá de titulares demagógicos sobre células madre) supone integrar sector público y privado en un debate imaginativo y creativo. Nada más lejos del pensamiento habitual del Consejo de Ministros de este gobierno que padecemos.

No hay creatividad, no hay inteligencia, no hay sentido común, no hay preocupación por los intereses de la mayoría de los ciudadanos. Sólo demagogia, sólo provocación, sólo laicismo. Sólo desviar la atención de los problemas reales.

Además, ¿resolverá la nueva ley del aborto los más de 100,000 abortos anuales?, ¿cuántas heridas abrirá la ley de memoria histórica por cada una que cerrará?, ¿ podemos fiarnos de la ética socialista que iluminará la ley de suicidio asistido del ministro Soria?, ¿qué garantías ofrecen esos comités de expertos, nombrados a dedo y con el mismo fondo ideológico?

Podemos hablar del aborto, de la eutanasia y de la memoria histórica. Por supuesto. Soy el primero en querer reducir esos 100,000 abortos sin criminalizar a ninguna mujer. Estar en contra del aborto libre no significa estar a favor de encarcelar a toda mujer que aborte. Así es como plantea el debate el socialismo. Pero el debate real es como ayudar a las mujeres, como prevenir los embarazos, como reducir el trauma del aborto, como educar a la sociedad sobre lo que es o no es el aborto, como favorecer la adopción, como hablar de la objeción de conciencia en términos reales. De todo eso se puede y se debe hablar. Pero no lo hará así este gobierno. Nos impondrá un proyecto agresivo y poco respetuoso con la realidad de muchos españoles. Nos venderá que un comité de expertos apoya ese proyecto. Cambiará los términos del debate y criminalizará a los españoles que pidamos un debate abierto, limpio y un respeto a una moral y ética distinta a la suya.

Esto es lo que hay. Por mucho que nos digan lo contrario estamos ante la primera ofensiva para tapar su mala gestión en estos 4 años y pico. Aunque no es el único objetivo. Ya lo dijo Zapatero, ellos no están aquí para liderar un proyecto pensando en todos. Están aquí para transformar y transformarnos.

Pues bien, no les saldrá gratis. No estamos aquí para callarnos. Si quieren debate, aquí estaremos. Abiertos, a todo diálogo y a todo debate. Pero siempre y cuando se respete, se tolere y no se parta de posiciones demagógicas. Se que pido algo muy difícil para los socialistas españoles. No es imposible. Pero llevan muchos años instalados en su delirio transformador. De ellos depende. Estamos esperando.

                   

 

 

No es sólo la economía estúpidos

Por Jordi Tauler

Miércoles, 3 de septiembre de 2008

Leo el libro de Drew Western, The political brain. En las primeras páginas un comentario muy relevante. Viene a decir que quien piense que el elector decide de forma racional su voto de acuerdo a parámetros numéricos o lógicos estará condenado a perder una y otra vez las elecciones. El libro está escrito desde el punto de vista de un científico pero también de un demócrata fastidiado por el resultado de las elecciones del 2000 y 2004. En un párrafo de la introducción comenta que si el Partido Demócrata piensa que su único objetivo es mejorar el sistema sanitario y mejorar condiciones laborales se convertirá en una especie de departamento de recursos humanos nacional pero no en un partido político. La cuestión es que no se puede pensar únicamente en problemas económicos y en términos lógicos.

En definitiva, no es sólo la economía. Una visión reduccionista y simplista de lo que está realmente en juego acaba por desmotivar al ciudadano puesto que las otras cuestiones, las que también importan o las que más importan, se apartan y se dejan de lado.

Hemos pasado un verano de goteo macroeconómico depresivo. Ciertamente estoy convencido que el papel del gobierno socialista ha sido y está siendo lamentable en la gestión económica. Pero siendo grave no es, a mi modo de entender, lo peor. Los españoles no socialistas siguen acomplejados. El debate social sobre cuestiones relevantes apenas existe. Dejamos el terreno libre para la expansión de toda clase de vulgaridad intelectual sobre autodeterminaciones, memorias históricas, educación para ciudadanos esclavos, terceras repúblicas y demás ideas de vuelo de gorrión.

En el horizonte un debate sobre la eutanasia, sobre el aborto, la educación, el desarrollo autonómico, el modelo de estado, la reforma estructural de la economía… por solo hablar de unos pocos. Pero si vamos a enfocar esta reflexión desde un punto de vista de gestión macroecónomica pienso, al igual que Drew Western en EEUU, que estamos condenados al fracaso y que estamos dejando el terreno libre al socialismo para seguir avanzando en su proyecto.

No podemos renunciar a hablar de valores, de principios, de como estos afectan nuestras vidas y de como estos marcan el terreno de juego de la discusión de las ideas. Si renunciamos a ello, 2012 será otra derrota.

Podemos y debemos abrir esta reflexión. No hacerlo es traicionarse a uno mismo. Es salir a perder, a defender el empate como mejor resultado mientras se reza para que el contrario no marque un gol. Y estamos ya casi en posiciones de descenso. No podemos permitirnos este lujo.

Como leí hace poco: "No es la prosperidad la que genera libertad, es la libertad la que da lugar la prosperidad". No pensemos que por mejorar la economía estará ya todo resuelto. Sería un error muy grave y de tremendas consecuencias.

                   

 

 

Spain is different, again

Por Jordi Tauler

Lunes, 18 de agosto de 2008

Verano de eurocopas, wimblendons y juegos olímpicos. Periódicos minimizados con los clásicos suplementos de verano. Desde Doñana viene el Presidente corriendo para sacarse una foto, presidir alguna comisión y un consejo de Ministros, anunciar medidas ya obsoletas antes de ser publicadas y volver raudo y veloz a su retiro para ver si acaba el libro del verano.

Por el norte, Ibarretxe anda imprimiendo papeletas ilegales para su referéndum freudiano. Y cada mañana le pregunta al espejo: "espejito, espejito, dime ¿ tenemos los vascos y vascas derecho a decidir ? ". Pero el espejo no responde. Solo le devuelve su propia imagen cansada de un hombre con una papeleta en la mano…

Desde Cataluña los habitantes del oasis celebran su verano contando medallas de deportistas catalanes sin incluir las de Gasol y Nadal ambos sospechosos ya de alta traición a la causa catalana.

El verano transcurre y las ideas siestean en una sociedad apática que solo salta a golpe de Eurocopa o de manifestación por la paz, siempre y cuando en la guerra participe EEUU… si solo es una cuestión de rusos y georgianos la paz se queda enmarcada en el cuadro del salón, que queda muy bien. Y sin son balas rusas o georgianas las que matan periodistas nadie se acordará de ellos. Es otra guerra, lejana. Gente extraña. Es tiempo de verano, de exclusivas en revistas de corazón y fotos casposas en bañador en alguna playa del mundo. No es tiempo para ponerse el pañuelo palestino, la camiseta de Nunca Mais y una rosa blanca o roja en el puño. No, ahora no toca.

Verano de ideas muertas preparando un otoño de debates estériles, caducos. Los catalanes a vueltas con su dinero. El líder de los vascos preguntando a todo el orbe si tiene derecho a decidir. Y el Presidente apurando las últimas páginas de su libro, no sea que no le de tiempo a acabarlo.

¿A dónde vamos? A nadie le importa. No hay discusión de modelos. No hay debates de altura. No hay ideas sobre la mesa. Sólo las viejas obsesiones de nuestros políticos, con algo más de cloro y sal y la piel algo más morena.

Y dentro de unas semanas arrancará la etapa final de las elecciones americanas donde se debatirá sobre modelos sanitarios, crisis económica, modelos educativos, investigación, política exterior…

Igual que en España… igual, igual.

                   

 

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